Entre tus nalgas [Ryuvin]

Summary

Gyuvin tenía una “ligera” obsesión con las nalgas de su lindo novio, Shen Ricky, según Kim, Shen poseía unas esponjosas, suaves, lindas y sexys nalgas. Podría pasar horas estando entre ellas, y no solo en el sentido romántico, si no también en el sentido coital. • Ryuvin/Shimkongz. • Contenido explícito. • Redacción rara. • Intro + 1 cap. » Los errores se irán corrigiendo paulatinamente. » Nueva historia, espero les guste <3 » Está historia es originalmente mía.

Genre
Romance
Author
Joba
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

| Único |

Cómo ya era costumbre en su relación, Gyuvin, nuevamente empezó a molestar a Ricky sobre sus nalgas. Esté, cada que salió un piropo de la boca del castaño sobre su trasero se ponía muy tímido y avergonzado, no le gustaba que Gyuvin mire a cada rato sus nalgas, se sentía nervioso e incómodo al tener la fija mirada de su novio ahí. Por eso mismo aveces le daba pena caminar frente a él, pues Kim tomaba cada oportunidad que tenía — no desaprovechaba ninguna — para tocar aquel lindo traserito.


— Vamos cariño, por favor, déjame tocar tus lindas nalguitas.


— Gyuvin, ya te dije que no, no insistas por favor, me pongo nervioso de solo pensar en lo que harás.


— Prometo que sera algo rápido, ¿Si?, acepta por favor.


— No, y es mi última palabra.


Luego de su respuesta, Shen se dirigió a la cocina del departamento, ya era un poco tarde y aún no habían desayunado.


Mientras estaba preparando el desayuno para ambos, Gyuvin llegó por detrás y abrazo su fina cintura, posó su cabeza en el hueco de su cuello para empezar a oler el dulce aroma que salía del rubio.


— G-gyuvin.. deja de hacer eso, por favor, estoy cocinando.


— Vamos Ri, al menos déjame estar así.


— N-no — soltó un suspiro ya que el castaño empezó a dejar besos en la piel de su cuello — G-gyu, por favor, para..


— No me dejes con las ganas, cariño — se acercó a su oído para empezar a morder el lóbulo de este — Déjame estar entre tus nalgas, cariño — susurró con un tono seductor.


— N-no, ya te lo dije.


— No te haga el de rogar Ri, se que tú también lo quieres.


Dicho esto, Gyuvin metió una de sus manos por dentro de la camisa de Shen y subió hasta sus pezones para empezar a jugar con ellos.


— Mhn~, G-gyuvin, para — dijo entre jadeos.


El castaño hizo caso omiso y pegó más sus cuerpos, rozando su ligera erección entre el trasero del chico.


— Mira como me tienes lindo, vamos, prometo no ser tan duro.


— E-eso dijiste la última vez y no fue así, ya no te creo — estaba luchando para que las frases no salgan entrecortadas, no debía caer ante la tentación que le estaba ofreciendo su novio.


Todo se fue al carajo cuando sintió como Kim empezó a meter su mano por su boxer para luego empezar a bajarlo junto a su pantalón. Sintió como la palma de la mano de su novio se posaba en una de sus nalgas para luego empezar a amasarlo como si se tratara de su juguete favorito.


— Gyu... detente — dijo entrecortado, sus fuerzas se estaban debilitando.


— Vamos Ri, vas a disfrutar esto tanto como yo, no ahogues tus dulces gemidos, déjame escucharlos cariño.


Ricky ya no puso más resistencia y se dejó hacer por su novio. El tener una de las manos de Kim en sus pezones y la otra jugueteando con sus nalgas lo hacía prenderse, gemido tras gemido salían de su boca; claramente Kim no iba hacer callar a su novio, aquellos lindos sonidos que salían de la boca del blanquecino le gustaban demasiado.


— Mierda Shen, con solo escuchar tus gemidos me harás venir.


— ¡Oh, shit! — Gyuvin introdujo dos de sus dedos en la entrada de Shen, empezó a moverlos lentamente para que el contrario se acostumbré un poco a su intervención en su agujero.


Ricky se sentía un poco incómodo ante la posición, así que se posicionó mejor agarrando la esquina de la repisa del mesón y alzo su trasero para poder tener un mejor placer ante los toques de los dedos de su novio.


— Mírate, hace unos minutos no querías y ahora te tengo gimiendo para mí, lindo — dijo en un susurro cerca del oido de Shen — todos los sonidos que salen de tu linda boquita me encantan cariño, no retengas ninguno, necesito saber que estas disfrutando todo esto.


Dicho esto presiono a Ricky contra el mesón y coloco ambas manos en las caderas del chico, bajo completamente sus boxers y se posicionó frente a aquellas lindas nalgas.


— N-no, que vas a hacer Gyu.. — dijo Ricky con un poco de miedo, esto era algo nuevo, nunca Gyuvin le había hecho eso.


— Tu solo disfruta cariño, y ya te dije, no retengas ninguno de tus lindos gemidos — golpeó duramente los glúteos de Shen para luego acercar su rostro en estos, beso y mordió en dónde antes había golpeado, así estuvo durante algunos minutos.


Gyu hizo que el mayor abriera las piernas y una vez abiertas paso su lengua desde su entrada hasta sus genitales. Lamió la entrada desde dentro hacia afuera y cuando Shen estuvo totalmente erecto introdujo su lengua en el orificio de su amante, metió y saco la lengua varias veces, Ricky solo podía apretar la superficie en la que se sostenía.


— Sabes tan bien cariño — suspiro en la entrada del blanquecino, al cuál le tiritaban las piernas por todo lo ocurrido recientemente.


— Gyu..., por favor déjame tocarte — suplico el mayor.


— Oh mi precioso, tu solo encárgate de disfrutar esto — dicho esto introdujo un dedo en el menor — y si quieres pedirme cualquier cosa, tendrás que decir mi nombre completo y la palabra mágica — metió un segundos dedo haciendo movimientos circulares y aumentando las embestidas.


— ¿C-cuál... — se quejo Shen — ¿Cuál es la palabra? — sintió otro dedo ingresar en su interior, ahora habían tres dedos y su respiración se empezaba a atascar en su garganta.


— Por favor — dijo Kim con voz grave e introdujo un cuarto dedo, para luego morder la piel que estaba a su alcance — pero lastimosamente no puedo dejar que te muevas aún — saco sus dedos del interior del mayor e hizo que esté apoyará su cuerpo en la mesada, quedando con su culo alzado y con un mejor visual para el menor.


Kim saco el condón que estaba en uno de sus bolsillos y se sacó su propio pantalon junto a su boxer. Al bajar toda su ropa, su erección salto inevitablemente hacia su estómago, coloco el preservativo y amasó con lujuria los glúteos del mayor.


— Kim Gyuvin, lo que vayas a hacer hazlo pronto por favor — Shen sentía el frío de la repisa a través de su playera y su miembro palpitante gritando por atención.


El menor se introdujo lentamente en el interior del mayor, sus manos se encontraban en las caderas del otro, cuando estuvo completamente en su interior saco todo hasta que solo la punta estuvo dentro, volvió a introducirse de golpe y el blanquecino soltó un gemido ahogado.


Estocada tras estocada fue recibida por Ricky, su excitación y desesperación por no poder moverse estaban a otro nivel, lo único que podía hacer era gemir casi estando al borde de las lágrimas.


Kim comenzó a moverse más rápido hasta el punto de hacer que le menor pusiera los pies en punta. Ricky se corrió dejándose caer totalmente sobre el mesón y apretando fuertemente el miembro del menor en su interior. Tres embestidas más fueron necesarias para que Gyuvin llegará al orgasmo con un grave gemido.


Kim se separó de Ricky y se sacó el preservativo para luego vaciar el semen de este entre las nalgas del chico, le dió vuelta y dejo un casto beso en sus rojizos labios. Termino de sacarle toda la ropa al mayor y la suya propia, lo tomo de la cintura y enredo las piernas del otro chico en su cintura.


— Vamos por otra ronda amor, solo que está ya será sin protección, se me acabaron los condones — dijo suavemente contra el oído del mayor.


— Y-yo tengo algunos en la cajonera de la habitación — dijo el mayor apoyando su cabeza en el hombro de Kim


— Entonces vamos ahí, lo siento si dije que no sería duro, pero tus nalguitas me vuelven locas.


— Está bien, de todas maneras me gusta cuando sale tu lado salvaje.


Kim miro sorprendido al mayor para luego reír, los llevo hasta la habitación de ambos donde continuarían con algunas rondas más, sin duda ese sería el mejor desayuno que pudo tener Gyuvin en su jodida vida.


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