Guilty: Scissor Seven

Summary

"Oh, the misery todo el mundo quiere ser mi enemigo. Ahórrate la simpátia. Todo el mundo quiere ser mi enemigo." Pairin una camarera, residente de la isla Pollo, vive sin recuerdos de su pasado y su única pista es una misteriosa marca en su muñeca. En su búsqueda por descubrir su historia, conoce a Seven un estilista poco ético que de repente le dice que quiere convertirse en asesino. -Seven x oc -La serie "Scissor Seven" pertenece a su creador original, al igual que todas las imágenes y/o videos utilizados en esta historia.

Genre
Humor/Action
Author
Tomoe
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

                            Advertencia:

Esta historia contiene amor homosexual, humor negro, vocabulario soez,

violencia típica del canon, asesinatos, imágenes o escenas que pueden ser incómodas o sensibles para ciertos usuarios.

Espero que lo disfruten :3


                                     [...]

La campana que dió inicio a la cacería resonó, lo único que podía hacer la pequeña presa era correr.

Lastima para aquella chica tenía dicho papel, espacar por ese extenso bosque era peor de lo que se podía imaginar y apenas comenzaba.

Un maldito precipicio apareció en su vista y lo mejor para el final, la acorrala nada más ni nada menos que esa persona.

Pelear es la única palabra que se lo venía a la cabeza pero su condición era pésima, el agotamiento y el olor a sangre seca impregnan a la joven, había dejado muchas cosas atrás y no permitiría morir bajo su mano.

Con valentía, lanzó el primer ataque, el sonido de ambas katanas chocando en un intercambio frenético.

Mientras lucha, un sensación de ardor se instaló en su pecho, el ardor se expande por todo su cuerpo y calan en lo más profundo de su ser.


Un grito desgarrador se escucha al igual que el fuego azulado se esparcía por todas partes, mientras la luna lentamente se ocultaba cediendo su lugar al amanecer.

–¡Agh...!

Pairin despierta de golpe, mira a su alrededor con desesperación tratando de tranquilizar su respiración no había ningún bosque sino una habitación, su habitación.

Se refriega su cara con sus manos en un intento de tranquilizarse.

Hace varios días se repite el mismo sueño o recuerdo ni siquiera ella lo sabe, no podría afirmar o negar nada, su falta de recuerdos debido a su amnesia dificultaba notar la diferencia.

Lo único que sabía de ella misma es lo que le contó su maestro.

Siente que algo se mueve entre las sabanas, entre ella sale una serpiente color blanca, sube entre sus ropas hasta llegar a su cuello y acaricia su mejilla con su cabeza.

–Estoy bien Feng, solo es una pesadilla– Dice mientras acaricia su cabeza suavemente.

Se levanta para ir al baño, dejando a Feng en el almohadón, luego de lavarse la cara se seca con una toalla.

No puede evitar dirigir su mirada a la cicatriz horizontal alrededor de su cuello, la toca no podía saber cómo sobrevivió a tal corte.

Agarra la venda y se coloca alrededor del cuello para cubrirla, cómo lo hacía siempre, al igual con su muñeca izquierda dónde se encuentran un tatuaje de serpiente.

Por recomendación de su maestro tenía que ocultarlas a ambas, no cuestionó sus órdenes por que más o menos sabía la verdad de su tatuaje y lo que implica tenerlo.

Baja junto con Feng que se enredo al rededor del cuello, para encontrar a su maestro mirando un espejo.

–Debería cortarme el cabello– Murmura para si mismo.

–¿?...Alguien de tu edad debería conformarse con tener cabello– Contesta Pairin sin pensar.

–¿Que dijiste?– Pregunta molesto.

–Nada– Levanté ambas manos en señal de rendición.

Rápidamente Pairin se va a sala de la cafecteria, para preparar todo para comenzar el dia.

Una vez todo listo gira el letrero de cerrado a abierto, los clientes habituales comienzan a llegar.

Ser camarera no era el trabajo soñado, pero la paga no era buena y ser conocida del jefe no es malo.

La campana de la tienda suena dando la bienvenida de un nuevo cliente, Pairin gira con una sonrisa que rápidamente se transforma en una cara sería.

–¿Que haces aquí? Tienes prohibida la entrada Seven.

–Lo se, pero~ con esto queda todo pagado, necesito hablar contigo– Dice con una sonrisa nerviosa entregando unos billetes.

–Elige una mesa– Dice mientras agarra el dinero, Pairin se dirige a la barra donde está su maestro preparando un café y deja el dinero sobre ella.

–¿Y esto?– Pregunta su maestro.

–Seven termino de pagar la tasas que rompió.

–Sirvele algo y que se vaya en 15 minutos.

–Si señor.

Dicho eso ella se fue a la cocina, mientras calentaba el agua no podía evitar recordar como Seven rompió dos docenas de tasas nuevas.

Aún me preguntó cómo logro romper esas tasas.

Seven era algo torpe, por no decir muy torpe pero aún sabiendo eso no lograba comprender cómo es que lo hizo.

Su maestro casi lo mata, pero con persuasión por parte de Pairin logro calmar un poco la situación. Eso si, no podría pisar más la cafecteria hasta que pague todo.

Algo complicado para alguien que vive del día a día, para sorpresa de todos logro pagar cada una de esas tasas.

Pairin con bandeja en mano se encamina a dónde está Seven, coloca la tasa enfrente de el y sirve el té, luego deja la bandeja a un costado.

–Bien, directo al punto ¿Que paso?.

–Bueno, quería decirte que ya conseguí un nuevo trabajo.

–Genial ¿Que tipo?– Pregunta con una sonrisa, mientras toma un vaso de agua.

–Es un trabajo súper secreto, pero como te tengo confianza te lo dire– Se acerca a ella para susurrarle –Como asesino.

Pairin escupe toda el agua en la cara de Seven.

–¡¿Asesino?!– Grita ella, haciendo que algunos clientes se dan la vuelta para verla– Ugh lo siento.

–¿Que tiene de malo– Dice Seven mientras se seca la cara con el trapo blanco que lleva Pairin en el brazo.

–De todos los trabajos tenía que ser ese, tu NO tienes material para hacer asesino, no puedes ser uno.

–¡Claro que si!– Contradice el.

–¿Lo dices en serio?– Pregunta sin creerselo.

–Si y te lo demostraré– Toma el té de un solo trago –¡Ahh quema, quema, quema!.

Se va corriendo antes de que Pairin pueda decir algo, ella suspira. Conoce a Seven hace más año y ya sabe lo insistente que puede ser por momentos, solo esperaría a que cambie de opinión proto.

Oh pobre niña, como estaba equivocada.

                          [...]

Pairin estaba haciendo entrega a domicilio, al llegar entra a la herbostería y saluda al dueño.

–¡Hola Baizan!.

–Hola Pairin– Saluda con una sonrisa detrás del mostrador.

–Entrega especial de la cafetería– le tiende una bolsa de papel.

–Gracias, aquí tienes– Le da el dinero –De paso, ¿Podrías hacerme un favor? le entregarias esto a tu maestro– Deja una pequeña en el mostrador.

–Esta bien pero ¿Hoy no venías a comer a casa?.

–Si pero necesito entregarlo cuanto antes.

–De acuerdo– Agarra la caja y la coloca en su mochila –Si eso es todo me voy.

–Te acompaño hasta la puerta– Baizan sale de detrás del mostrador.

–Ah casi me olvidó, con respecto a mí entrenamiento...¿Eh?– Pairin que confundida después de abrir la puerta.

–¿Eso es una gallina voladora?– Pregunto el herborista.

–¿Si? eso creo.

Pairin traga saliva al notar que Seven cuelga cabeza abajo de la pequeña gallina voladora.

–¿Y ese no es Seven?

–Si– Responde con vergüenza.

                                       [...]

Seven se encontraba consentrado en su entrenamiento para ser un asesino, preparado levanta el cuchillo para cumplir la tarea encomendada.

–¡Hola Seven!.

Asustado suelta el cuchillo dejando caer cerca de clavarse en su pie.

–¡Pairin! ¡Me asustaste!.

Grita Seven hacía dónde se encuentran ella sentada al borde del balcón, ni siquiera la autora de este libro sabe cómo se subió al techo.

–Uy, perdón.

–¡Oye tú! ¡Deja de distraerlo!– Dai Bo la señala con el ala.

–Hola Dai Bo, ¿Cómo estás? yo muy bien– Dice con algo de gracia –¿Tu estás a cargo de su entrenamiento?.

–Por supuesto que si.

–Ah eso explica muchas cosas.

–¡¿Cómo que explicar?! ¡¿Acaso tienes algún problema?!.

–No, no, claro que no– Levanta las manos en forma de inocencia pero con una sonrisa juguetona.

–¡Uh! Seven no te distraigas y continúa con tu tarea.

–Si señor– Hace una seña como la del ejercito y levanta el cuchillo.

Pairin mira expectante hasta que suena su teléfono en su bolsillo.

–“¡Hola linda! ¿Estás ocupada?”

Era Sui una clienta habitual en la cafetería que se volvió su amiga.

Pairin levanta la vista de celular solo para ver a Seven ser ragusñado por el gato que intento matar.

–“No Sui, dime ¿qué pasa?”

–“El salón para el que trabajo celebrará una boda dentro de poco, pero hay una camarera que no va a presentarse y necesitamos un remplazo ¿Crees que podrias venir? te vendría bien el dinero extra”

Ella de nuevo levanta su vista, ¿De dónde sacaron un pescado y por que le está pegando a Seven con su aleta?.

Ella sacude la cabeza decidiendo mejor contestar el mensaje.

–“Si estoy libre, dime el horario y la dirección”

–¡Ay, ay! ¡Me corté el dedo! ¡Esta saliendo mucha sangre!– Grita Seven para salir corriendo.

¿Un gusano? ¿Esto es una broma?, Pairin siente que se le cae una gotita estilo anime.

                                [...]

–Muy bien, ahora eres todo un asesino profesional– Dice Dai Bo, mientras el y Seven sostienen un diploma, Pairin saca una foto con su cámara instantánea para guardar el hermoso recuerdo, hasta que Dai Bo tira el diploma –No necesitas un reconocimiento, lo importante es la experiencia en combate.

–¿Cuál experiencia?– Comenta Pairin tratando de contener la risa.

–¡Tu no te metas!.

–Oye~ ¿Ya me puedo ir? además ¿Por que un asesino necesitaría un diploma? ¿No es algo que tiene que ser un secreto?.

–Eso no es de tu incumbencia, y ya puedes irte.

–Ya que, me quedaré con la foto– Dice mientras guarda la foto y camara en la mochila.

–Oye Pairin ¿A dónde vas así vestida?– Pregunta Seven al darse cuenta de que iba con un traje de camarero.

–A chambear algo que tú también deberías hacer, nos vemos– Se despide de ambos.

–Bien Seven vámonos, tenemos trabajo que hacer.

Ambos se dirigen a un salón donde se está festejando una boda.

–Concentra tu vista halla, parece que alguien se está casando, entra cortarle el cabello a la novia y después escapa.

–Pero se va a casar, es un día especial.

–De hecho, la ex novia del novio nos pago 500 yuanes por hacerlo.

–Pues así si– Responde Seven con tijera en mano.

–Solo será un poco de cabello le volverá a crecer.

                                  . [...]

Pairin suspira cansada, el estar moviéndose de aquí para allá era muy agotador, por suerte ahora es un pequeño descanso de tanto movimiento.

–Ey ¿Todo bien?– Pregunta alguien.

Al levantar la vista se encuentran con un chico de cabello rubio y ojos color verdes.

–Si estoy bien, solamente el plato de cerdo era más pesado de lo que imaginaba– Dice con una pequeña sonrisa.

Antes de que el chico pudiera contestar, es interrumpido por el presentador del lugar.

– Bienvenidos a la boda del Sr.Chen Jiajie y Srta.Li Sanjin, miren que pareja tan encantadora, lo más sorprendente es que conocieron desde niños y se enamoraron. ¡Ahora veamos esos hermosos recuerdos juntos!.

–Que aburrido prefiero comer cerdo– Dice uno de los invitados en la mesa de los novios.

Al clavar los palillos en el, Seven que estaba camuflado en el platillo sintió el verdadero dolor.

De una patada ninja saca los palillos dándole a otro invitado que levanta la vista del su teléfono.

–¡Es un cerdo demoni-...!– Antes de que logré llamar la atención de otro invitado los golpea y los noquea a ambos.

Seven se acerca a la novia para cumplir la tarea pero se distrae viendo el video.

¿Por que no tengo recuerdos de mí pasado?

¿Que tipo de persona era antes?

¿Y por que siento que estoy perdiendo algo importante?

–¿Por que los recuerdos son tan hermosos?– Dice Seven sin darse cuenta que le estaba contando el pelo al novio.

Para sorpresa y expamento de todos, incluso para cierta camarera que no puede dar crédito a lo que está viendo.

¡¿Que carajos hace aquí Seven?!

–Ay perdón me confundí– Dice mientras deja el mechón de pelo que tenía en la mano sobre la cabeza del novio, mientras que sutilmente acerca la tijera para cortar el cabello a la novia.

La novia grita y los demás invitados también. Alertando a Dai Bo quien comienza a correr seguido por Seven, seguido por Pairin que tan pronto vio a Seven huir lo siguió, ambos seguidos por la multitud de invitados enojados que quedaron atascado en la puerta.

–¡Seven no me sigas tenemos que separarnos!– Grita Dai Bo y cada uno va por un lado.

Seven corre hasta que choca con alguien o mejor dicho algo, el ser se levanta dejando ver un logo peculiar.

–Oye, ¿Acaso eres de Stan?– Pregunta Seven –Escuche que la tecnología de Stan puede recuperar la memoria de la gente, ¿Es cierto eso?.

–Yo solo soy un robot de Stan, implantaron todos mis recuerdos pero según mis archivos Stan cuenta con ese tipo de tecnología– El Robot detecta algo –¿Ese token en el suelo te pertenece?.

–Oh si, se me cayó mí token, aunque olvidé para...¿Por que para que es la luz?.

–Mis registros dicen que cualquiera con ese token es enemigo de Stan y que debe ser eliminado– Lanza el ataque y Seven apenas logra esquivarlo.

–¿Que te pasa? casi me matas.

–Por vandalismo, son 500 de multa– Dice el guardia costero pero el robot también le lanza un ataque.

El Robot prepara el siguiente ataque, Seven invoca el control Qi de tijeras, las tijeras que estaban en el salón se mueven contando de paso el pelo del presentador y se dirigen a dónde está Seven guiando a Pairin que estaba a mitad de camino.

Pero no fue lo suficiente rápido y el ataque lo alcanza y luego las tijeras al cortar la mano del robot.

–...Mejor me rindo– Dice Seven tirado en el piso.

El robot se acerca y de nuevo prepara el ataque pero con su otra mano.

–Espera, primero dime quien soy y por que de la nada tienes que matarme.

–Mis registros dicen que eres...– Un siseo se escucha de repente, en un abrir y cerrar de ojos Pairin con su katana en mano corta la cabeza del robot.

–Ay lo hubieras dejado terminar antes de matarlo– Se queja Seven.

–¡Oye así me agradeces de evitar que te maten imbécil!– Grita Pairin –¡Sabes que acabo de perder dinero por tratar de salvar tu maldito culo-...!

Antes de que pudiera terminar Pairin es atacada por alguien desconocido, en un breve momento esquiva a la persona y quedó arrodillada un poco lejos de Seven y el robot.

–¿Por que tienes el token de liga de asesinos?– Es lo único que preguntó aquella chica de cabello azul trenzado.

¿Un token de la liga de asesinos? no entiendo de que está hablando.

Pensó Seven mientras que ella todavía lo apunta con su arma.

–Habla o morirás.

–oh no, no lo creo reina– Pairin se levanta lista para atacar pero la voz del robot resuena.

–Misión fallida, iniciando autodestrucción.

–¡No...!– Pairin se aleja.

La misteriosa chica se va de un salto y Seven se lanza para salvar el token, luego de la explocion Seven se aleja con Xiao Fei.

En medio del humo de la explocion se muestra a Pairin, su cabello crecido se mueve con el viento y la serpiente alrededor de su cuello sisea molesta.

–Te he dicho que tengas cuidado Pairin– Recrimina Feng.

–Lo se, lo se Feng– Murmura Pairin, agarra un mechón de su cabello que había crecido por usar de repente mucho de su Qi interior.

                                       [...]

Ya había anochecido mientras Pairin se encamina a la cafetería, al subir a su casa se encunentra con su maestro y Baizan.

–Bienvenida, ¿Que te paso?– Pregunta Baizan al ver a una Pairin sucia y con su cabello largo.

–Ah nada, solo una explocion en la playa y mal momento, mal lugar casi nada– Trata de restarle importancia, pero Pairin siente la mirada severa de su maestro –Saben que, iré a cambiarme y luego bajo a cenar– Ella se va corriendo a su cuarto.

–Ay dios mío con esta niña– Murmura, se lleva una mano a la cara y Baizan ríe sutilmente.

           [Luego de un cambio de ropa, una explicación y una cena después]

–Asi que fue eso, no estoy herida ni nada– Finaliza Pairin su divertida aventura del día.

–La próxima ten más cuidado Pairin, si no fuera por Feng no habrías podido activar tu escudo a tiempo– Habla su maestro mirando la serpiente en su cuello.

–Si maestro– Murmura apenada, tuvo que saltarse la parte en la que aparce Seven y esa mujer misteriosa en el relato.

–Lo importante es que estás bien– Interviene Baizan.

–Si...– Murmura el mayor.

–Maestro hay algo que quiero preguntar.

–Dime.

–¿...Que es la liga de asesinos?.

El ambiente hogareño pasa a ser uno tensó.

–¿De dónde escuchaste eso?– Pregunta preocupado Baizan.

–El robot...El robot mención eso antes de explotar pero no vi a quien iba dedicado.

–La liga de asesinos...es un ranking de los mejores asesinos de Xuanwu, si el robot de Stan reconoció a alguien, debe haber sido algún asesino– Responde el maestro en su mirada decía que no debía preguntar nada más.

–Oh de acuerdo...

Luego de la cena Pairin sube a su habitación, dejando solos a su maestro y Baizan, quienes intercambian miradas.

Después de dejar a Feng en su almohadón y apagar todas las luces se sienta en la ventana con sus piernas abrazadas.

¿Liga de asesinos? ¿Acaso Seven pertenece a la liga...?

Dubitativa mira a la luna.

Hoy la luna está muy hermosa y ella esperaba que siempre se mantenga así.


                                  [Extra]

Seven: Siempre que nosotros hablamos...

Maestro de Pairin: ¡SEVEN!

Pairin: 😧  *Modo 🕴️*

Maestro de Pairin: ¡DEJA DE ROMPERME LAS TASAS LOCO!

Seven: Se me cayó una sola, ¡UNO!. Me tenés que gritar así 😭

Maestro de Pairin: Fueron cuatro en una semana, ¡CUATRO!

Seven: Es un récord, evidentemente es un récord

Pairin: (Tierra tragame)

Seven: ¡Ya le voy a comprar más tasas viej-...! a parte cua-cuan, que ee..aa *Se buguea* menos tasas que lavar mejor o ¿no?