🐇🎀 Bunny [Lucemond] 🎀🐇

Summary

Lucerys ama hornear postres, quizá un pastel de chocolate lo pueda llevar al alfa de sus sueños.

Status
Ongoing
Chapters
9
Rating
n/a
Age Rating
18+

Bunny ( ^▽^) 🐇 <1>


—Señor Targaryen esta es la última vez que toleramos comportamientos así de impropios, esta es una universidad de prestigio. Una vez más y será expulsado de su carrera—


La directora de la facultad de Ingeniería se retiró echando chispas, Aemond tenía la nariz escurriendo de sangre pero sonrió al ver que su hermano Aegon se acercaba.


—Tu no aprendes Aemond, la entrega de resultados era por orden alfabético imbécil, claro que Jake Lannister iba primero que tú—


—Cierra el pico Aegon— Se limpió la sangre con el dorso de la mano—


—Iré por alcohol, espérame en esa banca— Aegon rodó los ojos y entró a la enfermería.


—Claro mamá— Se sentó en una de las bancas que había en la sombra a esperar, reparó en que a su lado se encontraba un chico con unas bolsas de color lila y un cartel pero no pudo ver bien que decía, sus ojos se desviaron hasta la falda de color blanco que traía hasta analizar los muslos regordetes que estaban enfundados en unas medias de red. Traía consigo un crop top con el dibujo de pequeñas estrellas que dejaba ver los rollitos que cargaba en su estómago. Se atrevió a mirar más arriba y descubrió un bello rostro con unas mejillas suaves y abultadas llenas de pecas. Un omega...bonito y esponjoso.


—Hola...espero no incomodar pero creo que lo necesitas—


Aemond vio como el Omega le ofrecía una servilleta pues su nariz no había dejado de sangrar.


—No me incómodas, gracias— Tomó la servilleta y aspiró de forma discreta, olía delicioso a fresas. Se limpió la nariz y hablo de nuevo. —¿Que tienes ahí?—


—Oh, estoy vendiendo postres para comprarme una caja de estilografos, pronto los tendré que usar para mis entregas y están algo costosos— Lucerys le sonrió y le mostró su cartel.


—Veo que tienes pastel— Aemond miró con curiosidad, el Omega estaba muy lindo y no mostraba timidez.


—Solo me queda de chocolate— Lucerys le otorgó una rebanada —Quedatelo para que te sientas mejor de tu golpe, así lo pruebas y puedes venir a comprarme después. Casi siempre me siento aquí, por cierto soy Lucerys Velaryon estudio en la facultad de Diseño—


—Soy Aemond— Tomó el pastel y lo puso a un lado.


—Mucho gusto, perdona que no me acerque demasiado, se que eres un alfa—


—No hay problema...mmm...tu...tien...—No pudo terminar la pregunta porque Aegon se acercó de nuevo.


—Mueve tu trasero, tenemos clase ahora— Le dio el algodón con alcohol y caminó con paso apresurado.


—Nos vemos luego Lucerys— Guardó el pastel y se limpió la herida con alcohol mientras alcanzaba a Aegon. —Puta madre no pudiste ser más inoportuno.


—Y ahora que mierda hice...ahh, estabas conversando con ese omega, no se...no es tu tipo esta algo pasado de peso no crees, a ti te gustan delgados y con una fina cintura—


—Pues este me gusta, huele bien...— Aemond se sentó en una de las sillas disponibles y sacó el pastel.


—Con que ya te lo quieres coger, me pregunto si accederá. No debe ser difícil apuesto que por su apariencia nadie se le acerca— Aegon soltó una risa.


—Una palabra más y te rompo la cara—


—Uy, con que si te gusta el gordito ese. Parece un conejo—


—Aegon te lo advierto—


—Buena ya me callaré— Observó con atención como Aemond abría aquel pastel de chocolate y le daba un mordisco. Su hermano odiaba las cosas dulces pero por primera vez sus ojos brillaron al probarlo. —Hey dame un poco—


Aemond rodó los ojos pero le dio la mitad a su hermano, tenía los dedos llenos de chocolate y los limpio con la servilleta. El pastel estaba delicioso, el pan era húmedo, ligero y el relleno era dulce y cremoso...quería más—


Aegon probó el trozo del pastel y suspiró.


—Vaya, el conejito si que sabe lo que hace. Podría comerme uno de estos entero. Deberíamos comprarle uno—


Quería volver a verlo así que cuando terminó la clase se encaminó de nuevo a las bancas pero el Omega ya no estaba, pensó en él mientras caminaba y si que Aegon tenia un poco de razón el Omega parecía un lindo conejito.


🐇


Era viernes así que era la última oportunidad que tenía de ver a Lucerys así que se encaminó a las bancas en su tiempo libre y ahí estaba. Ahora traía un short azul que hacía que sus piernas sobresalieran más. Vendió unos vasos de plástico con algo adentro y se levantó para poder darles cambio...no lo había visto bien, el Omega tenia un buen trasero y esos muslos regordetes y esponjosos. Quería tocarlo y decirle que hace mucho no veía un chico tan bonito.


Se acercó con cuidado y pudo leer mejor el cartel, ahora tenia galletas no pastel.


—Hola—


Lucerys alzó la vista.


—Hola Aemond que te trae por aquí— El Omega le sonrió.


—Solo quería decirte que el pastel estaba muy delicioso, a mi hermano también le ha gustado. ¿Podrías hacer uno completo para nosotros?—


—Claro sin problema, puedo traerlo el lunes solo...— Lucerys sacó una pequeña libreta con unas mariposas en la portada. —Puedes escribir aquí tus especificaciones, y el lunes te traeré el pastel—


Aemond tomó la libreta y comenzó a escribir.


—Me puedes dar dos galletas, le llevare una a Aegon—


Lucerys se agachó para sacarlas de la bolsa y vio su dulce estómago abultarse.


—Solo me quedaban estas, tienes suerte—


Aemond le dió la libreta y el dinero de las galletas, se retiró hasta su facultad y le dijo adiós a Lucerys con la mano.


Agradecía mucho el pedido del pastel completo pues era más dinero pero el alfa no había escrito eso si no un "Quiero hablar más contigo, si lo deseas te veo en la parte izquierda de la facultad de ciencias a las 5:00 pm". Se sonrojó al leer la nota pero también tuvo miedo, no era la primera vez que los alfas se burlaban por su peso o su apariencia. Además Aemond era un alfa territorial, alto, de cabello largo y plateado...no, no podía ser verdad.


Sin embargo se descubrió a sí mismo caminando hasta la facultad de ciencias eran las 05:06 pm según su reloj y no había nadie...como siempre solo se estaban burlando de él. Sujetó sus bolsas y estaba a punto de poner marcha a casa cuando una voz lo sacó de si mismo.


—Perdón por la tardanza, Aegon no me dejaba en paz. No te vayas—


Lucerys volteó y quiso evitar sonrojarse.


—Lamento no esperar tanto, es que si no tomo el transporte ahora me es difícil llegar a casa—


—Pero seguro aun no has comido...te invito a comer y después te llevaré a casa ¿Que dices?— Aemond tragó saliva, el Omega olía delicioso a fresas, quería tocarlo con desesperación.


—¿Te estás burlando no es así?— Lucerys agachó la mirada.


—¿Como dices?— Aemond lo miró con curiosidad.


—Es imposible que un alfa como tu quiera invitarme a comer, es un reto no es así. Tus amigos te dijeron que hicieras esto—


—Claro que no, como piensas eso...soy malo con las palabras pero quiero que vayas conmigo. No hay truco, no hay nadie alrededor— Aemond se acercó y el Omega se hizo para atrás.


—Como puedo creerte...— Lucerys se puso tímido, sentía sus mejillas ardiendo.


—Pues, no lo sé pero puedo hacer esto— Aemond sabía que había mucha gente afuera esperando el autobús así que le quito la mochila y la bolsa al Omega y lo tomó de la mano arrastrándolo a la salida.


—Hey que haces nos van a ver—


Aemond se rió.


—Que nos vean, que vean que te llevo conmigo para que nadie más se te acerque—


Lucerys se sonrojó y se dejó llevar por el alfa hasta un lindo coche de color negro, le abrió la puerta del copiloto y puso sus cosas en la parte de atrás.


—Ahora dime, ¿Cuál es tu lugar favorito para comer?—


Lucerys se sonrojó, sería posible que un alfa tan atractivo como Aemond se hubiera fijado en él...su omega estaba brincando de felicidad, quizá era verdad y por fin podría tener algo de calma en su corazón.




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