01. La mala suerte de Jungkook
Nunca tuvo nada, los rumores dicen que Jeon Jungkook tiene tan mala suerte que podría ser contagiosa, por lo que nadie quisiera acercarse tanto a él.
Tal vez su mala suerte tenga un origen más allá de ver a sus padres morir en un accidente automovilístico donde solo él sobrevivió, ¿Eso es mala suerte o buena? El punto es que todo fue de Guatemala a Guatepeor desde ese momento.
Jungkook no fue un niño tan tan malo, pero hacia sus travesuras.
—¿Entonces... Quién se dejará al niño? —la trabajadora social hace la pregunta de conclusión a todo el debate.
La tía y abuela de Jungkook se miran, luego miran a Jungkook que se limpia sus lágrimas, el proceso de perder a sus padres es simplemente doloroso, pero que ahora se decida donde y con quien vivirá el resto de su vida es aun más caótico.
—Mamá, es mejor que te quedes con Jungkookie —su tía pone su mano en la cabeza del niño —, tengo a mis hijos.
—Es tu sobrino y yo una vieja.
Nadie realmente lo quiere, Jungkook hace un morro, sus padres si lo querían, pero tuvieron que morir, un niño de cinco años realmente no lo entiende, no debieron haberlo querido si se murieron.
Su abuela mira a Jungkook, este levanta su cabeza y la mira de vuelta. Ella se sensibiliza al ver a su pequeño sobrino llorar totalmente triste de que no podrá ver a sus padres más.
—Está bien, podrá quedarse conmigo —ella le sonríe, acerca sus manos y le seca sus lágrimas suavemente.
Oficialmente desde ese momento Jungkook pasó al cuidado de su abuela, el trauma del accidente lo hizo calmarse de sus travesuras.
—Estúpido niño, estúpido niño.
—¡Tienes feos ojos!
—¿Eres un ciervo o por qué tienes esos ojos tan feos?
—¡Já! ¡Já! Eres feo.
Unos años más, exactamente cuando tiene diez años, el bullying llega a sufrirlo en su propia piel, sin razón alguna, solo porque lo vieron divertido.
Incluso parecen niños en una secta, todos unidos en contra de Jungkook.
—¡Ya déjenme!
Uno empuja a Jungkook a los brazos de otro y así sucesivamente, como si fuera una pelota, todos están divirtiéndose mientras Jungkook pide por misericordia.
—No es nada, ¿Verdad, Jungkook? Es solo un juego donde se divierten todos porque dejas que tus compañeros sean felices —la directora habla a Jungkook que tiene algunos raspones en su cara por las veces que lo han empujado contra el suelo.
Jungkook mira a su abuela, ella ha venido a presentarse personalmente para solucionar el porque Jungkook dice que no quiere volver a la primaria.
—¿Te diviertes? —su abuela le pregunta para asegurarse de que no sea un juego y realmente si sufre.
Pero Jungkook mira hacia la ventana, puede ver a lo lejos a los chicos de su clase qué le hacen bullying, están mirándolo de vuelta y tienen su dedo índice sobre sus labios.
—Sí... Son mis amigos —baja la cabeza a su manos qué están inquietas.
—¿Lo ve, señora? Son niños, realmente nunca podríamos entender sus juegos, ya sabe que todo se moderniza, incluidos sus juegos —la directora relaja a la abuela de Jungkook que no se queda muy segura —. ¿Quiere una taza de café?
Ella suspira, asiente con su cabeza.
Jungkook esperaba que su abuela pudiera luchar por su verdad, pero solo está aceptando esa taza de té.
Debe volver a clases y sabe que su sufrimiento va a seguir y no se equivoca, la primaria y la secundaria fueron increíblemente difíciles en todos los aspectos.
Ni que hablar de la universidad, con sangre, sudor y lágrimas pudo llegar, y debería centrarse en los estudios, pero Jungkook se enamora muy fácil.
—Misoo, yo... Quería preguntarte si querías ser mi novia, me gustas —extiende el ramo de flores que compró su abuela para él, porque ella estuvo de acuerdo en que Jungkook tuviera su primera oportunidad de tener una novia.
El pobre por tanto daño no es que fuera el chico más atractivo, se ocultaba la mitad de la cara con su cabello, padece de acné que aunque no lo convirtiera en feo inmediatamente, los demás tienen ideas estúpidas sobre eso, tampoco viste muy agraciado y su perfil bajo haciendo verse como tímido y friki no hace que llame la atención.
—Aléjate de mí, me das asco, ¿Qué eres? ¿Un gusano? —ella toma las flores y las tira al suelo.
No era el momento adecuado ni el lugar correcto, en el jardín, con muchos estudiantes alrededor qué vieron la escena y rápidamente se burlaron de él.
Jungkook suspira, se lo esperaba pero no deja de ser decepcionante.
—¿Y bien? ¿Tienes novia? —su abuela se emociona al ver a Jungkook entrar a la casa, se está quitando sus zapatos.
—No —Jungkook entra, va a ir a su habitación.
Pero su abuela lo toma de los hombros y lo detiene en el camino. Ella lleva su mano acomodándola debajo del cabello de Jungkook, lo levanta liberando su frente, así Jungkook debe parpadear hasta acostumbrarse a la luz.
—Muestra tus ojos.
—Mis ojos son feos, abuela, es mejor si no los muestro.
—¿Quién te dijo eso?
—Alguien...
—¿De ese alguien tomarías un consejo? —su abuela lo reta, aparta el cabello de algún modo de la frente de Jungkook.
Jungkook niega con su cabeza.
—¿Entonces porqué haces caso de ese alguien a quien no le tomarías ni un consejo? Si yo te digo, tu abuela, que deberías mostrar tus bonitos ojos, es porque no te estoy mintiendo y te aconsejo.
—¿Si muestro mis ojos podré tener novia?
—Es probable.
Pero ella al acomodar el cabello de Jungkook es que pica uno de sus ojos haciendo que Jungkook lo cierre y ponga su mano en este.
—Oh, lo siento, bebé, no quería hacerte daño.
—Está bien, abuela —sonríe —. Conseguiré novia, abuela.
Su abuela sonríe, asiente con su cabeza.
Podríamos decir que apartarse el cabello fue un comienzo, trabajó en un lugar a medio tiempo, consiguió suficiente dinero para mejorar su acné, acomodó mejor su ropa, pero la reputación no había manera de que mejorara.
Pero algo en lo que siempre Jungkook tendría mala suerte es en el amor, es terrible.
Por fin conseguía una novia y esa misma noche la vio besarse con otro en su cara, en una de estas fiestas juveniles de la universidad, todos se reían en su cara, su supuesta nueva novia se estaba riendo de él besando a un desconocido.
Incluso si tenía citas, lo dejaban plantado, horas y horas esperando en un restaurante, nunca llegaban.
¿Es mala suerte o que las personas son malvadas?
El odio sobre los demás crecía continuamente, envió muchos currículos al terminar la carrera, pensaba que obtendría un trabajo rápidamente, pero solo fue elegido en un puesto de misceláneo, ¿En serio? Por el momento estaba bien, pero no se creía que algo así le pasaría.
El trabajo no era lo mejor para su pésima suerte.
Los retretes decidían explotar repentinamente en su cara, créanme no eran aguas cristalinas y limpias, todo lo contrario.
Las trabajadoras de las que siempre se enamoraban resultaban en estar casadas, a algunas las encontraba con su pareja besándose apasionadamente en los baños de la empresa.
Mala suerte, Jungkook.
Siempre hay una pizca de esperanza en el corazón de Jungkook, pero era tan vana.
De camino a casa luego del trabajo, solo le faltaba esto.
Ve a un hombre acercarse a él, tiene las manos en los bolsillos de su chaqueta, usa una mascarilla que cubre la mitad de su rostro y una gorra, es de noche, no es lógico que use eso a menos que sea un ladrón.
Le sujeta del brazo con fuerza y se le acerca bastante.
—La mochila ahora.
—No... Por favor...
Jungkook empieza a temblar del miedo, son todas sus cosas, su dinero, su teléfono.
—¡La mochila! ¿Quieres morir?
Jungkook no quiere morir aún, aunque la vida ha sido cruel con él, cree que puede haber algo mejor, pero le da la mochila entera, el hombre simplemente se la pone al hombro, empuja a Jungkook al asfalto y corre ahora.
Ni siquiera pataleó o luchó por lo suyo. Ha visto mucho en las noticias que alguien que no quiso darle sus cosas al ladrón terminó muriendo, no quisiera salir en las noticias por esa razón.
—No te preocupes, estás bien, eso es lo que importa, lo material da igual —su abuela está viendo entero a Jungkook buscando alguna herida.
—Pero todo mi dinero, mi teléfono, mis cosas del trabajo.
—Eso no importa, bebé —pone sus manos en sus mejillas —. Mira, el dinero puede solucionar todo el resto, escuché que el sorteo de la lotería aumentó la cantidad, deberíamos comprar un boleto.
—Abuela, tengo mala suerte, no compraré eso.
Ella no puede negar que en efecto Jungkook está inundado de mala suerte, solo cosas malas le han sucedido en su vida.
—Está bien, lo compraré yo, es para ti y para mí si lo ganamos.
Jungkook suspira, todo es tan desalentador en su vida, ¿No hay una cosa buena? Probablemente lo único es ganar la lotería, pero eso es porque su abuela compró el boleto, sin embargo no tiene importancia, ¡Ganaron la lotería!
Pero no tenía que Jungkook ir a canjear el resultado, su abuela no puede caminar mucho ahora, así que él se ofreció, mala decisión.
—¿En qué puedo ayudarle, caballero? —el caballero en la caja está masticando un chicle, muy desinteresado por cualquier situación.
—¡Gané la lotería! —Jungkook cree que esta es su oportunidad para que su vida mejore, tal vez le quede solo una mitad de vida, pero tiene supremas esperanzas ahora.
—Genial, su boleto —el caballero sigue sin emocionarse, mira a Jungkook con esa cara de amargado, su chicle puede llegar a molestar.
Jungkook introduce su mano en su bolsillo, sabe que ahí lo guardó, a falta de una billetera donde guardarlo y que esté seguro solo encontró esa manera.
Pues resulta que ahora ya no está... ¡No está!
—Eh... Debe estar por aquí, yo...
Busca tres veces en sus bolsillos, pero no hay rastro de ningún boleto, mira el suelo, verdaderamente no está. Debió haberse salido caminando hacia aquí.
—¡Siguiente! Por favor muévase para atender a alguien más.
—No, no, no, yo lo tenia aquí.
—Yo soy el siguiente.
El hombre empuja a Jungkook quien en su desilusión siente que va a explotar.
Nada, nada, nada le sale bien, absolutamente nada.
—¡Ah! —Jungkook grita fuera del lugar —. ¡Maldita sea! ¿Qué quieres de mí? ¿Qué más quieres de mí? —grita al cielo con sus brazos hacia arriba —. ¡Estoy cansado! ¡Moriré si no me soportas!
No sabe a quien le habla, nunca ha creído en nada, pero ahora cree en que algo o alguien lo odia.
La lengua confiesa y luego que dijo eso es que un conductor qué sufría de diabetes empieza a tener una crisis.
Podemos pensar que le sucedió a Jungkook, ese auto fue directamente a Jungkook, realmente grave fue trasladado al hospital junto con el conductor.
—Oh, bebé —su abuela está llorando al verlo con heridas en su cara.
Tiene la mascarilla de aire ya que en el camino al hospital tuvo un paro cardiorrespiratorio, está débil y preparan la sala de operaciones porque tiene ciertas heridas internas qué vulneran el estado de sus órganos.
Mira a su abuela totalmente sufrida.
—Has tenido tanta mala suerte en esta vida... Debiste haber hecho algo malo en tu vida pasada, bebé —acaricia su cabello.
¿Algo malo en su vida pasada? ¿Qué tanto para que tenga que pagar con su vida de esta manera?
—Vive, Jungkook, vive, no me dejes sola.
Jungkook cierra sus ojos y solo piensa: Quiero tener suerte, quiero ser normal, quiero hacer las cosas bien, quiero vivir.
Pero siente el cuerpo tan liviano que solo se deja ir, por un momento escucha la máquina marca pasos avisar sobre su corazón dejar de latir.
La mala suerte lo ha condenado, algo que hizo en su pasado lo condenó para todo el resto de vidas, si tuviera la oportunidad de hacer las cosas diferente...

Nota de Autora:
Espero les guste mucho está historia, fue muy divertido y lindo escribirla, es diferente a lo normal, si es así no se les olvide apoyar mucho para saber que les gusta <3
Esta es mi primera historia que publico en Inkitt, soy nueva en esta plataforma así que espero que puedan tener cuidado de mí y puedan apoyarme.
Siempre fui de Wattpad, pero últimamente ha tenido muchos fallos, así que estaré por aquí también. Pueden buscarme en Wattpad como @melovelydog, ahí están todas mis historias que estaré subiendo aquí progresivamente.
-melovelydog