¿Día de San Valentín no correspondido?
Después de haber estado tan ansiosa por que llegara el día de san Valentín y haber planeado lo que regalaría a cada uno de sus amigos solo le faltaba uno y para ella era el más importante de la lista.
Ahora a tan solo un día no estaba segura de querer festejarlo, sobre todo después de la suerte que había tenido en el amor al terminar su relación con Inuyasha todas sus citas terminaban igual: todos querían una chica sumisa que estuviera quieta en casa esperando el regreso de su marido algo que, ella no estaba dispuesta a hacer.
Este año parecía diferente porque el señor demonio parecía interesado en ella, justo después de que ella decidió construir su cabaña en el claro donde estaba el pozo quedando lejos del ruidoso pueblo y los falsos chismes sobre su persona, Sesshomaru había comenzado a frecuentarla al menos una vez a la semana y siempre traía algo como obsequio para su hogar y terminaba el día platicándole todo lo que hacía entre sus visitas, con el señor demonio tenía la seguridad de que tendría una opinión sincera.
Después de su ultimo noviazgo fallido con Hachi, hijo de un terrateniente de la aldea vecina, Sesshomaru estuvo ahí para escucharla desahogarse del dolor que tenía por no lograr que ninguna relación funcionara y como resultado había terminado abandonado el pueblo para vivir tranquila en las afueras.
Al principio no había querido hacerse ilusiones con el señor demonio, pero le resultó inútil ignorar lo que su corazón quería, ella se callaría su amor, aunque doliera demasiado, muy en el fondo sabía que le dolería más perderlo a él de entre todas las otras personas que ya había perdido.
Sin embargo, aquí estaba terminando su regalo de san Valentín para el platinado; después de buscar en innumerables puestos nada era lo suficientemente bueno para regalarlo así que al final decidió hacerlo con sus propias manos como resultado había tenido la maravillosa idea de tallar en madera un perro que representara su verdadera forma.
…
Con los nervios de punta al no saber si le agradaría recibir algo de ella o si la ignoraría caminó al pueblo, después de todo ahí es donde celebrarían todos. Vistiendo un kimono rosa pálido con flores de ciruelo en tono más oscuro regadas por todo el kimono con un obi con tonalidades amarillas casi doradas y algunas rayas moradas, no había duda de que su ropa había sido regalo del platinado.
Cada paso que daba adentrándose más en el pueblo más nerviosa se ponía, para su suerte la primera persona que se encontró fue Rin quien le ayudó bastante a calmarse. Ahí entregó su primer regalo que fue recibido con mucho entusiasmo.
Después encontró a Shippo y al resto de su antiguo equipo, el kit, quien estaba intentando hacerle una broma a Inuyasha para lograr enojarlo mientras el resto reía. Se acercó de manera lenta con una punzada de nostalgia pueblo siendo recibido por una enérgica Rin que corrió a abrazarlo y reclamarle que tenía mucho sin visitarla, la pequeña desconocía con que frecuencia visitaba a la sacerdotisa de lo contrarío su reclamo sería otro.
El demonio traía consigo dos paquetes uno más grande que otro.
Inmediatamente el más pequeño fue entregado a Rin quien saltó a darle un abrazo y besar su mejilla antes de irse para abrir su presente.
Dorado y azul se conectaron por un momento antes de ver como él seguía su camino con dirección a la cabaña de la vieja sacerdotisa entregando ahí el segundo paquete a Kaede alegando que era agradecimiento a los cuidados de Rin.
Aunque quiso encubrir su decepción al ver que no le había obsequiado nada decidió despedirse con la escusa de que estaba muy cansada, dejando atrás su regalo olvidado en la canasta y un amargo olor de tristeza.
Ella corrió a su casa para acostarse y llorar por el resto del día, al final había sido una estúpida al pensar que ella era especial para el señor.
…
— Señor Sesshomaru esto estaba en la canasta de Kagome-sama y tiene tu nombre. – habló Rin mientras le entregaba el presente torpemente envuelto en seda azul.
Sesshomaru evaluó el paquete antes de abrirlo.
— ¿Dónde está la Miko y porqué eres tú quien entrega su regalo? – preguntó molesto a su pupila.
— Dijo que se sentía cansada y se retiró. – respondió Sango acercándose a Rin.
— Keh! ¡Como el diablo ella huyo justo después de que vio algo porque apestaba a tristeza cuando se despidió! – explicó cruzándose de brazos.
— Mi compañero tiene razón, ella estaba triste también pude olerlo. – respondió el lobo.
— Señor Sesshomaru, se que no es común que le pida algo, pero quiero a Kagome como mi hermana y se que mis dos compañeros la quieren igual, solo abra ese regalo y si tiene alguna duda puede acudir a mí. – fue lo unico que dijo la cazadora antes de retirarse y llevarse a sus dos compañeros con ella.
Y así tal como le dijo la cazadora abrió el regalo que le había dejado ella quedando impresionado al descubrir la bella estatua de su bestia tallada sobre madera, que, por el olor, era de pino un aroma que disfrutaba mucho, junto a él había una pequeña nota escrita con perfecta caligrafía.
Querido Sesshomaru
Se que mi regalo quizá es demasiado insignificante para alguien como tú, pero aun así decidí hacerte una pequeña versión del gran y poderoso perro que eres.
No hay manera de decirte cuan agradecida estoy por todo lo que has hecho por mí.
Con amor Kagome H.
En la cultura yokai regalar algo como esto a un macho solo podría significar una sola cosa, pero ahora tenía que escucharlo de la boca de la cazadora para poder estar seguro acerca de su siguiente paso por muy ansioso que estaba de buscar a la miko.
— Cazadora, tenemos que hablar.
— ¿Qué sucede Sesshomaru-sama?
— Le dirás la verdad a este ¿La Miko sabe lo que significa regalarle algo tallado por ella misma a este?
— ¡Hizo que! — gritó — Si, ella lo sabe hace un tiempo estuvo preguntando algunas cosas sobre los demonios y una de ellas fue como podía declarase ante ti como pareja potencial. – explicó la morena.
— Miko estúpida ahora este sabe porque salió corriendo del pueblo — hizo una pausa —, este irá a corregir su error inmediatamente.
— ¡Espera! Hay reglas para el día de san Valentín, tienes que esperar hasta el día de blanco para eso.
Después de una larga explicación al demonio al final entendió lo que tendría que hacer para asegurarse que ella dejara de tener dudas sobre su cariño por ella.
Decidió dejarle una carta con su amiga y partir a occidente para prepararse para ese famoso día de blando.









Hola buenos días 🤩 estuvo increíble 😍😍por favor quisiera saber que más sigue 🙏 sigue adelante 💪💪 cuídate mucho 🙏y que Dios te bendiga 🙏😇
continua please eso estuvo de verdad fantastico me reencanto 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏😍😍😍😍😍🤩💐
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