In My Dreams [ YoonHong ]

Summary

⊱𓆇🫒՞.𖥨In my dreams you love me back˖ ݁ 🫒. 𔘓 Hasta escuchar doce campanadas, danzaron uno en torno al otro, sus máscaras quedaron abandonadas, pero, sus recuerdos de aquella noche no. 🫧🪞RoyaltyAu!🩰 🫧🪞Mención del Jihan / YoonHong🩰 🫧🪞 Inspirado en "In my Dreams" de Red Velvet🩰 ➶🫧YoonHong➴🎐 🫒Topꜛ: Jeonghan 🫒Bottomꜜ: Joshua

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

🫒

Un lento vals sonaba cuando la familia Hong hizo entrada en el baile de verano que ofrecían sus majestades Xù Minghao y Xù Soonyoung ,, quienes recién habían subido al trono y que mejor manera de darse a conocer por los miembros más ilustres de la corte que dando un baile.


La temática era algo que se adoraba practicar en aquella época, las fiestas de máscaras.


Todos querían ser el centro de atención en aquellas celebraciones , unos llevando este accesorio de forma extravagante y otros dejando deslumbrados a sus expectantes con lo hermosas que podían ser sus máscaras.


Jisoo maravillado por como hacían de un arte el elaborar y portar este accesorio se pierde entre la pululante multitud que le rodea y baila con él.


Su máscara simulaba ser una rosa blanca, la pureza y sinceridad quería representar.


Las personas bailaban a su alrededor ajenas a lo que sucedía otros preferían establecer una conversación disfrutando del calmado y elegante ambiente .


El primogénito de los Hong recorre con la mirada el salón en busca de algo desconocido, sentía que había detenido el tiempo por unos segundos.


Volvió a la realidad chocando alguien parecía de su misma edad quien en vez de protestar o maldecirle por tal acto de maleducación le ayudó a levantarse .


Era tan hermoso incluso podía jurar que su rostro parecía esculpido por los propios ángeles , los largos y rubios cabellos , somnolienta pero encantadora expresión, finos labios. Ese hombre podría ser lo que muchos definían como perfección y él había tenido la osadía de chocar con este sin pedir tan siquiera disculpas.


──¿A quién debo el placer?── Fue lo primero que dijo el apuesto hombre sacándole de su ensimismamiento.


Había sido atrapado apreciándole , sus mejillas no tardaron en colorearse de un rojizo tono .


──Hong Jisoo , hijo del Conde Hong.──Se presentó intentando no atropellar sus palabras y por primera vez considerando necesarias aquellas clases de etiqueta a las cuales le obligaron a asistir en su infancia .


──Yoon Jeonghan, un encanto.── Besó el dorso de la mano contraria ──Príncipe Yoon Jeonghan.── Añadió para que los ojos de Jisoo se abrieran enormemente .


Había sido tan irrespetuoso con el príncipe heredero del reino vecino, se regañó mentalmente.


Hizo una pequeña reverencia siendo detenida esta por el mayor quien le sujeta por los hombros acercando peligrosamente sus rostros .


──Alteza debo disculparme ante usted.── Insistió Hong .


El príncipe sólo pudo sonreír ladinamente, acariciando con una de sus manos los sonrojados pómulos contrarios.


──Si quieres disculparte , sólo hay una manera.── Mencionó haciendo que las cejas del menor se alzaran con escepticismo ante una posible insinuación.


Jeonghan rodeo la delgada cintura del trigueño quien inconscientemente suspiró ante lo bien que se sentía encontararse entre los brazos contrarios.


──¿Qué desea alteza real?── Inquirió temeroso por respuesta que daría el mayor .


──Deseo que me acompañe esta noche, que baile sólo conmigo, como yo lo haré con usted, quiero que cuando el reloj toque doce campanadas me permita conocer su hermoso rostro.── Parecía más una suplica que una orden por el tono empleado el cual le hacía derretirse con cada vocablo que el mayor pronunciaba ──¿Me concedería ese capricho joven Hong?── Como la suave corriente de verano las palabras del rubio en su oído cosquillearon.


──Acepto con honor alteza real.── Esa noche jugaría y reiría, se dijo a sí mismo mientras el mayor no perdía tiempo conduciéndole a la pista de baile.


No le gustaba ser mirado por todos pero por alguna razón, la mirada que el de angelical aura le dedicaba y las dulces caricias en su cintura le calmaban efectivamente .


Era como un sueño del cual no quería ser despertado .


Uno, dos, tres e incontables pasos daba junto a Jeonghan dejándose guiar por quien parecía un experto. Sonreía preso de la euforia de tal momento .


Ambos reían sin parar y sentían que danzaban sobre las nubes.


Los dulces ojos del príncipe hacían que cayese por él, era como un sueño.


No quería ser despertado de aquel momento , quería disfrutar de aquel engaño , sintiéndose especial sin importar que recién le conocía.


Las piezas continuaban siendo tocadas con maestría por los músicos , tanto el príncipe como el hijo del conde podían imaginar los pétalos caer sobre ellos . Estaban sumidos en una fantasía, como si todo fuera un final feliz.


Quería creer que aquel hombre le amaría , por más irreal que suene deseaba que aquella visión no se volviera borrosa , en caso de que pasara Jisoo trataría de cerrar los ojos y dormir.


Sus pies suplicaron un descanso y el dúo de jóvenes no tardó en retirarse del gran salón hacia alguna de las instalaciones del palacio .


Olvidando su cansancio recorrían los infinitos pasillos entre entretenidas charlas y alegres risas. Sus pasos los condujeron al jardín real.


Otra vez Jisoo caía ante el encanto de aquel lugar , todo parecía sacado de un cuento de hadas y el más mínimo de detalle era capaz de transportarlo a ese mundo surreal que consideraba un sueño.


──Ya casi son las doce.── Anunció el de cabellera larga acercándose peligrosamente al de cabellos oscuros.


──Cumpliré con mi palabra en su momento.──Aclaró Hong no esperando volverse a encontrar entre los brazos ajenos.


El aroma amaderado del perfume del príncipe Yoon le envolvió , el menor se atrevería a considerar que no se saturaría de aquella presencia, podría decir que un sentimiento desconocido era arrastrado por su corazón.


Las distancias entre sus labios se redujo en un abrir y cerrar de ojos , era un beso furtivo y temerario, mas, tanto Jeonghan como Jisoo adoraban ese detalle , dejando que continuara, disfrutando de aquel fruto prohibido.


No había tal cosa como el amor, mas, este se esparcía como la fiebre en sus cuerpos.


De forma inconsciente sus corazones se acercaban, querían hablar toda la noche e inclusive sonreír, deseaban secretamente que ese sueño se volviera una realidad .


Se besaron incontables veces parecía imposible que sus labios se separasen. Las manos del hijo del Conde se aferraban al saco del príncipe heredero. Daban vueltas en su propio aire.


La primera campanada sonó, los brazos de Jeonghan se aferrraron a la cintura del menor como si tuviese miedo de que este desapareciera.


Un segundo, tercer y cuarto tintineo se escuchó , estaban cerca de alcanzar aquel no tan lejano sueño, Jisoo le sonríe e incluso toma el atrevimiento de retirar su máscara, dejándose enamorar por aquel angelical rostro el cual recorrió con sus manos delicadamente.


Una quinta campanada sonó y ambos no resistieron la tentación de volver a unir sus labios en un eterno beso, perdían la noción del tiempo , era un sueño demasiado hermoso como para no dejarse atrapar por este.


Llegó la duodécima campanada y el mayor coloca sus manos en los bordes de la máscara del castaño descubriendo el desconocido y precioso rostro el cual complementaba la belleza tanto interna como externa de Hong .


──Eres un sueño, me atrevería a decir de que es imperfectamente perfecto.── Dijo con voz temblorosa el príncipe depositando una de sus manos en el mentón contrario.


Los fuegos artificiales se escuchaban en el exterior, parecía un menester para el de blanquecinos cabellos el volver a disfrutar de aquellos rojizos y prominentes labios que poseía Jisoo .


──Creo que podría amarlo.── Susurró Jeonghan en el oído del de felinos ojos contándole un preciado secreto .


──Incluso aunque no sepa el futuro , afirmo que le amaré.── Sentenció Jisoo .


En sus sueños , ellos se amaban, sólo necesitaban que el tiempo hiciera su efecto, no deseaban ser despertados, querían quedarse estáticos sin abrir los ojos, encerrados en los brazos del otro mientras bailaban deslizándose como las plumas , rezando recordarse mutuamente. No sería un sueño si lo convertían en realidad.


Las máscaras yacían olvidadas en uno de los bancos, Jisoo le invitaba a su humilde morada, con gusto el príncipe Jeonghan aceptaba, ambos no necesitaban música para bailar, sus corazones marcaban el ritmo con sus calmados y nerviosos latidos .


Jeonghan mira los accesorios olvidados y los recoge como si una repentina nostalgia le invadiera. Le dedica una sonrisa al menor.


──Toma mi máscara así todos sabrán que bailó conmigo y que mi corazón le pertenece.──Planteó el mayor intercambiando con Hong los objetos mencionados.


──Tome también la mía quiero que sepan que mi corazón le pertenece a su alteza real.──Correspondió Ji Soo a la vez que ambos volvían a portar el imprescindible accesorio en la celebración.


Regresaron al salón con las manos tomadas , poco a poco su sueño se hacía realidad , incluso si no sabían como llegar a esta darían vuelta atrás y se encontrarían en aquel sueño.