Acompañante

Summary

En una noche normal de trabajo para Kouki, llega un cliente bastante extraño...

Genre
Romance/Humor
Author
luzmin
Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Acompañante

― Furi, tienes un cliente ― le dijo Riko desde la pequeña recepción donde se encontraba


― Oh, ok ― dijo el castaño mientras se acomodaba su vestuario. Era un smoking negro, su corbata estaba más ajustada de lo normal así que se miró al espejo que estaba a unos pasos de ahí. ― ¿Cómo se llama la chica? ― preguntó mientras intentaba aplacar su cabello, pero le fue imposible


― Es un hombre Furi ― informó la castaña, mientras lo miraba un poco divertida


― ¡¿Eh?! ¿Un hombre? ― preguntó desconcertado Kouki


― Así es, te eligió dentro de nuestro catálogo ―


― ¿Estás segura? No te habrás confundido y eligió a Kuroko que está a lado de mi foto ― intentó darle sentido a la situación, regularmente muchos clientes hombres elegían a Kuroko por sus facciones suaves y un poco andróginos


― No, fue muy claro su dedo sobre tu imagen ― dijo la chica con una sonrisa, observando el desconcierto del joven, hizo una pausa recordando un detalle ― En todo tu tiempo aquí, será tu primero ¿no es así? ―


― Eh… sí. Nunca había atendido a un cliente varón ― dijo Furihata en voz baja, confundido por la situación


― Anda ve Furi. No podemos hacer esperar a nuestros clientes ― le insistió la Riko indicándole cuál slot le tocaba


Mientras tanto Furihata Kouki estaba sumamente nervioso, no sabía cómo debía comportarse con un hombre.


Su experiencia en ese sitio de host, se basaba en mujeres, sobretodo en mujeres mayores eran las que más lo solicitaban y lo cual le parecía muy cómodo porque solamente tenía que ser sumamente amable con ellas.


Ellas hacían lo demás. Él era bueno escuchando y ellas venían a eso, entonces era un trabajo simple. Y le agradaba hacerlas sentir bien.


Pero un hombre… ¿Qué iba a decir? ¿Cómo debía atenderlo? Tuvo que haberle preguntado antes a Kuroko algunos consejos para este tipo de situaciones… pero ya era muy tarde


Estaba frente a uno de los tantos cuartos que tenían ahí. Pero pudo observar que había solicitado el más caro del sitio. Eso quería decir que era una persona con solvencia económica.


Tragó saliva


Era de esos clientes que les decían que debían conservar para mantener aquel ingreso.


El tenía un par de clientes así, dos mujeres que se habían encariñado con él. Y que pagaban por ese tipo de servicio más caro para tener un espacio alejado del bullicio de los slots más baratos


Esperaba no arruinarlo con este cliente


― Con permiso ― dijo mientras abría la puerta para ver al cliente que había pagado por él


Y la persona que vio lo dejó perplejo


Era un hombre joven, él imaginaba que estaría en sus veintes, quizá llegando ya a los treintas.


Tenía un porte sumamente elegante, su traje de color negro tan impecable que parecía que no tenía una arruga encima. Con las piernas cruzadas y un brazo recargado sobre el borde superior del sofá lo hacía ver tan imponente.


Podía notar que tenía trabajado sus músculos, se notaba ligeramente por la forma en que aquel traje se ajustaba a su figura.


Pero su rostro, eso fue lo que más lo dejó desconcertado. Era increíblemente atractivo, sus facciones eran suaves y al mismo tiempo masculinas. No sabía del todo como describirlo. Sus ojos eran heterocromaticos, era la primer avez que veía algo así, uno de color rojo brillante y el otro de color dorado.


Su cabello magenta brillaba un poco por las luces del lugar, tenía un color intenso.


¿Cómo era posible que ese Dios griego lo hubiera pedido a él?


Pudiendo elegir a Kuroko, a Reo o Himuro…


Y la pregunta más relevante en ese momento era, ¿Cómo podría entretener a ese cliente?


― Adelante ― dijo el hombre haciendo temblar las piernas de Kouki, no solo era atractivo visualmente, su voz era sumamente excitante


Y esa media sonrisa que le había dedicado era mortal


― Bienvenido, esta noche seré su acompañante. Mi nombre es Furihata Kouki ― dijo haciendo una reverencia como era el protocolo para cualquier cliente


― Estoy bajo tus cuidados, Kouki ― dijo divertido con una sonrisa en su rostro.


La manera en que había escuchado su nombre en sus labios, lo había dejado descolocado por lo bien que se había escuchado.


― Ven, siéntate aquí ― le indicó el joven pelirrojo, dando unos pequeños golpesitos sobre el sillón a lado de él.


Kouki respiró hondamente antes de acercarse a él y sentarse a su lado. Cuando lo hizo, pudo sentir claramente el brazo de aquel hombre detrás de él, el cual estaba sobre el sofá


Pudo percibir aquella fragancia al estar a esa distancia y si podía ser más cautivante el hombre, su olor era delicioso.


― Dime Kouki, ¿Hace cuánto trabajas aquí? ―


― Ahm… tengo 6 meses trabajando aquí ― contestó muy nervioso el castaño porque aquel hombre se había acercado tanto que pudo sentir su respiración casi en su oído


Comenzó a jugar con sus dedos nervioso, jalando un poco su ropa inquieto, sin mirar al hombre


― Ya veo… , ¿Cuántos años tienes? ― preguntó nuevamente sin dejarlo de ver fijamente


― Y-yo tengo 22 años ― tartamudeo sin poder controlarlo, haciendo que se sonrojara hasta las orejas


Soltó una pequeña risa el hombre que le pareció música para sus oídos del castaño. Lo miro unos segundos curioso para observar su sonrisa que era simplemente hermosa


El pelirrojo bajó la mirada para observar al chico castaño quien lo observaba embelesado, haciéndolo sonreír por aquella reacción. Kouki desvío rápidamente su rostro avergonzado


― ¿Por qué trabajas aquí? ― indagó el pelirrojo mirando cautivado al castaño


― Y-yo… bueno… es que, es para pagar mi matrícula en la universidad ― confesó nervioso Kouki, se sentía intimidado por esa atención dirigida hacia él


― ¿Qué estudias? ―


― Ingeniería en transporte, en el sector de ferroviaria ― contestó Kouki


― ¿Por qué decidiste estudiar eso? ― preguntó curioso el hombre


― Yo… t-tengo una fascinación por los trenes desde niño… y quería tener un trabajo que me permita estar en contacto con eso ― confesó un poco cohibido. Era la primera vez que alguien le preguntaba a ese detalle su vida.


Esperaba que no le pareciera infantil su decisión de escoger su carrera


― Me parece interesante, y dime ¿qué es lo que te gusta de los trenes? ― preguntó de manera sería, haciendo que Kouki lo mirara sorprendido.


No había rastro de burla o menosprecio ante su respuesta. Lo miraba realmente interesado en conocerlo lo cual le causó entre alegría y vergüenza al recibir esa atención


En ese momento comenzó a platicarle todo acerca de los trenes, curiosidades, cuales eran sus favoritos. Cómo funcionaban por dentro para obtener dichas velocidades. Y sin darse cuenta había pasado ya media hora


― Dame un momento ― detuvo un poco la conversación el hombre pelirrojo antes de acercarse a la mesa de centro donde se encontraba una pantalla inteligente para realizar pedidos


Solicito varias botellas de alcohol, las más caras del menú y algunas botanas


Kouki lo miraba sorprendido y avergonzado. En realidad él tenía que ofrecerle ese tipo de alimentos y bebidas, era parte de su trabajo


Y había estado tan cómodo conversando con el pelirrojo que lo había olvidado por completo que eso era un trabajo. Y sobretodo tenía que hacer consumir al cliente por el tiempo que pasaba en ese sitio


― Listo, con eso no tendrás problemas. ¿Cierto? ― le comento el pelirrojo viendo la expresión de preocupación del castaño


― S-si, muchas gracias ― hizo una reverencia sonrojado ― Y-yo… lo siento, debí ofrecerte algo de beber… ― dijo tartamudeando ― Y-yo… es la primera vez… ― comenzó a balbucear nervioso


― ¿Oh? ¿Soy tu primer cliente hombre? ― preguntó intrigado y emocionado al mismo tiempo. Kouki asintió avergonzado ― Así que soy tu primera vez, me siento privilegiado ― habló en tono sugerente y en doble sentido


Kouki se le subieron los colores a la cabeza. Había entendido claramente esa sentencia, y le dio vergüenza porque en realidad si era virgen en muchos sentidos


Eso no pasó desapercibido por el pelirrojo y sonrió con ternura por aquella inocencia que desprendía su sola presencia de aquel chico castaño


― Y dime Kouki, ¿a qué hora sales de aquí? ― preguntó de manera seductora lo cual hizo cohibir al chico


― Y-yo… ― fue interrumpido por la llegada de las botellas que había solicitado previamente el pelirrojo


Entró Momoi, la chica del staff quien era la encargada de distribuir lo que se consumía en ese sitio, mientras dejaba las 5 botellas que había pedido, los alimentos, observaba cómo el joven pelirrojo estaba mirando intensamente a Kouki como si fuera una presa


Momoi se preguntaba quién realmente era el host en esa habitación, ya que Furihata era el que parecía ser entrevistado y era claro el interés del chico pelirrojo quien buscaba seducir al más joven.


Sonrió divertida por la reacción de Kouki, recordó que esa debía ser su primera vez con un cliente hombre. Kouki no llevaba mucho tiempo en ese sitio y parecía una persona cohibida y tímida, pero ese tipo de personalidad llamaba la atención de clientas mayores.


A Momoi le parecía adorable, tanto como lo era Tetsu. Aunque el castaño no les creía pero esa era uno de sus encantos para conseguir clientes. Sentía pena por el pobre chico que no sabía cómo lidiar con un depredador como el que tenía enfrente


La pelirrosa reconoció que aquel hombre tenía experiencia, por dónde se le mirara era alguien experimentado, que buscaba presas. Aunque debía admitir que era la primera vez que lo veía en el lugar, pero de alguna forma parecía que lo había visto en otro lugar. También se podía percibir que era una persona adinerada por la cantidad y tipo de consumo que solicitó.


Otros host más experimentados tomarían de ventaja este tipo de clientes, para hacerlos gastar más y más. Pero no sabía si Furihata terminaría siendo comido por ese chico. Y sin más, salió de la habitación.


El pelirrojo miró su reloj y con desánimo volteo a ver al castaño ― Tengo que irme Kouki. Debo ver a unas personas por trabajo ― indicó el joven mientras acariciaba la mejilla de Kouki


― Oh, de acuerdo. Muchas gracias por visitarnos ― dijo esto con una reverencia


Vió como el chico pelirrojo saco una pluma y un pedazo de papel para escribir algo y Kouki lo miró curioso.


― Te dejo esto ― tomó el papel y lo depositó en uno de sus bolsillos superiores del saco del castaño ― Me llevo esto ― robó un suave beso de los labios de Kouki, quién se sonrojó de inmediato ― Y nos veremos pronto Kouki ― dijo saliendo de ahí con una sonrisa satisfecha


Kouki se quedó paralizado mientras pensaba en aquella sensación que había dejado aquel hombre en sus labios. Llevó sus dedos a esa zona mientras recordaba el rostro de ese chico pelirrojo a esa distancia tan cercana.


Miró a su alrededor y vio que no habían abierto nada de lo que les dejó Momoi todo estaba intacto y solo habían charlado. Y más que haber platicado, el chico pelirrojo lo había interrogado.


Y se dio cuenta de algo.


Nunca supo su nombre o algo de aquel hombre…


Con un suspiro desanimado se dejó caer en el sofá. Y no es como si esperara verlo de nuevo, dado que no sabía si había hecho un buen trabajo o si había entretenido a su cliente.


De cualquier forma, no es como si tomara en serio aquellos comentarios del hombre pelirrojo, seguramente regresaría y escogería a alguien más y haría lo mismo


Recordó el papel que había dejado en su ropa, rápidamente lo sacó y lo desdobló para leer el contenido



Akashi Seijurou

XX-XXXX-XXX

Puedes llamarme cuando quieras Kouki




Seijurou… ese era su nombre. Al menos se había quitado esa duda de la mente.


Salió del lugar para dirigirse a la recepción para saber si había otro cliente para él. Cuando llegó, vio varios rostros conocidos y lo miraban sorprendidos


― ¿Q-que sucede? ¿P-porque me ven así? ― preguntó confundido


― ¡No puedo creerlo Furi-chan! ¡Estuviste con ese hombre! ― dijo emocionada Momoi


― ¿Ya vieron la propina que dejó? ― preguntó incrédulo Kise ― Ni a mí me han dejado esa cantidad ― dijo afligido por ser el host número 1 de ese lugar y no haber llegado a esa cantidad


― Furihata-kun, ¿Estás bien? ― preguntó preocupado su amigo Kuroko


― ¿Eh? ¡Si! Fue muy amable y solo platicamos ― respondió el chico


― Hey, recuerden que este sitio no hay nada sexual ― intervino Riko


― ¿Por qué parece que todos conocen a esa persona? ― preguntó un poco confundido Kouki


― Furihata-kun, es uno de los empresarios más reconocidos en este país. Porque es dueño de los corporativos de su familia. Tiene 28 años, es muy joven para ser el CEO de esa empresa ― informó el peliazul


Kouki lo miró sorprendido. No sabía todo eso. Suponía que estaba muy desconectado del mundo


― Agendó un espacio para pasado mañana con Furi ― agregó Riko mientras lo revisaba en el sistema


― ¿Eh? ― preguntó asustado Kouki


― Vaya, puede convertirse en un cliente frecuente de Furi ― dijo Himuro quien le dio un codazo bromeando


― Si deja esas propinas yo también quiero una cita con él ― dijo haciendo un puchero Kise


― ¡Muy buen trabajo Furihata-kun! ― agregó su amigo peliazul


Mientras tanto Kouki sabía que no lo había hecho nada bien, en realidad, Akashi había hecho todo su trabajo. Así que le sorprendió que volviera a solicitarlo


Ahora solo le quedaba esperar un día más para hablar con él, y eso le causaba muchos nervios.