Capítulo único
― Disculpa Sei, no creo que pueda verte este fin de semana ― dijo avergonzado Kouki ― Tengo unos asuntos en la escuela que debo terminar ―
Akashi observó en su expresión la decepción al decir esto, pero también pudo notar cierto nerviosismo en aquella sentencia
― No te preocupes Kouki, será la próxima semana ― aseguró Seijurou brindándole una sonrisa gentil a su amante
A pesar de haberle dicho eso, realmente estaba decepcionado de no poder ver en persona a su Kouki después de mucho tiempo; la escuela, los exámenes finales y compromisos por parte de la empresa de su padre, los había orillado a mantener contacto por mensajes o por llamadas en hangout. Pero sabía que pronto tendrían un poco más de tiempo por las vacaciones
― Sei... Te extraño mucho ― dijo entristecido el castaño mientras miraba hacia abajo
― Y yo a ti. Esperaremos la próxima semana para vernos, ¿de acuerdo? ― intentó animar a Kouki. No soportaba verlo triste, quería en ese mismo instante abrazarlo y besarlo pero se encontraban apartados por una considerable distancia
― De acuerdo ― dijo intentando mostrarle una sonrisa a Akashi para que no se preocupara aunque el pelirrojo sabía muy bien que estaba intentando tranquilizarlo
― Y entonces he de suponer que tienes trabajos finales que entregar ― inquirió Akashi intentando cambiar de tema
― ¿Eh? ¿trabajos finales? ― preguntó Kouki un poco confundido pero de inmediato cambió de expresión ― Ah, ¡sí! Esta semana tendré que trabajar un poco en eso y en las prácticas del club y así ― dijo mientras reía nerviosamente
‘Está mintiendo’ ― pensó de inmediato Akashi, arqueó la ceja intentando analizar cada expresión de Kouki
― Sei... Deja de verme así ― pidió el castaño avergonzado desviando la mirada, y Akashi sólo sonrió de lado, bastante satisfecho con la reacción de Kouki, incluso a distancia causaba ese efecto en él. Podía notar claramente como sus mejillas estaban de un tinte carmesí
― No te veo de alguna manera Kouki ― habló el pelirrojo pero en un tono diferente, quizá un poco sugestivo. Y adoraba ver las reacciones de Kouki cuando hablaba así. ― Me doy cuenta que ya se han quitado las marcas de la última vez ― agregó el pelirrojo mientras miraba específico el cuello del castaño
Rápidamente Kouki llevó su mano a la sección donde un mes antes había existido una marca que había dejado Akashi; un moretón que había tardado semanas en desaparecer
Y Akashi notó que en el dedo índice del castaño tenía un curita lo que lo preocupó ligeramente
― ¿Qué te pasó Kouki? ― señalando su dedo
― ¿Eh? Esto?... Me corté con algo mientras practicaba ― decía rápidamente agregando también la respuesta a su pregunta anterior del pelirrojo ― Ah sobre la marca... Desapareció hace poco ― diciendo esto Kouki se sonrojo al recordar el momento en que se lo había hecho.
― Cuando nos veamos me aseguraré de dejarte varias ― diciendo esto sonrió sensualmente Akashi, mientras pasaba la lengua por su labio inferior mirando lascivamente al castaño ― y te demostraré cuánto te he extrañado ― finalizando miró intensamente a Kouki quien lo miraba avergonzado y se acomodo en su silla
― Y-yo te... ― comenzó a decir Furihata que estaba más rojo que antes
― ¡Kou-chan, te buscan en la puerta! ― escucharon ambos que la madre del castaño le llamaba
―¡Eh! ― dijo nervioso y sobresaltado ― Sei tengo que irme, quedé de verme con los del equipo para practicar ― dijo eso lo más rápido que pudo ― Nos vemos la próxima semana ― no le dio ni tiempo de reaccionar a Akashi y antes de colgar la vídeo llamada se acercó a la pantalla ― ¡Te amo Sei! ― dijo esto un poco más tranquilo y sincero antes de presionar el botón de colgar
― ¿Eh? ― fue lo único que salió de la boca del pelirrojo al ver la pantalla en negro con el mensaje de la aplicación “Kouki ha salido de la viedollamada”
Era claro que algo le pasaba a su amante, estaba actuando de una manera un tanto rara y sospechosa sin embargo, por supuesto que confiaba en él sin duda alguna. Pero no podría decir lo mismo de la gente que lo rodeaba, sabía que Kouki era una persona muy amable, amigable y en extremo ingenuo. Y además tenía sus dudas con respecto a uno de sus amigos del equipo de Seirin, Akashi era observador eso lo hacía increíble en la cancha pero también en estos temas, notaba que el amigo de Kouki, Fukuda miraba a su amante no de una manera específicamente de amistad.
No por nada había marcado a Kouki en muchas partes de su cuerpo dado que podría asegurar que ni el mismo castaño se había dado cuenta; era más bien por si alguien viera en otra dirección del cuerpo de su Kouki se encontraría que el castaño ya tenía a alguien. Las marcas servían para alejar a bichos indeseables cerca de su amante.
Akashi decidió no prestarle más importancia a eso, la siguiente semana se verían y haría que le dijera la verdad a como diera lugar; quizá sería un tema de la escuela en el cual no quiere preocuparlo. Siempre era así, no quería causarle nunca problemas y por eso a veces se callaba ciertas cosas.
De: Seijurou
Para: Kouki
Kouki, esperó termines tus trabajos a tiempo si necesitas ayuda con alguna materia no dudes en decírmelo
Había mandado ese mensaje desde hace un par de horas, no es que fuera paranoico o algo por el estilo, pero Kouki siempre contestaba sus mensajes en muy corto tiempo. ‘Tal vez se encuentra bastante apresurado’ pensó el pelirrojo intentando no sobresaltarse por este mensaje.
De: Kouki
Para:Sei
Si, muchas gracias Sei.
‘¿Eso es todo?’ ― se preguntó Akashi, ¿esperó casi todo el día para una respuesta tan corta?
’Tranquilo Seijurou, Kouki luego espera mucho más tiempo cuando le contestas tarde por el trabajo en la compañía y nunca te ha reprochado algo en ningún momento’. Se dijo a sí mismo intentando ponerse en el lugar de Kouki
Sin embargo toda la semana fue así; Kouki se tardaba mucho tiempo en contestar sus mensajes inclusive contestaba ya hasta muy noche; comenzaba a preocuparle el comportamiento del castaño así que decidió llamarle casi al finalizar la semana; previó una hora a la que consideró que quizá estaría menos ocupado y le llamó
― Bueno ― habló la voz de su amante pero se escuchaba bastante cansado
― Hola Kouki, habla Seijurou ― dijo en un tono firme pero preocupado
― ¡Sei! ― gritó emocionado ― ¿cómo estás? ― preguntó y el pelirrojo sonrió ante tal cambio de actitud
― Bien, me encuentro bien. ¿Y tú? ¿Cómo te encuentras? ¿Has estado muy ocupado? ― preguntó Akashi preocupado
― Si, un poco. Pero ya quiero que nos veamos este fin de semana ― dijo entusiasmado con la idea
Akashi le encantaba escucharlo así de feliz; y él estaba más satisfecho por ser la causa de esa felicidad. Kouki siempre era bastante transparente con respecto a sus emociones y Akashi le encantaba esa parte de él, era como un libro abierto y no era diferente cuando se trataba de decirle lo que sentía por él; entonces podía notar que siempre era sincero cuando decía que lo amaba aún cuando moría de vergüenza cuando se lo decía.
― Hey Kou, apresúrate, me dejaste a medias aquí... con― se escuchó la voz de una mujer o casi como gemido; y rápidamente Kouki tapó el micrófono del celular y seguido de eso contestó rápidamente
― ¡Oh, Sei! Tengo que irme te llamo después. Recuerda, mañana a las 11 en la estación. ¡Nos vemos! ― y colgó
Akashi pudo escuchar claramente a esa mujer y se tensó de inmediato. No era la voz de su entrenadora de Kouki; tampoco era la voz de su madre... Y no conocía a alguien más que no fuera su madre que le llamará Kou al castaño. ¿Y que fue ese tono de gemido en su voz de esa mujer...? ¿Acaso estaba intentando seducir a su amante? ¿Y qué hacía Kouki con otra mujer?
Una serie de preguntas se amontonaban en su cabeza; acaso... ¿Kouki le estaba siendo infiel con una mujer? No se escuchaba que fuera una chica como de su edad, era un poco más madura la voz que escuchó. Acaso... ¿una mujer mayor se estaba aprovechando de la inocencia de su querido Kouki? ¿Qué estaba pasando? Toda esta semana el comportamiento de Kouki había sido sospechoso y este suceso quizá sería la gota que derramó el vaso.
Akashi dio vueltas en su habitación con el ceño fruncido, golpeando ligeramente con el dedo índice su barbilla intentando idear una solución a esto
― Yo me encargo de esta situación hermano ― decía firme su otra personalidad
― Uhm no ― respondió pensativo el otro Akashi con ojos escarlata; con ligero temor de que podría hacerle a Kouki su otra personalidad
― No sería capaz de hacerle algo a la persona que amamos ― aseguró el Seijurou quien poseía el ojo color dorado brillante ― A menos que nos esté engañando ― finalizó un poco dolido y amenazante
― Aún no sabemos algo con seguridad. Sólo son conjeturas que no han sido comprobadas ― intervino el pelirrojo con ojos rojos
― De cualquier manera, jamás perdonaré a quien haya intentado alejarlo de nosotros. Por eso déjame encargarme de hacerle entender a quien se haya atrevido a ponerle las manos encima a Kouki que fue el peor error que pudo haber cometido en su vida ― dijo de una manera atemorizante pero Akashi sabía que solamente era una manera de externar su preocupación por perder a la persona que amaban
― ¿De verdad crees que Kouki podría lastimarnos? ― preguntó el Akashi de ojos color rojo intenso a lo que el otro solamente desvío la mirada un poco avergonzado
― No, él no sería capaz. Pero no puedo decir lo mismo de ese tal Fukuda o esa mujer que escuchamos ― finalizó dando en el clavo al punto débil de su hermano
Lo meditó bastante, era cierto que confiaba en Kouki pero en otras personas que pudieran aprovecharse de su inocencia jamás. Que debía hacer? No quería tampoco malentender la situación pero con los pocos hechos que tenía a su disposición hacia que las conclusiones no fueran nada alentadoras.
― Vamos a resolver esto juntos ― le comentó el Akashi quien poseía ese color escarlata intenso en sus ojos a su hermano
― De acuerdo. Por lo mientras; compra el boleto para Tokyo de una vez. A primera hora vamos a ir a ver a Kouki ― aceptó su hermano la propuesta; e iban a resolver esto lo más pronto posible
El taxi se detuvo en la dirección que le indicó el joven pelirrojo. Realizó el pago y bajó del vehículo, mirando por unos momentos la residencia de su querido Kouki, en teoría en un par de horas habían quedado de verse en la estación, el castaño iba a recogerlo; sin embargo, Akashi no se había quedado nada tranquilo con el comportamiento de Kouki así que iba dispuesto a arreglar esta situación.
Tocó el timbre, seguido de eso esperó a que abriera su amante; pudo escuchar claramente como alguien se había caído en el interior de la casa lo que le preocupó bastante
― ¿Se te olvidaron tus llaves otra vez oni-chan? ― decía adolorido Kouki quien abría la puerta esperando ver a alguien más. Lo miró con incredulidad y sorpresa el castaño al pelirrojo que estaba en la entrada de su casa
― S-Sei... ¿Q-qué h-haces a-aquí?― preguntó sorprendido y asustado de ver a su amante a esa hora y afuera de su casa
Y Akashi lo observó detenidamente; su querido Kouki se veía adorable aunque bastante desarreglado. Notó que en casi todos sus dedos tenían curitas; justo como lo había visto en su vídeo llamada días antes. Lo cual le preocupaba la razón por la que se había herido tantas veces. Miró su rostro y estaba lleno de harina, tenía puesto un delantal de gatitos el cual estaba manchado de varios ingredientes que suponía el estaba cocinando.
Su cabello de por sí siempre estaba alborotado pues ahora quizá estaba un grado más de despeinado. Tenía ojeras debajo de sus grandes ojos; se veía bastante cansado. Y veía como sus rodillas estaban sucias y un poco raspadas... Seguramente él fue quien se había caído hacía unos muy momentos. A pesar de todo eso le resultaba tan lindo como lucía su Kouki. Pero pudo notar en su expresión de espanto que no se lo esperaba y más que eso... No le hacía tan feliz el verlo ahí
― Vine a verte ― sentenció el pelirrojo un poco inquieto ante la reacción de Kouki ― ¿Puedo pasar? ― preguntó el pelirrojo esperando que su amante le diera permiso
― N-no puedes ― dijo rápidamente avergonzado Kouki mientras colocaba sus manos en el pecho del pelirrojo para impedirle la entrada; sus ojos los cerró con fuerza y bajó el rostro para esconder su sonrojo
Y eso fue su último peldaño de paciencia ante sus incontrolables pensamientos de infidelidad y de incertidumbre sobre la situación; de inmediato su ojo cambio de color; con un rápido movimiento tomó a Kouki por la cintura y sin mucha dificultad lo cargó y lo colocó sobre su hombro la parte media del castaño.
Kouki soltó un pequeño chillido de sorpresa al sentir como Akashi lo levantaba y lo colocaba sobre su hombro; se giró rápidamente y ahora sólo podía ver la nuca de su amante y sus pies colgaban de la parte de enfrente del pelirrojo. Literal estaba siendo cargado como un costal de papas.
― Sei, ¿qué haces? ― preguntó espantado Kouki. Lo tomó totalmente por sorpresa la reacción de su amante
Seijurou se quitó los zapatos antes de entrar. Cerró la puerta y se encaminó dentro de la residencia del joven Furihata. Empezó a buscar dentro de la casa algún indicio de alguien más en ella. O la razón por la que Kouki no quería dejarlo pasar. A lo mejor estaba esa mujer que escuchó en la llamada el día anterior. Estaba dispuesto a romperle la cara a quien estuviera intentando separarlo de su Kouki; ahora su hermano estaba a cargo de la situación.
Pero para su sorpresa la casa estaba vacía; ningún indicio de alguien más en ella ni siquiera los padres ni el hermano de Kouki; mientras tanto escuchaba como el castaño le preguntaba qué ocurría o que lo bajara mientras pataleaba un poco y golpeaba con la palma la espalda del pelirrojo. Se encaminó al último lugar que le faltaba por revisar
― ¡No, Sei! ¡No entres! ― dijo asustado el castaño al notar a donde se dirigían
Y al parecer eso fue un incentivo más para acelerar el paso y su corazón se agitó de sobremanera ante eso que estaba por suceder. Era cierto que quiera saber lo que sucedía pero tenía miedo que sus pensamientos de infidelidad fueran ciertos y sin más abrió la puerta de la cocina un poco indeciso y lo que vio no era para nada lo que esperaba
Todo estaba hecho un desastre; utensilios por todos lados, cosas tiradas, el lavadero estaba lleno de platos. Entonces percibió claramente un olor a algo que le fascinaba. En el horno parecía que había algo cocinándose mientras la harina estaba regada por el suelo y sintió cómo el cuerpo de Kouki dejó de poner resistencia y derrotado dejó caer sus brazos y pudo sentirlos sobre su espalda.
Pero además de eso no había nadie ahí. Absolutamente nadie. Y su corazón se llenó de alivio; sin embargo también estaba confundido en realidad si necesitaba explicaciones para esto. Así que decidido a conseguirlas se llevó a Kouki a la sala y lo dejó caer suavemente sobre el sillón más grande
Y Akashi también se subió al sillón acorralando con sus brazos y pies al castaño y lo miró intensamente a lo que Kouki desvío la mirada con un puchero
― Kouki ―
― Te dije que no entrarás... era una sorpresa ― dijo triste mientras estaba seguro que estaba apunto de llorar ― Yo quería sorprenderte preparándote tu comida favorita y cuando llegarás tenerla lista ― dijo mientras seguía sin querer ver al pelirrojo y sus mejillas estaban de un color carmesí intenso
― Esta semana tu... incluso me mentiste ― intentó sacar sus preocupaciones el pelirrojo sobre su comportamiento de Kouki
― Ah... ¿Te diste cuenta? Rayos... Es que esta semana me la pase aprendiendo como se cocina la Sopa de Tofu y el pastel Red Velvet. Así que no pude contestar tan rápido tus mensajes porque en las tardes me la pasaba practicando ―dijo avergonzado el castaño
― ¿Y la mujer? ― preguntó el último eslabón que le faltaba por aclarar
― ¿Mujer? ― preguntó confundido Furihata y de repente recordó el incidente del día anterior ― Ella es Alex, es amiga de Kagami y entre Kagami y ella me enseñaron a hacer los platillos que están en la cocina. Solamente que a veces habla en tonos muy extraños y ahora con toda esta situación me llama Kou. Fue muy amable me tuvo mucha paciencia al igual que Kagami, me animaron mucho para poder cocinar esos platillos, dijeron que seguro te encantarian cuando los probaras ― y entonces el castaño recordó que su sorpresa había sido arruinada, y sin poder evitarlo entristeció
Y entonces Seijurou se sintió horriblemente por haber hecho lo que hizo, el llegar a irrumpir a la casa de su amante, y lleno de celos buscando a alguien que ni siquiera existía, desconfiar del castaño que ahora estaba debajo de él con una expresión de tristeza y sus ojos brillosos por el hecho de que quizá unas cuantas lágrimas se fueran a escapar.
Y la razón real de todo su comportamiento sospechoso era por causa de él. Kouki solo quería sorprenderlo con su comida favorita, había puesto todo su esfuerzo en prepararle eso. Sabía muy bien que el castaño no era nada bueno en esos aspectos podía notarlo en sus manos llenas de curitas, seguramente había conseguido eso por no tener cuidado al cortar.
Y sus marcadas ojeras; conociéndolo podía suponer que se había quedado practicando horas extras en su casa para lograrlo. Y no pudo evitar sonrojarse; que otra prueba de amor y dedicación hacia él podía pedir más. Ahora le resultaba claro que Kouki nunca dejó de pensar ni un instante en él.
― Te dije que no sería capaz de hacernos daño ― dijo el Akashi quien poseía los ojos color rojo
― Rayos... Como puede ser tan adorable y amarnos de esa manera... ― dijo completamente sonrojado su hermano
― Vaya... Al parecer sólo él nos puede hacer lucir de esta manera ― dijo el otro Akashi quien miraba sorprendido como su hermano quien tenía ese color dorado intenso cubría su rostro para esconder esa expresión que nadie más que Kouki podía provocar
― Supongo que ahora hay que arreglar la estupidez que cometimos. Odio verlo triste y me siento como el ser más despreciable por haber sido nosotros quien lo puso así ― respondió Akashi quien se sentía horrible por haberle provocado esa tristeza después de que el castaño se esforzó tanto en preparar eso para él.
― Kouki ― llamó gentilmente el pelirrojo pero el castaño no quiso voltear a verlo
― Kouki ― volvió a llamar sin embargo Kouki aún seguía sin querer voltear y Akashi sintió como una estocada en el pecho. Le dolía que ni siquiera quisiera voltear a mirarlo. Se merecía ese trato, de eso no tenía ninguna duda pero aún así dolía mucho
― Kouki, disculpame soy un idiota ― dijo derrotado Akashi quien ahora inclinaba su frente sobre el pecho del castaño; estaba realmente arrepentido e iba a hacer todo lo que estuviera en sus manos para que el castaño lo perdonara
― Pensaste que te estaba engañando, ¿verdad? ― inquirió dolido Kouki quien ahora lo volteaba a ver con los ojos llorosos ― Yo sólo quería que fuera una sorpresa. Yo no quería que lo malentendieras y jamás podría serte infiel ― diciendo esto las lágrimas comenzaron a correr sobre sus mejillas y Seijurou lo miró totalmente desconcertado y frustrado por hacer llorar a la persona que amaba
― Lo siento, lo siento. No llores por favor ― pidió el pelirrojo quien ahora limpiaba con sus pulgares las lágrimas que salían de esos ojos color chocolate ― Fui un estúpido, disculpa por haber arruinado tu sorpresa cuando te esforzaste mucho para hacerlo, no desconfíe de ti. Es sólo que a veces me preocupan las demás personas que se acercan a ti. Me inquieta que alguien se acerque a ti, te aleje de mi y m-me d-dejes ― soltó Akashi un poco desesperado para hacerle entender a Kouki que realmente le importaba y quería que lo perdonara.
Incluso estaba demostrando a esa persona frente a él; el lado más vulnerable que tenía. A nadie más podía permitir verlo de esa manera; porque sería demostrar debilidad frente a alguien pero... Sólo frente a ese chico de cabellos castaños no le importaba en lo más mínimo el hacerlo
Y fue entonces cuando la mano cálida de Kouki acarició su rostro con ternura ― Yo jamás te dejaría Seijurou ― aseguró el joven con una sonrisa llena amor que incluso hizo sonrojar al pelirrojo ― Yo te amo ― dijo y se encendía sus mejillas; sonrojándose hasta las orejas pero aun en esa situación lo miraba a los ojos para mostrarle que era sincero y en ese momento Akashi se abalanzó sobre la boca de Kouki
Introdujo su lengua y la entrelazo con la del joven castaño, el otro chico seguía torpemente el ritmo de Akashi, en primera porque lo había tomado totalmente desprevenido y en segundo el beso era en extremo intenso, intento seguirle el paso y cerró sus ojos para disfrutarlo, mientras se salían de su boca unos gemidos por la intensidad del mismo.
― Quiero comérmelo ― dijo su otra personalidad ― Como no quererlo llevar a la cama cuando nos dice esas cosas con esa expresión en su rostro ― continuó mientras descendía para lamer su cuello del castaño
― Lo sé ― respondió el otro Akashi también bastante excitado
Ambas personalidades hablaban entre sí mentalmente; ambos disfrutando ese momento de tener a su amante debajo de ellos; quien emitía gemidos tan eróticos que los excitaba de sobremanera
Su mano de Akashi se coló por debajo del delantal y de la playera de Kouki para acariciar su abdomen hasta llegar a los pezones del castaño; empezó a jugar con uno de ellos entre los dedos haciendo que Kouki suspirara de placer a lo que el pelirrojo le invitó a continuar. Mordió lentamente la sección de su cuello que había chupado con anterioridad para depositar pequeños besos desde su barbilla hasta su clavícula. Kouki no dejaba de gemir entre el placer y el dolor por ciertas acciones por parte del pelirrojo. Este último subió hasta acercarse al oído de Kouki
― Me gusta escucharte cuando emites esos sonidos ― susurró sensualmente e inmediatamente mordió su labio y pasaba su lengua por aquella zona afectada, saboreando la piel del castaño, podía sentir como la oreja de Kouki se calentaba con rapidez y sonrió satisfecho.
De inmediato bajo una de sus manos para ir directamente a esa zona donde claramente pedía gritos atención, llegó hasta el resorte de su short y hábilmente metia su mano dentro de la prenda para llegar a la erección de Kouki, masajeó por encima de su ropa interior haciendo que el moreno soltara gemidos más fuertes, Seijurou continuó masajeando, tocando la punta de su miembro sintiendo que estaba un poco húmeda la zona; sonriendo maliciosamente miro a Kouki quien había colocado uno de sus brazos sobre su boca para intentar cubrir esos gemidos que no podía evitar emitir por el placer, al igual su color carmesí intenso en todo su rostro; ahora sus lágrimas que escurrian a los costados de sus ojos no tenían nada que ver con la conversación anterior.
― Vaya... vaya... ya estás húmedo aquí abajo ― se burló Seijurou bastante contento por la forma en que tenía a su amante ― Permíteme compensarte por esas lágrimas que derramaste hace unos momentos ― dijo mientras le sonreía lascivamente.
― ¡No! ¡Sei, espera ah~...! ― Kouki no pudo terminar la sentencia cuando gimió en ese momento cuando sintió que Seijurou metia en su boca su erección. Akashi había sido muy rápido al bajar los shorts con todo y ropa interior del castaño.
Hábilmente lamía el miembro de Kouki haciendo que este último gimiera sin ninguna limitación y con una mano se aferraba a los sedosos cabellos del pelirrojo. Akashi mientras tanto introducía por completo el miembro, haciendo que chocara con su garganta sabiendo que la sensación que produciría en el castaño sería cien por ciento placentera, si de alguna manera Akashi podía recompensar a Kouki por lo que le había hecho pasar, seria con lo que mejor podía hacer, lo cual era darle un placer incomparable.
Y no se refería a que no fuera bueno en todo, pero en estos aspectos también había estudiado del tema.
Ahora succionaba con fuerza al mismo tiempo que su lengua tocaba la punta de la cabeza del miembro de su amante, escuchando a Kouki gemir, era música para sus oidos, tambien sentia como los dedos de su querido castaño se enterraban en su cuero cabelludo intentando de alguna manera liberar ese placer que en ese mismo momento experimentaba. Veía claramente como ligeras gotas de sudor se derramaban desde su frente hacia los costados de su rostro
― La vista es increíble ― comentó para su otra personalidad
― Lo sé ― contestó el otro
― Ah~ S-Sei ― gemía su nombre entre su agitada respiración ― Ngn... ― intentando recuperar el aliento
― ¿Te gusta Kouki? ― preguntó aun con el miembro en su boca
― Oh~ Ngn.. S-Sei... Yo... ― balbuceaba Kouki sin formular una sentencia coherente haciendo que Akashi estuviera satisfecho y también estaba poniendo bastante duro con solo escucharlo. Intensificó la velocidad de succión provocando con esto que fuera proporcional a los gemidos que Kouki emitia sin cesar
― E-esper.... M-me... v-voy a correr ― advirtió el castaño antes de arquear su espalda de placer provocado por el orgasmo al que había llegado gracias a la boca de su amante, corriendose dentro de su boca. Cerrando los ojos disfruto de esos espasmos de placer hasta que cayó rendido en el sofá con la respiración agitada, su pecho subía y bajaba intentando recuperar el aliento que le hacía falta.
Abrió los ojos poco a poco y se reflejó en aquellas orbes rojas y que de un momento a otro se hicieron heterocromáticas. Conocía perfectamente el cambio de personalidades que tenía su amante, ya no tenía ni siquiera una gota de temor ante ninguna de ellas y le sonrió cariñosamente a aquel hombre que amaba.
Pronto se dio cuenta que se había corrido dentro de la boca de Akashi, avergonzado y alarmado se inclinó hacia él ― Disculpa Sei, debí avisarte antes ― dijo sonrojado Kouki quien tomaba un poco de tela de su delantal y limpiaba los residuos de su semen en los labios de Akashi ―Disculpa ― volvió a decirle mientras miraba a su amante quien solo sonrió divertido y tomo su rostro entre sus manos y beso su frente la cual tenía algunas gotas de sudor.
― No tienes porque disculparte ― dijo con ternura ante la preocupación de Kouki que le parecía adorable― Pero sabes... me parece que deberíamos terminar esto en tu habitación ― comentó mientras besaba al castaño y lo ayudaba a ponerse de pie en ese momento sus shorts con todo y ropa interior quedaron en el suelo mientras fueron avanzando cuando Akashi colocó una de sus piernas entre las de Kouki, colocaba uno de sus brazos sobre la espalda baja del moreno y con la otra acariciaba delicadamente el rostro de Kouki
― S-Sei ― intentó hablar mientras se besaban ― E-esper ― continuó intentando frenar un poco al pelirrojo
― No creo que pueda parar ahora Kouki ― diciendo esto atacó por completo el cuello de Kouki mientras ligeramente lo cargaba entre sus brazos, ayudando al castaño a enredar las piernas alrededor de su cintura ― Me parece que tampoco creo poder llegar a tu habitación ― acercando al castaño más a su cuerpo haciéndole sentir su erección que estaba atrapada en sus pantalones
― Ngn ― gimió Kouki al percatarse que tan duro estaba Akashi, pero lo poco que le quedaba de cordura la utilizo para avisarle algo importante al pelirrojo ― Sei, tengo que ir a apagar la estufa y el horno, deje cocinando la sopa y el pastel ― soltó bastante insatisfecho por el hecho de separarse pero seguramente cuando empezaran esa actividad, conocía muy bien a Seijurou, no se iba a detener por lo menos en un par de horas, y podría quemarse su casa antes de separarlo mientras lo hacían.
― Maldición ― comentó el pelirrojo deteniéndose de lo que estaba haciendo. Se encaminó hacia la cocina para apagar la estufa y continuar en lo que se habían quedado. Llegando a la cocina, bajó a Kouki quien se encaminó hacia el horno que estaba más cercano y miró un poco el interior, ya estaba listo.
Solamente le faltaba la decoración y feliz giró la perilla para apagar el horno. Seguido de eso se encaminó hacia la estufa y también le echo un vistazo parándose de puntitas y notó que también ya estaba lista y no se había quemado ni nada. Cuando estaba dispuesto a girar la perilla para apagarla sintió un fuerte brazo rodeando su cintura, deslizándose dentro de su playera hasta llegar a su pezón para jugar con él mientras otra mano acariciaba su trasero, masajeandolo dolorosamente placentero
Kouki saltó de sorpresa ante tal acción e intentó frenar los gemidos que querían salir de su boca por las caricias que estaba recibiendo, no se esperaba que Akashi lo tomaría por sorpresa ahí en su propia cocina.
― No resistí más al verte con ese delantal, cuando estás mostrando tu cuerpo desnudo mientras haces de comer ― susurró con voz ronca y llena de deseo Seijurou quien pegaba mas su cuerpo a su amante metia sus dos dedos en su boca para llenarlos de saliva para utilizarlo como lubricante, enseguida introdujo un dedo dentro del trasero de Kouki ― Fue increíblemente sexy cuando te asomaste a observar la comida ― diciendo esto comenzó a mover su dentro de él comenzando a dilatar la cavidad del castaño, mientras sentía como Kouki se tensaba por aquellos movimientos y gemía cada vez que entraba y salía el dedo del pelirrojo ― Agradece que me contuve para no penetrarte en ese mismo instante ― dijo lascivamente introduciendo el segundo dedo e intensificar los movimientos en busca de aquel punto que le causaba placer al castaño
― Ah~ Ngn~ ― Lo había encontrado, los gemidos de Kouki le indicaba que así era, solo que se preocupaba un poco dado que no tenía consigo un lubricante a la mano,así que tuvo que utilizar su saliva para esto, esperaba que funcionara para esta ocasión. Como pudo Kouki giro la perilla para apagar la estufa, sabía muy bien donde terminaria esto así que previo eso.
Escucho claramente como la hebilla del cinturón de su amante se desabrochaba y también fue una tortura al escuchar el cierre del pantalón de Akashi era deslizado hacia abajo así como se bajaba los pantalones y su ropa interior. Pudo sentir su erección sin algún tipo de tela de por medio y el castaño suspiró extasiado. Esperaba también este momento, lo ansiaba de hecho, ya poco le importaba si estaban en su sala, en su casa, daba igual en esos momentos, quería a Akashi dentro de él y eso era lo que le importaba.
Kouki sintió como la punta del miembro de Akashi chocaba contra su pequeño agujero y lentamente fue entrando a lo que el castaño se quedaba sin aliento intentando aguantar las punzadas de dolor al sentir como se abría su cavidad para darle paso al miembro que se encontraba bastante duro. Escuchaba como Akashi soltaba algunos gruñidos de placer al introducir su miembro logrando que se excitara más.
― Está dentro ― anunció el pelirrojo satisfecho y excitado. Colocó sus manos en las caderas de Kouki y tenía increíbles ganas de moverse dentro del castaño, sin embargo quería que Kouki se acostumbrara a su tamaño ― ¿Estas bien? ― preguntó gentilmente
― Sí... ― Dijo entre suspiros el castaño
― ¿Puedo moverme? ― preguntó Akashi preocupado
― Mhm ― gimió afirmativamente Kouki y en ese instante sintió como salía el miembro de Akashi para entrar nuevamente con fuerza ― Ah~ ― gimió Kouki al sentir la intensidad de las penetraciones de Akashi, entraba y salía sin cesar. Claramente sentía como los dedos de Akashi se enterraban en sus costados ayudando a penetrarlo con más fuerza.
Kouki se sostenía como si su vida dependiera de ello de la orilla del azulejo donde estaba incrustada la estufa. Del miembro de Akashi comenzó a salir liquido preseminal haciendo que dentro de la cavidad de Kouki resultará más fácil las penetraciones, sin embargo, podía escuchar como aquellos sonidos eroticos inundaban su cocina, un chapoteo provocado por las penetraciones eran acompañados por gemidos de Kouki y algunos gruñidos por parte de Akashi.
― Ngn ― Gemía Kouki fascinado por la sensación de tener a Akashi dentro de él, y también le gustaba escuchar los suspiros de placer que soltaba Akashi cada vez que lo penetraba, quería que el pelirrojo sintiera tanto placer como él.
De pronto sin previo aviso salió de él haciendo que Kouki suspirara decepcionado sin embargo Akashi lo tomó entre sus brazos y lo llevó hacia una sección plana de la cocina, donde cortaban los vegetales, cerca del lavadero. Tiro todo lo que le estorbaba, y subió a Kouki arriba de esa sección y abrió las piernas del castaño dejando ver su erección en su totalidad así como su agujero.
Akashi lo miró maravillado y sin decir nada lo penetró de un solo golpe haciendo que Kouki gimiera ante tal acción y tomará a Seijurou por los hombros con fuerza mientras sentía como el miembro de Akashi entraba y salía con fuerza escuchando nuevamente ese chapoteo. Abrazo por el cuello a Akashi quien sostenía con fuerza las piernas del castaño y penetraba con una fuerza increíble haciendo que Kouki no pudiera ni terminar de decir alguna sentencia por el placer provocado.
― ¿Se siente bien Kouki? ― preguntó Akashi entre cada penetración
Kouki no tenía mucha fuerza para responder solo se aferraba más al pelirrojo, y con mucho esfuerzo se acercó al oído del pelirrojo ― Sí… ― terminó diciendo entre gemidos
― Yo tambien me siento increíblemente bien ― dijo entrecortadamente el pelirrojo y aceleró las penetraciones
― Sei, m-me voy a c-correr ― dijo el castaño mientras seguía el ritmo de las penetraciones de Akashi moviendo sus caderas
― Y-yo también ― anunció Akashi quien estaba apunto de llegar a su límite, se inclinó para poder besar a su amante quien lo recibió gustosamente y entrelazando sus lenguas seguían sin perder el ritmo de las penetraciones, gimiendo ambos entre los besos aceleraron aún más la velocidad ambos llegando al punto maximo del placer, ambos gimieron de placer al correrse, Akashi dentro de Kouki mientras este último en el abdomen de ambos.
Akashi recargo su frente en el hombro de Kouki agitado por la intensidad de la actividad, pero realmente satisfecho por estar en los brazos de la persona que amaba. Kouki acariciaba los sedosos cabellos del pelirrojo mientras intentaba recuperar su aliento, ambos estaban sudando y por igual recuperando la falta de oxígeno, pero también ambos con una enorme sonrisa en sus rostros.
― Creo que será mejor continuar en tu cuarto, no estoy seguro de que te podría pasar si lo seguimos haciendo aquí ― advirtió divertido el pelirrojo mientras tomaba a su amante y lo cargaba como estilo de princesa. Kouki enredó los brazos alrededor de su cuello del joven y recargo su cabeza sobre el pecho de Seijurou
― Por cierto ― intervino nuevamente el pelirrojo inclinando su cabeza para besar la frente de su amante ―Te amo con todo mi ser. Mejor dicho, nosotros te amamos de una manera que nunca lo habíamos hecho con alguien más ― diciendo esto miró a Kouki directamente a los ojos mientras veía ambos colores de ojos, heterocromáticos y los escarlata.
― Y yo a ustedes, tontos ― diciendo esto Kouki beso la mejilla del pelirrojo sonriendo ampliamente y lo miraba con ternura, lo cual tomó completamente por sorpresa al pelirrojo
― Pensándolo mejor, en este mismo instante te tiró al suelo y te hago mio de una manera salvaje ― diciendo esto lo miro lascivamente mientras se agachaba para depositarlo en el suelo
― ¡No! ¡Sei! ¡Espera! ― gritó Kouki sin mucha efectividad, ya estaba en el suelo mientras Akashi abría sus piernas para darle acceso
― Tu tienes la culpa por ser tan lindo... y esto no terminará aquí. Espero estes consiente de eso ― diciendo eso se abalanzo contra el castaño quien gritaba por auxilio
Después de varias horas de hacerlo una y otra vez, no solamente en la cocina, también en la sala, en las escaleras, en el pasillo... lo habían hecho por todo el camino hasta llegar al cuarto de Kouki en donde ambos se encontraban desnudos en su cama.
El castaño había quedado agotado, su rostro aún tenía las marcas del sudor después de aquella actividad física, y ahora estaba durmiendo plácidamente utilizando el brazo de Akashi como almohada con un montón de moretones en el cuerpo y su respiración era calmada y suave. Después de todo, esa semana había estado desvelándose por intentar cocinar algo para Seijurou así que inmediatamente después de que terminaran el cayo rendido en su cama.
A decir verdad Akashi estaba dispuesto a otro round más, sin embargo pudo notar el cansancio de Kouki y lo dejó descansar y ahora lo miraba embelesado mientras dormía.
Acaricio su cabello intentando acomodarlo un poco, lo cual fue un completo fracaso y sonrió ante eso, después acarició sus pómulos, sus mejillas y finalmente llegó a sus labios, los que tanto le gustaba saborear.
― Es increíblemente hermoso, ¿no lo crees?― preguntó el Akashi con ojos de color rojo intenso
― Estoy completamente de acuerdo contigo hermano. Me alegro que todo haya salido bien y nos haya perdonado ― contestó quien tenía heterocromía
― Sí, ahora solo tenemos que esperar a que despierte para que podamos disfrutar de aquellos deliciosos platillos que preparó para nosotros ― comentó emocionado por la idea
― Sí, ya quiero probarlos. Y también espero poder cenar mi postre ― comentó mientras este comentario era completamente sugestivo, lo cual hizo reír a su hermano
― Primero deja que se despierte y si se puede poner de pie tal vez tengamos posibilidad de un postre después de la cena. Aunque creo que fuimos un poco rudos esta vez ― comentó preocupado el joven mientras veía el camino desde su cuello hasta sus piernas, y muslos del castaño lleno de moretones y marcas en su cuerpo
― Eso también es para que ningún bicho se le acerque más de la cuenta ― comentó su otra personalidad
― Espera, olvida eso. Recuerda que lo hicimos llorar por nuestros celos ― dijo arrepentido el otro chico
― No estoy diciendo que lo hagamos llorar otra vez. Tu sabes que odio verlo así. Es solo para ahuyentar a ciertas personas que quieran acercarse más de la cuenta. No estamos haciendo nada malo, es solo como medio de prevención ― persuadió a su hermano , a lo que el otro chico solo soltó un suspiro y accedió
― De acuerdo. seguiremos marcando sin que el se de cuenta ― respondió el otro ― Y no es que estemos haciendo algo malo, como bien dices, es solamente como precaución ― concluyó y ambos sonrieron ante ese común acuerdo
Entonces miró el joven pelirrojo otra vez el rostro de Kouki sonriendo con una profunda tranquilidad, y pudo notar que el castaño comenzó a balbucear lo cual provocó que la curiosidad del pelirrojo naciera y se acercó para escuchar que decía mientras dormía
― Sei ― dijo suavemente casi en susurro y se formó una pequeña curva en los labios del moreno lo cual provocó que el pelirrojo se sonrojara ligeramente ante esa situación
― Rayos... quiero hacerlo otra vez ― dijo ansioso el Akashi con heterocromia mientras era testigo de aquel susurro entre sueños de su amante
― ¡Calmate! ¡Eso sería casi violarlo! ¡Está durmiendo! ― regaño rápidamente el joven de ojos escarlata
― Pero nos está llamando ― dijo intentando persuadir a su hermano
― ¡Qué no! Dejalo dormir ― reprendió nuevamente el Akashi con más cordura
― Y si... ¿lo despertamos? ― inquirió el otro pelirrojo haciendo otro intento de persuadir a su hermano, pero recibió una mirada de reprensión, ni siquiera tuvo que abrir la boca su hermano para entender a lo que se refiere ― De acuerdo, de acuerdo, hasta que despierte. ¡Ah! No se como aguantas... en fin mejor me voy de aquí porque en otro caso querre hacerlo mío aunque esté dormido ― diciendo esto derrotado no dijo nada más
― No creas que no es difícil… ― susurro el otro Akashi quien seguía embelesado mirando a su amante ― Pero tendremos tiempo para cada cosa ― dijo mientras removía los rebeldes cabellos de la frente del castaño y se inclinaba para darle un beso
― Dulces sueños, mi querido Kouki ―