Capitulo 1.
Kim TaeHyung siempre ha sido un doncel ejemplar, tanto en sus estudios, como en su comportamiento, nunca se vio envuelto en un rumor o situación bochornosa, la pareja perfecta para Jeon JungKook.
El nombre más reservado de todos, nunca se ha visto con pareja y acompañado de alguien ajeno a sus ocupaciones.
A pesar de que ambos lo tenían todo, fueron comprometidos y unidos por conveniencia, TaeHyung a diferencia de JungKook si conocía al que sería su futuro esposo.
Un hombre guapo, el estándar de cualquiera. A pesar de no mantener una conversación nunca, TaeHyung sabía de sobra que el hombre tenía los mejores modales, el mejor lenguaje, ya sea verbal o corporal.
Un hombre tan codiciado y deseado, sería su esposo y hoy era el día perfecto para una boda. Todos los preparativos fueron realizados a mandatos del pelirrojo. Cada cosa debía de ser al agrado del ojo.
TaeHyung se miró una vez más en el espejo. Su cabello rojo estaba arreglando elegantemente. Su vestido blanco impecable moldeaba a la perfección su figura.
No mentiría, estaba realmente nervioso, nunca había tenido una conversación adecuada con el hombre que sería su esposo y sólo ese hecho lo hacía sudar y dudar en su comportamiento.
Los golpes en la puerta lo sacaron del pequeño trance en el que se encontraba.
- Joven Kim, su madre está aquí. - Aviso a una de sus damas de compañía. TaeHyung se dio la vuelta y miro la entrada por donde llegaba su madre perfectamente arreglada.
- Cariño, te ves precioso, no puedo creer que mi pequeño doncel ya esté por casarse. - Lamento acercándose para abrazar a su hijo. La relación de ambos era bastante amplia, nunca habían tenido diferencias ya que el doncel nunca protestaba a lo que sus padres decidían para el.
El orgullo de la familia Kim, solían llamarlos sus padres. El pelirrojo nunca había objetado las decisiones de sus padres sobre su vida, no era tan malo, después de todo no le faltaba nada.
Su madre fue la primera en separarse del abrazo acariciando la mejilla de su hijo con cariño.
- Te ves tan angelical vestido así, no puedo creer que te vayas a casar. - Sollozó acariciando su mejilla.
- No llores mamá, tu maquillaje se arruinará. - Sonrió mirándole. La mujer seca sus mejillas rápidamente haciando caso a lo que decía su hijo.
Su conversación se vio interrumpida cuando volvieron a golpear la puerta. Esta vez fue el señor Kim. Era hora de salir.
Con los nervios de punta el pelirrojo salió de la habitación tomado de la mano de su padre. El transcurso en auto fue más corto de lo pensado.
El corazón de TaeHyung latía rápidamente. Podía sentirlo en la boca pero se negaba a hacer cualquier cosa que arruinará su vestido.
Las puertas del gran salón se abrieron y por ellas ingresaron TaeHyung y su padre. Todas las miradas estaban sobre el. Muchas incrédulas, otras sorprendidas.
Nadie nunca pensó que dos personas tan diferentes pudieran unirse en matrimonio. Podía sentir como el aire abandonaba sus pulmones al ver lo guapo que era el hombre frente al altar.
De cerca era aún más atractivo, una pequeña sonrisa boba se plasmó en su rostro al tenerlo en frente. Su padre lo entrego a Jeon, quién tomo su mano delicadeza.
Una corriente eléctrica recorrió al menor cuando sus manos se juntaron. Estaba cautivado por lo delicados que eran los movimientos del mayor. Todo lo hacía con sumo cuidado, como si se tratase de la porcelana más fina, que hasta el más leve soplido rompería.
La ceremonia empezó por fin, todo iba de maravilla, habían dicho sus votos y prometido lealtad, amor y apoyo frente a la iglesia y la sociedad.
- Tú Jeon JungKook, ¿aceptas a este doncel como tú legítimo esposo, para amarlo y respetarlo, hasta que la muerte los separe?
- Acepto.
La voz de Jeon no dejaba de ponerle la piel de gallina al menor.
- Y tú, Kim TaeHyung, ¿aceptas a este hombre como tú legítimo esposo, para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?
- Acepto. - Murmuró sin quitar su delicada mirada del pelinegro, se sentía tímido e hipnotizado por el.
- Entonces, por el poder que se me es transferido, ahora los declaró, esposos. Puedes besar al novio.
Las mejillas de TaeHyung se calentaron cuando Jeon sin perder el tiempo levantó su velo y tomo sus labios como prisioneros. El beso le robó todo el aliento al menor.
Era lento pero apasionado, en los inexpertos labios de TaeHyung se sentía como una ola de sabores nuevos. Sabores a los que sin saber, se volvería adicto.
Los aplausos del público no se hicieron esperar haciendo que el beso se cortará. Jeon paso su mano alrededor de la estrecha cintura de TaeHyung, logrando que las mejillas de este se colorearan de rojo intenso.
- Feliz boda. - Sonrió el menor hacia su ahora esposo. Jeon solo dejó escapar un sonido en respuesta. La sonrisa de TaeHyung cayó inmediatamente. No sabía en qué lo había molestado.
La fiesta de bodas no fue la mejor. Jeon bailo con el la primera pieza y luego se alejó como si su toque quemará. El menor se preguntaba si olía mal o había algo malo en el.
Había sentido completamente el rechazo y por alguna razón dolía. No podía explicar correctamente pero era algo que le causaba un malestar estable.
- Tae, felicidades por tu boda. - Anuncio su amigo Jimin. Habían estudiado desde la primera juntos.
- Gracias Jimin, por venir también. - Sonrió amablemente a su amigo ganándose una mirada de confusión por parte del mayor.
- ¿Que es lo que sucede? ¿Necesitas un tampón? ¿Una toalla húmeda?
El menor negó soltando una pequeña risa. Tratando de olvidar el amargo sabor que tenía en su boca.
- No es nada de eso Jimin, no te preocupes, estoy bien, solo estoy un poco cansado por la ceremonia.
El rubio entrecerró sus ojos no muy confiado de la situación, pero optó por dejar el tema de esa manera, su amigo le contaría si se volvía realmente un problema.
- Si estás cansado puedes irte ya, no debes quedarte toda la fiesta. - TaeHyung lo medito unos segundos y luego asintió, su amigo tenía razón, la fiesta continuaría sin ellos y sus pies dolían.
- ¿Donde esta tu esposo? Me pareció verlo hace un momento, busquemosle para decirle que ya quieres irte.
Encontrar a JungKook no fue difícil, su esposo mantenía una amena conversación con una mujer, una muy hermosa, tenía una bonita figura y sus cabellos dorados la hacían lucir perfecta.
La sonrisa de JungKook era tan brillante, parecía tan relajada, sin preocupaciones, la mujer tenía una de sus manos posada sobre la del pelinegro y le contaba algo que parecía divertir al mayor.
TaeHyung podía sentir la mirada confundida de su amigo a su costado, el también estaba confundido. Al parecer ninguno había notado su presencia y eso fue algo que molesto al pelirrojo.
Aclaro su garganta para llamar la atención de la pareja, la cual estaba absorta en su conversación. Ambos voltearon y la sonrisa de JungKook fue cayendo poco a poco.
- TaeHyung, ¿sucede algo? - Cuestionó el mayor mirándole al menor. TaeHyung sentía que no encajaba en esta conversación pero ya queria irse, su madre también había dicho que tenían deberes maritales.
- Estoy algo cansado, ¿podemos irnos ya? - su voz estaba calmada pero se sentía realmente cansado, sus pies dolían por los zapatos de tacón que llevaba puestos.
El mayor asintió dejando su copa sobre la mesa más cercana.
- Vámonos entonces. - Jeon extendió su mano para que el pelirrojo empezará a caminar hacia la salida, no tenía ganas de despecirse de nadie, sus pies los mataban.
Su esposo lo escoltó hasta el auto en el cual se irían. Abrió la puerta y ayudo para que esté pudiera entrar. Una vez ambos se pusieron en marcha hacia el hotel en el que se estarían hospedando. TaeHyung no había deseado viajar a ningún lado por su luna de miel, prefería estar en un buen hotel.
El transcurso hasta el hotel fue silencioso. Al menor le picaba la lengua por preguntar quién era la mujer con la que hablaba su esposo antes pero se contuvo.
- Una amiga de la infancia, jay, es extranjera. - Informó el mayor sin mirarlo directamente pero sabía perfectamente que la confusión seguía en el rostro de su esposo. - Parecías curioso.
El auto se detuvo frente al gran hotel brillante. El primero en bajar fue Jeon quién abrió la puerta para el pelirrojo. TaeHyung acepto la mano de su esposo y bajo con cuidado.
Fueron guiados hasta el ascensor VVIP, cada paso que TaeHyung daba, sentía que su corazón se salía de su pecho. Los nervios hacían que sus manos sudarán. Claramente sabía lo que era el sexo. No era un completo ignorante, pero aún así le ponía muy nervioso la idea.
La puerta de la habitación fue abierta dejando ver los lujos y las bonitas decoraciones que la adornaban. La sonrisa de TaeHyung se dejó ver bajo las brillantes luces doradas.
JungKook no pudo evitar quedarse viendo al menor por más tiempo de lo normal. Debía mentaner su control, a pesar de que el doncel fuera todo lo que una vez quiso físicamente. No podia desviarse de sus verdaderas intenciones.
Guío al menor dentro cerrando la puerta detrás suyo. Sabía de sobra que el menor se encontraba nervioso, se le notaba demasiado, pero él no lo tocaría. TaeHyung era una persona que nunca había pensado por si mismo, todo había sido dictado por sus padres, por eso había sido más fácil casarse con el.
- Yo tomaré una ducha, siéntete libre de hacer lo que quieras. - Informó Jeon quitándose la chaqueta de su saco bajo la atenta mirada del pelirrojo. Sus mejillas se habían tornado del mismo color que su cabello. Toda una ternura, pensó JungKook.
Cuando el mayor estuvo dentro de la ducha TaeHyung empezó a desvestirse. Su madre había dicho que debía hacer esto. Esperar a su esposo solo con su lencería. Aunque a TaeHyung le avergonzaba.
Termino de quitarse la ropa y tomó asiento en la cama. No pasó mucho para que su esposo volviera de la ducha con unos pantalones y sin camisa. Cuando JungKook vio al menor casi se desmaya.
- ¿Dormiras así? Creo que será incómodo. - TaeHyung frunció un poco el ceño. - ¿Dormir? ¿No se supone que debemos tener sexo? - Cuestionó el pelirrojo con el calor creciente en su rostro.
JungKook casi suelta una carcajada pero se contuvo, era más que obvio que TaeHyung era alguien que vivió toda su vida bajo la sombra de sus padres. No podía pensar si hubiera estado casado con un hombre diferente. Lo hubiera usado y corrompido por completo.
- TaeHyung, ¿estás seguro de que quieres hacerlo? Dilo por ti mismo. - El menor se mordio el labio, ciertamente estaba nervioso. Creía que tal vez debía conocer más a su esposo antes de tener relaciones pero su madre lo había convencido de que no era así por qué ya estaba casado.
- ¿Importa lo que yo quiera? - Cuestionó muy confundido. Nadie nunca había preguntado que era lo que él quería. Era muy extraño.
- Claro que es importante, debes tomar decisiones por ti mismo, no por qué alguien más te lo diga, ¿entiendes? - El menor asintió. - Entonces, ¿estás seguro de que quieres hacerlo?
Esta vez el menor lo medito un poco más, quería hacerlo porque era su esposo pero no estaba completamente seguro. Quería conocer más al hombre que lo vería desnudo sin pudor alguno. No sólo en cuerpo, sino en alma.
- Yo quiero conocerte un poco más antes de intentarlo. - Murmuró con un poco de desconfianza a lo que el mayor respondería. - ¿Puedo?
JungKook soltó una pequeña risa acercándose al menor para robarle un pequeño beso, tal vez así sacaba las ideas erróneas de esa cabeza roja.
- Claro, no hay problema, ¿que tal si tomas una ducha y luego vienes a descansar?
TaeHyung asintió como un cachorro y rápidamente se levantó de la cama. Sentia las emociones a flor de piel. Por primera vez había tomado una decisión por si solo y eso le gustaba.
Aquí valen, les pido paciencia para este fic, todo va a ser bastante lento, juro que puse el guion largo y esto lo quito.