34+35 ❤︎︎ 𝙺𝙾𝙾𝙺𝙶𝙸

Summary

Yoongi quería vengarse de su hermanastro Jimin. Yoongi quería venganza, y Jeon JungKook iba a ser parte clave de esa venganza. ☆Historia 100% mía ☆Portada hecha por mi ☆Contenido explicito ☆JungKook top/Yoongi bottom SÓLO ESTÁ DISPONIBLE EN INKITT Y WATTPAD, CUALQUIER COPIA SERÁ REPORTADA, POR FAVOR RESPETA MI TRABAJO.

Status
Complete
Chapters
11
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

♡1

Y ahí estaba, Jeon JungKook, justo en la puerta de su casa con una mano en el bolsillo de su pantalón y la otra sosteniendo el cigarrillo que fumaba.

Había llegado hace casi quince minutos en los que había estado esperando afuera creyendo que no había nadie sin percatarse que el pequeño Yoongi lo miraba desde su ventana.

Relativamente "pequeño", no se trataba de un niño, era más bien un perfecto chico de veinte años recién cumplidos hace no más de una semana. Pero era el menor de la familia así que se le adjudicaba el apodo.

Miraba cada una de sus facciones y recorría cada centímetro de su anatomía de arriba hacia abajo una y otra vez. Se había convertido en su pasatiempo preferido las últimas dos semanas.

¿Cuándo fue que comenzó a obsesionarse con aquel chico?

Sencillo.

Desde que por culpa de su hermanastro sus padres le habían castigado.

No era la primera vez que le castigaban ni mucho menos, y claro que no sería la última sobre todo teniendo en cuenta la vida que Yoongi llevaba, una vida extrovertida y sin preocupaciones.

Como todo el niño mimado y consentido que era.

Pero por culpa de Jimin sus padres le habían prohibido ir a ese viaje con sus mejores amigos, lo habían planeado por semanas puesto que era su viaje de fin de curso por pasar a un año más de universidad.

Ni siquiera había hecho algo grave, tan sólo se había ido sin permiso a otro estado después de una fiesta. Y no había sido su culpa ya que se había quedado dormido a media fiesta debido a la terrible borrachera que tenía encima, por culpa de eso había quedado noqueado de sueño y cuando despertó notó que no estaba en la ciudad.

Al contrario, se había despertado dentro del auto y al mirar por la ventana sólo había visto una playa y la orilla del mar en donde sus amigos jugaban completamente divertidos.

En su momento le había parecido lo mejor que pudo haberle sucedido, pero cuando se enteró que su estúpido hermanastro lo sabía se puso a pensar en que seguramente ya había ido a delatarlo con sus padres como siempre. Y sabía que le esperaría un gran castigo, pero nunca imaginó que uno tan grave.

Literalmente su padre le había roto los boletos de avión en la cara y los había tirado a la basura mientras su madrastra le miraba desafiante. Tampoco tenía una buena relación con esa bruja. Sobre todo por que ella sabía que con todo el amor y toda la belleza que desbordaba, su padre seguía prefiriéndolo a él, Yoongi seguía y seguiría siendo el hijo de papi más consentido del planeta.

Le doliera a quien le doliera.

Por muchos intentos que hiciera aquella, jamás pasaría por sobre Yoongi.

Pero a veces su padre se dejaba llevar por las tonterías que Jimin le contaba aunque muchas veces le costaba creer la mitad de ellas.

Pero al parecer ahora sí lo había hecho por que el muy mojigato había conseguido un par de fotografías donde se veía a Yoongi completamente ebrio y desmayado siendo cargado por sus amigos y metido en la parte trasera del auto.

Había suficiente evidencia en su contra y no pudo hacer doblegar a su padre ni un poco.

Así que la últimas dos semanas se la había pasado en su habitación, mirando series, decorándose las uñas, sólo había salido un par de veces a hacer compras innecesarias impulsivas por aburrimiento.

Sus amigos de cualquier modo habían viajado inclusive cuando le dijeron que cancelarían el viaje por que nada era lo mismo si no estaban todos.

Pero Yoongi les prometió que podrían viajar juntos después y que aprovecharan sus boletos.

Y que follaran y bebieran mucho en su honor.

Todo el tiempo le enviaban fotos por el grupo que tenían de los lugares que visitaban y en las noches de los clubes a los que iban.

Definitivamente la estaban pasando bien, pero Yoongi no podía quejarse demasiado, sobre todo por que sus ojos también la estaban pasando bien recorriendo cada rincón del cuerpo de su querido cuñado.

—Mira nada más… —dijo para sí mirándolo con un poco de menos cuidado

Aún le parecía increíble que el mismísimo Jeon JungKook fuera novio de su hermanastro Jimin, jamás los había visto juntos en la universidad y teniendo en cuenta que el rubio era un ratón de biblioteca de tercer año y Jeon el típico deportista popular y descerebrado de último, sí, había algo extraño ahí.

Pero no le tomaba importancia, no era de su incumbencia.

Bueno, no lo había sido.

Hasta que su hermano decidió delatarlo, ahí comenzó a tomarle importancia a aquel pelinegro que visitaba su hogar constantemente.


Yoongi se encontraba en medio de su cama, se había aburrido de mirar a JungKook así que ahora pintaba las uñas de sus pies de algún color oscuro, le gustaba el contraste que hacía con su piel.

El sonido de su celular le hizo estirarse para alcanzarlo de su mesita de noche. Rodó los ojos al mirar el contacto pero aún así lo desbloqueó y leyó los mensajes.


Hermanastro Imbécil 🔫

Ábrele la puerta a JungKook

Jódete

Min Yoongi ábrele la maldita

puerta a mi novio

No

Ah y jódete

Le diré a mamá

Me vale lo que le digas

a esa bruja

Podría mandarle un ss ahora mismo

Hazlo

¡Min Yoongi ábrele la

puerta a JungKook!

¿Y qué recibo a cambio? :D

Evitarás que llegue y te golpee

Le voy a abrir por que quiero

abrirle no por que tú me lo

pidas ¿ok?

No me importa sólo ve a abrirle

Ok.


Rodando los ojos de nuevo y soltando un suspiro molesto se levantó de la cama.

El clima comenzaba a ser algo caluroso y estaba en su casa así que no se había molestado en estar presentable, un pantalón ligero y una simple camiseta cubrían su cuerpo, algo fresco pero cómodo.

Se miró al espejo acomodando sus negros cabellos, recientemente se había hecho un corte nuevo, ahora llevaba un mullet ya que no quería tenerlo corto y su cabello se le enrollaba un poco creando pequeños rizos.

No lo iba a negar, le gustaba cómo lucía.

Salió de su habitación bajando con pesar las escaleras y demorándose lo más que pudiera hasta llegar a la puerta principal del hogar Min-Park.

Una vez frente a la puerta se recordó lo que sus amigos le habían dicho la semana pasada.



"Fóllatelo, es sexy y mayor ¿qué más puedes pedir?"



Soltó una risa cuando el recuerdo pasó por su mente de manera espontánea. Y claro que hacerlo estaba en sus planes, pero lo dejaría para después, debía acercarse sigilosamente no así como si nada.

Confiaba en que Jeon JungKook simplemente aceptaría, había compartido un par de calientes besos con él en una fiesta antes de que se hiciera novio de su hermanastro desde los últimos cuatro meses.

Además JungKook era un coqueto de primera, lo había comprobado y como ambos eran bien conocidos en la escuela por amigos en común Yoongi sabía dónde se estaba metiendo, y sabía que no sería tan complicado.

Por eso se le hacía extraño, ¿como por qué estaba con Jimin?, si hablaran de los hermanastros Min-Park Yoongi era siempre el que destacaba, era extrovertido, popular, inteligente, divertido.

En belleza se podría decir que estaban a la misma altura, cada uno tenía encantos diferentes, Jimin tenía unos labios preciosos eso Yoongi lo aceptaba, pero Yoongi sabía cómo usarlos mejor, eso le daba más puntos, su hermanastro había tenido en toda su vida de veintiún años un par de novios contando a Jeon así que sabía que experiencia le faltaba. Todo lo contrario a Yoongi.

En cuerpo ambos estaban igual, con buenas cinturas y buenos traseros, tenían la misma altura y ambos contaban con pieles suaves aunque Yoongi era mucho más blanco.

Sus cabellos eran sedosos y les iban perfecto, por su parte Jimin con su característico rubio claro, Yoongi también aceptaba eso, el rubio parecía tan natural en la cabeza de Jimin que parecía que había sido hecho para él, mientras que Yoongi llevaba su cabello negro después de haber experimentado con algunos colores, también le había gustado el rubio pero le parecía que el negro le ayudaba más a resaltar su linda piel y bonitos labios carmín.

Yoongi cayó en cuenta que se había quedado divagando en medio de la sala, pero luego pensó en el hermosamente sexy beisbolista que se encontraba detrás de su puerta.

—Podría abrirle algo más que la puerta… —susurró para sí mismo riendo de nuevo y negando con la cabeza

Tomó la perilla y la giró abriendo y mirando al chico frente a él que levantó la vista de su celular.

—Oh hola Jeon JungKook —saludó coquetamente mientras se recargaba sobre el marco de la puerta cruzando los brazos y mirándolo de pies a cabeza

El mayor sólo rodó los ojos con una sonrisa y se enderezó.

—Hola Yoongi, no sabía que Jimin no estaba

—Mmm sí… —movió su peso de una pierna a la otra —Y temo que demorará en llegar

El mayor suspiró pesadamente evitándole la mirada mientras fruncía el ceño.

—Bueno igual ya perdí tiempo estando parado aquí por que alguien no se dignaba a abrirme —dijo remarcando el "alguien"

—Sí —respondió mirándose las uñas desinteresadamente —No me apetecía abrirte la puerta, ya sabes, con eso de que Jimin se cela hasta del aire... no quisiera causarles problemas

—Claro —bufó el mayor —¿Me dejarás entrar o me voy?

—Eres libre de irte cuando quieras —respondió aún sin dejar su tono desinteresado de lado

—Muévete y déjame entrar Min Yoongi

—Oblígame

—Soy mayor que tú, más respeto —comentó irritado

—Estás en mi casa, debes hacer lo que yo diga —lo desafío con la mirada encontrándose con sus ojos por primera vez

El menor pasó la lengua por sus labios lentamente observando cómo JungKook pasaba saliva.

—¿No crees que esa no es ropa para cuando hay visitas? —cambió el tema el mayor paseando su vista por el bonito y tentador cuerpo del menor

—¿Por qué? —preguntó Yoongi mirándole coquetamente —¿Te gusta lo que ves?

Le miró cruzarse de brazos y evitar su mirada mientras Yoongi soltaba una risilla incrédula y levantaba una ceja. Al parecer a JungKook le gustaba lo que veía.

No era revelador, no era corto, pero era ligero, bastante ligero así que probablemente el borde de sus interiores se remarcaba a través de la prenda. Beneficio que aprovecharía cuando caminara frente a él al adentrarse al hogar.

—A mi sí me gusta lo que veo Jeon JungKook, eres un sueño hecho realidad —comentó mordiendo su labio delicadamente mientras daba otra mirada por todo su cuerpo

Llevaba unos pantalones ajustados que resaltaban sus muslos apetecibles, una camiseta blanca oversized que aunque fuera grande se le marcaban los duros pectorales, y esos atractivos brazos tatuados.

Su cabello negro largo amarrado en una coleta y esa sexy perforación en su ceja derecha.

Sin duda aquel beisbolista era demasiado caliente para su cordura, para la poca que tenía.

—Yoongi… —advirtió el mayor al pequeño descarado que tenía enfrente el cual soltó una nueva risa y le hizo un gesto con la mano

—Ya pasa



—¡Amor! —gritó Jimin al entrar al hogar y mirar a su novio sentado en uno de los sofás individuales

—Hola precioso —saludó el mayor a su novio con un beso en los labios para luego sentarlo sobre una de sus piernas y comenzar a hablar de su día

Yoongi por su parte salió de la cocina con un vaso de leche que había querido tomar de pronto, claro que no era un antojo repentino de leche pero teniendo en cuenta que su presa estaba en su sala fue lo primero que se le ocurrió.

—Sí hola precioso —comentó con burla al caminar frente a ellos en la sala con dirección hacia las escaleras y su habitación pero fue interrumpido por el molesto rubio

—Fuiste muy grosero al dejar a JungKook afuera, pudiste haberle abierto aunque sea para que no estuviera de pie tanto tiempo

—Ups —respondió desinteresado notando la mirada molesta de Jimin aunque la ligera sonrisa del mayor

—No te preocupes amor, no pasa nada, quizás Yoongi no me escuchó cuando toqué el timbre

—Sí, estaba muy ocupado haciendo mi propio ruido —insinuó el menor riendo por la sorprendida y avergonzada mirada de su hermano

—Pues no me importa lo que hayas estado haciendo, te había avisado que quizás JungKook vendría pudiste estar preparado aunque sea con otra ropa

—¿Por qué? —colocó una mano en su cintura mientras la otra aún sostenía su vaso —Estoy en mi casa puedo hacer lo que quiera

—Ya vete de aquí, veremos películas y no quiero que estés molestando

—Qué grosero hermanito tengo —comentó con falsa inocencia haciendo un puchero imitando a cuando Jimin lo hacía por algún berrinche, siempre le había parecido ridículo

El rubio rodó los ojos y se levantó del regazo de su novio.

—Como sea, iré por una película y tú te irás a tu habitación

—Como sea —dijo rodando los ojos también

Jimin miró a su novio regalándole una sonrisa y siendo medianamente correspondido y se dirigió hacia el estante en la esquina de la habitación en donde había bastantes DVD's que aún utilizaban a veces.

Yoongi dejó de mirar a su hermano para voltear encontrándose con JungKook mirándole el trasero lo cual le hizo sonreír.

—Hey, mis ojos están arriba —susurró llevándose el vaso a la boca y dando un par de fuertes tragos asegurándose de mover su no tan marcada manzana de Adán

Un par de gotas salieron de su boca viajando hacia su barbilla las cuales fueron tomadas por dos de sus dedos para luego ser introducidos a su boca hasta toparse con sus nudillos.

No había despegado la mirada de los ojos de Jeon los cuales le miraban atento.

Emitió un sonido que estuvo muy cerca de ser un gemido de satisfacción para luego sacar sus dedos lentamente aún envolviéndolos en sus labios hasta que estuvieron fuera haciendo un sonido de succión.

—Mmm... perdón, es que a veces se escurre —se disculpó acercándose al mayor e inclinándose sobre él —Pero me gusta que todo esté en mi boca, jamás desperdicio ni una gota

Acercó sus dedos húmedos al rostro del mayor paseándolos desde el final de su oído hasta su barbilla pasando por su marcada mandíbula y después sonrió despidiéndose y yendo hacia su habitación sintiendo la mirada de su cuñado aún sobre él.

. . .

Al llegar la noche la cual llegó junto con los padres del hogar Yoongi se encontraba en su habitación pasando el rato.

Ciertamente no tenía nada interesante que hacer, estaba de vacaciones y le quedaban tres semanas de ellas. Lo peor es que el viaje de sus amigos duraría un mes así que le faltaban dos semanas para que aquellos llegaran.

Sin duda estaban siendo las vacaciones más aburridas de Yoongi.

Exceptuando el repentino mensaje que recibía.


Jennie 🙄

Videollamada


Con esa simple indicación tomó su laptop y la encendió abriendo el link que le habían enviado y al instante pudo observar en la cámara a sus amigos.

—¡Hola! —saludó a todos

—¡Hola perrita! —respondió Taehyung escuchando reír a todos

—¿Y Hyunjin?

—No lo sé quizás se está masturbando en el baño —gritó Jennie mientras se colocaba un arete, sus amigos se mostraban en la pantalla de un lado a otro mientras se arreglaban

—¡Cállate! —se escuchó a Hyunjin gritar para después aparecer en la pantalla —Hola zorra, ¿cómo te va con tu cuñado?

El pelinegro rodó los ojos.

—Bastante decepcionante, pero parece que será fácil cuando comience de verdad, hoy sólo fue una pequeña prueba

—Dale un poco de tiempo, verás que pronto se aburrirá de tu hermano —dijo Chanhee

—Hermanastro —me corrigió —¿Van a salir?

—Obvio —respondió Félix colocándose gloss

—¿A dónde van a ir?

—Ayer Jennie conoció a una chica y la invitó a un nuevo club, y ya sabes que si va una vamos todas —respondió Sunoo chasqueando los dedos haciendo reír a Yoongi y a todos los demás

Su grupo de amigos cercanos estaba conformado por Jennie, Taehyung, Sunoo, Hyunjin, Felix, Chanhee y últimamente Yeonjun.

Eran inseparables y por alguna razón la gran mayoría de la universidad los odiaba, pero igualmente eran bastante populares.

Su hermanastro decía que quizás era por que todos solían ser bastante groseros, maleducados y pedantes. Lo que los clasificaba más bien como un grupo bastante sassy o bratty, sólo que no encontraba una buena traducción para definirlos.

Pero les traía completamente sin cuidado, desde que se conocieron todos habían congeniado a la perfección y se habían vuelto inseparables sin importarles nada. Todos eran mimados, groseros, despreocupados, fiesteros, ah sí, y condenadamente atractivos. También eso les daba puntos a su favor por que por alguna extraña razón siempre conseguían lo que quisieran.

Y esa ventaja claro que le iba a ayudar para el nuevo objetivo de Yoongi.