Sinbad y el sultanato de las mujeres

Summary

Sinbad y los 8 generales, llegaran al Imperio de Ankaras, donde reinan 20 mujeres, 20 sultanas. Todas controlan al emperador anciano, que esta muy candado, y al príncipe imperial, que es un niño de 6 años. Algunas por patriotismo, otras por amor, otras por supervivencia y otras por ambición. Es el Sultanato de las mujeres.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1: Un imperio Fuerte

Mini Aclaraciones:

* Koulina Ren, Kouna Ren, Kousako Ren, Kougin Ren, Koumima Ren son los nombres de las 5 princesas de Kou sin nombre, les doy estos nombres porque participaran en la trama.

* Kourin Ren en este fic aun esta soltera y se niega a casarse, considerándola el resto una solterona, ya sabrán porque no quiere casarse .

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El Sultán Soleiman I, era un hombre de 52 años que dedico su vida al imperio de Ankaras, convirtiéndolo en una potencia mundial y el país más rico del continente, pero le costó caro ya que perdió a su hijo y heredero, el príncipe Mustafa, el cual murió ahogado en un naufragio y su cuerpo jamás fue recuperado. Algo que fue un terrible golpe. Pero no quedo así, el Sultán tenía otras 4 hijas, que también murieron. De su familia solo le quedaba su nieto, el hijo del príncipe Mustafa, el pequeño principito Dastan de 6 años. Cuando el niño nació, Soleiman I juro que protegería al niño con su vida hasta que este se convirtiera en Sultán. A pesar que ya tenía hijos con 17 de sus 20 sultanas, aunque eran muy pequeños e incluso bebés.

Esa mañana El Sultán Onur, estaba en su terraza tomando su café matutino, cuando anunciaron la llegada de la sultana Serena, la cual pedía tomar café con el Sultán, este acepto ya que la compañía de esa sultana de las tierras del eterno verano, como era conocido el reino de Solaris, le agradaba.

— Buenos días, mi Sultán -- dijo Serena

— Buenos días sultana, me alegro que viniera conmigo a compartir un café ¿Cómo están nuestros príncipes? -- pregunto Onur

— Están de buen humor, pero creo que usted no

— y no te equivocas, el rey Sinbad y sus 8 generales vendrán de visita diplomática, se que tu y él...

— Nada pasó, solo fue un coqueteo de un chico estúpido, usted sabe que mi verdadero amor es usted -- dijo Serena un poco enojada

— Tu y mis otras Sultanas son mi roca y alegría, pero veo la realidad, soy un hombre de mediana edad y Sinbad un hombre joven

— No es tan joven y no quiero hablar del rey Sinbad, solo quiero tomar café con usted -- dijo Serena con una sonrisa

El Sultán Suleiman sonrió y le sirvió una taza de café a su sultana, para tener una mañana tranquila y luego un buen desayuno.

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Barco de Sindria

De repente Sinbad estornudo, debido a que estaban hablando de él, pero Sinbad lo relaciono con la brisa marina. Como Rey de Sindria en una visita diplomática, no solo trajo soldados y a los 8 generales, sino que también a Aladdin, Alibaba y Morgiana. Posiblemente al Sultán Suleiman no le guste la presencia de Alibaba Saluja, o de cualquier miembro de la familia Saluja, debido por lo que paso con la princesa Turserrem, la hija de Suleiman y la madrastra de los príncipes Saluja por 2 años, y la mujer más buena y maternal, que Alibaba hubiera conocido. Ella lo trato como un hijo. Y esa historia se la contaba a sus amigos.

— La reina Turserrem fue muy dulce conmigo, fue como una segunda madre...nunca entendí porque mi padre la trato tan mal -- dijo Alibaba triste

— Alibaba ... -- susurro Aladdin

— ¿Qué paso con ella? -- pregunto Morgiana

— Se quito la vida...no me gusta recordarlo, es muy triste -- dijo Alibaba

Sinbad no pudo evitar no escuchar, y recordaba ese evento. Suleiman le hizo la guerra a Rashid Saluja, hasta incluso apoyó a piratas para atacar las embarcaciones de Balbadd y casi destruye la economía y el país de Balbadd entero de no ser por que Sinbad intervino.

— Casi llegamos -- dijo Masrur

— Puedo ver el puerto -- agrego Pisti

— La ciudad de Ristambul es muy hermosa -- opino Yamurahia

— Ya quiero ver a las chicas -- agrego Sharkkan

— Hablas como Sinbad -- le dijo Spartos

5 minutos, una delegación encabezada por un muchacho de la misma edad y estatura de Ja’far, que vestía ropajes ankaros y su flequillo cubría sus ojos dándole la apariencia de un perro ovejero, iba acompañado por 2 hombres: el primero era un hombre joven atractivo, su cabello es rubio, corto y despeinado, tiene ojos azules y una piel de tono claro; el otro era un joven de unos veinte años aproximadamente. Tiene un mechón muy pequeño en la parte superior de su cabello negro y liso con un flequillo desigual y ojos ojos rojos. a Sinbad le pareció familiar.

— Sean bienvenidos al Imperio Ankaras, en nombre del Sultán los llevare al palacio. Mi nombre es Bargas, Gran Visir del imperio, es un placer conocerlos -- dijo Bargas, el del peinado de perro ovejero

— Mi nombre Sirem Pasha, el Sultán me pidió responder todas sus dudas -- dijo el rubio

— Y mi nombre es Yurak Pasha, el gran mago de la corte, y si necesitan algo solo díganme -- dijo el pelinegro

— Muchas gracias, en nombre de Sindria, se los agradezco -- dijo Sinbad

Los 3 hombres trajeron carruajes para llevarlos al palacio pero lo que ellos no sabían era que esos hombres serían un problema ya que tenían un problema y ese era el amor, estaban enamorados de las Sultanas: El gran visir Bargas, estaba perdidamente enamorado de la Sultana Rudis, considerándose su fan numero 1 y que ella es super genial, hasta su casa y habitación esta llena de retratos de ella; Sirem Pasha esta enamorado de la sultana Verta al punto que tiene un guardapelo con su retrato, y aunque siempre la busca y trata de tomar sus manos, no se considera digno de ella; y Yurak estaba locamente y obsesivamente enamorado de la Sultana Serena aunque son familia, y no lo oculta (o si lo hace es muy malo en eso) declarándole su admiración y devoción.

Ya en el palacio de Damasco, hogar de la familia imperial, el Sultán Suleiman los esperaba junto a diez de las mujeres más bellas que ellos hubieran visto y un batallón de niños y niñas. Pero había uno que estaba en brazos del Sultán, se trataba del príncipe heredero.

— Sean Bienvenidos a mi imperio, Rey Sinbad, espero que tuviera un buen viaje -- dijo el Sultán

— Lo tuvimos, gracias Sultán -- dijo Sinbad

Luego el niño hablo.

— Hola, soy el príncipe heredero, me llamo Dastan y este es mi abuelito --dijo el niño

— Es un placer su majestad, soy Sinbad el rey de Sindria --dijo Sinbad acariciando la cabeza del niño

— ¿Usted es el rey hipócrita que menciono Yorem Pasha? -- pregunto el pequeño Dastan

— ¿Rey ... hipócrita?

El Sultán le lanzo una mirada de reproche a Yorem pasha, un joven de desordenados cabellos castaños y ojos dorados, que tenía un secreto y ese secreto era que amaba a la sultana Nur y era su fan numero 1. Yorem Pasha no sabía donde meterse, quedo mal frente al Sultán y su adorada y divina Sultana Nur, esto era lo peor para él. Ja’far estaba furioso, por lo que le lanzo una mirada asesina con ojos de serpientes, pero Ja’far no conocía a Yorem, y este devolvió la mirada asesina con ojos de demonio a Ja’far.

Después de ese incidente, comenzó el Banquete de bienvenida, fue cuando Sinbad noto a Serena Madrigal, entre la sultanas. Vestía un vestido celeste y joyas de oro blanco, se veía como una diosa. Sinbad siempre sintió algo diferente por Serena, ella era diferente ya que no caía en sus galanteos sino que se reía ya que le parecía divertido. Supo que ella era diferente, que era especial, pero en esa época era un mercader y no un rey como ahora, por lo que la reina abuela Alma prácticamente hecho a Sinbad y a sus amigos a patadas de Solaris.

— Sinbad, es mejor que no mires a la sultana Serena tanto, el Sultán se puede ofender -- le aconsejo Ja’far

— Esta más linda de lo que recuerdo -- dijo Sinbad

— ¡Sin! ¿estas escuchando lo que te digo? -- le regaño Ja’far

— Si lo hago, pero solo digo lo que veo

— Es una mujer casada y con hijos

— Casada con un mujeriego

— Eres el menos indicado para decir eso -- le recordó Ja’far

De repente, a Sinbad le llego una nota llena de maldiciones, amenazas y groserías hacia él, y quien había mandado esa nota era nada más y nada menos que Yurak Madrigal, el hermano menor de Serena. Que voluntariamente se hizo mago de la corte de Ankara para estar cerca su amada hermana y sultana favorita. Y ahora le lanzaba miradas asesinas y de odio a Sinbad.

— Yurak Madrigal, ya me acorde de él --dijo Sinbad algo incomodo

— Hasta mi me asusta -- agrego Ja’far

En eso anunciaron la llegada de la Gran Madre Sultana Hafsa, la madre del Sultán Onur y la cabeza del sultanato de las mujeres, una anciana que aun era hermosa, inteligente y elegante.

La Gran Madre Sultana Hafsa, estuvo delicada de salud, pero ahora que se sintió bien, asistía al banquete ya que quería ver a los invitados y analizarlos, para saber si son amenazas o benignos para el gran imperio de Ankaras, había enseñado bien a las mujeres de su hijos y había creado un sultanato de mujeres, donde ella y sus nueras reinaban como co-gobernantes de su hijo.

— Madre ¿ya te sientes mejor? -- pregunto el Sultán a su madre

— Si, mi querido hijo, lamento haberte preocupado -- dijo la madre Sultana

— Me alegro que su salud se haya restaurado, madre Sultana -- agrego la Sultana Blanca

— Eres muy buena conmigo, querida Blanca, te lo agradezco -- contesto la anciana

— Si puedo serle de ayuda, solo dígamelo -- dijo la sultana Meryem

— Gracias, mi querida nuera

— Gracias por honrarnos con su presencia -- dijo la Sultana Nanno

Todas las Sultanas comenzaron a hablarle y desearle bendiciones a la anciana, algo que a la Madre Sultana le gustaba. Después de eso, continuaron el banquete.

Mientras las bailarinas y acróbatas hacían sus actos, la madre Sultana y el Sultán comenzaron a hablar mientras veían el espectáculo.

— Las Sultanas María, Cansu y Karina están muy tristes, me han dicho que no las visitas por las noches -- dijo La madre Sultana Hafsa

— Aun son muy jóvenes, esperare más tiempo - respondió Suleiman

— Tonterías, yo tenía 16 años cuando me case con tu padre y te di a luz, las sultanas están en una edad adecuada para tener bebés reales dignos de la Dinastía

— Esperaré un tiempo a que crezcan más

— Como quieras. Cambiando de tema, me dijeron que vieron 3 barcos extranjeros: Uno de kina, otro de Kou y el ultimo del imperio Reim

— Yamato viene de visita sin avisar otra vez, típico de él

— No olvides al barco de Kou, recuerda que las Sultanas Blanca y Verta son formosianas además el Reino de Formosa es nuestro aliado por ende el Imperio Kou es nuestro enemigo

— Lo sé, pero primero veré que quieren y luego les diré que no

— ¿Y El Imperio Reim? Sabes que pienso de ellos, son lobos con piel de oveja

— También veré que quieren

Todo esto lo escucho Aladdin, y a pesar que no entendió algunas cosas, como de donde vienen los bebés, si entendió que habría problemas y quería evitarlos. Mientras los 3 barcos ya llevaban a puerto. El que traía más regalos era el rey Yamato, no solo para su hermana Chiaki y sus sobrinos, sino que también a la sultana Chung o como él la llamaba: “La dueña de mi corazón”, a pesar que su hermana , la Sultana Chiaki le dijera que dejara en paz a la Sultana Chung.

Mientras en el barco del imperio Kou, iban todos los príncipes del imperio Kou y sus sirvientes: los príncipes Kouen Ren, Koumei Ren, kouha Ren y Hakuryuu Ren . Junto a las princesas Kourin Ren, Koulina Ren, Kouna Ren, Kousako Ren, Kougin Ren, Koumima Ren, Kougyoku Ren y Hakuren Ren; una provocación, ya que el Sultán tenía 2 esposas formosianas además de ser un gran aliado del hostil y casi imperialista, reino de Formosa.

Por otra parte la delegación de Reim iban varios fanalis de la corporación Fanalis del imperio Rem, pero también Ignatius Alexius, Scheherezade la gran Magi y Titus Alexius junto con sus amigos Marga y Sphintus Carmen. Habían venido para hacerse aliados contra Magnostadt.