Dolor & Venganza (Lucifer x Alastor )

Summary

Lucifer y Alastor caeran en un juego del que luego no podrán escapar, el infierno se volverá mucho más divertido y mucho más horrible cuando ambos comiencen a torturarse mutuamente. "No te gusta que te toquen ¿verdad? , Te voy a tocar tanto...que no podrás quitarte esa sensación nunca". "Yo me voy a encargar de que nadie, nadie te ame, nunca más...durante toda la eternidad, Lu~". No es la clásica historia de amor, si quieres leer algo tierno no es lo que buscas, +18, sadismo, dolor, sufrimiento, lagrimas, etc. Ten en cuenta que la perspectiva del personaje no necesariamente es la correcta, entra en la oscuridad con ellos.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

1-1

ADVERTENCIA: Contenido explicito, no apto para menores de edad.

Nadie podía sospechar que sus rencillas eran provenientes de mucho antes a la existencia del hotel y mucho más profundas también.

Alastor había sido inteligente, virtuosamente astuto en vida y al acabar esta él no había cambiado, tras siete años de ser títere del rey había encontrado una luz de libertad desde la mano de una dulce niña quien, sabía, no tendría la mínima sospecha del tras fondo de su situación pues se apreciaba desde lejos que su alma era demasiado ingenua y pura para desconfiar lo suficiente.

Su plan no estaba completo pero su sed y hambre de libertad era inmensurable, llegar a ese hotel había sido tan solo el primer escalón hacia su libertad, como sí corriera contra reloj para alcanzar una meta que no sabía dónde se encontraba, aun así, tenía la convicción de que lo solucionaría de alguna forma, siempre había sido capaz de hacer...todo lo que quería.

Parecía que el soberano del infierno era aún un completo ángel, pues dentro de esas paredes y delante de la presencia de su hija mostraba una cara que durante esos siete años nunca había visto, Alastor había conocido a otro ser, deprimido, invadido en oscuridad, serio y perverso, había visto con sus propios ojos durante siete años toda la ira que llevaba dentro el rey del infierno quien desquitaba su resentimiento por el abandono contra las almas que tenía bajo su poder, inclusive le había entregado la impresión de que odiaba a los demonios, los observaba con desprecio.

Le llevaba desde una cadena, pero Lucifer no podía hacer nada contra él estando en ese hotel lo cual era demasiado divertido de presenciar, después de tantos años el joderle la existencia siendo casi intocable bajo el manto de empatía de Charlie era tan gratificante que hacía que su estómago sintiera cosquillas, era casi tan extasiante como el último grito de sus víctimas, pero...no era suficiente.

- Oh, Alteza, que intrigante es convivir dentro de las mismas murallas nuevamente, es casi nostálgico ~

Comentaba el demonio radio desde atrás del sofá apoyando sus codos sobre el respaldo del mueble y posando su rostro sobre el dorso de su mano con esa sonrisa que como telaraña buscaba atrapar al adverso en su juego y fastidiarle el día, en tanto Lucifer intentaba ignorar la presencia tras de sí leyendo algo en su teléfono mientras seguía ” apaciblemente ” sentado de piernas cruzadas sobre ese sofá.

- Que gracioso, casi no recuerdo haber visto tu rostro antes de acompañar a MI hija en su hotel -.

Por su parte Lucifer no había vivido toda la creación y todos esos años para no saber cómo reconocer cuál era el talón de Aquiles de los demás; desde el primer momento que habían discutido dentro del hotel es que había notado que al demonio le jodia que le hicieran sentir como alguien irrelevante así que, casi de manera inconsciente, había decidido ignorarlo.

-Me pregunto... ¿Qué diría Charlie si supiera como era su padre antes? Si supiera como eres. - su actitud también le hartaba, pero había conservado su sonrisa plenamente, sabía que fibra sensible podía tocar -.

- Deja a mi hija en paz. - volvía a responder observándole de reojo con una mueca de molestia -.

- Oh, Dear ...- continuó, golpeando el sombrero de lucifer desde atrás con un ligero movimiento de su mano, casi como si fuera un “accidente”, haciendo que este se hiciera hacia adelante tapando un poco el rostro del gobernante - Lo dices como si yo fuera a hacer algo contra Charlie, no, no - su sonrisa se expandía disfrutando su ” travesura “- ¿Por qué me atribuyes a mí los posibles resultados...de tus actos?, Que además le estás escondiendo a nuestra querida niña...

- No quieras pasarte de listo conmigo- dijo volteándose y tras volver a acomodar su sombrero, demasiado volátil para su propio gusto, aun así, no podía evitarlo si sentía amenazada la integridad de lo que quedaba de su familia - si te interpones entre mi hija y yo...te voy a destruir, solo estás aquí por qué ella te tiene algo de “cariño” aunque no entiendo cómo es eso posible.

- Dicen que...las personas pequeñas tienen sus sentimientos concentrados en un pequeño corazón que estalla con cualquier cosa –rió- ¿será eso verdad, majestad? –.

Finalmente consiguió que Lucifer se levantase con la intensión de retirarse del lugar y no seguir aguantando el jueguito de Alastor, no entendía por qué este tenía ese afán de acercarse y molestarle de esa forma.

- Así como estalló cuando tu esposa te dejó ~, tienes algo con el abandono ¿eh? Tu esposa...tu hija...

Esa había sido la gota que derramaba el vaso, era demasiado directo el ataque a su familia, en menos de un segundo se encontró frente al demonio, quería tirarle esa estúpida sonrisa burlona de la boca, le tomó fuertemente de la camisa y con los ojos bañados en aquel tono rojo vivo estaba a punto, pero...

- Papá? - Charlie y Vaggie venían bajando las escaleras descubriendo toda la escena. -

Para variar Lucifer había caído en el juego del otro, este lo observó con una mueca como si le hubiera ganado.

-Tks ...- soltó con brusquedad al demonio de la radio –.

- ¿Está...todo bien? - indago la princesa del infierno –.

- Por supuesto, con tu padre solo estábamos rememorando el pasado – canturreó el demonio.

- Ustedes se conocían desde antes? - dijo con confusión y sorpresa, o sea no era extraño que supieran quien era su padre, Lucifer, el ángel desterrado del cielo y blabla pero ... ¿qué se conocieran? -

- Algo así...- concretó Lucifer dejando aún más confundida a Charlie- Debo irme ...tengo asuntos que atender -musitó, no podía esconder su enojo y prefería retirarse a que ella le viera así.

-Ah...está bien, nos vemos más tarde...entonces...supongo -

Tras que la princesa del infierno dejara ir una corta y nerviosa risa su padre se retiraba.

- ¿Qué mierda hiciste ahora, Alastor? - se escuchaba a Vaggie increpándolo a lo lejos -.

Visita nocturna

Observó la cadena que iba desde su mano a la muñeca del ajeno, era una cadena color violeta; ” Lilith” pensó, pero solo se detuvo en ello unos segundos antes de volver su vista al contrario jalando dicha cadena con fuerza haciéndole caer de rodillas al suelo y volviendo a sonreír.

- Wow, wow, wow ...con que por esto no recordaba tu rostro, me gustaría saber cómo es que perdiste tu alma —rió - No sabes lo jodido que estás ahora — dijo tomando su rostro desde la barbilla ladeándolo un tanto, observando sus facciones — ¿Qué haré contigo? — murmuró mientras que Alastor se soltaba con brusquedad de su tacto lo que provocó una risita en lucifer - no te gusta que te toquen ¿verdad? -

-Púdrete. - fue lo único que musitó evidentemente molesto el demonio-.

- Te voy a tocar tanto...que no podrás quitarte esa sensación nunca -.

Alastor sintió un escalofrío recorrerle, pero no alcanzó a responder nada, Lucifer jaló de su cadena básicamente arrastrándolo hacia la cama donde lo empujó sin mucha delicadeza.

- Sabes algo ...— dijo Acercándose a gatas al ajeno sobre la cama, hasta estar frente a frente - No me gustan los hombres...pero me voy a divertir mucho borrándote esa maldita sonrisita — comentó antes de tocar el cuello del contrario y subir hasta sus cabellos jalando de estos arrancándole al otro un pequeño quejido - me voy a divertir mucho ...destrozándote. — concluyó a su oído dejando luego una mordida sin piedad sobre el cuello del demonio.

Las cadenas resonaban contra el respaldo de la cama, ese sonido metálico golpeaba los oídos de Alastor, era el único sentido que tenía libre, su vista era solo oscuridad y su boca estaba tapada por una especie de... ¿esfera?, No sabía bien que era, todo había sido demasiado rápido, sentía sus brazos entumecidos al estar encadenados a la cama, una situación impensada.

- ¿Duele? - le preguntaba el gobernante con una fingida “preocupación” - por supuesto que te duele ...- le acariciaba la mejilla - si sigues así de tenso...te dolerá...mucho más - concluía Lucifer antes de ingresar un cuarto dígito al interior del demonio — aww...no me digas ¿eras virgen?

Todas aquellas preguntas y diálogos eran solo pensados para hacer la tortura del ajeno aún peor, claro que en tales condiciones no podría responder, solo podía quejarse un tanto.

- Pero la verdad debo darte crédito, no pensé que podrías resistir hasta aquí sin llorar - rió con ligereza - ah, por cierto, la pregunta anterior...-

El ángel continuaba invadiendo al contrario hasta lo más profundo, sin consideración alguna provocando que este arqueara la espalda cuando curvaba sus dedos en el Interior, provocando a su vez que el demonio llevase su cabeza un tanto hacia atrás tratando de no dejar escapar ningún sonido más, pero se hacía casi imposible, sentía que lo estaban partiendo a la mitad.

-la pregunta anterior -prosigue- era solo una broma, es obvio que nunca te habían tocado y menos de esta manera ...- concluyó Lucifer sintiendo un enorme placer al verle retorcerse así ante él-.

No era una mala imagen, frente a si tenía todo el cuerpo del contrario expuesto, su torso estaba marcado por el recorrido de sus mordidas y alguno que otro beso que solo había utilizado para desconcertar al demonio, a este solo le quedaba puesta la camisa ...abierta y nada más, debía reconocer que era una muy buena vista.

- Pero vamos, tienes que participar un poco, eres tú quien debe complacer, eres tú quien perdió su alma -.

Sin más volteó al contrario en aquella cama teniendo ahora su pecho contra las mantas, Lucifer dejó de invadirle con la misma brusquedad con la que había comenzado y con ambas manos retiró el bozal y la venda.

— No creas que todo es tan bueno para mí, desde aquí no podré ver tu expresión. — dijo socarronamente -.

Alastor aún no aclaraba la vista por completo cuando sintió el brazo de lucifer pasar por debajo de su vientre elevando su cadera y seguido a ellos una invasión lenta, dolorosa que le entumecía todo el cuerpo, abrió grandes ojos solo unos instantes antes de apretarlos con fuerza y sepultar su rostro entre las almohadas para callar sus quejidos. Sus manos, sus dedos...se enterraron entre las mantas desgarrándolas a su paso, no había conocido un dolor tan infernal...hasta ese momento. Su mente se nubló, quiso escapar, pero no podía y en ese momento se sintió en el abismo de la desesperación.

— Y a pesar de todo ...sigues apretado — acarició los rojizos cabellos del contrario — ¿Qué pasa? Ya no hablas tanto como antes, ¿quieres que me detenga? — le susurraba lo último al oído — Puedes pedirlo... venadito, ah, por cierto, linda cola~ canturreo las últimas palabras. -

Alastor solo lo miró de reojo con toda la rabia que pudieran expresar sus ojos, jamás, jamás le rogaría, prefería morir nuevamente a rogarle.

— Eso pensé...— rió Lucifer. —

La noche fue eterna, pareció que había durado siglos, pero un poco antes de que esta acabara la odisea del Demonio de la radio había concluido.

— Te recomiendo que... Te limpies eso o luego será, literalmente, un dolor de culo...bueno, uno peor —Comentó sentado en la orilla de la cama el gobernante del infierno -.

— Solo vete. — musitó con rabia Alastor.

El Demonio se encontraba tapado con las mantas hasta la cabeza, solo se podían apreciar las puntas oscuras de sus orejas por lo que Lucifer tomó de una de estas jalándola un poco.

— Recuerda...que no puedes pedir nada. — le susurró, un susurro oscuro, una orden, tras ello soltó la oreja del demonio y agregó— aunque mi trabajo aquí ya se acabó, nos vemos en la noche, descansa...lo vas a necesitar—concluyó con su voz llena de normalidad y como si nada hubiera pasado. No obtuvo respuesta y así como Lucifer había llegado aquella noche de imprevisto, de igual manera se marchó.

Ya una vez que Alastor se encontraba solo en su habitación se sentó con cuidado sobre su cama, le dolía todo, cada parte de su cuerpo era solo dolor entonces recordó esas últimas palabras, ” nos vemos en la noche, descansa...lo vas a necesitar" , llevó ambas manos a los costados de su rostro , en sus labios se esbozaba una sonrisa y en sus ojos se leía la desesperación, no había forma...de que pudiera resistir algo así otra vez durante una nueva noche, debía ..debía Acelerar su plan, más que nunca necesitaba ser libre.

- Husk Necesito un whisky...ahora — dijo sentándose en la barra, el nombrado rodó los ojos y sin decir más se dispuso a servir –.

- humn...no creas que se me hace cómodo decirte esto - intervino Angel, quien también se encontraba en la barra - pero... ¿estás bien? Te ves del asco –

- Si, bien. - dijo Alastor entre dientes y cortante, elevando una ceja antes de recibir el vaso y beber de una sola vez todo el contenido haciendo que Husk y Angel intercambiaran miradas - otro.

- Sé que no soy el mejor para decir esto pero ...no crees que es muy temprano para ...- agregaba Husk siendo súbitamente interrumpido -.

-Otro...-.

En ese momento Angel percibió un aroma extraño, un aroma que nunca había desprendido el demonio de la radio.

-Hueles a sexo. - se le arrancó con extrañeza y sin más, comentario que casi ahoga en wisky al demonio de cabello rojo. –

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Fueron 2.243 palabritas, la verdad es que no les voy a mentir, amo hacer sufrir a mis personajes y ahora... amo mucho más hacer sufrir a estos dos, Coméntenme que les pareció