I Will Wait
Ambos jóvenes, se miraban con tristeza, deseando que el mayor de ellos no se fuera de ese lugar donde ambos crecieron...y junto a ellos, su amor...
Yujin lloraba por la partida de Gyuvin, y Kim lloraba por tener que despedirse de su fiel amor.
-No te vallas Gyu -pidio el pequeño castaño, aferrándose al cuerpo de su novio-
-Regresare Jinie, la universidad acabará en cuestión de cortos años, y podremos vernos de nuevo, formaremos una familia y viviremos juntos para siempre.
Gyuvin, agarro en manos el rostro de su pequeño e unió sus labios en un corto y dulce besó, su último beso...
-Promete que volverás...
-Lo prometo...pero tu prometeme que me esperaras...
Yujin, con las lágrimas al borde asintio con la cabeza, separandose cuando los familiares de su pareja llegaron, abrazando a este en forma de despedida.
Esos chicos de tan solo diesisiete y diesiocho años habían prometido algo que no sabían si cumplirían...
Kim lo miro una vez más y le sonrio, entrando a ese tren, mientras el menor agitaba su mano.
-Te amo!!yo te esperare Gyuvin!!-grito, para ver cómo el tren desaparecía de su vista, entonces, pequeñas lágrimas salieron de sus ojos-
Han no podía detener a su novio, quería que esté cumpliera sus sueños, y si eso implicaba tener que irse a estudiar al extranjero...el lo aceptaría...de todas formas... Gyuvin volvería, por qué se lo prometió, ¿no?...
Yujin jugaba con sus piernas sentado en esa banca, enfrente de los trenes que venían e iban, esperando que en algunos de ellos su amado bajará.
Levantó la vista, viendo como la hermosa luna no brillaba tanto como lo solía hacer, por qué le faltaba un motivo para brillar, y eso Yujin lo entendía.
Soltó un suspiro, hace tan solo unas horas había sido su bienvenida universitaria, ahora estaba en una facultad de Artes y estaba un paso más cerca de sus propios sueños.
Habían pasado ya dos años, y su amado aún no regresaba...
¿Pero el volvería no?...por qué Gyuvin nunca rompería su promesa.
-¿Donde estás Gyu?...-pregunto para si mismo, sin encontrar respuesta alguna-
La gente pasaba, viendo a ese singular chico en esa banca en compañía de una mochila delgada, ahora con el cabello rojo fresa, deleitando a unos cuantos jóvenes que pasaban por ahí.
El pelirrojo sonreía mientras tiraba cada pétalo de las flores marchitas, a pesar de su tristeza, todos ahí conocían la historia de ese chico.
El joven que prometió esperar a su amado que nunca llegará.
Y eso es verdad, nadie creía que Gyuvin regresaría, era uno de los mejores abogados recién graduados en América, y junto a ello, era reconocido por su noviazgo unido con Kang YeeSeo, una modelo famosa igualmente en América...se había juntado con alguien más...
Todos sintiendo odio por Kim y lástima por Han.
Menos ese joven que se acercaba a su amor prohibido desde hace cuatro años.
El pelinegro, se sentó junto a Yujin llamando su atención, y este le sonrio.
-Hace mucho no te veía GunWook -aclaro el pelirrojo dejando de lado su última flor por despedazar-
-Estuve ocupado con la universidad, era época de exámenes y ya sabes que se me complica un poco el Inglés-explico- ahí me vez viendo vídeos de aprende inglés en siete minutos todos los días y noches
Yujin estallo en risa, ganandose una mirada de indignación por parte de GunWook.
Después de unos segundos, Kim sonrio, viendo como ese hermoso chico volvía a sonreír de verdad.
-Tu sonrisa es hermosa, es bueno volver a verla Yuyu... -su voz se apagó, como si se estuviera auto culpando- deberías dejar de lastimarte...
El susurro del pelienegro iso que el menor dejara de reír y le mirara.
-No sabía que no había sonreído...
-Mi hermano es un estupido-solto GunWook, al recordar el noviazgo de su hermano menor, rompiendo así las iluciones del pequeño a su lado-
-¿Qué?...
-Gyuvin se fue hace tres años y lo único que hace es herirte haciendote esperarlo...deberias odiarlo...pero no lo haces, lo sigues esperando, eso te hace una persona fuerte, pero que sufre a la vez.
Las palabras de GunWook suavisaron a Han, volteo hacia abajo, notando que los pétalos de esa flor se habían caído por si solos, ¿Acaso era tiempo de romper esa promesa que tanto daño le hacía?.
El pelirrojo beso la mejilla del mayor, haciéndole entender que estába bien.
Quería que otro prado fuera su inspiración...
Y otra vez estaba ahí... esperando a Gyuvin...el chico pelirrojo ahora sonreía un poco más, pero todos veian como algo en el faltaba, tal vez amor...
Y ese se lo quería dar el joven pelinegro sentado a su lado.
Ham de a poco veía como esa bella luz que lo inspiraba a seguir se desvanecía en el, y eso lo notaba Kim.
Ambos ahora eran buenos amigos, en tan solo un año, ahora Yujin tenía a alguien con quién contar.
-La próxima semana cumples veintiuno y es tu graduación ¿Donde iremos a festejar?
La pregunta hecha por el hijo de enmedio de los Kim iso pensar al pelirrojo.
-Creo que mi mamá me ara un pastel e invitará a nuestros amigos y casi no mis amigos, me gustaría que fueras, y a ella igual -respondío con desinterés el menor, era cierto, estaba pronto a graduarse como el primer lugar de la facultad de Danza contemporánea-
GunWook lo miro con una gran sonrisa iluminando su rostro, cosa que no paso desapercibida por Yujin.
-¿Por qué te pone tan feliz que valla?.
-Por nada...solo...ya quiero darte tu regalo...
Yujin asintio con la cabeza, regresando su vista a los trenes.
Yujin sonreía mientras soplaba las velas del pastel que con tanto esfuerzo iso su madre, todos aplaudieron casi enseguida, festejando el cumpleaños número veintiúno de ese pobre chico que esperaba que su amado cruzará la puerta de su casa y le dijiera que ya regreso junto a una felicitación o un beso.
-Feliz cumpleaños hijo mio-su madre lo envolvió entre sus brazos-
Yujin correspondió el abrazo con cariño, y luego miro a su padre quien le dio una sonrisa, a la sorpresa de todos, el señor Han era alguien muy serio.
Cuándo su madre lo soltó le sonrio y se fue entre la gente que bailaba emocionada, buscando a una persona en especial.
-Yujin -una voz lo iso detenerse, volteo, encontrandose con el hermano mayor de los Kim, sonrió al verlo ahi-
- Hanbin! -solto feliz-
-Feliz cumpleaños enano.
Soltó una risita al apodo de su amigo, dándole un golpe suave en el brazo.
-¿Has visto a tu hermano?no lo encuentro-pregunto, refiriéndose a GunWook-
Hanbin se encojio de hombros.
-Creo que está afuera, dijo que iba a preparar tu sorpresa, ¿por qué? ¿Te gusta?-dijo lo último con tono picaron, las mejillas de Yujin ardieron-
-Un poco...-dijo apenado con voz suave, tierno a la vista de todos-
Y era verdad, con el pasar del largo tiempo al lado de GunWook habia empezado a sentir una clase de sentimientos que no había vuelto a sentir después de la partida de Gyuvin.
-Ve a buscarlo, te recomiendo que estés preparado para lo que te tiene de sorpresa-le guiñó el ojo, para irse caminando perdiéndose entre la gente-
Yujin confundido salió de su casa, buscando con la mirada al chico alto, sintiendo el aire frío por la noche.
Miro la luna, tan brillante, tan pequeña y grande a la vez, no pudo evitar sentir una brisa de melancolía golpearle en el corazón al recordar la noche antes de que su novio se fuera, la última noche que pasaron juntos, agarrados de las manos sentados en una banca del parque mientras hablaban entre risas del día tan divertido que pasaron.
-¡Hola!.
Dio un pequeño brinquito e grito del susto al escuchar una voz tras suyo, con el corazón en la boca volteo encontrandose con la persona que buscaba riendo de lo chistoso que se vio Yujin.
-¡No te burles perro pulgoso!- un puchero se formó en sus labios-
GunWook solo aumento su risa al escuchar el apodo.
-Te estaba buscando -declaro Yujin con las mejillas rojas y no específicamente del frio-
-Sigueme-dijo el mayor, empezando a caminar hacia algún lugar siendo seguido por el menor- llegamos-solto después de un rato caminando-
Con los nervios jugando con su cuerpo Yujin empezó a seguir la espalda del hombre que le traía alborotado desde hace semanas, suspiro intentando controlar sus latidos acelerados, despues de caminar unos largos minutos y alejarse de su casa algo considerable miro a su alrededor, notando que GunWook lo había dirijido a un parque que estaba oscuro por la falta de iluminación, e fruncio el ceño confundido, volteo asu costado dispuesto a reclamarle a su amigo, pero este ya no se encontraba a su lado.
Mierda.
No pudo evitar pensar en algo terrible, ¿Y si se distrajo y camino más de lo que debía?, ¿Si se desvío?, para empezar ¿Dónde jodidos estaba GunWook?.
-¡GunWook!, ¡¿Dónde estás?! -busco con la mirada por todos lados, pero no encontró al joven, sus manos empezaron a temblar del miedo- ¡¡No es gracioso!!, sal de dónde estés!!.
Las lágrimas amenazaron por salir, tenía miedo, pánico, estaba aterrado y la oscuridad parecía estarle persiguiendo, como si eso fuera un sueño que estaba consumiendo su cuerpo. No...no, no.... GunWook no podía abandonarlo también, no podría soportar que lo olvidarán nuevamente, no con la misma crueldad de Gyuvin.
-¡¡GunWook!!. -grito, desesperado por alejarse de esa soledad-
Entonces, las luces del parque se iluminaron, los árboles iluminados con luces doradas y azules, abajo de el una luces iluminaban un camino, las lágrimas de sus ojos se secaron inmediatamente abrió la boca impactado con la vista y camino a paso lento a dónde dirigían las luces, viendo cada detalle a su alrededor, sus ojos esmeralda brillaron al ver flores de distintos colores regadas por el pasto junto a frágiles pétalos de rosas, tan mágico y hermoso.
Era lo más bello que había visto Yujin.
Al seguir caminando, notó un arco dorado gigante iluminado decorado con flores, abajo de este había una silueta que no lograba distinguir.
Apresuro su paso para ver de quién se trataba y al verlo su sonrisa se apoderó de su rostro.
GunWook estaba parado ahí con una sonrisa mientras sostenía un enorme ramo de gerberas de distintos colores, sus flores favoritas...
Cuándo llegó a su lado, GunWook le extendió el hermoso ramo, Yujin lo agarro con suavidad, mirando las bellas flores y luego miro al más alto..
-¿Qué es todo esto Wookie? -pregunto con suavidad-
-Yo... -el mayor vaciló, con los dedos jugueteando- desde que tengo memoria, tu siempre has sido mi prioridad más grande, eres más que un ser humano para mí, tanto mis ojos eres el sol de primaveras heladas, la luna de los inviernos más cálidos...Yujin para mí tu eres aquella estrella que me guía con esplendor.
Con suavidad sujeto una pequeña mano del bello pelirrojo, guiandola a una dirección que le robo el aliento a Yujin.
-Este corazón late, siente y duele...de vuelve loco y desea volar, tal vez es un corazón vagando sin rumbos... -susurro, posando la pequeña mano de Yujin sobre su corazón, sus miradas nunca se separaron- Pero es tuyo, Yujin, y siempre lo ha sido.
El menor dejo salir un jadeo de asombro por las palabras dichas.
-He estado enamorado de ti por mucho tiempo, y no me gusta verte sufrir, puede que Gyuvin sea mi hermano, pero antes de que tú estuvieras con el a mi me gustabas...y aún lo haces...solo...quiero hacerte feliz Yujin...ya no quiero que esperes por el cuando no lo merece y tú estes dañandote por que eso me rompe, en ti puedo ver qué falta luz, veo como esperas por amor, y yo quiero dártelo...
Yujin miro con lágrimas en los ojos a su amigo y sonrio, se puso de puntillas, uniendo sus labios con los de GunWook en un suave besó.
Sintió ese cariño que tanto le faltaba...ese amor que se iba desvaneciendo ahora está de una diferente forma frente a el...
GunWook lo besaba con dulsura y acariciaba su cintura con delicadeza, el pelirrojo estaba feliz.
La falta de aire los obligó a separarse y Han sonrio.
-Me encantaría que fueras tu...
Y nuevamente, unió sus labios, estaba cansado de esperar...
Y la gente que pasaba por ahí, veía como otra luz brillaba en ese chico.
La luna volvía a brillar como hace tiempo no lo hacía.
Jiwoong jalo sus cabellos frustrado, volteando de nuevo a el joven frente a el.
-¿Me podrías explicar cómo se te ocurre volver ahora?, Te recomiendo que me lo digas a mi antes de que lleguen ZhangHao y Matteow, por qué ten seguro que ellos no te hablarán-dijo, haciendo que el contrario frunciera el ceño confundido- eres tan pendejo que nisiquiera lástima das.
El hombre sobre la cama pareció molesto con sus palabras.
-¿Que tiene de malo que haya regresado?.
-¿Qué que tiene de malo? -Kim río, negando con la cabeza con gracia- no es que hayas regresado por qué eso me importa una mierda, me importa y preocupa que hayas regresado este día, no sabes de dónde tuve que irme cuando me mandaste el mensaje de que estás aquí.
La puerta de la habitación se abrió, ambos voltearon, viendo como la pareja del mayor de los dos y la otra pareja antes mencionada entraban, notoriamente furiosos.
ZhangHao frunció el ceño al ver a su ex mejor amigo ahí, se miraron un gran rato y antes de que el menor pusiera decir algo el Chino se dirigio a paso rápido hacia el, su mano estrecho en la mejilla del pelinegro.
-¡¡¿Cómo se te ocurre volver?!!ya te cansaste de esa anorexica?!!Si es así no pudiste otro día o que!! no esté día tarado!! Rata de alcantarilla mal parida!!
El chico recien golpeado miro sorprendido a sus amigos, Hao tenía la respiración inregular del enojo y los otros dos lo miraban serios.
-Nunca ame a YeeSeo...solo fue por el trabajo...-
Su susurro llamo la atención de Matteow, quien igualmente le susurro algo con despreció en su voz.
-Eso no cambia nada Kim...
El jovén, mordió su labio inferior incómodo y miro de nuevo a sus amigos, quienes hablaban entre ellos de quién sabe qué.
-Le hablé a Hanbin cuando veníamos para acá, vendrá enseguida, de todos modos la fiesta está en unos minutos de camino-dijo Matteow, mordiéndose las uñas preocupado por qué llegará su amigo-
-¿Le dijiste el por qué?-pregunto Jiwoong, llevando para atrás sus cabellos de la frustración-
-No, solo le dije que si no venía rápido se iba a arrepentir.
-Ok...eso estuvo bien, si no hubiera empezado a gritar en la fiesta y ellos se hubieran preocupado -Kim ya estaba tranquilizadose hasta que otra pregunta llegó de golpe a el- no se dieron cuenta que salieron de rápido ¿verdad?.
-Tuvimos que cantar la canción sin ti antes de lo previsto, para que no sospecharan y pensaran que veníamos por otra sorpresa, supongo que ya se abran dado cuenta que no estamos en la ceremonia -Matteow explico a su esposo, caminando de un lado a otro- la fiesta no durará mucho más creo que se irán a la luna de miel.
ZhangHao se notó interesado, caminando hacia ellos.
-Pero, ¿Qué no está embarazado ya?.
El mayor de los Kim asintió y eso pareció tranquilizar al Chino.
-No harán nada, pasarán una semana juntos en una ciudad cercana, pero escuché que quieren quedarse hasta que termine la fiesta.
-¿Cuál fiesta o ceremonia?-el joven que estaba sentado en la cama estaba más confundido que nunca por las menciónes de una fiesta, pero luego se dirigio hacia la ventana, viendo que notoriamente, estaban festejando en un gran parque a unos tantos minutos de aquí-
La puerta nuevamente se abrió, dejando ver a un Hanbin cansado.
-Para que me llamaste Hao- O!aquí estaban chicos, GunWook ya estaba preocupado por qué no los enc-
Hanbin fue cayado por la mano de su novio, y los otros dos le señalaba con la vista a el joven estupido.
El pelirosa iba a preguntar el por qué de su actitud, pero cuando volteo hacia donde sus amigos le decían, su enojó florecio al chico ahí quien se notó aterrado al ver el rostro de su hermano mayor.
-¿Qué estás haciendo tu aquí?, vete a Estados Unidos, ahí te espera tu valioso trabajo y tú noviesita, no pretendas que te abrazemos después de que te desaparecieras y portaras como estupido por seis años -dijo de mala gana- de verdad, aquí ya no le importas a nadie.
El chico bajo la cabeza, ¿Por qué todos lo trataban así?.
Bueno, eso no importaba, el necesitaba encontrar únicamente a una persona, de hecho desde que llegó tuvo un gran deseo de buscarla y poder estar juntos nuevamente.
-¿Donde está Yujin?...-pregunto, haciendo que los cuatro lo voltearan a ver más enojados que nunca, en especial ZhangHao-
-¿Cómo se te ocurre preguntar eso después de cambiarlo por una chica y desaparecer?, ¿Sabes lo que le hiciste? -Hao se acercó a el con los brazos cruzados- lastimaste a Yujin, más que nadie.
-Se que ise mal, pero como ya lo dije nunca la ame, también se que llegue tarde, y ustedes no sabían nada de mi, pero el trabajo no me dej-
Hanbin, intrigado por sus palabras y un poco preocupado de su otro hermano termino por hacer una pregunta que dejó helado a Gyuvin.
-¿Y tu trabajo era más importante que las personas que te aman?, ¿Es más importante que Yujin? -su voz salió clara y segura, todos le miraron un poco sorprendidos-
Gyuvin le mantuvo la mirada sin embargo cualquiera sabría que Hanbin le había dado al blanco cuando sus ojos se cristalizaron, a punto de romperse en ese lugar al recordar a su pequeño novio, ¿Cómo sería Yujin ahora?, ¿habrá terminado ya su carrera?, ¿Los años habían alterado a su rostro o era exactamente igual?.
-Lo hiciste esperar por años, el no sonreia, el se estaba destruyendo esperandote, meintras tu solo te preocupabas por tu estupido trabajo y lo cambiabas, no preguntes y olvídate de el como lo has estado haciendo, alguien más lo está haciendo feliz -eso fue la gota que derramó el vaso-
-¿Alguien que?... -vacilo, los cuatro le quitaron la mirada de encima- ¿Donde esta Yujin?, les juro que si no me dicen quemaré todo esté maldito pueblo hasta encontrarlo -dijo amenazante-
Las risitas de los demás se escucharon, y ZhangHao se acercó a el, sonriendo con burla.
-¿Tanto quieres saber?-pregunto, alzando su ceja-
El jovén asintio con la cabeza sin mucho más que decir.
-¿Vez esa fiesta allá abajo?-señalo por la ventana, hacia la ceremonia, haciendo que el chico mirara hacia está- es la boda del año, todo el pueblo está ahí.
-¿Yujin está ahí?...-pregunto esperanzado-
-¡Claro!, ¿por qué no estaría ahí?.
Gyuvin sintió su corazón volver a latir, sin embargo cuando su ex mejor amigo termino la frase su mundo se empezó a caer.
-Seria estúpido que el novio no esté en su propia boda...
Y eso, fue lo que alarmó al chico ahí, quien salió corriendo hacia esa fiesta alarmando a los otros cuatro, no...no podía ser...no...Yujin prometio esperarlo...
La gente reía e se divertía en la fiesta de esa boda, bailaban continuamente y comían después, las familias de los recién casados en cambio se notaban más tranquilos, controlando a una que otra gente.
El nuevo y reciente Kim Yujin sonreía mientras bailaba al ritmo de la música junto a su pareja, y veía a la gente bailar con sus respectivas parejas, pero luego se concentro en la suya, mirando los ojos oscuros de su ahora esposo.
GunWook sonreía radiante junto a el justo como el primer día que se vieron en aquella estación de trenes, no había nada mejor que eso para Yujin, estar junto a Wook y poder ser el mismo sin que alguien le restregara en la cara que era algo imprudente, el era grandemente feliz con el hombre frente a el y ahora por fin, después de cuatro años saliendo estaba casado con la persona que ama y sobre todo con el hombre que le demuestra su amor incondicional.
Otro prado era el que lo inspiraba, y una nueva luz brillaba en el, haciendo que su corazón latiera de nuevo y está vez mucho más fuerte que antes.
Ahora a nadie le preocupaba si Gyuvin regresaba, nisiquiera a su propia familia, quienes veía como otro de sus hijos hacía feliz a ese ahora bello rubio.Los señores Kim sonreían al borde de las lágrimas, y los señores Han en especial el señor Jisung lloraba de alegría por la felicidad en los recién casados que no paraban de desbordar amor por dónde quier.
-Te amo -dijo Yujin, besando vagamente a su esposo-
-Yo los amo aún más.
El pelinegro agarro de la cintura a su esposo y le dio un dulce piquito, acariciando el vientre de su pequeño rubio, donde ahora mismo estaba creciendo el fruto de su amor.
Yujin soltó un risita.
-GunWook
La alta voz del padre de Yujin saco de su burbuja a la pareja, haciendo que el nombrado mirara a su suegro.
-Si señor Han -GunWook sonrió al ver al señor Han sonríente y con lágrimas en los ojos, respondiendo cordialmente-
-Tengo que irme ya y sinceramente no me gustan los brindis así que se los dire a ambos cara a cara, -solto, girando un poco hacia el pelinegro- gracias por hacer cada día más feliz a mi pequeño, estoy agradecido de que tú seas quien cuide de su corazón, confío en que no le aras dañó -dijo, abrazando a su ahora hijo-
Wook miro a Yujin a su lado, colgando de su brazo vestido con aquel traje blanco tan lindo y su rostro lechoso iluminado por una pequeña sonrisa, tan bonito, Yujin siempre fue tan lindo y muchos hombres fueron incapaces de apreciarlo como se debía.
-No lo dude, no sería capaz de hacerle daño a mi solecito
El señor Han se notó satisfecho, señalando hacia el pastel.
-Además les recomiendo que ya partan el pastel, alguna gente ya mordió el primer piso.
Jisung asintio y luego abrazo a su hijo propio, estaba tan feliz de que su hijo estuviera con alguien que lo ama...
-Estoy feliz de que hayas encontrado a alguien que te ama hijo...
Yujin sonrio al ver las lágrimas de su padre y lo envolvió en un abrazo.
-Te quiero padre...
-Yo te amo hijo mío...
Jisung se despidió con una sonrisa y dejo nuevamente a los jóvenes sólos dirigiendose con su esposa, ya que lo llamaba, Yujin sonrio al ver qué su madre regañaba a su padre y luego volteo hacia GunWook notando que su esposo buscaba con la mirada a alguien.
-¿A quien buscas amor?-pregunto, viendo por todos lados-
-Busco a Jiwoong, pero solo vi a Matteow hace un rato, desde la misa no lo veo, dejo los anillos y desapareció, y creo que ahora también Hanbin-dijo, viendo que sus hermanos efectivamente no estaban en el lugar-
Yujin arrugo sus labios al notar eso, Wook tenía razón, y notó que tampoco estaba su mejor amigo.
-Tampoco veo a ZhangHao -dijo, buscando con la mirada-que raro, hace unos momentos estában aqui...
Ambos se miraron entre si, era raro que sus amigos no estén ahí molestándolos como Hao hace un rato pidiendo a gritos que ya repartieran el pastel.
-Debieron haber ido a preparar una broma de seguro -dijo el rubio, riendo al imaginarás eso-
GunWook río de igual forma
-Tienes razón, ya sabes cómo son ellos, aunque agradezco que ZhangHao aveces regañe a Hanbin -rio, volviendo a tomar la mano de su esposo- Mejor hay que partir ese pastel.
Ambos rieron divertidos, uniendo sus labios en un beso, pero de pronto un grito los hizo voltear hacia un lado en específico, la gente ahora estaba en una bolita, viendo a quien sabe quién.
-Largate de aquí!!.
-Por favor!!vete!!no queremos que arruines esto!!.
Ambos reconocieron esas voces, eran Matteow y ZhangHao.
-Dejenme pasar!!.
Con miedo Yujin volteo rápidamente hacia Wook, viendo como este estaba concentrado por saber quién era el intruso que quería arruinar su boda. Pronto ambos empezaron a avanzar intrigados y confundidos.
De pronto los agarraron del brazo, jalandolos queriendo sacarlos de ahí, cuando pudieron divisar a los tontos que los hablan alejado tan sorpresivamente se dieron cuenta que Hanbin y Jiwoong eran quienes trataban de sacarlos de su propia boda.
Ambos detuvieron el paso, deteniendo de igual forma a sus amigos que solo pusieron más fuerza en su agarre.
-No se detengan, tenemos que sacarlos de aquí -dijo Hanbin, notoriamente preocupado- en especial a ti -dijo, mirando a Yujin-
Ambos esposos se miraron entre si sin saber que decir o hacer, después de unos segundos GunWook sonrió suave, safandose agarrando con su brazo libre la mejilla de su pequeño.
-Creo que deberíamos escucharlos, tranquilo, arreglaremos esto, nuestra boda no se arruinará.
Yujin asintio en un susurro, sonriendo, sabía que su esposo no dejaría que su boda fuera arruinada, entonces en busca de tranquilidad sujeto su rostro, atrayendolo a un pequeño beso.
-¡¡Yujin!!-
Un grito roto bastante conocido los obligó a separarse, ambos voltearon, y quedaron en shock al verlo llegar, Yujin más que nadie sintió que su corazón se partía a la mitad, a punto de caer inconciente.
-He-hermano...-GunWook tartamudeo ya sabiendo el porque sus hermanos los querían sacar de ahí y los cuatro habían desaparecido-
Yujin sno sabía que hacer, el aire de a poco le faltaba, y aunque quisiera no podía dejar de ver a la persona que lloraba frente a el.
-Jinie...-el joven trato de acercarse a el pero retrocedió no queriendo verlo-
-Gyuvin...-su voz salio rota, queriendo llorar-
Kim miro a su hermano y luego a su novio, notando las sortijas en sus manos, eso lo rompió aún más.
-Te casaste con GunWook...tu...no me esperaste...-
Yujin levantó la mirada, ¿Qué acababa de decir?...
-¿Qué no te espere?... -queria llorar, pero no sabía si del enojo o el dolor, después de todo era lo único que podía sentir ahora por Kim Gyuvin- te espere por años Gyuvin, y lo único que hacía era sufrir...dos años, dijiste que volveriás en dos años, pero ya pasaron seis años, incluso tuviste una novia, me cambiaste y olvidaste en tan sólo un momento...no me digas que no te espere por qué fui el único que cumplió.
-Yujin no es lo que tú piensas, yo...no sabía lo que hacía...
-¡Señor Kim para ti! -exclamo furioso el rubio, callando a su antiguo amor-
Todos los invitados veían atentos la escena, orgullosos del joven.
-Perdoname Yujin!!.
Gyuvin cayó de rodillas frente del rubio, bajando la cabeza casi enseguida en símbolo de arrepentimiento, Yujin mentiría si dijera que no sentía dolor al verlo...
-Yo me arrepiento!!nunca te deje de amar lo juro!!eres el único para mí Yujin, lamento tanto no haberte cumplido!!-
-Por favor vete...-
El susurro de GunWook interrumpio la plática, levantando a su hermano.
-Gyuvin no te sigas humillando y por favor retirate de nuestra boda, Yujin está esperando un bebé y no puede altearse...y creo que tú no ayudas, de todos modos, ya lo perdiste-
Kim miro a su hermano sorprendido y luego a Yujin, mirando fijamente su vientre, y nuevamente las lágrimas se apoderaron de el.
-Te amo... -murmuro desde lo más hondo de su corazón, eran las únicas dos palabras sinceras que había dicho en tantos años antes de irse-
Yujin miro atentamente por dónde se fue, y cuando estuvo conciente de que estaba lo suficientemente lejos dejo salir sus lágrimas.
GunWook rápido lo envolvió en sus brazos, dejando que se desahogue, dejo salir todo, y solo una cosa vagaba por su cabeza, cosa que le quería decir a ese chico que tanto espero pero nunca llegó hasta ahora.
Yo también te amo Gyu...
Estaba ahí, despues de mucho tiempo volvía a ese lejano pero conocido banco, aquel banco en donde esperaba que su amor bajará de alguno de ese trenes.
Soltó un suspiro, apretando contra su pecho a su bebé.
Tenía tres meses de aliviarse y preocuparse no sería bueno para su bebito, GunWook y el se habían alegrado demasiado cuando supieron que era una niña y habían decidido llamarle Eunchae, por lo que para Yujin era una gran idea contarle su historia en un momento que su hija olvidaría pronto.
GunWook había conseguido subir de puesto en su trabajo y ahora era uno de los mejores cardiólogos en el hospital, eso lo habían festejado por su puesto.
Pero ya no lo amaba de la misma forma...todo lo que llegó a sentir por Wook se fue en cuanto su mirada se conecto con la de Gyuvin, era como si todo el amor que sintió por el pelinegro en realidad lo seguía sintiendo por el hombre al que le juro esperar..
Alguien se sentó a su lado, y rápidamente volteo, encontrandose con el causante de sus pensamientos.
-Hola...-saludo este, sonriendo débilmente-
-Hola-respondió cortante, desviando su mirada hacia enfrente-
-Es un cachorro hermoso, -el pelinegro vio a la bebé de su ex, sonriendo, deseando que fuera suyo aquella hermosa niña- han de estar muy felices, GunWook no para de decir qué su princesa es la bebé más hermosa del mundo.
Yujin soltó una risita, a el igual le decía eso sin descanso sobre todo cuando Eunchae dormía.
-Es nuestro primer primogénito y para nosotros es un encanto tenerlo.
-Me hubiera gustado ser yo tu primera vez y el padre de tu hija...-
El rubio borró su sonrisa y cambio su semblante por uno serio.
-No tienes derecho a decir eso...
Gyuvin asintio con la cabeza borrando su sonrisa y también miro hacia donde el rubio, tomando recuerdos de su partida.
-Aqui fue donde nos despedimos...-sin saber porque, Yujin ahora lo miraba y escuchaba atentamente- llorabamos por tener que alejarnos, te bese y nos prometimos una sola cosa, que yo regresaría y tú me esperarías...pero rompí mi promesa...
Kim volteo, encontrandose con la mirada del rubio en el.
-Te agradezco por haberme esperado mucho y haberlo soportado.
El menor estaba un poco sorprendido pero al final tomo eso como un cumplido, su bebé se removió en sus brazos.
-Esta bien, de todos modos, en ese entonces no te odiaba.
El pelinegro bajo la mirada, triste, cualquiera que los viera de lejos pensaría que eran una hermosa familia, cómoda y alegre después de una gran espera, sin embargo la realidad era muy diferente.
-¿Algun día tendré tu perdón?.
Jin le miró, sin saber que decir.
-Que GunWook te haya perdonado no significa que yo lo haré, son dos cosas completamente diferentes el es tu hermano yo no.
Gyuvin soltó una risita ganandose una mirada de indignación por parte del menor.
-¿Por que te ríes?.
El mayor termino por carcajear.
-Extrañaba tu sinceridad y tacañia.
-Pues yo nunca extrañe nada de ti.
Gyuvin miro al rubio y se arrodilló frente a el, mirándolo fijamente a los ojos, haciendo que Yujin se pusiera un poco nervioso.
-Mentira...-dijo, ruborizando al rubio-
-¿Q-qué?.
El pelinegro se tomó el tiempo de verlo, sin despegar sus miradas y la verdad es que Yujin ni tenía ni la mínima intención de despegar sus ojos.
-Es mentira que no me extrañaste...tus ojos están brillando, significa que estás mintiendo.
El rostro de Jin se terminó de convertir en un tomate cuando Kim se hacerco a el, haciendo que sus rostros sean separados por un par de milímetros.
-Yo también te extrañe y lamento haberte perdido-prosiguio-pero quiero que sepas que solo quiero que seas feliz...y si es con mi hermano entonces lo aceptaré...pero también quiero que sepas que siempre te amare Jinie...
El pelienegro termino de acortar la distancia entre ellos y unió sus labios, ambos cerraron sus ojos, disfrutando de ese anelado contacto, cuánto extrañaba cada uno los labios del otro...
Lamentablemente, Yujin separó su rostro, tenía que respetar, el ya estaba casado...por tanto que le hubiera gustado ese minúsculo y vago besó no podía...no podía gustarle algo de Gyuvin...
-Adios... -susurro el mayor para caminar lejos de ahí, sintiéndose culpable por lo que iso, tenía que respetar el matrimonio entre Yujin y GunWook por más que le doliera...-
El menor por su parte se quedó ahí sentado...sumido en sus pensamientos mientras tocaba con la llema de sus dedos sus labios, sin saber que pensar.
De pronto, alguien más se sentó a su lado, pensó que era Kim, por lo que levantó rapidamente la mirada con una sonrisa pero se encontró con el rostro cabizbajo de GunWook...
-Amor, ¿que haces aquí?,no estaba en el hospit-
-¿Aun lo amas?-la voz suave de GunWook lo interrumpió-
¿Los había visto?...
No puede ser...
-W-wookie... -tartamudeo, temiendo, había traicionado a la única persona que le apoyó-
El pelinegro levantó la mirada, dejando ver sus lágrimas, el menor en serío juro que un dolor en su pecho llego en cuanto lo vio.
-Los oí y los vi Yujin, llevo más de diez minutos aquí...se besaban con cariño, disfrutaban el estar juntos, pude verlo en sus rostros, lo mirabas con un brillo especial en tus ojos Jin...tu nunca me miraste así en realidad, tu nunca me amaste, ¿cierto?.
GunWook le sostuvo la miraba pidiendo algo, que negara lo que dijo, pero en cambio, Yujin solo aparto la mirada tratando de escapar de la verdad tan cruda que oculto todos esos años, ahí el pelinegro supo la respuesta.
-¿Tu aún lo amas no?.
-N-no yo...-
Yujin callo cuando GunWook beso la frente de la bebé y después agarro su mano libre, entrelazandolas, mirándolo con dolor.
-No tienes que mentir por Eunchae...ella no debe partirse a la mitad, ambos podemos hacernos cargo de ella...darle el amor que merece... pero no como un matrimonio...tu nunca me amaste Yujin, pude verlo hace unos momentos, te iluminaste por completo con un simple contacto de tus labios con los suyos
El rubio lo miro suavemente, pensando en lo que dijo su esposo...tal vez... GunWook tenía razón...
-Tu aún amas a Gyuvin...-las palabras de GunWook no sorprendieron a Yujin quien solo miro a su hija- siempre lo has hecho...ve con el...yo...no me interpondre...yo haré lo que tú digas...
El rubio le sonrió suavemente, acariciando la mejilla contraria, limpiando las lágrimas en esta.
-Nunca olvides que te quiero...
El rubio caminaba a paso lento por los pasillos blancos, le habían indicado que su esposo estaba en su oficina y no tenía citas hasta dentro de una hora.
Tiempo perfecto para que GunWook firmara los papeles de divorcio ansiados desde hace un año.
Su familia no habían estado de acuerdo con el divorcio, menos su padre, Gyuvin también se había notado sorprendido cuando en una cena de los tres GunWook le pidió que los ayudará siendo el abogado encargado de tramitar el divorcio lo antes posible. Y bueno, quien no, si tan solo cuatro meses después del nacimiento de su hija decidieron separarse por desconocidas razones.
Han por supuesto se sintió horrible el momento justo que GunWook lloró al haberle dicho que no le amaba y quería el divorcio, su corazón se sintió terrible al ver al mayor arrodillarse y pedirle que le dijiera el por qué lo dejaba.
Pero era inútil... simplemente no quería jugar mas con los sentimientos de GunWook...más si sabia muy bien que era lo que sentía por Gyuvin todavía...
Había dejado a su hijo en casa de su madre, así que no tenía preocupación alguna de su bienestar. Saludo con una gran sonrisa a algunos pacientes y una que otra enfermera las cuales le caían muy bien.
Se sintio un poco mejor al ver a la chica que trabajaba para su esposo aún ahí.
-Hola ChaeHyun -saludo, la chica castaña le dedicó una sonrisa encantadora, agitando su mano en forma de saludó- ¿Está GunWook?
La mayor asintió con la cabeza.
-Si, está en consulta, su turno en cardiología terminó ya hacé dos horas, está en oftalmología, pero la consulta debió haber acabado hace unos veinte minutos, supongo solo le está dando medicamento, puedes pasar.
Asintió, encaminandose a la puerta celeste de la oficina adornada por unas enormes letras que formaban la palabra "oftalmólogia".
Suspiro, de pronto el sobre en sus manos pesaba más, no quería hacerle daño a un hombre tan bueno, había sido tan lindo con el esos años...
-Tu puedes Yujin...tu puedes...-
Y la abrió, el sonido de la puerta no fue nada para las dos personas que estaban dentro.
El rubio quedó perplejo, sus ojos más grandes de lo normal mientras veía GunWook sujetar la cintura de su paciente, acorralandolo contra la pared, el chico jalando de su bata blanca, besándose en un simple toque de sus labios.
Se quedó ahí, viéndolos en silencio, sorprendido por el hecho de ver a GunWook besando a alguien más con ese cariño con el que lo besaba a el hace unos meses. No fue hasta que aclaro su garganta que los otros decidieron separarse, se había sentido incómodo a decir verdad.
GunWook le miro sin expresión alguna, separándose inmediatamente del obviamente mayor de los tres.
Los ojos del pelinegro se dirigieron al sobre en sus manos, Han mordió su labio inferior, intentando no llorar.
-Puedes sentarte, firmaré enseguida-dijo Wook, sujetando la mano del otro chico, haciéndolo sentarse en la silla delantera del escritorio, quedando el de pie-
Yujin se hacerco, sentandose cuidadosamente en una de las sillas frente al desconocido.
-Te agarre ocupado, lo lamento, creí que sería buen momento para firmar los papeles, a Gyuvin le urgen de cierta forma -explico, GunWook asintió con la cabeza, mirando a cualquier otro lado- ¿Tu...eres?...-pregunto, su vista dirigiendose al chico que tenía la cabeza gacha, este simplemente se quedó en silencio, Han frunció el ceño pero trato de verse lo ama amigable posible- ¿Cuál es tu nombre?
-T-tae...
-Cariño, espérame fuera ¿si?...en un momento salgo, solo arreglaré unas cosas e inmediatamente podremos ir al parque.
La voz de GunWook interrumpió al menor, quien levantó la mirada, una dulce sonrisa dibujada en su rostro, mirando en un punto fijo en la habitación.Yujin debía admitirlo, era bonito, de facciones delicadas, cuerpo fino y curvas explendidas, por lo menos de unos veintisiete años, pero lo que llamo su atención fueron sus ojos...unos ojos de un gris...sin color alguno en su pupila..
El chico era ciego...
-Nos vemos...-susurro el chico, buscando con su mano el rostro de GunWook, quien se hacerco para que el pelicaramelo pudiera acariciar su mejilla, dejando un dulce beso en los rosados labios del menor- estaré fuera.
GunWook susurro algo en el oído del mayor, Yujin no pudo escucharlo, viendo atentamente como su próximo ex esposo ayudaba al mayor a salir, escuchó simplemente como GunWook le pedía a ChaeHyun que cuidara a su amante para en unos cuantos segundos volver a la oficina, sentandose en su silla, con esa aura tan tranquila y serena, única en el.
-¿Sales con el?, Supongo es un paciente de hace un tiempo-solto, rascando su nuca mientras arrugaba el papel en sus manos-
GunWook suspiro.
-Llevamos saliendo tres meses, y a sido mi paciente todo el tiempo que estuvimos casados por nada.
-¿El....sabe que seguimos cansados?-
Kim le miro en ese momento, sin ese brillo, sin ese amor de siempre, sin nada, simplemente decepción y tristeza.
-El sabe que nos estamos divorciando, si no le hubiera dicho que eso es seguro el nisiquiera aceptaría tomar mi mano por respeto a nuestros fallido matrimonio, además, tu sabes muy bien que no lo besaría si es que no estuviera seguro de firmar los papeles de divorcio-vaya, Yujin no esparba eso, pero sabía muy bien que el mayor era fiel hasta apenas hace unos meses- Taerae es ciego, pero aún así tiene esa dulzura y belleza que me atrae de una manera intensa, incluso más de lo que tú me llegaste a gustar-explico, sacando un lapicero de tinta azul del bolsillo de su bata, extendiendo su mano, el rubio le entrego el sobre, mirando en silencio como GunWook leia cada palabra-
-¿Lo amas?...
El mayor le miro inmediatamente.
-Lo que siento por el va más allá de lo que sentí por ti, Yujin, simplemente me di cuenta que a quien amo es a el y le rogé a la persona equivocada, creo que divorciarnos es lo mejor que nos pudo pasar a los dos, amo a Eunchae por qué es mi hija y siempre tendrá mi corazón, pero ahora me doy cuenta que tenías razón...-una linda sonrisa se dibujo en sus labios, tierna, esas que le dedicaba a Jin cada que lo quería tranquilizar o hacer sentir bien, firmando con una perfecta caligrafía la línea donde le correspondía- nosotros nos equivocamos...estamos hechos para alguien más, nunca nos íbamos a amar, confundimos nuestros sentimientos de una manera intensa, tú amas a Gyuvin, y simplemente querías olvidarlo en mi fingiendo que lo que sentías por el lo sentías por mi, y ahora te entiendo perfectamente, por qué Tae era la persona que siempre había amado, simplemente no me daba cuenta ya que pensaba que esos sentimientos eran por ti, si, sufrí cuando me dijiste la verdad, pero el...el llegó e iluminó mi mundo...me consoló y me dijo que todo pasaría, y fue cuando me di cuenta que no estaba sufriendo por ti, si no estaba sufriendo por qué no sabía por quién sentía esto, me iso ver qué ese cariño de paciente y doctor era realmente amor, Taerae ve el mundo de una forma única, a ciegas...no conoce lo cruel que puede ser y simplemente intenta crear el nuestro, vivirlo de una manera tan tierna conmigo, tiene ojos de amor...y yo amo aquellos ojos...
Yujin sonrio, sus labios temblando, limpiando las lágrimas para firmar los papeles en el escritorio.
GunWook tenía razón...
-El está hecho para ti, y tú para el...me alegra que hayas encontrado a la persona correcta, Wookie-Shi... deseo que sean felices...
-Desearia poder decir lo mismo...
-Ese tiempo de esperar termino hace mucho...el tiempo entre Gyuvin y yo ya terminó... simplemente, el se cansó de hacerme esperar, y yo me cansé de esperarlo, cada quien ahora es uno solo...por caminos diferentes...
Me cansé de la espera antes de que aquella comenzará...
Yujin caminaba en la calle, sujetando con delicadeza la pequeña y regordeta mano de su hija de seis años, todos los saludaban, y el devolvía el saludó sonriente.
-Todos nos aman Eun -dijo, besando la mejilla de su nena, quien le sonrio aun con su dulce en boca-
-¡Es por qué yo soy la princesa del pueblo mamá!.
No tardó mucho para que llegara a su destino, tocando el timbre de la gran puerta.
Un bello chico de cabello caramelo le abrió la puerta, sonrió penoso, ya había tardado en llegar, pero que memoria Han Yujin...
-Yuyu! pasa-saludo sonriente el nuevo señor Kim, haciéndose a un lado, dejándolo pasar- Wook estaba desesperado por qué Eunchae llegará.
-GunWook me llamo para pasar este día con su hija, no faltaría -respondio, casi incómodo, a decir verdad, aún no lograba llevarse bien con el ex amante de GunWook- Además Eun estaba ansiosa por venir con ustedes este fin.
-¿De verdad?,pues este palacio ha recuperado a su princesa -bromeo, la pequeña le miro con cariño- Eunchae a crecido mucho desde la última vez que la ví, ¿que le das de comer?.
-Bueno, a ella le gustan mucho las verduras y pasteles, así que es fácil alimentarla.
El chico le miro con la boca abierta, asintiendo convencido con sus palabras. Habían pasado muchas cosas en ese periodo de tiempo, GunWook y el se habían divorciado hace seis años con la ayuda de Gyuvin, apoyándose de su ayuda como abogado, Taerae el carismático hombre de risa contagiosa se había operado hace dos años, por lo que había recuperado la vista, ahora el nuevo matrimonio Kim esperaba su tercer hijo después de sus gemelos, Chaewon y Ricky.
Mientras que Gyuvin y el....
Bueno, Yujin rara vez tenía la oportunidad de hablar con el hombre que un día amo con todo su corazón, ahora simplemente era un hombre de treinta años soltero e divorciado, haciendo su mayor esfuerzo por criar a su hija de la manera más calida posible, su cachorra era una pequeña agresiva y traviesa, un poco parecía a su primo, hace unos meses en el matrimonio de ZhangHao y Hanbin se iluminó con su primer hijo, dando a luz a un testarudo cachorro de nombre SungHoon. La última vez que el rubio había visto a su ex fue cuando Gyuvin estuvo de visita en el lugar poco antes de que Hao quedará embarazado.
Desde entonces, Han Yujin no supo más del mayor.
-¡Eunchae! -exclamo GunWook cuando lo vio entrar al comedor, el alto dejo los platos en la mesa y corrió hacia su hija, abrazándola con fuerza- Te extrañe tanto mi princesa.
La pequeña Eunchae sonrió hacia su padre.
-¡papi!, tengo mucho que contarte -espeto lq pequeña, siendo cargado por su progenitor- ayer conocí a un niño muy guapo!.
GunWook arrugó sus labios.
-Siempre y cuando te trate como te mereces puede hablar contigo.
Yujin se acercó a ellos, dejando una pequeña mochila en manos de su ex esposo.
-Todas las cosas que necesita están en su mochila, su cepillo de dientes, peine, crema y ropa interior.
-Aqui tenía ropa, pero gracias -solto Wook con una sonrisa- ¿No gustas quedarte a comer?, Tae preparo curry.
Yujin negó, besando la pequeña frente de su hija antes de despedirse con una pequeña reverencia, invitando a cenar después a sus amigos, mucha gente creería que el y GunWook estaban en malos términos por tener un divorcio apresurado junto a una hija, sin embargo la realidad era diferente, su especialidad siempre fue una buena amistad, además, al rubio le agradaba ver a GunWook junto a alguien que le demostraba el mismo amor.
Sin saber cómo llego a la misma estación de tren, habían pasado exactamente trece años desde que se sentó en esa banca por primera vez, sin embargo sus pies aun caminaban por si solos hasta ese sitio, buscando una vez más el sentimiento vacío en su interior, encontrado en su lugar a un joven soñador con un corazón roto esperando a que una persona bajara del mismo tren, Yujin se había acostumbrado a ello, después de todo, durante años fue su única rutina, igual a una condena infinita.
Sin mucho interés vio llegar un tren, se acomodo en su lugar, mirando a las personas bajar como alguna vez lo iso en sus respectivos años, casi cuando empezaban sus veinte. Sus ojos brillaron al ver a alguien en especial bajar, sorprendiéndose de verlo parpadeo, tratando de convencerse a si mismo de que era su imaginación.
-Han Yujin, tiempo sin verte, es...una agradable coincidencia.
Gyuvin por fin había bajado de ese tren, por fin había llegado y Yujin por fin estuvo ahí esperandolo, dispuesto a darle la bienvenida después de tanto tiempo de espera.
—Vine de visita, a conocer a mi sobrino —solto, Yujin supo que el tipo se refería a SungHoon, sus miradas se sostuvieron y sus mejillas se calentaron— ¿Estabas esperando a alguien?.
El menor supo que había una respuesta a la causalidad.
—Si... —vacilo— estaba esperándote a ti...
Kim sostuvo la respiración y después respondió.
—Lamento la demora.
El rubio se levantó de su lugar, con los ojos cristalizados y el corazón entero, latiendo a mil por hora y un vacío inexistente que se estaba llenado poco a poco al saber que Gyuvin estaba ahí, frente a el.
-Maldito imbécil... -mascullo, la primera lágrima resbaló por su mejilla- ¿Sabes cuántos años me senté en esta maldita banca esperando a que bajarás de ese tren?.
El pelinegro río, habían pasado tantos años desde aquella vez, pero podía sentir que fue simple cuestión de días para llegar a ese momento y tener a Yujin frente a el.
-Y tu, Jinie, ¿Sabes cuántos trenes aborde esperando a que tú estuvieras aquí sentando esperando a qué bajara de ese estúpido tren para poder besarte?. -sonrio, soltando su maleta para sujetar las mejillas del menor, secando sus lágrimas con suaves besos- No me gusta que llores, tu sonrisa es aún más hermosa...
Yujin sollozo.
-Te amo Gyu...
Gyuvin se alejo un poco, mirándolo a los ojos, tal y como el día que partió por primera vez.
-Yo también te amo, Jinie.
Y, sin mucho más que decir, lo beso.
Lo beso como debió haberlo hecho hace tanto tiempo, como no lo iso en todos esos años, lo sujeto con la fragilidad que merecía y la suavidad como si estuviera abrazando un cristal a punto de quebrarse. Habían esperado tanto para eso...y estar ahí, juntos y enamorados era más que suficiente para recompensar el tiempo que esperaron por el otro.
Y, cuando poco tiempo después se miraban con una pequeña sonrisa con su hijo en brazos las cosas empezaron a cambiar.
-Es hermoso... -susurro Gyuvin, besando la frente de Yujin y luego la de su hijo- se parece a ti...
-HeeSeung también se parece a ti, tiene tus ojos.
Ambos rieron, felices, su vida estaba comenzando.
No falto mucho para el día que ambos esperaron más que nada. Gyuvin estaba en el altar, con los nervios a mil y Hanbin detras de el tratando calmarlo entre palabras y felicitaciones por su boda, sus padres estaban en las sillas principales y los ojos de sus futuros suegros parecían clavarle cuchillos en el pecho pero eso le importaba muy poco.
Estaba nervioso, y más que eso.
-Tranquilo, te aseguro que cuando lo veas caminar hacia ti todo parecerá un hechizo de magia -comento GunWook, dando una palmadita en la espalda de su hermano-
Gyuvin le miro un poco mal.
-¿Lo dices intentado me felicitar?, ¿O es oír que tú ya viste a Yujin caminar hacia ti vestido de blanco?.
Hanbin río al ver a Wook golpear suavemente la nuca de Gyuvin antes de alejar camino a su lugar entre las mesas de invitados, Jiwoong en cambio pareció avergonzado con la actitud de sus hermanos.
-Dios mío, en verdad... ¿Ustedes nunca se llevarán bien?, parecen dos niños.
El menor de todos le enseño la lengua.
Jiwoong indignado también se fue a sentar, Hanbin se despidió de su hermano con un pequeño abrazo y después bajo en busca de su familia y su mesa, Gyuvin volvió a suspirar, escuchando las puertas abrirse y el alfitrion o más bien su padrino de bodas -ZhangHao- presentar a Yujin.
Al verlo el corazón de Gyuvin paro, Yujin vestía una camisa blanca de hombros y pecho levemente descubrierto, pantalones blancos y zapatos dorados, con un ramo de rosas blancas en manos, su menor tenía nuevamente el cabello castaño, de sus lindos rizos colgaba un pequeño velo, su rostro lechoso era iluminado por una bella sonrisa, nisiquiera tenía una sola pizca de maquillaje pero al mayor le pareció el ser humano más hermoso del mundo, el mundo desapareció completamente mientas lo veía acercarse a el, tan bello y dulce como siempre.
-Yo, Han Yujin te tomo a ti, Kim Gyuvin, como esposo, -espeto el Omega, una vez ambos dijeron acepto frente al padre. Su hija se acercó a ellos con un hermoso vestido, extendiendo un cojín donde descansaban dos anillos de oro brillantes, Yujin tomo el más grueso- Yo... -susurro, mirando a Gyuvin- prepare mis votos e incluso los memorice, pero no quiero decir algo planificado por alguien más, quiero decirte lo que mi corazón siente... -vacilo, el mayor se notó levemente sorprendido- no prometo una gran casa, dinero o promesas... mucho menos prometo qué estare diariamente para cuidarme y protegerte con una sonrisa por qué se que esto será una lucha para ambos, habrá peleas, lejanías y sobre todo distancias que no podremos evitar...así que yo te juro que estaré ahí siempre...a tu lado, sabiendo cada vez que te miro que además de ser el hombre que siempre e amado también eres el hombre que siempre estaré esperando...
Dicho eso, tomo la mano de Gyuvin y coloco el anillo en su dedo anular.
Esta vez fue el turno de alfa, sujetando la suave y pequeña mano de Yujin y tomando el anillo que siempre le debió pertenecer.
Tomo un largo suspiro y hablo.
-Yo, Kim Gyuvin, te tomo a ti Han Yujin como esposo, para cuidarte eternamente, cumplir tus deseos y poder vivir una historia aún pausas junto a ti, en este momento no creo que las promesas sean necesarias, las promesas se rompen y desaparecen, dañan y lastiman así que...te aré un juramento...ahora yo sere quien te espere Yujin...esperaré cada mirada tuya, cada sonrisa, cada grito, cada lágrima y cada regaño, aceptaré todo sin refutar -espeto, sujetando el anillo brillante para ponerlo en el dedo de su menor- me esforzaré por volver a ti todas las veces que creas que estoy lejos, te veré y te besaré sabiendo que tú eres el ser humano más hermoso que he conocido.
Con lágrimas en los ojos, Yujin observó al amor de su vida colocar un anillo en su dedo anular, mirándose frente a un altar, prometiendose mutuamente un amor eterno mientras adornaban sus manos con dos sortijas brillantes, Gyuvin supo que con Yujin estuvo su vida entera al bailar a la par de el en la fiesta.
La gente estaba feliz, todo el mundo disfruto de la fiesta, GunWook y Taerae reían sentados en la mesa, disfrutando de la comida, Eunchae jugaba en la arena cerca de la playa con sus hermanos, ZhangHao estaba sentando en una mesa cuidando a SungHoon y HeeSeung, Hanbin por otro lado se escabulló a la mesa de dulces y le consiguió varios pastelillos as u esposo, después el comió un gran plato de frutas.
Cuando terminaron de partir el pastel Gyuvin sujeto la mano de Yujin y juntos corriendo a un lugar un poco alejado de la fiesta.
-¿A la estación de tren?, -Yujin alzó una ceja, abrazando la cintura de su esposo y mirandolo con una hermosa sonrisa satisfactoria- ¿este era el lugar sorpresa?
-Queria decirte algo.
-Eso me intriga.
Gyuvin beso su frente.
-Quiero que te mudes conmigo a Estados Unidos, no quiero volver a estar lejos de ti nunca más. -hablo, sonriente- no pienso irme de tu lado.
Yujin lo beso.
-Claro que iré...somos una familia, Eunchae, HeeSeung tu y yo... tampoco quiero que nos separemos -murmuro escondiendo una sonrisa de satisfacción- no te irás solo.
-¿And if I go alone?, Hmm -jugueteo Gyuvin, besando la frente de su pequeño conciente de que Yujin odiaba tener que hablar inglés-
El castaño sonrió levemente, hundiéndose en el pecho de su esposo, de Gyuvin.
-
I Will Wait