Prefacio
— ¿Como un tatuaje ayudaría? – preguntó Jimin.
— Así me llevarías a todos lados contigo – respondió Yoongi.
— No lo digas como si no fueras siempre conmigo, aparte no tengo ningún tatuaje.
— Eso lo hace mas especial ¿No crees?
Jimin se quedó pensando por un momento.
— ¿Al menos me dejarás escoger el tatuaje? – continuó.
— No, vas a tener que confiar 100% en mí – admitió su novio.
— Necesito algo a cambio, dejame hacerte un tatuaje también – pidió el menor.
— ¡Oy! No, tu no eres tatuador, yo sí.
— Entonces no hay trato. – declaró Jimin haciendo un puchero.
— De acuerdo, te dejaré hacerme al menos una línea. – aceptó Yoongi finalmente.
— Dos líneas, un 7 – pidió para luego añadir — Es mi número de la suerte.
Yoon solo asintió con la cabeza.
— Aún así no entiendo porque quieres el tatuaje.
— Porque estaremos dos años separados, debes tener algo que te haga recordarme en ese tiempo o me olvidarás – confesó Yoongi.
— ¿Por qué te olvidaría? – a Jimin se le hacía algo muy tonto la teoría de su novio.
— No lo sé...
— Yo creo que podemos durar para siempre.
— Tengo miedo que todo desaparezca...
— Confía en mí.