El humano y el youkai

Summary

Furihata Kouki tiene la capacidad de ver espíritus desde que era niño lo que ha provocado que sea una persona solitaria. Sus padres habían fallecido y ahora vive solo en un pequeño pueblo para terminar la universidad. Sin embargo, una situación lo orillará a convivir en este mundo de youkais / espíritus.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Tonto humano

¿En serio va a hacerlo?

¿En qué cabeza cabe...? No... ¿qué sentido común tiene ese humano para enfrentarse a un youkai?

No entiendo que tiene en la cabeza ese chico castaño. El cual, en estos momentos estaba interponiéndose enfrente dos youkais, uno de ellos era más pequeño, el cual tenía forma de un niño. El youkai a quien enfrentaban, era de un mediano nivel, desde mi punto de vista, una escoria en realidad. Pero no entendía porque estaba arriesgando su vida para salvar a otro espíritu aun más débil.

Para empezar ¿Sabrá que ese chico que a quien estaba defendiendo era un espíritu?

Eso tendría menos sentido, de hecho. ¿Un humano defendiendo a un youkai? Imposible.

Y había otro hecho que me sorprendía, y era que ese joven podía vernos, en realidad los humanos no podrían hacerlo. Podía percibir que tenía cierto poder espiritual que me parecía un poco interesante.

En fin, sería una lastima el desperdicio de ese poder ya que pronto moriría a manos de esa escoria de youkai

El motivo por el que me encontraba ahí es que solo estaba aburrido y estaba dando una vuelta por el bosque. Nada fuera de lo normal. Tenía ganas de devorar ya sea un humano u otro youkai para matar el tiempo. Así que ver esta situación al menos me entretenía, por ser algo fuera de lo normal. Me encontraba desde la rama de un árbol cercano, sentado sobre ella con los brazos cruzados observando detenidamente.


― ¡Aléjate! ― gritó el humano de cabello castaño hacia el youkai, estaba temblando pero intentaba mantener su voz lo más firme posible... Patético... ― Huye, yo me encargaré de el ― le dijo al pequeño niño quien estaba detrás de él, sosteniendo su pierna


― P-pero... ―


― Hazlo, no te preocupes ― dijo con una sonrisa tonta en la cara y el otro dudó un poco


― Voy por ayuda ― dijo antes de salir corriendo y el humano solo sonrió y regresó la mirada a quien se enfrentaba


¿Acaso creía en las palabras de ese youkai? Por supuesto que no iría por ayuda, lo dejaría morir solo ahí.


― En cuanto termine contigo, iré por ese niño ― advirtió el otro youkai mientras veía fijamente al humano ― Si puedes verme quiere decir que tienes cierto poder espiritual, entonces seguramente sabrás delicioso, más que cualquier otro humano ― dijo con una voz gutural, demasiado vulgar para mi gusto


― No dejaré que le hagas daño ― dijo pero no parecía demasiado intimidante


― ¿Es algo tuyo? ― preguntó y también tenía esa curiosidad


― No. El no te ha hecho nada. Además es un espíritu muy amable y tranquilo, no tienes porque comértelo ― dijo y fruncí el ceño


Ese humano sabía que era un youkai ¿y aun así lo ayudaba? Además también habían convivido si podía asegurar eso


― ¡Cállate! ― dijo y con un manotazo golpeó al humano, lanzándolo a varios metros lejos de ahí, chocando contra un árbol, seguro se rompió algún hueso


Sorprendentemente se levantó con dificultad, pensé que con ese golpe lo iba a dejar inconsciente, así que me dió más curiosidad y seguí observando. Brinque entre las ramas de otros árboles para llegar hasta ahí.


― Ja... Sigues de pie... ― dijo sorprendido el youkai mientras caminaba hacía el ― Eres resistente niño ― el humano tenía una cara de dolor, pero no había temor en sus ojos, algo que me dejo confundido ― Deja de verme así ― dijo molesto su oponente, lo tomó por el cuello y lo levanto sin ningún problema, obstruyendo que pudiera respirar.


Ese humano, solamente tomo entre sus manos la de su oponente intentando mantener el oxigeno que le quedaba.

¿Porqué no tenía odio en sus ojos? ¿Estaba consciente que ese espíritu lo iba a devorar?


― P-por f-favor... n-no l-le h-hagas n-nada a e-el ― pidió aquel humano y lo mire sorprendido


― ¡Cierra la boca! ― dijo aquel espíritu, y con otra de sus manos golpeó al humano en el estomago haciendo que el joven se retorciera en el aire ― ¿Acaso me estas mandando mocoso? Voy a devorarlos a ambos, y nada de lo que digas me hará cambiar de opinión ― dijo mientras seguía golpeándolo sin piedad


― P-por f-favor ― pidió por aquel youkai que lo había abandonado


Estaba molesto. ¡Tonto humano! ¿porque seguías pidiendo piedad para otro espíritu cuando estabas a punto de morir?

El otro seguía golpeándolo hasta que aquel joven dejo de moverse y dejó caer las manos a sus costados.

Por alguna razón no podía seguir viendo esto. Estaba realmente enojado conmigo por lo que iba a hacer.

Baje del árbol, cayendo de pie enfrente de aquella escoria. Me miró sorprendido por la aparición repentina


Déjalo ― ordene


― ¡Tu lárgate de aquí, esta presa es mía! ― dijo e intentó golpearme pero sin problema lo esquive. Tome su mano y la apreté tan fuerte que se retorció dejando caer el cuerpo de aquel humano, se arrodillo frente a mi y me miro con miedo ― ¿Q-Quién eres? ― dijo de una manera tan patética que solamente sonreí de lado


― No vale la pena ni si quiera que te diga a manos de quien morirás ― y sin más alce mi otra mano y concentre un poco de mi energía espiritual en la palma


― E-ese t-tatuaje ― dijo muerto de miedo cuando notó el que tenía en mi cuello, no iba a darle más información. Libere la energía directamente en su cara haciendo que desapareciera de este mundo


Resoplé un poco y me acerque al humano que estaba en el suelo, podía escuchar su respiración, era tenue, pero seguía vivo. Lo cargue entre mis brazos y tuve la oportunidad de ver su rostro a detalle. Era solo una persona simple aunque sus facciones eran agradables a la vista.

Tonto humano

Y yo... no se porque estaba haciendo esto, pero este tonto humano había llamado mi atención.

Entonces, había decidido que a partir de ese momento, él sería mi mascota. Hasta que me aburriera de él y cuando eso sucediera, sería una buena presa por aquel poder espiritual que poseía.

Mientras tanto, lo llevaría a mi hogar.