1. Ep.1: ¡No me alejes de mi familia!.
Años atrás
P. Lucia
Era un día como cualquier otro, estaba en casa de mi amiga Amelia después de la escuela, estábamos haciendo una maqueta de Gravesfield ya que la teníamos de tarea en equipo, y como siempre, le rogabamos a la profesora que nos pusiera juntas, algo que siempre funcionaba aunque Wionna fuera nuestra amiga, le tocaba siempre con Boscha.
—¡Amelia! ¡Luci! ¡A comer porfavor! —llamo la madre de Amelia, Odalia, era la mejor madre del mundo según Amelia, y yo le creía por lo cariñosa y buena que era.
—¡Vamos enseguida! —grito Amelia desde el cuarto, teníamos la maqueta a medias y la idea era terminarla antes de las 4 de la tarde.
—¡La última en llegar es un huevo podrido! —dije saliendo del cuarto obligando a Amelia a apurarse, la competencia termino en empate.
Nos sentamos a almorzar junto a los hermanos menores de Amelia que tenían 9 años y estaban en 3 grado en la primaria, eran unos traviesos pero no los regañaban severamente o con un castigo ejemplar, o por lo menos con la chancla que era lo que usaba mi mamá cuando Luca y yo nos portabamos mal, en cambio Amity que solo tenía 6 años era algo más obediente, y le gustaba tanto como a mi y a Amelia los libro de "La buena bruja azura".
—Lucia, ¿Cómo van con el proyecto? —preguntó el padre, Alador, que era el más serio en la mesa, pero un gran padre.
—Vamos super, solo nos faltan los árboles de plasticina y dibujar las calles —le respondí alegre, volviendo a tomar un poco de los spaghettis que la Señora Blight había preparado.
—Si papá, ya no falta mucho —dijo Amelia dándole una sonrisa a su padre—. Si terminamos antes ¿Lucia puede quedarse hasta las 4?
—Para eso tendrías que preguntarle a Camila —dijo Odalia, sacando su celular para llamar a mi madre.
—¡Si! Podremos leer el libro 2 de azura —dije emocionada levantando los brazos.
—Aburridaaaaaas —dijeron los gemelos a nuestro lado—. ¡Sincronizacion de gemelos!
—Los libros de azura no son aburridos, ¡Son incleibles! —dijo Amity con felicidad que estaba al lado de su papá.
—Lo que pasa es que ustedes son ñoñas y nosotros somos geniales —dijo Edric con su orgullo.
—Edric —dijo Alador llamandole la atención.
—Lo siento papá —dijo comiendo.
Cuando mi madre contesto, dijo que podría quedarme hasta las 3 ya que necesitaba ayuda con la despensa que iría a comprar con Luca y Luz, yo dije a lo lejos que estaría bien y después, se colgó el teléfono.
Terminamos rápidamente y fuimos a lavar los platos para que la Señora Blight no sé preocupara por lo que nosotras usábamos, subimos rápidamente al baño para lavarnos las manos y los dientes. Yo no traía mi cepillo dental así que no podia lavarlos, pero Ams tenia un cepillo que estaba guardado por si acaso y me lo dió para poder tener mi boca limpia.
Volvimos a la habitación y nos sentamos a hacer la maqueta, que ya faltaba poco para terminar, mientras Amelia hacia los árboles de plasticina, yo dibujaba las calles en el cartón grueso que usamos para hacer la tarea, cómo era muy buena para el dibujo, Amelia no fue persistente y me dejó hacer las calles, aunque aveces cambiabamos de turno para que ella también dibujara.
Terminamos a las 2:30 de hacer la maqueta, Amelia se ofreció a acompañarme a casa y así podríamos ver una película o jugar con Luca o ayudarlo con su tarea, yo le dije que podríamos esperar un ratito más antes de las 3, ya que solo nos tomaba 10 minutos en ir, mi mamá y los papás de Ams eran casi vecinos, solo vivían a un par de cuadras de distancia.
Cuando llegó a hora de irme, el señor Alador se ofreció a llevarme a casa, y así fue, Alador y Amelia me acompañaron a casa, íbamos hablando de muchas cosas, sobre el próximo festival que habría en la escuela, o sobre la película nueva de terror que sacarían.
P. Amelia
Íbamos riendo y hablando cuando estábamos llegando a la casa de Lucia, en cuanto llegamos, vimos afuera un auto que no era el de Camila, detrás de ese auto si estaba el de ella, Luca y Luz se escondían detrás de su mamá ya que se encontraba peleando con un señor un poco de la altura de papá.
Nos acercamos a ver que sucedía, yo y Lucia nos pusimos al lado de papá y Camila.
—Camila, ¿Que sucede? —dijo mi padre.
—No te metas Blight, son temas familiares —dijo el hombre al lado de el, era idéntico a Lucia.
—Lo que sucede es que este tipo quiere llevarse a mi Lucia ¡No voy a permitirlo! —dijo Camila poniendo a Lucia detrás de ella.
—¿Llevarme? Mamá, ¿Quien es este hombre y por qué quiere llevarme? —dijo Lucia confundida detrás de ella, mientras ella ponía a sus hermanos detrás de ella para protegerlos.
—Soy tu papá y voy a llevarte a una nueva ciudad a qué vivas conmigo y con mi esposa —dijo intentando agarrar a Lucia de brazo, algo que papá impidió.
—Ella no irá a ningún lado —dijo Camila—. Alador, llama a la policía porfavor, ¡Sabes muy bien que tienes una orden de restricción y no puedes acercarte ni a mi ni a mis hijos! —dijo Camila gritando y empezando a trabarse.
—¡Esos no son mis hijos! ¡Lucia si! ¡Así que me la voy a llevar quieras o no quieras Camila! —dijo el hombre intentando agarrar a Lucia denuevo.
—No intentes nada Aaron, te conozco desde niño y eres un maldito cabron, hasta con tu ex-esposa, ya pronto vendrá la policía —dijo papá poniéndose enfrente de Camila para protegerla.
—P-papá... ¿S-se van a llevar a Lucia? —dije empezando a llorar.
—No me llevarán a ningún lado, no dejaré que este hombre me lleve —dijo Lucia abrazándome.
—Pues lo quieras o no Lucia ¡Tu te vienes conmigo por qué eres mi hija! —dijo el hombre gritándole a Lucia.
—¡Y no solo por qué sea tu maldita hija significa que vaya a irme contigo! —dijo Lucia gritando de rabia, nunca la había visto así.
Llegaron los policías y todos entramos en la casa, excepto el hombre y Camila, Lucia estaba con sus hermanos, abrazándolos y prometiendoles que no se iría, yo estaba con ella también haciéndole compañía.
—¿N-no te irás verdad? V-vas a quedarte con nosotros —dijo Luz llorando.
—Por supuesto que voy a quedarme, no voy a dejarlos, soy su hermana mayor y haré lo que sea para quedarme con ustedes y con mamá —dijo intentado animarlos.
—Vas a quedarte y entregaremos esa maqueta juntas, prometelo Lucia —dije agarrando sus manos—. Por favor.
—Entregaremos juntas esa maqueta Ams, nada impedirá que lo hagamos.
Papá estaba sentado a nuestro frente, viendo la situación con ojos tristes, ambos sabían lo que pasaría pero no querían admitirlo, Lucia se mantuvo fuerte y no soltó ni una lágrima.
P. Lucia
El Señor Blight se levantó de su asiento para mirar hacia afuera donde estaba mi supuesto padre y mamá, yo estaba con mis hermanos y con Amelia, a quienes les había prometido no irme, pero no todo sale como queremos. El Señor Blight fue a abrir la puerta y mamá entro llorando, detrás de ella, entro un policía y detrás del policía, entro mi supuesto padre.
—¡Mamá! —dijo Luca yendo hacia ella para abrazarla—. ¿Lucia no va a irse cierto?
—Señor oficial, lea el papel porfavor —dijo el hombre mirándome con una sonrisa victoriosa, ya sabía lo que pasaría.
—Uh-hum —se aclaró la garganta el policía—. Por orden del juez Caleb Wittebane, el señor Aaron Noceda tiene la custodia total de la joven Lucia Noceda —dijo el oficial y me atónita, miraba a mi madre llorar, sentí los abrazos de Amelia y Luz, Luca me miraba mientras empezaba a llorar.
Ese hombre me miraba con cara de victoria, con una sonrisa que empecé a odiar, por mi cara caían lágrimas, y empeze a enojarme.
—¡No iré contigo! —le grite al hombre—. ¡Me quedaré con mi madre y con mis hermanos!
—Señorita Lucia, debe irse con su papá por órdenes de el juez —dijo el oficial.
—Así es Luci, debes venir conmigo, lo quieras o no —su tono cambio a uno grave.
—¡No no no no! —empezó a gritar mamá mientras iba conmigo para abrazarme—. ¡No permitiré que ese mal hombre se lleve a mi pequeña Lucia! —dijo abrazándome mientras lloraba.
—Oficial, yo soy abogado, háblele a la fiscalía ¡O a cualquier otro sitio! ¡No permitiré que este mal padre se lleve a Lucia! —dijo Alador.
—Me prometiste que te quedarías para entregar la maqueta Lucia ¡Lo prometiste! —dijo Amelia llorando mientras me abrazaba también.
No sabía que responder, le pedí a todos que me soltarán y subí rápidamente a mi habitación, necesitaba pensar con cabeza fría pero las emociones me ganaron, empecé a llorar como nunca antes, me iban a separar de mi familia.
Amelia subió y entro en mi habitación, tenía los ojos rojos y seguía llorando.
—L-lucia... ¿Entregaremos la maqueta juntas...? ¿Cierto? —dijo acercándose a mi, me levanté y la abrace.
—Lo siento Ams... —dije mientras lloraba y ella no hizo ningún movimiento además de el que hacían sus ojos al llorar—. N-no podré entregar la maqueta c-contigo... En verdad lo siento... —dije y mi voz se quebró.
—N-no harás lo que ese hombre d-dice verdad —dijo Luca también entrando seguido de Luz.
Solté a Amelia y me agache para que ellos vinieran a abrazarme, éramos casi de la misma altura Luca y yo, pero aún así, tenía que abrazar a Luz.
—Lo siento chicos... P-pero debo ir... —dije mientras los abrazaba—. N-no quiero dejarlos solos... Por nada en el mundo... Pero n-no tengo elección...
Amelia me abrazo por la espalda y mis hermanos empezaron a llorar fuerte.
—P-pero tranquilos —dije para intentar calmarlos—. V-voy a volver, se que mamá va a luchar por mi.
—Y así será Lucia —dijo Alador entrando con lágrimas en su cara seguido de mi madre que empezó a sacar mi ropa del guardarropa—. Pero por el momento debes ir con ese hombre, hasta que tú mamá recupere tu custodia total y vuelva a poner una orden de restricción.
—¡No papá! ¡No dejes que se la lleven! —dijo Amelia.
—Lo siento hija pero por el momento Lucia debe irse... Haré lo que sea para que Camila vuelva a tenerte devuelta Lucia, no dudes eso.
Todos estaban tristes, estaba furiosa y triste, me iban a alejar de mi familia, no quería eso, pero no tenía elección, si no iba tendría que ir a la fuerza, y no quería un conflicto para mí familia, menos con nuestra situación.
Mamá termino de guardar la ropa en un par de maletas y bajo con ellas con lágrimas en sus ojos, cayendo por su cara morena. Yo bajé rápido detrás de ella junto mis hermanos y Amelia.
—¿Todo listo? —dijo el hombre arrecostado a un auto blanco.
—Haré lo que sea para recuperar a mi hija Aaron... —dijo mi madre mirándolo a la cara con el seño fruncido.
—Inténtalo, no lograrás nada, solo eres una mujer inútil que no sabe complacer a los hombres como se debe —dijo y me puse frente a mamá.
—¡No te atrevas a hablarle así a mi madre! —dije poniéndome en frente de el con el seño fruncido y con lágrimas cayendo en mi cara.
—¡A ti que mierda te importa como la trate! ¡Métete al puto auto! —dijo abriendo la puerta.
—Señor, no puede tratar asi a la menor —dijo el oficial.
—¡Que mierda le importa a usted también! ¡Súbete al maldito auto Lucia! —grito.
—¡Obligame! —dije retandolo y Alador se puso en frente mío.
—Hasle algo a la niña este tiempo que la tendrás en tu puta casa y te juro que Camila y yo te vamos a refundir en la puta cárcel —dijo Alador.
—Oh vamos, ¡No retes a un puto oficial militar! —dijo empujándolo a un lado y agarrando mi ante brazo—. ¡Y tú súbete al maldito auto te estoy diciendo! —y me obligó a entrar.
—¡Señor, no puede tratar así a la menor! —repitió el oficial está vez tocando dónde tenía su arma.
—¡No intente intimidarme oficial! ¡Estuve en fuerzas armadas en la marina y puedo hacer que le quiten su puto empleo! —dijo agarrando las maletas—. Y tú Camila, quiero ver cómo intentas recuperar a Lucia, si es que lo logras —dijo echándose a reír y metiéndose al auto.
—¡Mamá! —dije empezando a llorar fuerte—. ¡Mamá no dejes que me lleve!
—¡Voy a recuperarte Lucia! ¡Lo prometo! —dijo mi mamá tocando el vidrio llorando.
—¡Cuando lo consigas! —dijo el hombre y arranco.
—¡LUCIA! ¡NO TE VAYAS! —oía gritos de Amelia, de mis hermanos, vi a Amelia correr detrás el auto, y el hombre solo aceleró, alejándome de mi familia.
P. Amelia
Se la habían llevado... Se llevaron a mi mejor amiga... Corri y corri hasta que llegue a casa y pegue un último grito antes de caer y llorar más fuerte.
—¡LUCIAAAAAA!
Caí y llore como nunca, papá llegó y me abrazo, mientras que todos en mi casa salían a ver que sucedía.
—Alador, que sucedio —preguntó mamá acercándose corriendo y agachándose a mi lado, mientras que mis hermanos me abrazaban.
—Aaron... Se llevó a Lucia... —dijo papá y base a eso, llore mucho más.
Mamá y papá me abrazaron y mis hermanos también empezaron a llorar, más Amity ya que Lucia era como su otra hermana mayor.
Me habían separado de mi hermana de otra sangre...
Y no la volvería a ver en mucho tiempo...