Hero

Summary

La guerra terminó. La paz volvió luego de una intensa lucha. sobrevivieron, ¿A qué costo? El que los unía tuvo que pagar un precio para conseguir la victoria.

Genre
Other
Author
Mael
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Héroe. —Único.

Decir que nadie estaba agotado sería mentir, Cale podía ver qué todos a su alrededor tenían respiraciones pesadas y muecas de dolor por cada herida sangrante.


La vista no le gusto.


Sabía que la batalla final no sería fácil, sería la más complicada de todas las anteriores.


Repaso con su mirada a cada individuo, evaluando las condiciones de cada uno.


Su Hyung-nim estaba fuera de su habitual imagen pulcra y brillante, ahora estaba desaliñado y con sangre empapandolo.


Choi Han no estaba en mejores condiciones, estaba cubierto de sangre desde la cabeza a los pies, la mano que sostenía la espada temblaba continuamente.


Raon, On y Hong mantenían respiraciones irregulares y cansadas; definitivamente lucían agotados. Debía hacerlos retroceder.


Ron y Beacrox tampoco estaban en buenas condiciones, Ron se notaba exhausto. Beacrox mantenía una mano en un costado suyo, había resultado herido.


Eruhaben ni se diga, se estaba limpiando la sangre que goteaba de su boca, en sus ojos podía ver la lucha que mantenía por seguir peleando.


El resto de los dragones tenían condiciones similares, algunos un poco más decentes.


Rosalyn y Lock estaban en la parte de atrás, siendo atendidos por el Santo Jack. Este último siendo sostenido por su hermana, Hannah.


Para Cale fue una vista dolorosa.


Pero el lado de La Estrella Blanca estaba aún peor.


Cale tocó el bolsillo de su vestimenta, sentía la rama del árbol de la vida, era ahora o nunca.


Odiaba el dolor, si; pero más odiaba el hecho de ver a su preciada familia herida.


Saco aquella rama envuelta en una fina tela, procuro alejarse un poco para no ser visto totalmente, o si no serían capaces de retenerlo.


Sus ojos se enfocaron en la rama, debatiendo para usarla.


'No es que tenga otras opciones, si queremos eliminar a la Estrella Blanca por completo, es la única manera.'


Pensó rápidamente, había un silencio a su alrededor, tal vez por qué estaba tan sumergido en su pensar que no escucho nada más que los latidos de su corazón acelerandose.


Acepto su destino.


[Cale, ¿Te sacrificarás?]


Super Rock fue el primero en hablar.

Noto un temblar en su voz.


[¡Cale!, Debe haber otra manera.]


[Oye, oye, esto es una #ie*d@, ¡Debe ser una broma.]


Vitalidad y el fuego de la destrucción fueron los siguientes en hablar, los otros estaban en silencio, pero podía jurar que escuchaba algunos sollozos.


Sonrió.


'Haaa, tengo que salvarlos a todos, no puedo dejar que alguien muera, definitivamente no.

Si tengo que sacrificarme, con gusto daré mi vida si así es.'


Con eso respondió y dejo en claro su postura, no cambiaría de opinión.


Respiro profundamente.


Volteo a ver a cada uno de los miembros de su familia, sonrio ampliamente antes de lanzarse contra la Estrella Blanca, buscando una abertura.


A lo lejos escucho que lo llamaban.


Lo ignoro, ignoro las voces y continuó atacando con las últimas fuerzas que quedaban.


Con ayuda de Super Rock alzó una pared, evitando que su objetivo huyera a otro lado.

Apretó la rama con fuerza, su mirada se encontró con la de la Estrella Blanca.

Ambos se miraban con odio mutuo.


Cale esquivo un ataque de parte del otro.


Devolvió el ataque con mayor fuerza.


La sangre no tardo en gotear de su boca.


Intercambiaron varios ataques, ambos se estaban agotando rápidamente por el uso excesivo de los poderes antiguos.


Cale limpio la sangre que gotea a por su barbilla. Estaba buscando el momento perfecto para usar su única oportunidad.


La vio. Vio esa oportunidad que esperaba.


Al mismo tiempo; el ataque de la Estrella Blanca chocó contra la pared de roca, destruyendola en el proceso.


Mientras eso sucedía Cale tomó el estremo de la rama y atravesó con fuerza su pecho. El dolor no tardo en hacer presencia.

Más sangre goteaba de sus labios.


"¡Cale-nim!"


Escucho el grito de Choi Han.


"¡H-humano!"


Raon le siguió.


"¡Cale, t-tú!"


Alberu continuó.


Podía sentir la vitalidad tratando de recomponer la sangre que perdía con una rapidez terrorífica.


No tenía mucho tiempo.


Cuando jalo lo que debía ser la rama, esta ahora era una hermosa espada brillante y de color blanco.


Tomó una respiración profunda.


Atacó.


Balanceo con gracia la espada, fue bloqueada con torpeza.


Su vista empezaba a ser borrosa.


Debía darse prisa, estaba perdiendo más sangre.


Una mirada feroz se topo con una mirada furiosa.


Ambos luchando para matar al otro.


Cale no necesitaba ver para saber que todos los que estaban detrás suyo comenzaban a luchar de nuevo, sólo para llegar con él.


[C-cale, ¡Esto es malo! Estas perdiendo muy rápido la sangre, no puedo...]


[¡Deja de decir eso y has algo!]


Vitalidad y la sacerdotisa glotona comenzaron a pelear. Ambos con voces preocupadas.


'Duele, por cada paso que doy pierdo más sangre. No puedo alargar esto.'


Fue lo único que pudo pensar.


De reojo logró ver a Choi Han. Le hizo una seña para que ayudara a retener a la Estrella Blanca.


Choi Han en silencio lo hizo.


Tardaron un poco en lograr retenerlo.

Sentía que por cada segundo que pasaba su cuerpo pesaba aún más.


Cale, sin dudar, atravesó el pecho de la Estrella Blanca.


"¡Maldito! ¿Por qué tuviste que entrometerte?"


La voz enfadada rebotó en sus oídos.


Comenzó a tener frío.


Su ropa comenzó a gotear sangre. No era bueno.


La piel pálida se Cale se hizo de un tono mortalmente pálida.


Una risa resonó por el campo de batalla.


" Kahahaha, ¡Al menos no moriré solo!"


La burla de la Estrella Blanca pareció afectar a Choi Han y Raon, quienes estaban cerca de Cale.


En un parpadeo una espada conocida corto una larga línea inclinada hacia la persona moribunda enfrente suyo.


El silencio se hizo presente.


La estrella Blanca sonrio por última vez.


Murió. La guerra terminó.


Las piernas de Cale cedieron y cayó de rodillas.


"¡Cale-nim!"


La voz preocupada rezumbo en sus oídos, seguido de los pasos apresurados de varias personas.


Sin poder decir algo primero, una gran bocanada de sangre escapó de su boca.


Sintió unos brazos tomarle por los hombros.


Las voces comenzaron a sonar alejadas y distorsionadas.


'Frío, hace mucho frío.'


No podía escuchar las voces de los poderes antiguos. Frunció el ceño.


"Cale, ¿Me escuchas?"


"Humano, ¡No mueras o destruire el mundo!"


"¡Cale! "


"Joven maestro."


Era lo que más podía escuchar. Quería responderles pero con sólo abrir la boca la sangre salía sin parar.


Sentía sus párpados pesados.


Tenía demasiado sueño.


Con varios intentos para decir algo, las palabras entrecortadas fluyeron poco a poco.


" ¿Están... Bien?"


Con solo decir eso sintió que gasto la mitad de las fuerzas que le quedaban.


Logró distinguir las miradas llorosas y de disgusto en los rostros que le rodeaban. Juro que escucho un 'Bastardo desafortunado de Eruhaben - nim'


Sonrió débilmente.


Estiró su mano buscando a Raon, quería acariciarlo por última vez.


No tardo en sentirlo.


La humedad en su mano le hacía doler todo, Raon estaba llorando por su culpa.


Con esfuerzo acercó lo más que pudo a Raon, busco con la mirada a On y Hong, estos lo notaron así que en segundos ya los tenía junto a Raon.


Bufo, enfocó su vista en esos tres niños, no se arrepintió de nada. Nadie murió de su lado.


Una lagrima rodó por su mejilla.


"Vivan bien, vivir es lo mejor. No lloren."


El aire comenzó a faltar en sus pulmones.


No tardo en escuchar los sollozos de algunas personas. No podía identificarlos.


La confusión en su mente se agrando.


Dejó de sentir.


Tenía respiraciones pausadas y llenas de pesadez.


Les dedico una última mirada llena de sentimientos y disculpas no pronunciadas.


Miro el cielo por última vez.


Sus párpados empezaron a cerrarse en contra de su voluntad.


Respirar era doloroso.


El silencio volvió a resonar en sus oídos.


Su vista comenzó a llenarse de oscuridad.


Una última respiración hizo que su pecho se elevera antes de perder el aliento.


Su mano dejó de acariciar la cena de Raon y callo con un ruido seco al piso.


Cerro los ojos y no sintió ni vio otra cosa que no sea la oscuridad infinita.


Cale dio su último respiro.


Su vida se marchito para poder eliminar a quien perturbo la paz.


El cielo dejó caer frías gotas de agua, como si llorara la pérdida de Cale.


No hubo gritos de alegría por el fin de la guerra.


Solo hubo llantos y lamentos por la partida de su joven héroe.


Ganaron, ¿Pero a que precio?


Perdieron a quien los unió, a quien los salvo, quien les dio una segunda oportunidad, quien les dio un hogar y una familia que creían no poder tener otra vez.


Ganaron pero no se sentía así.


La pérdida fue mayor que la ganancia.