Tulipanes Rojos

Summary

En Nueva Orleans han habido varios incidentes y un oficial (Alfa) es enviado a investigar dichos asesinatos. Un joven jardinero nacido en el mismo lugar (Alfa) termina enamorándose de el. Las cosas terminan en un desenlace misterioso cuando el oficial se entera del secreto de aquel joven jardinero.

Genre
Other
Author
Rookienite
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

En las oscuras calles de Nueva Orleans, se podía divisar una sombra, caminaba recto y detrás de su espalda cargaba una bolsa negra. Abrió la puerta de un local, probablemente suyo; entro y dejo esa bolsa cerca de la cocina, llevo varias ollas y bolsas, colocándolas en el suelo, abrió la bolsa y saco de ella, partes de un cuerpo y con un afilado cuchillo de carnicero, lo fileteo. Los órganos y sesos que parecían no ser de utilidad, las coloco en un bote, el resto lo dejo en las ollas con algo de agua y lo puso en su estufa para hervirlo. Tomo con cuidado las bolsas que tapaban su piso y las llevo a un pequeño agujero que había cavado desde la mañana, las lanzo y junto a ello, también la carne, huesos y órganos que el no usaría.


Lavo con cuidado las ollas usadas y también sus manos para evitar que el olor se penetrara en su piel; rego el agua en la tierra donde estaban creciendo unos rosales y varios tulipanes, regreso a la cocina y coloco la carne en pequeños recipientes que estaban cubiertos con papel aluminio y los puso en el refrigerador. Fue a su habitación y cayó rendido en su cama, antes de acostarse debidamente, coloco sus lentes en una mesita y se quitó sus zapatos, se cubrió entre sus sábanas y cerró sus ojos para así poder descansar.


Resonaba su alarma, tallo sus ojos, levantándose de su cama mientras se estiraba, fue al baño para cepillarse y bañarse. Después de colocarse su ropa habitual y comer algo, abrió su pequeño y bello local de flores; barría y sacudía los lugares que tenían polvo, dejandolo casi impecable. Ya había vendido varias de sus flores, rosas y otro tipo de plantas, siendo ya a medio día, la campanilla sonó, un nuevo cliente, o quizás no.


- será mejor que no te pases de listo, dame todo el dinero que tengas - dijo el enmascarado, amenazándolo con un arma - no tengo todo tu tiempo idiota


- no puedo darle lo que me pide si no separa su arma de mi cabeza, querido - llevo una de sus manos al bolsillo de su mantil, sacando lentamente una pequeña navaja - hágame el favor de alejar eso, al menos un poco


- no tengo tiempo para tus malditas es- - sintió que alguien puso en su espalda una pistola - ... ¿Que...?


- le recomiendo que baje su arma, si es que no quiere unirse le al chico - hablo ronco, intentando sonar serio - ¿No va a bajar su arma?


- ya... Ya voy - dejo la pistola en el suelo y levantó sus manos -


- gracias, ahora ponga sus manos hacia atrás - espero a que su contrario las pusiera atrás y le colocó unas esposas - muy bien, siéntese ahí - agarro el arma y la puso en la barra, tomo su radio y llamo a sus compañeros - en un momento llegan mis compañeros para llevarse a este ratero, no debe preocuparse


- le... Agradezco, pero no ví en que momento entro - guardo su navaja -


- oh si, yo ya había entrado aquí, solo que estaba en la zona donde tiene girasoles y como es un estante algo grande - puso su mano izquierda en cabeza, mueca de pena y con la otra agarro al ladrón que casi se iba - de cualquier manera, debo felicitarlo por mantener la calma ante está situación, nadie había hecho algo así o por lo que yo sé, no sé cómo funciona los robos aquí


- ¿No es de aquí? - pregunto crédulo -


- no, yo soy de Los Ángeles y me vine a mudar aquí por trabajo - volteo la mirada, noto como otro oficial entraba al local - hablando del trabajo, eh, aquí está el ladronsuelo que atrapé


- para ser de un lugar tranquilo, eres bueno con esto ¿Ah? - acomodo sus lentes de sol - yo me encargo del bastardo, tu sigue con tu coqueteo hacia ese alfa - tomo con fuerza al ladrón, sacándolo de la florería y se fue en su patruya -


El rubio suspiro.


- disculpe a mi compañero, el es algo... Peculiar


- no hay problema, y perdone el atrevimiento pero ¿Para quien eran las flores? Digo, si venía a comprar


- ah... Si eso, si era para alguien - frunció las cejas, enderezó su cuerpo - son para mí esposa


- ¿Sucedió algo malo? No es por ser un metido es solo que su expresión me dice otra cosa


- no se preocupe, es que... Apenas llevo un mes desde que ella falleció y me es difícil aceptar eso pero aún así quiero tratar de seguir adelante


- oh... Mi más sincero pésame para usted


- está bien, no debe molestarse por esto, ni siquiera debería hablar de esto - dijo apenado -


- no se sienta mal, a veces uno necesita ser escuchado cuando a uno le pasa algo tan lamentable - coloco su mano en el hombro de su contrario - no es algo malo desahogarse


- gracias por el consejo ah...


- Alastor, Alastor Campbell, es un gusto oficial...


- Samael, pero muchos me dicen Lucifer


- ¿Lucifer? Ah, que curioso apodo


- cuando eres "la oveja negra" de la familia, es muy común que te den apodos así - rio levemente -


- ¿Oveja negra, usted? Yo no veo que lo sea


- oh, si ah vivido en una familia extremadamente perfeccionista y religiosa, sabrá porque me ven así


- oh vaya, supongo que usted tampoco quería que ellos controlarán su vida


- más de lo que crees amigo mío - vio la hora en su reloj - ¡ah Dios! Ya es tarde, disculpe pero ya me tengo que ir - tomo el arma de la barra y la aguardo - tal vez pase otro día para comprar esos girasoles, tenga un buen día - salió de aquella florería -


El castaño dejo salir un suspiro.


- cómo odio hablar con un policía - fue a ver sus girasoles - solo espero que no sea tan repetida su "visita" a mi florería, no me voy a arriesgar a que el encuentre mi alimento adictivo - rocío un poco de desinfectante a sus plantas - ah... Solo espero que a Husker no se le ocurra hacer otra salida familiar el sábado, es muy complicado traer mi comida yo solo


La campanilla sonó, se llegó a escuchar una voz feminina que lo llamaba.


- ¡Hola bom-bom! ¿Cómo has estado? - dijo una rubia bajita -


- ¡Mimzy! - exaltó con alegría - hace mucho que no te veo amiga


- oh, ya sabes, el burdel no atrae clientes solito hehe - abrazo al más alto, sintiendo como el también correspondía el gesto - estás algo delgado, ¿Comes bien? Sabes que no me gusta que descuides tu salud


- porsupuesto que si eh comido bien querida, no me eh descuidado ni en lo más mínimo - se quitó el mantil, colocándolo en un estante - oh, por cierto, estuve pensando en lo que me habías dicho aquella vez


- ¿A si? Y ¿Que decidiste?


- lo pensé detenidamente y creo que prefiero seguir con mi florería, amo las plantas y flores, claro que también me gusta cantar pero siento que no doy para estar en tu burdel, soy un poco... Inestable cuando me irritan


- no hay problema guapo, lo que importa es que tú trabajes dónde te sientas cómodo - veía una rosa blanca - se nota que te gusta estar rodeado de estas bellezas


- son hermosas ¿no? Me recuerdan a mi madre - abrió la puerta que llevaba a varios cuartos - ¿Te gustaría comer un bocadillo conmigo?


- ¿Tienes de esas?


- siempre querida Mimzy - formó una sonrisa en su rostro, pareciendo una aterradora y retorcida, tal cual como un desquiciado -


Se tomaron un tiempo para conversar un poco, rieron y chismeaban un poco de su vida.


- ¿Cómo que no tienes pretendientes? Eres muy joven y apuesto, es increíble que no hayas tenido al menos una pequeña aventura con alguien


- el amor y esos temas no van conmigo querida, además, solo es gasto incontrolable y para que al final se vaya con otra persona, por eso prefiero no tener una pareja


- es una pena, eres un muchacho educado y atento, claro, sacando el lado de que eres un canibal


- exacto, no me arriesgaría a qué me descubra y me delate a la policía, y no es como si tuviera tiempo para otra persona que no sea yo


- que gran egoísta me saliste - dijo en broma, llevando una galleta a su boca - pero estoy segura que si llegara alguien especial, solo necesitas tiempo y algo de fe


- no digas esas tonterías Mimzy, yo no quiero entablar ese tipo de relación en mi vida





























_Nunca digas "nunca" por qué es muy probable que te arrepientas