Little Part Of Me • Skz

Summary

Inspirado en el Skzful Days in Jeju •Omegaverse •Ships Skz «Los libros de esta saga (Half Of My Heart, Little Part Of Me, otros...) no tienen un orden cronológico fijo. Por lo que pueden pasar años o meses de historia en historia aunque los skzcode fueran en el mismo año.» © Obra completamente mía. No se busca dañar la imagen de ningún Idol.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1



Mayo era el mes perfecto para vacacionar en la playa, el clima cálido y la brisa fresca. Sin duda era un ambiente de total relajación, sin estrés laboral, rodeados por el sonido de las olas…


—¡¿Qué estás diciendo?!


—... los más viejos.


—No me refería a eso.


Dios...


Era habitual en ellos, siempre rodeados de ruido. Se encontraban en el patio de la casa que rentaron para esas vacaciones, debatiendo quiénes iban a conducir de los que tenían licencia. Y quiénes serían los acompañantes de cada uno.


Los ocho estaban en Jeju de vacaciones, era lo que creía Felix. Realmente ese viaje había sido planeado por Hyunjin hace meses atrás, todo milimétricamente calculado para que Felix se sintiera lo más cómodo y amado dentro de lo posible.


Los miembros estuvieron de acuerdo, todos emocionados por un viaje a la isla lo ayudaron a planear cada detalle, habían notado que Felix no estaba siendo realmente él. Seguía siendo esa persona encantadora y bondadosa pero había algo en su forma de ser esos últimos días que a todos los tenía un poco preocupados.


Pero como era de esperarse, entre ellos la paz y tranquilidad no dura demasiado.


—Piedra, papel o tijeras. Eso lo define todo —propuso Jeongin.


—Y quien no este de acuerdo paga el almuerzo —agregó Seungmin.


—Cariño, tu ni siquiera conduces —dijo Chan, acariciando la cintura de su omega.


—Alfa, shh  —lo calló Seungmin.


Los murmullos de los demás se hicieron presentes. Estuvieron de acuerdo eventualmente, ninguno quería pagar la cuenta del almuerzo, no era un secreto para nadie que comían demasiado.


—Piedra...


—Papel...


—O tijeras.


Luego de eso hubo demasiado ruido, unos gritando, otros lamentándose y Felix junto con Jisung y Seungmin riendo ante las reacciones de los demás, ellos eran los únicos que no conducían.


—Nos salvé —Hyunjin llegó al lado de Felix con una radiante sonrisa de victoria—. No conduciré hoy.


Tomó el rostro de Felix entre sus manos con delicadeza, admirando sus delicadas pecas antes de inclinarse a besar una de sus mejillas.


—Una lastima —rió Felix—, adoro ser tu copiloto.


—Sería una tortura conducir con ellos, Lix.


—Exijo mi revancha —la voz de Changbin se hizo escuchar por encima de todos.


—Mal perdedor —Chan reía junto con Seungmin.


—Cariño —arrulló Jisung a un Minho que no podía creer aun que había perdido.


Se dividieron en dos autos, Minho conduciría uno, su copiloto sería Han, y el los asientos de atrás irían Felix y Hyunjin. En el otro auto conduciría Changbin, llevando a Chan y Seungmin, siendo Jeongin su copiloto.


Partieron hasta el restaurante, no sin antes hacer otra apuesta, esta vez alfas versus omegas. Quienes perdieran pagarían la cuenta al finalizar el almuerzo.


En el auto de Minho se escuchaba un opening del reciente anime que estaba viendo Jisung, las voces de Minho y Jisung se escuchaban por sobre la música.


Felix iba mirando el paisaje, sintiendo como la relajación se expandía dentro de su cuerpo con las caricias que Hyunjin dejaba en su cabello.


—¿Cómo te sientes de tu dolor de cabeza? —Hyunjin acurrucó a Felix entre sus brazos, dejando un beso en su coronilla.


—Mucho mejor, no te preocupes —se acercó aun más, sus piernas descansando sobre los muslos de Hyunjin.


Jisung dio una rápida mirada por el retrovisor, cruzando miradas con Felix. Apretó sus labios evitando así que una sonrisa se plasmara en su rostro, la emoción recorriendo su cuerpo.


—¿Mmm? —Minho desvió su mirada de la carretera un segundo para mirar a Jisung, quien lo miró sin entender—. Tu corazón late más rápido —dijo a modo de explicación.


—Oh... —respiró profundo, tratando de regular su ritmo cardíaco—, solo recordé algo.


Minho frunció un poco el ceño, sin desviar la vista de la carretera alcanzó la mano de Jisung y la llevó a sus labios.


—¿Algo feliz? —murmuró sobre la mano de su omega antes de dejar un corto beso en ella.


—Muy feliz.


Estaban sumidos en una atmosfera de tranquilidad, escuchando una de sus canciones  cuando esta se vio interrumpida por la voz del GPS, dejando a los cuatro a medio cantar.


Su destino está a 300 metros. 


—Su destino está a trecientos metros —repitieron Jisung y Felix al mismo tiempo, haciendo reír a sus alfas.


Cuando llegaron al restaurante se encontraron a los demás acomodando un par de mesas con ayuda de los meseros. Se unieron a ellos y poco después cada uno veía la carta.


Pidieron una variedad grande de mariscos y carne, guarniciones y acompañamientos, todos tenían bastante apetito. Habían llegado a Jeju esa mañana y su desayuno fue poco nutritivo, lo que se resumía a que a quién le tocara pagar la cuenta lo pasaría un poco mal.


Brindaron con un vaso de soju cada uno, Hyunjin tomando doble a petición de su Omega que aun se sentía un poco mareado con el dolor de cabeza y rechazó amablemente el brindis. Pero estaba bastante entretenido con su jugo de frutas, Hyunjin insistió en que ordenara uno para evitar que se sintiera desplazado.


—Te ves hermoso —halagó Felix a su alfa, llevando uno de los mechones claros detrás de su oreja. Hyunjin parpadeó. No tardó mucho en aparecer el suave rubor en sus mejillas.


—Hyunjin Hyung —llamó Jeongin—. ¿Ya estás borracho?


—Aaww —la voz cantarina de Changbin siguió el juego de su pareja—, nuestro Hyunjinie es de copa fácil…


Fue inevitable que su rostro se pusiera más rojo, provocándole una risa boba a Felix.


—No estoy ebrio.


—Por supuesto que no —se burló Minho, recibiendo un leve codazo por parte de su Omega—. Ay.


—Nuestro Hyunjinie sólo está enamorado. ¿No es así? —jugueteó Chan, mientras le quitaba de las manos la botella de soju a Seungmin, quien protestó.


Su mesa era todo risas y chistes sin gracia hasta que llegó la comida, todos festejaron al unísono, demasiado hambrientos como para pensar en los demás clientes. El sonido de los cubiertos chocando con los platos poco a poco fue cesado, al igual que la conversación. A ese punto estaban demasiado satisfechos como para seguir molestando a Hyunjin por su sonrojo, o para molestar a Changbin por la forma en que miraba a Jeongin cada vez que el menor hablaba.


La conversación se fue reanudado a medida que la comida se acababa, hubo un momento en que Felix se retiró de la mesa, siendo seguido por Jisung. Hyunjin estuvo a punto de seguir los pasos de su Omega, pero fue detenido por Seungmin.


—Cosas de omegas, Hyun —fue lo que dijo Seungmin. A lo que Hyunjin se sentó nuevamente, sintiendo sus orejas enrojecer.


Últimamente sentía la incesante necesidad de estar cerca de Felix en cada momento. Teniendo un miedo injustificado de que algo le pudiera suceder y él no estaría ahí para protegerlo.


Pero sintiéndose un poco regañado por Seungmin, reprimió el deseo de ir tras Felix.



Cuando Jisung y Felix volvieron a la mesa el caos volvió también, alfas enfrentándose a sus omegas, el juego era simple y consistía en que todos debían tomar una almeja cerrada y ponerla en el asador, el equipo que lograra abrir todas sus almejas en menor tiempo ganaba, y del equipo perdedor debía pagar quien su almeja abría en último lugar.


La tensión se sintió apenas todos agarraron sus almejas con las pinzas.


—A la de tres —animó Chan.


—Uno —contó Jeongin.


—Dos —Minho veía el rostro de todos, queriendo reír por los nervios.


—Tres —apenas Chan pronunció la última letra todas las almejas estaban en el asador.


La mirada de ocho personas estaban puestas en ocho almejas, era una imagen divertida de ver. La ansiedad crecía a cada segundo y ninguna almeja se abría aún.


Clac


—¡Sí! —Jisung saltó con sus manos en alto. Le reconfortaba saber que aunque perdieran él no pagaría.


Clac. Clac


—¡Oh!


—¡Woaaah!


Changbin y Hyunjin dieron un paso atrás antes de echarse a reír. Sus almejas se habían abierto al mismo tiempo, dejando a su equipo en primer lugar.


Clac


La siguiente fue la de Felix, quien seguía mirando ansioso las cuatro que faltaban.


—Vamos, vamos, vamos… —el murmullo de Minho provocó una risa colectiva.


—Ve preparando la billetera, cariño —se burló Jisung.


Clac


—¡Sí, sí! Dios, que ansiedad —se quejó Jeongin.


Clac


—He, he he —saltó Minho en su lugar.


Sólo quedaban las de Chan y Seungmin. Ya todos estaban de pie al rededor de las mesas mientras que Seungmin seguía en su asiento mostrando total calma.


Pasaron un par de minutos y ninguna se abrió.


—No me esperaba esto —Jeongin murmuró, Changbin lo abrazaba por la cintura.


Seungmin estiró su puño delante de Chan, quien entendió de inmediato la referencia.


—¿Seguro, cariño? —preguntó, alzando una ceja. Estirando su puño también.


—No me robas la calma, Christopher Bang.


—Uuhhh… —dijeron al unísono los demás—. Piedra, papel o tijera.


Lo siguiente fue caos absoluto, gritos, risas, y derrota a partes iguales. Gritaban todos. Reía Seungmin. Y el derrotado era Chan.


El mayor miró a su omega, seguía riendo junto a los demás mientras bebía de su vaso de soju. De repente ya no era tan terrible perder si eso significaba ver a Seungmin reír como si todo el mundo fuera suyo. O tal vez solo estaba demasiado enamorado de su omega.


Chan se quedó con Seungmin y Changbin en la mesa, mientras que los demás fueron a la terraza del restaurante, compraron un par de cámaras desechables en el aeropuerto por lo que ahora estaban posando de una manera extraña mientras Felix les tomaba fotos.


—… dos, tres —dijo riendo al ver cómo Minho y Jisung cambiaban de pose constantemente.


—Ven, Lixie —Hyunjin llamó a Felix—. Te tomaré una foto.


Felix caminó hasta el barandal, sonriendo tiernamente escuchado el click de la cámara, cuando Hyunjin se puso a revisar las fotos de la cámara Felix apoyó sus antebrazos en el barandal, reposando su cabeza sobre estos. Cerró los ojos ante la brisa fresca del mar frente a él, sintiendo como se despeinaban algunos mechones de su cabello oscuro.


Cuando Hyunjin levantó la vista de la cámara de topó con aquella maravillosa imagen, realmente Felix tenía una belleza digna de admirar, sin perder más tiempo levantó nuevamente la cámara para inmortalizar aquel momento. Un aura cálida y llena de paz envolvía a Felix.


—Te ves radiante, Lixie —murmuró Hyunjin, lo suficientemente alto como para que Felix lo escuchara, regalándole una sonrisa tímida—. Woah…


Por otro lado estaban Jeongin y Jisung, sentados en una banca de la terraza, ambos mirando el paisaje y de vez en cuando los ojos de Jisung se desviaban a la pareja a un par de metros de ellos.


—Lo sabes —dijo Jeongin, sin apartar su mirada del océano.


Los ojos de Jisung se abrieron cómicamente, provocándole una carcajada al menor.


—Tu lo sabes —acusó en un susurro.


—Por supuesto —dijo Jeongin con obviedad—. Es bastante evidente.


—Él no lo sabe.


Jeongin miró a Hyunjin y Felix, el mayor aun tomaba fotos mientras que el omega rogaba a risas que se detuviera.


—Bueno… —volvió su vista a Jisung—. Ellos nunca saben nada.


Ambos empezaron a reír.


—¿Quién no sabe nada? —la voz de Changbin se hizo presente detrás de ellos haciéndolos sobresaltar.


—¡Dios! —Jeongin llevó su mano a su pecho, volteando a ver a su alfa que lo miraba divertido—. Seo Changbin —regañó.


El nombrado por el contrario a lo que Jeongin esperaba se inclinó para dejar un pequeño beso en la punta de su nariz.


—Te traje algo de jugo, omega gruñón —acarició el rubio cabello de Jeongin.


Le dio una mirada suspicaz a su alfa, aceptando el vaso con jugo.


—¿Acaso quieres algo de mi, alfa?


Changbin reprimió una risa, consiente de que su omega estaba algo atrevido debido al soju.


—Solo quiero que seas feliz, omega —acarició tu mentón—. Ahora bebe tu jugo.


—¿Sabes lo que me haría realmente feliz? —preguntó, sus adorables hoyuelos adornaron su desvergonzada sonrisa.


—¡Jeongin-ah! —Jisung abrió los ojos impresionado.


Luego de que Chan pagara la cuenta, con el dolor de su bolsillo, todos se dirigieron de vuelta a los autos. Seungmin y Jeongin se fueron juntos en los asientos de atrás, dejando que Chan fuera el copiloto de Changbin está vez. Ambos omegas cayeron dormidos apenas tocaron el asiento, tener el estómago lleno hizo que el sueño ganará, o tal vez fueron muchos vasos de soju.


El camino de vuelta a la casa fue bastante más silencioso. Todos demasiado cansados por el vuelo. En el auto de Changbin estaban planeando llegar a tomar una siesta, mientras que en el auto de Minho los cuatro estaban entusiasmados por nadar en la piscina.


Los planes de vieron afectados cuando a mitad de camino Jisung y Felix cayeron dormidos. Minho de vez en cuando desviaba su mirada de la carretera para ver si el cinturón de seguridad de Jisung estuviera bien abrochado, aunque ya lo hubiese revisado muchísimas veces antes.


Felix por otro lado estaba recostado en los asientos, con su cabeza apoyada en los muslos de Hyunjin, quien sujetaba el cinturón de Felix para que éste no le apretara demasiado el estómago, ya que acababan de comer.


—Algo está mal —le dijo a Minho, quien lo miró por el retrovisor.


Debía aprovechar ese momento para conversar de esa inquietud que se había planteado en sus pensamiento unas semanas atrás. Sin que Felix se sintiera cuestionado.


—¿Mal?


—Diferente —pensó de nuevo en sus palabras—. No lo sé, es como si algo estuviera cambiando pero en realidad no cambia nada.


Minho parpadeó con su mirada fija en la carretera, sin comprender mucho.


—Entiendo más cuando Han-ie me habla en inglés que lo que acabas de decir.


Hyunjin bufó una risa.


—Solo… —la cabeza de Hyunjin estaba vuelta un caos, trataba de explicar con palabras lo que sentía—. Algo cambió en nuestro lazo —dijo por fin. Vio por el retrovisor como Minho alzada las cejas.


—Bueno… —se aclaró la garganta—, llevan más que un par de años de relación, es natural que el lazo cambie. Ambos han cambiado, han madurado de cierta manera —divagó—. Dios, deberías hablar de esto con Chan Hyung.


—Mmm… —fingió pensar—. Tu llevas más tiempo enlazado que Chan Hyung, no sería justo preguntarle a él.


Hasta cierto punto Hyunjin tenía razón, Minho y Jisung fueron los primeros en enlazarse, no fue una sorpresa para nadie en realidad. Ambos estaban demasiado embelesados con el contrario que era bastante evidente que terminaban juntos tarde o temprano.


Al recordar aquellos tiempos fue inevitable que en el rostro de Minho no apareciera una sonrisa, su mirada de desvió inconcientemente a su omega, que dormía sin tener ni una sola preocupación.



Esa misma noche Hyunjin se despierta sólo en la cama, se voltea a ver el reloj digital de la mesa de noche y este marca las 04:32. Frunce el ceño estirando su brazo al lado de la cama donde debería estar su omega durmiendo, frío. Ciertamente recuerda haber dejado a su omega durmiendo cálido y bien tapado a su lado.


Somnoliento, sale de la habitación tratando de hacer el menor ruido posible, recorre el pasillo del segundo piso hasta las escaleras, la luz de la luna entra por el gran ventanal iluminando la mitad de los escalones y un poco de la sala de estar, pero Felix tampoco está ahí.


De repente, rompiendo el silencio de la noche un sonido metálico suena desde la cocina y lo siguiente es la voz dulce de su omega.


Mierda.


Reprime una risa al escucharlo maldecir en inglés, y con toda la delicadeza que posee camina hasta la cocina tratando de no ser escuchado, lo que en realidad no tiene mucho sentido porque de igual manera Felix lo sentirá através del lazo.


Pero para su sorpresa Felix ni siquiera se da cuenta de su presencia, está demasiado concentrado metiendo una bandeja en el horno que no cae en cuenta que Hyunjin está de pie detrás de el.


Hyunjin en vez de anunciar su presencia, decide cruzarse de brazos y apoyar su cadera en la encimera, observando cómo su omega configura la temperatura y el tiempo del aparato frente a él.


Cuando Felix termina, se para derecho con sus manos en sus caderas estira su espalda hacia atrás, un par de vértebras sonando ante la acción, suspira profundo cuando la satisfacción que le produce sentirse menos tenso se expande en su cuerpo.


—Sabes que eso es malo para tu espalda, omega —Hyunjin lo abraza por la espalda, notando cómo Felix se sobresalta cuando por fin nota su presencia.


—¿Te desperté? —murmura en inglés, dejando caer su cuerpo hacia atrás, confiando en que Hyunjin no lo dejaría caer. Tal como esperaba, Hyunjin lo atrae más a su cuerpo, apoyándose nuevamente en la encimera.


—No te sentía cerca.


—Eso es un sí —cierra los ojos cuando Hyunjin posa su nariz en su cuello, inhalando su aroma en una profunda respiración. Un jadeo de satisfacción sale de los labios de su alfa.


—No del todo —deja un suave beso en el cuello de Felix, sonriendo cuando lo escucha reír por lo bajo—. ¿Qué es lo que tiene a mi omega despierto y horneando en la madrugada?


Hyunjin suavemente se empieza a mecer de un lado a otro, envolviendo a Felix con su aroma al sentir como se tensó un poco. Fue dejando suaves caricias en el estómago de su omega, bajando hasta llegar a su vientre, frunciendo un poco el ceño.


Felix en un rápido movimiento gira su cuerpo para quedar cara a cara con su alfa.


—Me desperté y decidí hornear algo —dice simplemente, sonriéndole a Hyunjin arrugando su respingada nariz, a lo que Hyunjin alza una ceja divertido.


—¿Y ya? —lleva sus manos a las caderas de Felix, este asiente llevando su nariz al mentón de Hyunjin—. Mhmm… ¿Esperas que te crea, omega mentiroso?


—Yo- ¡Ah!


En un movimiento que Felix no esperaba, Hyunjin lo tiene sentado en la encimera y se posiciona entre sus piernas. Toma en rostro de Felix entre sus manos y deja un corto beso sobre sus labios.


—¿Qué debería hacer —lo besa de nuevo—, si mi precioso omega —continua besándolo, esta vez profundizando su contacto—, me miente?


—No te miento —dice con dificultad, sujetándose de la camiseta de Hyunjin.


—Pero no me estás diciendo toda la verdad —inclina su cabeza, escondiendo su rostro en el cuello de su omega, deja un beso sobre la cálida piel y siente como su pulso se acelera.


—No te quería preocupar —su voz sale en un susurro, haciendo que Hyunjin se incorpore rápido y lo mire con ojos llenos de preocupación.


—Felix —reprende, apoyando su frente con la de Felix, frotando sus narices en un beso esquimal, ambos cerrando los ojos sintiendo tranquilidad—. Debes despertarme si algo no anda bien. Aunque sea la más insignificante de las cosas. ¿Lo entiendes, omega?


—Sí, alfa.


Se separan unos centímetros antes de que Felix decidiera juntar sus labios nuevamente en un beso. Hyunjin respira profundo por la nariz sin detener el beso, llenando sus pulmones del aroma de Felix, una pequeña arruga se hace presente en su entrecejo.


—¿Cómo es que hueles tan bien? —murmura sobre sus labios, para después profundizar el beso. Felix en respuesta libera sus feromonas, envolviendo a su alfa con su aroma—. Omega —advierte.


Felix pasa sus manos por debajo de la camisa de Hyunjin, llevando sus manos al torso de su alfa sintiendo como la respiración de este se volvía más pesada. Hyunjin llevó sus manos a los muslos de Felix apretando suave, haciendo que éste se acercara más a su cuerpo.


Ding


Ambos se alejan un par de centímetros, Hyunjin acaricia suave la mejilla de Felix pasando su pulgar sobre las pecas de su pómulo para después bajar hacia el labio inferior del omega antes de dejar un tierno beso.


—Está listo —dice, luciendo somnoliento.


La mirada cálida de Felix le transmite más de lo que Hyunjin es capaz de explicar con palabras. Cierra los ojos un momento, sintiendo su lazo tranquilo y constante.


De repente siente a Felix removerse en su lugar hasta que logra bajar de la encimera, toma con ambas manos una mano de Hyunjin, guiandolos fuera de la cocina.


—¿Qué haces? —pregunta en medio de una risa, viendo cómo Felix apagaba la luz de la cocina.


—Nos llevo a la cama —dice con obviedad.


Hyunjin se toma un momento para escanear el cuerpo de Felix, está descalzo, esos pantalones holgados de pijama le quedan demasiado bien, la polera que lleva le pertenece a Hyunjin, la manera en que deja su cuello y parte de su hombro expuesto es suficiente evidencia. Si hay algo que Hyunjin adora más que a Felix, es el echo de que este ocupe su ropa.


Pero hay algo más importante. Está descalzo. El piso frío. Y Felix tiene una facilidad increíble de atrapar resfriados.


—¿A sí? —se detiene, haciendo que Felix se detenga también.


—¿Por qué te detienes? —arruga un poco el entrecejo mirando a su alfa.


Hyunjin toma las pequeñas manos de Felix y las posiciona en sus hombros, sonríe ante la extraña mirada que le da su omega, se agacha levemente sujetando los muslos de su omega, y en un rápido moviendo lo levanta. Felix por instinto de sujeta más fuerte en los hombros de Hyunjin, envolviendo también la cintura de su alfa con sus piernas.


—Ahora sí. A la cama —deja un pequeño beso en la nariz de Felix y le da una suave nalgada.


—Estás loco —murmura, escondiendo su rostro en el cuello de su alfa.



A la mañana siguiente hay seis hombres viendo una bandeja de brownie dentro del horno.


—¿Será que-


—No, alfa —regañó Jeongin.


—Pero… —miró a Jeongin, quien le alzó una ceja mientras negaba con la cabeza.


Están un buen rato así, debatiendo si comerlo o no, mientras Minho y Chan preparan el desayuno. Ambos observan a sus menores hacer un debate con los pros y contras.


—Sabes que a Yongbok le da igual si lo comen o no, ¿verdad? —le murmura a Chan. Este suelta una risa al ver que su omega estaba dispuesto a abrir el horno pero es detenido por un manotazo de Jisung.


—Lo sé, pero su moral no les permite comerlo sin su permiso.


—A Seungmin parece darle igual —se burla.


—A mi omega le da igual todo —niega con la cabeza, pero una sonrisa adorna su rostro mientras observa a Seungmin hacerle muecas a Jeongin.



Se remueve inquieto, por alguna extraña razón siente que hay demasiada luz y demasiado ruido. Se cubre los ojos con el antebrazo soltando un bufido. Le toma un momento recordar que no está en su hogar. Estira su cuerpo en un intento vago por desperezarse, pero se niega a abrir los ojos aun.


Gira sobre la cama y su nariz queda frente la espalda de Hyunjin, en ese momento decide abrir los ojos. Se ciega por un momento ante la gran cantidad de luz que hay en la habitación, se hace una nota mental de cerrar las cortinas esa noche. Cuando ya puede ver con algo de normalidad centra su atención en el alfa frente a él.


Con su índice empieza a hacer trazos por toda la extensión de la espalda de Hyunjin, conectando los pocos lunares que tiene en esa superficie. Una sonrisa tira de sus labios cuando Hyunjin se retuerce en sueños ante su toque.


Hyunjin se voltea, quedando frente a Felix, lo agarra por la cintura y lo apega a su cuerpo cual almohada, toma una profunda respiración, exhalando satisfecho cuando el aroma de Felix lo envuelve.


—Buenos días —susurra, consiente de que su alfa sigue dormido.


Empieza a juguetear con los mechones claros de Hyunjin, poniéndolos detrás de su oreja o simplemente acariciándolo. Su mente le trae recuerdos de los primeros días en los que se conocieron. Ambos unos pubertos con sueños demasiado grandes. Jamás se imaginó que llegarían tan lejos, en todos los sentidos.


La primera vez que trataron de entablar una conversación fue, por decirlo en palabras amables, bastante desastroso. Ninguno entendía muy bien el idioma natal del otro por lo que las dificultades estaban bastante elevadas y su conversación no duró más que un par de frases mal elaboradas.


Chan fue de mucha ayuda para integrar a Felix en el grupo y eventualmente Felix se acostumbró tanto a un nuevo idioma que no se dio cuenta en qué momento sus pensamientos no estaban sólo en inglés.


Recuerda cuando Hyunjin, con bastante vergüenza, le dijo su primera frase en inglés, fue justo después de que fuera reintegrado al grupo.


«—He… estado practicando por ti… —dijo, dejando de lado la timidez—. Y… amo que estés conmigo otra vez.


Fue el echo de que Hyunjin dijo amo y conmigo lo que hizo que Felix enrojeciera, agradecía que estuvieran en la sala de prácticas solo ellos porque no podría soportarlo si todos lo veían avergonzarse de esa manera por algo que no significaba demasiado.


Llevó una mano a su cuello, desviando la mirada de Hyunjin.


—¿Dije algo mal? —Hyunjin volvió a hablar, está vez sonando decaído—. Yo sigo practicando…


—No —se apresuró a decir, tomando las manos de Hyunjin, quien abrió los ojos con sorpresa—. Gracias.


Hyunjin estaba a punto de decir algo más cuando los brazos de Felix envolviendo su cuello lo detuvieron por completo. Se quedó inmóvil unos segundos antes de corresponder el abrazo.


Lo amo también


Felix sonríe ante el recuerdo.


—¿Qué hacen despiertos tan temprano? —balbucea Hyunjin sobre el cabello de Felix.


El corazón de Felix se acelera por un momento, que Hyunjin haya dicho despiertos lo llena de una extraña emoción, pero trata de contenerlo.


—¿Mmm?


—Los chicos —dice a modo de explicación—, están haciendo bastante ruido.


El corazón de Felix da un vuelco, y de un momento a otro es consciente de todos los gritos y risas que hay en el exterior, escucha un grito que está seguro que es de Changbin y luego el chapoteo del agua seguido de las escandalosas risas de los demás.


Felix estira su cuerpo para ver el reloj de la mesita de noche pero es detenido por los brazos de Hyunjin antes de siquiera poder separarse un par de centímetros.


—No te alejes —se queja, y Felix está casi seguro de que escucha un leve gruñido.


—No lo hago —se defiende—, y no me gruñas, ¿quién te crees?


Hyunjin se incorpora rápido, apoyando los antebrazos a los costados de la cabeza de Felix, aun con sus ojos entrecerrados por el sueño mira a su omega, haciendo un mohín que a Felix en otro momento le parecería tierno.


—No he… yo-… no —balbucea, tratando de recordar los sucesos anteriores—. ¿Lo hice?


—Sí.


—Lo siento —se escondió en el cuello de Felix, sin dejar caer su peso en el menor—. Omega, perdoname.


—Pareces un cachorro —dice riendo por lo bajo, recorriendo la espalda desnuda de Hyunjin con la punta de sus dedos.


—Cachorro… —repite Hyunjin con gracia—. Deberíamos hacer uno —susurra en la oreja de Felix, bajando una de sus manos a la cintura del omega.


¿Qué?


Desde el jardín se escuchan múltiples gritos de los demás, interrumpiendo a Hyunjin de besar a su omega.


—¡Yongbok-ah! —se le escucha a Changbin gritar.


—¡Hyunjin Hyung! —la voz de Jeongin se escucha poco después.


—Deberíamos bajar —ríe Felix al ver el rostro medio molesto de Hyunjin.


Cuando Hyunjin deja la cama, Felix tiene libre el campo de visión hasta la mesita de noche. Un jadeo sorprendido sale de sus labios cuando su mirada cae en el reloj y  ve que pasan de las dos de la tarde.


¿Cuánto había dormido?


De repente Hyunjin está de vuelta en la cama, sostiene el rostro de Felix y lo recorre con una mirada llena de preocupación.


—¿Dónde te duele, omega?


—Yo… no me duele nada —parpadea ante la reacción de Hyunjin—. Sólo me sorprendí de lo tarde que es. Eso es todo.


Vio como la expresión de Hyunjin se relajó pero aún quedaba una pizca de preocupación. Se dirigió al rincón donde habían dejado las maletas la mañana anterior, tomando la de Felix y llevándola a la cama.


—Lamento mi reacción, omega —empezó a su sacar algunas prendas que suponía, Felix querría ponerse.


Los brazos de su omega lo envolvieron en un cálido abrazo, las pequeñas manos de Felix acariciaban su estómago. Las tomó entre las suyas, entrelazando sus dedos.


—Sólo te preocupaste, no debes disculparte por eso, alfa bobo —dejó un beso en la espada de Hyunjin.


—Supongo que he estado un poco sobreprotector —se da la vuelta, sentándose en la orilla de la cama separando un poco las piernas para que Felix se posicione entre ellas.


Felix se acerca y Hyunjin instintivamente recarga su cabeza en el pecho de su omega, escuchando y sintiendo a través del lazo el corazón de Felix.


—Tal vez estar un rato en la piscina te ayude a calmar tus arrebatos de alfa sobreprotector —bromeó—. Le diré a Changbin Hyung que me ayude con eso.


—No…. —restregó su rostro en el pecho de Felix—. Eso aumentaría mis niveles de estés —ya se imaginaba a Changbin persiguiendolo para tirarlo al agua—. Y debes comer algo antes de meterte a la piscina.


—Debemos —corrigió.


Felix tomó las manos de Hyunjin, haciendo que éste se levante de la cama y lo llevó a rastras fuera de la habitación. Y Hyunjin cómo buen alfa, se dejó arrastrar por su encantador omega.



A penas Felix puso un pie en el primer piso una lluvia de preguntas llegaron a él. Decidió hacer oídos sordos y seguir su camino a la cocina para comer algo junto a su alfa. Pero era difícil con sus voces persiguiendolo.


—Lix, ¿verdad que podemos comerlo? —Seungmin miraba a los demás con los brazos cruzados.


—Sería una falta de respeto no preguntarte antes, ¿verdad hyung?


—Yongbok-ah una vez dijo que lo que el preparaba era para todos —Changbin estaba empapado, con una toalla en sus hombros.


—Eso era cuando viviamos en los dormitorios de JypE, hyung —alegó Jisung.


Hyunjin sólo caminaba detrás de su omega, cuando llegaron a la cocina estaba Minho preparando algo que suponían era el almuerzo y Chan tocaba algo con su ukelele.


—Yongbok-ah, haz que se callen —pidió Minho, mientras cortaba un pescado con algo de brutalidad debido al estrés.


—Omega —Hyunjin le tendió una taza de té y se sentó a su lado.


—Pueden comerlo si quieren, no me molesta —miró a los chicos, dándole un sorbo a su taza. Los alardes de Seungmin y Changbin no tardaron en escucharse—. Aunque aprecio mucho que hayan querido preguntarme primero —le sonrió a Jisung y a Jeongin, quien miraba a su alfa con ojos molestos.



Estaban todos en el jardín, Jisung, Changbin y Hyunjin estaban en la piscina, jugando a algo que solo ellos tres entendían. Chan y Minho estaban en las sillas reclinables tomando sol. Y Seungmin estaba con Felix y Jeongin a un par de metros en el pasto, cubriéndose del sol con las camisetas mojadas a excepción de Felix.


Chan miraba a su omega, radiante bajo el sol. Tirando un poco de la camiseta de Felix, alentandolo a que se la quitara. Agudizó un poco el oído, tratando de aislar los sonidos del chapoteo del agua y las risas de los chicos en la piscina para enfocarse en su omega.


—Felix, te podrías resfriar si te quedas con la camiseta mojada.


—Es verdad, Hyung —apoyó Jeongin.


Vio a Felix dudar, un tanto inseguro.


—Puedes cubrirte con la toalla después —volvió a hablar Jeongin, su voz siendo más dulce está vez.


—Supongo que está bien…


Se preguntaba la razón de por qué Felix estaba dudando, no era alguien que tuviera mucho pudor con respecto a la desnudez, ni hablar si estaba en un espacio con personas de confianza, ellos eran una familia a esa altura.


Felix se sentó sobre sus rodillas es el pasto, tomó los bordes de su camiseta mojada y se la quitó con rapidez, para luego cubrirse el torso con la toalla.


Fue una cuestión de segundos, algo que podría pasar desapercibido para cualquiera, pero Chan reconoció algo que no estaba con anterioridad. Esa leve curva significaba un mundo nuevo.


—Felix… —susurró apenas.


Una sensación de orgullo y felicidad llenó su pecho, había visto cómo cada uno de sus miembros había crecido, en lo personal y profesional. Y este nuevo descubrimiento lo hizo sentir parte de algo nuevo.


—¿Mmm? —Minho se incorporó a su lado—. ¿Qué tiene Yongbok?


—Oh, nada. Olvidado, estaba pensando en voz alta.


Minho le dió una rápida mirada a Jisung, quien seguía jugando en la piscina y se volvió a recostar.


Chan volvió a poner su atención en los omegas que estaban riendo en el pasto. Su mirada cayó en Seungmin, de repente su imaginación lo llevó a un futuro donde su omega lo miraba con ojos felices, su sonrisa le llenaba el corazón de una alegría que no pensaba que alguna vez fuera capaz de sentir.


Estaban ambos en un parque, Seungmin estaba sentado sobre el pasto frente a él, estiraba sus brazos tratando de alcanzar algo, su risa llegaba en ecos a los oídos de Chan. Luego de los brazos de Chan, una cabellera pequeña de rizos oscuros se hizo camino a los brazos de Seungmin.


Sus latidos se aceleraron, sentía el lazo con su omega cálido y seguro. La emoción llenó su cuerpo y anheló poder vivir ese momento alguna vez.


—Alfa —escuchó el susurro de la voz de Seungmin, sentado con Felix y Jeongin, quiénes estaban sumidos en una conversación.


Conectó su mirada con su omega, quien lo miraba a la espera de una respuesta a su pregunta silenciosa.


Sólo atinó a negar con la cabeza, aun con rastros de su ensoñación. Recibió una mirada poco convencida de Seungmin y lo vio ponerse de pie para caminar hacia él.


—No es nada, Min —dijo cuando Seungmin llegó a su lado.


—No le creas, actuó raro hace un momento —Minho se paró de su silla y caminó hasta el borde de la piscina para sentarse ahí.


Chan se quedó en blanco, sin saber cómo defenderse. Seungmin lo miró con gracia, palmeó sus muslos y se sentó entre sus piernas, jugando con los aretes de su alfa.


—¿Debería preocuparme?


No realmente, omega —acercó a Seungmin a su cuerpo, para después recostarse con su omega encima—. Estaba… pensando en algo.


Estabas feliz —murmuró, apretando los brazos de Chan.


Estaba pensado en ti, omega.


—Ashh. Cállate —se quejó, conteniendo una risa, pero Chan sabía por el latido de su corazón que realmente le había gustado esa respuesta.


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Fin capítulo 1