Misión: Besos y detalles sucios
Izumi llegó al departamento de Sakura y tocó el timbre, sabiendo que su amiga la esperaba con ansias después de haber recibido su mensaje urgente. Al abrir la puerta, Sakura le recibió con una expresión de decepción palpable en su rostro. Y sin ningún tipo de saludo, Izumi dejó caer la pregunta que pesaba en el aire.—Entonces Sasuke sigue sin invitarte a salir, ¿no? —confirmó Izumi en el marco de la puerta del departamento de la familia de Sakura.
—Él no me ha invitado. Sasuke es un testarudo y necio, pero pasa, por favor —Sakura le dio el paso para que entrara al departamento.
Izumi asintió y se adentró, sintiendo la calidez que la familia de la alumna de Tsunade le proporcionaba su pequeño hogar. —Dime, ¿qué pasó? —preguntó mientras se quitaba sus botas.
—Nada. No ha pasado nada. —Sakura se sentía decepcionada y con un suspiro dijo: —Se honesta, Izumi, ¿hay algo mal en mí?
Izumi la miró y frunció el ceño. —¿¡Qué!? Pero ¿de dónde sacas esa locura? —le regañó realmente ofendida—. Por supuesto que no. Eres hermosa, Sakura. Te lo he dicho, te lo han dicho tus pretendientes, ¿no?
—Sí —suspiró decaída mientras se dirigía a la pequeña sala—. ¿Entonces? No lo entiendo, en verdad no lo entiendo…tal vez yo simplemente no le gusto —concluyó con tristeza—. Ah, esto es frustrante.
—Sakura no digas eso, solo te diré tres palabras: Es un Uchiha.
—Lo sé…
—Tranquila, Sakura. A ver, déjame ver la lista que te di —le pidió Izumi, mientras se dejaba caer en el mullido sofá de la pequeña sala del departamento de Sakura, algo que solía hacer siempre que la visitaba. La lista escrita en un papel bastante maltratado y veía una marca con una pluma de color rojo en cada punto, además aquel trozo de papel estaba todo maltratado, ya que había sido leído y revisado minuciosamente en numerosas ocasiones por la shinobi.
—¿Estás segura de que lo has intentado todo? —preguntó Izumi, tomando el papel entre sus manos y examinándolo con mucha curiosidad.
Sakura miró a la shinobi desde el sillón individual de su sala, el cual se encontraba justo frente a ella. —Sí —respondió Sakura con un suspiro algo desanimada—. Lo he intentado todo —puntualizó con un deje de esperanza, ya que no quería resignarse.
Izumi asintió con comprensión mientras leí en voz alta cada punto. —Has buscado estar a solas con él, sí; mirarle los labios, sí, inclinarse hacia él, sí; buscar contacto en todo momento desde pláticas, sobre todo en entrenamientos, sí; buscar temas de conversación, sí —La chica continúo leyendo, buscando algo más—. Es cierto, has hecho todas las cosas que se indican en la lista —suspiró mientras miraba de forma reflexiva nuevamente el trozo de papel que a Izumi le había servido como guía para conquistar a Itachi, en tanto, ella buscaba una posición más cómoda para sentarse.
Sakura se puso de pie para darle más énfasis a sus palabras. —Lo ves Izumi-chan, lo he intentado todo —replicó y esperando que su amiga le ayudara.
—Es cierto, Sakura, has hecho todo lo de la lista, pero las que no son atrevidas. ¿Verdad?
Le miró y Sakura palideció en el momento para luego asentir. —Sí. No he intentado las cosas atrevidas.
—Lo sabía, no has hecho las últimas cosas —dijo con entusiasmo—. Eso será lo que harás a continuación. Intentarás las ideas atrevidas.
—Yo...
—Vamos Sakura, te lo dije desde un inicio y tú lo sabes. Los hombres Uchiha son unos tontos sin remedio, jamás darán su brazo a torcer aún se estén muriendo por abrazarnos o besarnos no lo harán, claro sin una ayudadita. —Le guiñó un ojo.
—Lo entiendo, pero yo... yo jamás me atrevería a besarle en la mejilla o pedirle que me besara
La chica Uchiha sonrió. —Créeme que yo tampoco, pero si no lo hubiera hecho Itachi seguro que, a estas alturas, no me habría ni besado.
—Entonces, ¿qué hago?
—Pues eso, bésalo, así, simple y llanamente.
—Él me va a rechazar. —Sakura sintió que el sonrojo se sobrevenía en ella e Izumi sonrió.
—Vamos, Haruno. No digas eso. Estoy segura de que cuando rozas a Sasuke, el bobo se queda quieto e incluso deja de respirar en ese momento. —La chica de cabello rosa solo asintió con la cabeza—. Y seguro que después de eso, se aleja para recuperar el control—. La chica volvió asentir.
—Lo sabía —dijo con entusiasmo—. Mi teoría es correcta y sabes que nunca fallo.
—¿Eso qué quiere decir? —Sakura preguntó con nerviosismo, pero a la vez con cierta emoción que fluía desde su interior.
—Pues que todos los hombres Uchiha son cortados con la misma tijera; recuerdo que esta misma plática la tuve con Rin-chan, bueno, aunque Obito estaba más encantado en ese entonces cuando ella lo abrazaba y lo buscaba; aunque este no supo cómo actuar, hasta que Rin le dio un empujoncito. En el caso de Mikoto-sama dijo que tuvo que hacer algo similar con Fugaku-sama, en fin, hablaremos después de eso, ahora lo importante son Sasuke y tú —señalándola—…tienes que besarle.
—¡¡¡Shannaro!!! Intenté invitarlo a salir y fue un desastre.
—Sakura; no me veas así, tienes que intentarlo. ¡¡Bésalo!! Bésalo en la primera oportunidad.
—¿En qué momento? Esto es tan vergonzoso —confesó con un gritillo.
—Eso tú lo sabrás y te ayudará a complementar la lista entre las cosas atrevidas y no atrevidas, ¿me doy a entender?
—No realmente.
—Bueno, una oportunidad es cuando tú y Sasuke están solos esperando al impuntual de Kakashi —dijo un poco enojada.
—Sí, Kakashi-sensei es muy impuntual —concordó Sakura de igual forma enojada.
—Bueno, bueno. —Izumi sacudió sus manos. —Eso no importa en este momento, porque nos aprovecharemos de la situación. Tú debes llegar antes que él y cuando estén solos lo besas.
—¿¡Qué!? —gritó con el corazón todo acelerado—. Eso es más fácil decirlo que hacerlo.
—¡Haruno! — dijo Izumi tomando por los hombros y reflejando su autoridad—. Ese chico muere por ti, así que utiliza esa inteligencia que te destaca y benefíciate con ella, bé-sa-lo.
—Pero...
—Pero nada, estoy segura de que Hinata ya besó a Naruto y que Ino ya besó a Sai, aunque puedo apostar que ha sido más que eso y por tu expresión estoy en lo correcto, así que tú decides.
—S...sí, lo haré —habló dudosa del plan de Izumi.
—No te escucho convencida, vamos Haruno, es más, considera esto como una misión, una misión que yo te he asignado. ¿Te quedó claro?
—Sí —asintió con decisión—. Lo haré, lo besaré —exclamó Sakura, contagiada por el entusiasmo de Izumi.
—Bien —habló muy satisfecha—. Así se habla. Ahora, te ayudaré un poco para cumplir tu misión —dijo Izumi sonriendo maliciosamente.
Sakura la miró un poco nerviosa, ya que Izumi parecía muy decidida a ayudarle a toda costa, por lo que respiró profundamente y le preguntó: —¿Qué es lo que tengo que hacer? —trató de controlar el nudo de nerviosismo en el estómago ante la determinación de su amiga.
—Pues ahora verás. Me enterado por Itachi, que sus padres estarán en una misión el día de hoy —hizo una pausa con tintes dramáticos—. Eso significa que él y Sasuke estarán solos. Así que, si alguien saca al hermano mayor, el menor estará sin compañía—concluyó con una voz cantarina.
—¿¡Qué!? —gritó Sakura, comprendiendo al instante las implicaciones de esa información—¿Estás segura Izumi-chan?
Izumi asintió con seguridad. —Claro que sí, muy segura —respondió con satisfacción—. Hoy en la tarde, de forma muy casual y por cualquier pretexto te aparecerás en la mansión Uchiha; mientras yo —señándose a sí misma con mucho orgullo—. Me encargaré de mantener ocupado a Itachi —añadió con una sonrisa perversa.
—Está bien —dijo Sakura, aceptando el plan con determinación.
—Ok, así quedamos. Hablaremos mañana y quiero detalles, sobre esta misión y la cual llamearemos Misión: besos y detalles sucios —pidió Izumi de forma desafiante—, sí, así la llamaremos.
Sakura se sonrojó ante el nombre que Izumi le había dado a la misión, pero asintió con decisión. —Sí, Izumi-chan, así lo haré— respondió.
°*°*°
En el Dojo de la Mansión Uchiha, una conversación algo acalorada estaba teniendo lugar entre los hermanos.
—¡Demonios! ¿Qué le está pasando a esa tonta chica? — exclamó Sasuke con frustración, sus puños apretados con furia.
Itachi, el hermano mayor, observó a Sasuke con una sonrisa obscura. —Calma, hermanito. Disfrútalo —le sugirió con un tono calmado contrastando con la agitación de Sasuke.
—¿Qué lo disfruté? ¿Qué lo disfrute? —rugió enfadado—. Itachi, entiende, lo disfruto me agrada su cercanía, pero... pero esos roces me están volviendo loco —decía caminando de un lado a otro y tomando su cabeza con las manos. —Yo no hago otra cosa que pensar en ella, ¿sabes? Es muy linda, su sonrisa, su aroma, su cuerpo, su... su... todo — gritó con exageración.
Su hermano mayor levantó su ceja en señal de escepticismo. —¿Sasuke, te estás oyendo? Hablas como un completo degenerado. Un enfermo como Kakashi o como Jiraya.
Sasuke lo miró encendiendo su Sharingan. —No soy como ellos —dijo con firmeza.
—¡Claro! Fingiré que te creo y más cuando tus ojos reflejan la calma que tienes.
—¡No me entiendes! No soy un enfermo degenerado. Yo no miro a las demás como a ella, a veces siento que todos esos roces son a propósito, ¿no sé qué busca? ¿Qué quiere de mí? —expresó con suma desesperación y su hermano mayor continuaba riendo, cosa que lo enfado más—. Itachi, deja de reírte y ayúdame.
Su hermano mayor seguía riendo sin parar, y Sasuke se enojó aún más, tanto que se disponía a salir del dojo con pasos firmes y ruidosos.
—Espera Sasuke, prometo no reír más. —dijo Itachi, aunque su risa continuaba escapándose.
—Itachi, por favor; eres el único que me queda, ya le he preguntado a Kakashi, Naruto, Neji, Orochimaru, Shisui, Obito… a medio Konoha.
—¿Recurriste a media aldea antes de a mí, tu hermano mayor? —preguntó Itachi con sorpresa, aunque una sonrisa burlona jugaba en sus labios.
—Bueno, en realidad no es media aldea y no a todos, no le he preguntado a nuestro padre —admitió con cierta incomodidad.
—¿Y eso me debería de hacer sentir mejor? Si hasta Shisui le preguntaste —respondió Itachi, su tono de voz lleno de ironía.
—Yo... bueno yo, siempre he creído que eres tú, bueno, que tú no sabes nada sobre este asunto y que eres asexual.
Itachi dejó de reír. —¿Asexual? —repitió—. No hermanito, no te confundas. Como caballero no podría hablar del tema contigo. Izumi me mataría, si sabes a qué me refiero. —Guiñándole el ojo con complicidad—. Además, tengo mis admiradoras, tú lo has de saber, ¿o no?
El menor de los Uchiha se sonrojó —No, en verdad no quiero saberlo —Cruzó sus brazos con determinación.
Itachi soltó una carcajada una vez más.
—Bueno, hermanito te haré una pregunta, ¿la has besado? —preguntó con picardía
—Yo... bueno, sí, yo... —Sasuke sacó los ojos y empezó a sudar.
—Veo que no, ¿o me equivoco? —Al no tener respuesta clara por parte de su hermano dijo de forma exagerada—. Pues bésala y sal con ella —añadió como si fuera la cosa más fácil del mundo.
—¿¡Qué!? ¿Estás loco? —exclamó Sasuke enojado.
—¿Qué tiene? —preguntó encogiéndose de hombros con indiferencia.
—No es mi novia —se justificó Sasuke.
Por un momento Itachi se quedó callado y suspiró antes de continuar. —Entonces, ya es tiempo. Bésala y hazla tu novia. —Era tan simple resolver el problema de su hermanito.
Sasuke se quedó pasmado, repasando todo por su mente. —¿Cómo? ¿Cuándo? —seguía un tanto desesperado.
—El cómo no te lo enseñaré, pero el cuándo, estoy seguro de que, ella lo propiciará por lo que solo aprovecha —le aconsejó Itachi—. Esos coqueteos por parte de Sakura no solo son porque sí.
—Sí, eso haré —murmuró Sasuke, tratando de convencerse a sí mismo—. Lo haré, lo haré.
Itachi soltó una risa discreta. —Yo a tu edad, habría planeado más que un beso —bromeó
—Solo tengo 16 años, casi 17 —dijo como si eso lo explicara todo.
—Por eso. —Guiñándole un ojo por segunda ocasión.
—Deja de hacer eso, me pones nervioso —pidió Sasuke—. Mejor dame un consejo, por favor.
—¿Otro? —Itachi continuó riendo. —Hermanito, hermanito, un shinobi que se destaca como un prodigio, pero un tonto en el amor, —declaró entre burlas—. Hablaremos luego, Izumi me espera, pero regálale una flor, no, mejor un ramo; a las mujeres les encantan los detalles románticos y luego le pides que sea tu novia, con esto tienes la mitad del trabajo hecho.
—¿El trabajo hecho? —repitió irritado Sasuke—. Eso no me ayuda en nada. Y luego te preguntas porqué antes no te pedí un consejo.
°*°*°
Sakura caminaba de un lado a otro frente a la imponente mansión Uchiha, sintiendo el peso de la indecisión en sus hombros. ¿Debería llamar a la puerta? ¿Qué pasaría si lo hacía? La duda la consumía, pero recordó la promesa que le hizo a Izumi-chan.
—¡Shannaro! Se lo prometí a Izumi-chan —murmuró para sí misma, infundiendo valor en sus pasos.
Con determinación se acercó al gran portón y repitiéndose que debía cumplir la misión, se plantó frente a la entrada y volvió a tocar el timbre, esperando pacientemente que alguien le abriera.
Pero el silencio reinaba y la falta de respuesta la llenaba de decepción. Tal vez Izumi se había equivocado y nadie se encontraba en la mansión Uchiha.
Sin embargo, una pequeña chispa de alivio se encendió en su interior al creer que tal vez Sasuke no estaba en casa. A punto de darse la vuelta y marcharse, finalmente la puerta se abrió, y Sakura se encontró con alguien en el gran portón.
—Lamento la tardanza, ¿en qué le puedo... Sakura? —preguntó Sasuke con sorpresa al abrir la puerta y encontrarse con ella parada frente a él.
—Sasuke-kun, hola —dijo tímidamente, desviando la mirada para evitar mirarlo a los ojos—. Kakashi-sensei me…
—¿Qué pasa? —preguntó cruzando sus brazos— ¿Hay alguna misión que olvidó Kakashi decirnos? —inquirió Sasuke, frunciendo el ceño ante la actitud nerviosa de Sakura.
—Sí, no, digo no —balbuceó Sakura, sintiéndose cada vez más incómoda, pues Sasuke le gruñó molesto. Dándose cuenta de que definitivamente no había sido una buena idea venir hasta aquí—. No, Kakashi-sensei me pidió que te entregara esto—. Sacando entre sus ropas un kunai —agregó y ofreciéndoselo a Sasuke.
—Y por esto has... —Sasuke fue interrumpido por un trueno que resonó en toda la aldea, seguido de una repentina lluvia—. Sakura, entra continuaremos a dentro. —Le propuso, preocupado porque en cualquier momento empezaría a llover.
Su compañera lo dudó por un momento. —No, será mejor que me vaya. No quiero molestar — respondió, escuchándose otro trueno en la distancia.
—Creo que ya es demasiado tarde, entra —insistió Sasuke, tomando una decisión.
— N...no —masculló Sakura, aún muy indecisa.
—Sakura, entra —ordenó Sasuke con voz firme, y al pasar junto a él, Sakura rozó su mano de forma intencional, dejando a Sasuke inmóvil por un momento ante el contacto inesperado como en otras ocasiones había ocurrido.
Después de eso los dos entraron a la mansión para resguardarse de la lluvia, el silencio se tornó muy incómodo, pero finalmente lo rompió Sakura.
—Toma el Kunai. —dijo Sakura, aprovechando las circunstancias para tocarlo nuevamente, y al reaccionar de la misma manera, Sasuke se quedó inerte por un momento, pero luego se enfocó en el arma que ella le entregaba tratando de disimular no verse afectado.
—Haruno, este kunai no es mío, es de Naruto —señaló Sasuke, con un tono de confusión y enojo en su voz—. Tú y Kakashi son un par de torpes.
—¿Así? —Sakura fingió ignorancia.
—Sí, es de él —confirmó el Uchiha—. Solo has perdido tu tiempo y el mío de paso.
—Tienes razón. Si me lo devuelves me iré enseguida —le pidió Sakura, tratando de tomar el kunai de las manos de Sasuke, pero este se lo impidió.
—Sigo sin entender el motivo de tu visita, mío o no, ¿qué te trajo por aquí?, el distrito Uchiha está muy lejos de todo y porque podrías habérmelo entregado cualquier otro día.
Sakura no supo qué decir ni cómo justificarse y simplemente dio un paso hacia atrás. Su plan había sido todo un fracaso. —Será mejor que me vaya. Creo que esto ha sido una mala idea —respondió Sakura, resignada.
—Espera, Sakura. Está lloviendo y no es buena idea que te vayas —dijo Sasuke, deteniéndola antes de que diera otro paso.
—Eso no importa —murmuró Sakura, preparándose para marcharse.
Pero Sasuke la detuvo nuevamente. —No te vayas —le ordenó— ¿Qué estás haciendo aquí, realmente?
Sakura se detuvo. —Ya te lo dije.
—La verdad, ahora —exigió Sasuke.
—Muy bien, si quieres la verdad. —Se acercó eliminando el espacio personal—. Vine a esto —. Sakura tomó sus mejillas y selló sus labios en un beso, un beso torpe, lleno de fallas y lo peor sin respuesta, ya que Sasuke se quedó atónito, sin saber cómo reaccionar. Aunque quería responder al beso, se quedó paralizado por la sorpresa y la confusión, y más cuando fue consiente que no se había cepillado los dientes.
Cuando Sakura terminó, muy apenada y avergonzada y sin mirarlo ni un segundo más fue hacia la salida de la mansión, no sin antes decir: —Lo siento, todo esto fue un error.
El Uchiha reaccionó por fin al escuchar los pasos y la disculpa. —No, Sakura, no te vayas, si me esperas aquí unos minutos, te acompañaré a tu casa.
—No es necesario.
—Por favor, prométeme que te quedarás aquí. Y recuerda, un shinobi no miente —dijo Sasuke, antes de sellar su promesa con un suave beso en los labios de Sakura.
Sasuke salió de la habitación dejando a una Sakura perpleja; este corrió hasta su habitación tomando de ella un hermoso ramo de claveles, no sin antes cepillarse los dientes y comprobar que todo en él estuviera físicamente bien.
Sasuke regresó con un enorme ramo de claveles que había comprado en la florería de los Yamanaka. —Esto es para ti, te lo iba a dar mañana, pero te adelantaste un poco, serás mi novia, ¿verdad? —preguntó Sasuke, con un brillo de esperanza en sus ojos.
Sakura se quedó sin palabras por un momento. Esto no estaba planeado, aunque luego exclamó con entusiasmo: —Sí. —Arrojándose a sus brazos, pero Sasuke perdió el equilibrio y las flores cayeron sobre ellos mientras se daban el primer beso de verdad.
Sasuke podía sentir la emoción y la felicidad en cada beso y caricia de Sakura, y aunque estaba un poco abrumado, se dejó llevar, disfrutando cada momento compartido con ella.
Así que, sin duda, Sakura tendría que actualizar la lista de las cosas atrevidas: Robar un beso, ya estaba hecho.
°*°*°
Departamento de Sakura
—¡Vaya! —exclamó Izumi, observando la lista actualizada como siempre en el mullido sillón de Sakura y a lado un pedazo de pastel de fresa—. Robar un beso, ¿eh? Definitivamente eso es lo más atrevido que has hecho hasta ahora.
—Así es —respondió Sakura con una enorme sonrisa, mientras saboreaba otra porción del delicioso pastel que había llevado Izumi.
—¡Muy bien hecho! —Izumi aplaudió emocionada—. Pero, dime, Sakura, ¿dónde están los detalles sucios? —murmuró— ¿Dónde están esas pequeñas cosas que hacen que el corazón lata más rápido? Y claro, otras cosas también.
—¡Shannaro! ¿Detalles sucios? —Sakura repitió, no quería decirle todo lo que había pasado. Era vergonzoso, además le había prometido a Sasuke que nunca diría a nadie cómo había ocurrido su primer beso.
—Sí, los detalles sucios y muy bien sabes a lo que me refiero, Sakura. También sabes que al terminar una misión se tiene que dar un reporte, ¿o no?
Sakura reflexionó por un momento antes de responder muy avergonzada. —Ya te lo conté todo, Izumi-chan.
Pero Izumi no aguantó más y estalló en una carcajada, contagiando a Sakura, y ambas chicas se miraron con complicidad, sabiendo que todo había salido de maravilla, pues al final Sakura ya era novia de Sasuke.
FIN
*°*°*
20.04.2024
Espero les haya gustado, debo decir que este fic se subió a otra plataforma por el 2018, pero decidí hacer unos cambios y subirlo a esta plataforma.
Les agradezco mucho por regalarme un poco de su tiempo, por todo su apoyo y comentarios.
Un abrazo, Gali.