I
En la ciudad de Múnich se había producido una de las peores tormentas que había sufrido Alemania, Bill, un joven de dieciséis años, quien intentaba conciliar el sueño, cosa que le resultó imposible. Siempre que sucedía algo por el estilo dormía con su madre pero ahora no podía, por qué? Porque tuvo la brillante idea de independizarse a los dieciséis junto a su mejor amigo Tom, este tenía diecinueve años. Pensó en ir a dormir con él pero la sola idea de pedirle ese favor le resultaba penosa.
Con un supiro se levantó de su cama y salió de su habitación para dirigirse hacia la de su amigo, tocó esperando que el chico le abra de inmediato puesto que se estaba congelando en el pasillo.
—¿Qué mierda quieres? ¿No ves que duermo? ¿¡Son las putas cuatro de la mañana, por qué tocas!? —Tom respondió abriendo con molestia mirando a su amigo con el ceño fruncido.
—Mejor ya no... —Bill murmuró dandose media vuelta dispuesto a volver a su habitación.
—Eh, ¿vienes y tocas mi puerta para luego irte? Marica debias ser, mejor dime que carajos quieres y por qué me jodes a esta hora— Tom habló tomando a Bill de la muñeca y parandolo frente a él.
—Es que me da pena... —Fue lo unico que dijo Bill agachando la mirada.
—Pues que no te de pena, ¿tuvistes pesadillas? —Habló con burla sonriendole de la misma forma, Bill solo elevó la cabeza y lo miró mal.
—No. No puedo dormir por la tormenta, quería saber si puedo dormir contigo esta noche... —Murmuró mordiendose el labio inferior nervioso.
—Que gallina, ¿te da miedo la tormenta? ¿O me mientes y es que en verdad te gusto y finges para dormir contigo? Que sepas que no me abrazaras, eh— Bromeó y sonrió de manera coqueta a Bill.
—¿¡Ves!? ¡Es que por eso me daba vergüenza decirte! ¡Te burlas por todo! — Se quejó y volvio a darle la media vuelta y caminar a su cuarto.
—Eh, Billy, no seas así, sólo bromeaba, los maricas son tan sentidos, todo se lo toman a pecho...— Murmuró.
—¡No soy marica y mucho menos me gustas! —Se quejó desde su cuarto.
Tom fue al cuarto de Bill y lo nagueó antes de salir corriendo— ¡Y luego yo soy el marica!
Tom vió a Bill en el marco de su puerta mientras estaba echado en su cama— Ven, bebé, durmamos juntos.— Le guiñó un ojo viendo como Bill se acercaba y se acomodaba en la cama de Tom junto a este.
—Quieres que te abrace?
—No
—Aburrido...
—Callate Tom
Y así ambos se quedaron dormidos...
A la mañana siguiente Bill se despertó extraño, se sentía raro pero aún así se levantó y fue al baño para darse una ducha, luego de ello fue a su cuarto y cuando quiso secarse el cabello lo notó extraño, se miró al espejo y pegó el peor grito que pudo para su garganta, tenía rastras, y no solo eso, se parecía a Tom. No, estaba seguro de que era él.
—¿¡Por qué gritas!? Anoche no me dejastes dormir y ahora en la mañana tampoco, ¿que te sucede, tienes un problema mental o algo? Medicate! —Se quejó una vez más Tom mientras entraba a la habitación de Bill— Eh, te pareces a mí...
Bill voltio a ver horrorisado a Tom dandose cuenta que este se parecia a él, tenia el pelo negro algo largo, tenía su cara con el maquillaje corrido— No, ¿por qué tu te pareces a mí...? —Preguntó asustado.
Tres horas, tres horas habian pasado y Bill y Tom no comprendian porque él otro se parecia al otro.
—Ya sé, ¡tal vez cambiamos de cuerpo! —Dió una idea Tom algo ilusionado.
—¿Eres o te haces? Eso es imposible, algo nos pasó pero no te pongas a inventar cosas que nada que ver— Bill miró a Tom como si este estuviera loco.
—No sé, ahora me pregunto, ¿cómo le haremos para ir al baño? —Dijo chistoso viendo como Bill ponia una cara de asco.
—Ni se te ocurra aprovecharte...
—Oye, el que gusta de mí eres tú, no se te ocurra mirar demás, cochino.
—¿Me estás jodiendo? Me bañé apenas me desperté y no noté que no era este mi cuerpo y dices que te quiero mirar el pene, medicate tú mejor.
—Nadien habló de que me querias mirar eso, malpensado...
—... ¡Pero lo insinuaste! No te hagas el listo, estupido!
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Hola, es la primera vez que escribo Toll, no soy muy buena escribiendo además de que no soy muy buena sabien donde se usan puntos y a veces hasta las comas, ups, intentaré mejorar y si hay faltas ortografícas no duden en comentarlas, un beso y que les vaya bien en su día o noche