❝daisuki desu; nishimura ni-ki❞ — one shot

Summary

✓ obra creada por: @SiempreEnamoradiza. ✓ nishimura niki x oc. ✓ historia corta. En la actualidad, la sociedad ve "normal" que el hombre sea mayor que la mujer, pero ¿y si fuera al revés? ¿Qué opinaría? Holaa! Escribí este one shot por ahí en el 2022, casi dos años atrás. Quise publicarlo aquí pues solo para ver que pasa. Díganme su opinión, quisiera conocerla. terminada: ²⁶/⁰⁸/²⁰²² publicada:¹¹/¹¹/²⁰²²

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

₊· ͟͟͞͞➳❥ 𝚗𝚒𝚜𝚑𝚒𝚖𝚞𝚛𝚊 𝚗𝚒-𝚔𝚒

Una chica castaña mordía ansiosamente el borrador de su lápiz esperando a que las manecillas del reloj marcaran la hora de salida. Necesitaba salir lo más pronto posible de la empresa para no toparse con Jay o con Jake. Los chicos de Enhypen habían organizado una salida al parque de diversiones donde, obviamente, la invitaron.


Todo bien, todo perfecto, si no fuera por lo que pasó hace unas semanas. El menor del grupo, Nishimura Ni-ki, la había acorralado en uno de los pasillos de la empresa confesando que le gustaba. Aún podía recordar perfectamente sus palabras.


«—Nonna, ¿me permite darle un beso para demostrarle cuánto me gusta?»


La chica sintió sus mejillas calentarse al recordar tales palabras, aún no sabía quién le dijo que dijera tal barbaridad.


Su reacción en ese momento fue abrir sus ojos por la sorpresa y después empezó a reírse de manera incrédula, ¿como porqué dijo eso? Conocía a Ri-ki desde que ella tenía ocho años, es mayor que él por cuatro años, es el hermano de su mejor amiga y ¡por dios, es un niño!


«Debe ser una broma, ¡¿cómo le puedo gustar yo?!»


Después de salir corriendo de esa situación, hizo todo lo posible para no encontrarse con el menor aún pareciendo imposible ya que trabajan donde mismo. Hasta ahora lo había logrado, "hasta ahora", porque la habían casi obligado a aceptar la invitación de salir con el grupo, donde obviamente estaría Ri-ki.


Su celular empezó a sonar en su escritorio, el nombre de Jake aparecía en la pantalla, un poco alterada volteo a ver el reloj colgado en la pared viendo que este ya marcaba las siete en punto, su hora de salida.


Levantándose de un salto empezó a organizar su escritorio y a guardar sus cosas en su mochila, tenía que salir rápidamente de allí. Dejó que su celular sonara por tercera vez hasta que salió de su oficina, lo puso en silencio para que no la delatara, y empezó a caminar sigilosamente por los pasillos de Hybe.


Se sintió un poco relajada cuando vió la salida del edificio hasta que vió a Jay hablando cómodamente con la recepcionista. Sintiendo pánico dió la vuelta hacia los elevadores cuando uno de ellos se abrió dejando ver a un Jake sonriente con su celular en la mano.


—Yo... Yo tengo mucho trabajo y... —la castaña pensaba rápidamente en una excusa para que la deje ir —Tengo que terminarlo lo más pronto posible o si no...


—Sí, sí, lo harás después. —la interrumpe Jay llegando por atrás de ella —Ahora vamos a la sala de ensayos para que nos esperes hasta que salgamos, no falta mucho.


—Pero es que...


—Oye, ¿acaso ya no nos quieres? —pregunta Jake —Últimamente ya no pasas tiempo con nosotros.


—No, no es eso, es solo que...


—Entonces vendrás para después pasarla bien en el parque de diversiones. —ordena Jake cruzándose de brazos —O si no le diré a Sunghoon que fuiste tú quien le pidió a la maquillista que lo pintara de payaso mientras estaba dormido para después tomarle una foto y filtrarla en internet. —le dice el rubio mirándola de manera amenazadora.


—¡Dijiste que te lo llevarías a la tumba! —exclama indignada mientras le da un golpe en el brazo.


—Bueno, ya. —dice cansado el peli-negro, Jay —Si vas, te compraré toda la comida que quieras.


Eso llamó mucho la atención de la chica: —¿Toda la comida? —Jay asiente —¿La que se me antoje? —vuelve a asentir —¿Después no me andarás cobrando? —el chico rueda los ojos pero asiente —¡Ok, entonces vamos! —la castaña camina alegremente hacia los elevadores.


—Así es como se negocia con ella. —Jay codea a Jake mirándolo orgulloso de si mismo.


—No pues, que bueno que te traje. —responde sarcásticamente Jake con los brazos cruzados —Ya vámonos.


«¿Por qué nunca puedo negarme a la comida?»


Fue lo que se preguntó Hanako cuando al entrar a la sala de ensayos lo primero que vió fue al jóven Nishimura practicando una coreografía junto a una jóven, la reconoció como la vocalista del último grupo que entró a Hybe, Eung-ji.


—¡Nonna, sí viniste! —el grito de Sunoo logró evitar que la castaña se diera la vuelta para irse —Ya verá como nos divertiremos.


— Sí. — contesta la chica junto a una risa nerviosa.


La castaña se quedó platicando con Sunoo y Jungwon mientras los demás hacían lo que tenían que hacer, en todo momento trató de no ponerle atención al japonés hasta que escuchó la risa de este. No pudiendo aguantar su impulso giró su cabeza encontrándolo junto a Eung-ji riendo cómodamente, los dos se recargaban en el espejo estando sentados en el piso con las piernas estiradas. El chico tenía una cara burlona mientras la chica tapaba su cara avergonzada.


«Se ven bien juntos»

pensó con una pequeña sonrisa que se convirtió en una mueca cuando sintió una punzada en su corazón.


—Bueno, creo que ya es suficiente por hoy, ¿no lo crees, Wonie? —pregunta un Heeseung cansado y agitado por las prácticas.


—Sí, después estaremos cansados para el parque. —comenta Sunghoon.


—Bueno pues, terminamos por hoy. —ante las palabras del líder, Heeseung, Jay, Jake y Sunghoon se tiraron al piso para descansar.


—Tendremos que ducharnos aquí, tomaríamos más tiempo si vamos al departamento. —dice Jay.


—¿No quieren descansar mejor? Podríamos salir después. —la castaña pregunta con la esperanza de no tener que ir.


—No, no, no. No podemos desperdiciar esta oportunidad de sacarte a pasear así que iremos al parque de diversiones.


«¿Sacarme a pasear? Ni que fuera perro»

piensa la chica cruzada de brazos.


—¿Irán al parque de diversiones? —la voz dulce de Eung-ji llama la atención del grupo —¿Puedo ir yo también? —pregunta tímidamente.


—Uh, claro. ¿Porqué no? —responde Jungwon encogiéndose de brazos.


Eung-ji sonrío contenta mientras miraba a Ni-ki quien también le sonrío, después de eso ella se levantó diciendo que iría a avisarle a su grupo y a cambiarse, quedando en verse en la salida.


Hanako no pudo evitar mirar cada paso que daba la chica con el ceño fruncido, después de que salió por la puerta volteó a ver al japonés quien se había levantado para acercarse al grupo. Cuando este dirigió su mirada a ella, la castaña rápidamente la desvío fingiendo no ponerle atención.


—Bueno, entonces a cambiarse. —ordena Jay dando un aplauso —Sunoo, lleva a Hanako a la camioneta. En unos minutos estamos ahí.


—¿Eh? Pero... —empezaba a decir la chica.


—Claro, Hyung. —la interrumpe Sunoo —Vamos Nonna, tengo que contarle sobre la nueva película que ví. —el chico la arrastra por el brazo mientras ella le lanza una mirada molesta a Jay.


«Ya verás, Jongseong»


—¡Hora de divertirnos!


Los chicos parecían divertirse, las personas caminaban de aquí para allá, los niños corrían felices con un globo en sus manos, algunas parejas se miraban por ahí. Todos se veían felices, pero por alguna razón me sentía incómoda y no sabía porqué.


Aunque trataba de mantener el ánimo arriba, este se venía abajo cuando miraba a Ri-ki junto a Eung-ji muy felices. Quería pensar que es porque no había podido arreglar la situación con él y me mantuve ocupada en ignorarlo... Es eso, ¿cierto?


Además de que no hemos hablado de lo que pasó hace semanas, aunque es obvio que solo fue algo sin importancia. Ri-ki no hizo nada para hablar sobre eso y ahora parecía muy a gusto con la chica, hacian buena pareja.


«¿Siento ahí algo de molestia?»


«¿Qué?¡Claro que no!»


No tendría que molestarme. ¿Porqué lo haría? Él tiene derecho de salir con quién quiera. No puedo molestarme por eso. Además, es bueno que conozca más chicas de su edad, sí. Y el que lo haga no debe de molestarme a mí, después de todo no somos más que buenos amigos, ¿no? Además, eso me confirma lo que he pensado en estos días, es imposible que a Ri-ki le guste yo.


Mis pensamientos se detienen al igual que yo cuando veo al japonés junto a Eung-ji en un puesto de juegos. Ri-ki estaba tratando de tirar la pila de botellas que estaban al frente con una pelota mientras Eung-ji daba pequeños saltitos animándolo, cuando él ganó le dieron un peluche de un gato gris y este se lo dió a la chica.


«Ok, ya estoy mal»

pienso cuando siento en mi corazón una punzada y mis ojos se ponen llorosos.


—Hanako, ¿estás bien? —la voz de Jay me hace desviar la mirada de esa escena para encontrarlo a mi lado.


—Ah, sí. —parpadeo tratando de quitar las lágrimas de mis ojos —Estaba pensando en el trabajo que tengo que hacer.


—Ajá. —dice el peli-negro entrecerrando sus ojos.


—¡Muy bien! —grita Heeseung  —Es hora de decidir a qué juego nos subiremos primero. ¿Opciones? —pide cuando ya todos estábamos juntos.


Todos empezaron a decir los juegos a los que querían ir hasta que decidieron por subir primero a la montaña rusa.

«Ok, hora de irme»


—Yo los esperaré por ahí. —digo señalando unas bancas cerca.


—¿Eh?¿No subirá con nosotros Nonna? —pregunta extrañado Wonie.


—No, es que...


—A Nonna no le gustan esos juegos, ¿verdad, Nonna? —responde Ri-ki mirándome.


—No. —desvío mis ojos de él.


—¿No te vas a aburrir? —me pregunta Jake.


—Bueno, igual estaba pensando subirme a la rueda de la fortuna. —comento encogiendo mis hombros.


—¿No quieres que alguien te acompañe? —upregunta Jay.


—¡Yo la acompaño! —exclama Ni-ki moviéndose del lado de Eung-ji para mi lado.


—¡Ah, no! —niego con mis manos —Así está bien, puedo ir sola.


—Ya está decidido. —dice Hee con sus manos en su cintura —Ni-ki acompañará a Hanako a la rueda de la fortuna mientras los demás nos subimos a la montaña rusa. Nos veremos aquí mismo cuando bajemos, ¿entendido?


Mientras Heeseung me da instrucciones para no "perdernos", los demás se van adelantando aunque logro notar que Jay me da una mirada que no logro entender.


—Cuídate mucho, Ni-ki. —Eung-ji le pide tomándolo del brazo.


Cierro los ojos tratando de no rodar mis ojos e ignorar el sentimiento ácido de mi estómago.

«Por dios, niña, ni que se fuera a la guerra»

Ante ese pensamiento abro mis ojos asustada, en verdad necesito relajarme que ando muy intensa.


Una vez nos despedimos, el niño a mi lado y yo comenzamos a caminar en un silencio incómodo de mi parte, mantenía mis ojos en el suelo mientras Ri-ki miraba curiosamente los puestos que pasábamos. Finalmente llegamos a la taquilla donde pedimos nuestros boletos para después subir a la cabina, primero yo y después Ri-ki.


Fuera de encontrar la relajación que buscaba, estaba nerviosa y el silencio que había entre ambos me incómodaba. Tenía la sensación de que mi boca quería decir algo pero mi mente no encontraba qué, aunque no tuve que pensar mucho ya que Ri-ki me ganó.


—Ayer estuve hablando con mi mamá por videollamada y me preguntó porqué no estaba ahí como siempre. —dice de manera tranquila.


—Ah, es que tuve trabajo que hacer. —me excuso.


—También mi hermana me encargó decirle que si no le contestaba el teléfono se le aparecería en su cuarto en la noche. —sonríe burlón.


—Ah, ni que pudiera hacerlo.


No había hablado con Konon en estas semanas porque por alguna razón me sentía culpable, es decir, su hermanito me confesó que le gustaba. ¿Cómo tendría que actuar?


—Pensaba que solo me ignoraba a mí pero al parecer también a mi hermana.


—No te ignoro.


—Claro que sí. —se queja —¿Por qué lo hace?¿Acaso es porque le dije que me gustaba?


—Ni-ki, quedamos en que no hablaríamos del tema.


—¡No es cierto! Usted quedó en ello, a mí ni siquiera me dejó hablar. Solo empezó a decir quién sabe qué hasta que salió corriendo. —hace señas con sus manos.


—¿Pues qué querías que hiciera? ¡El hermano de mi mejor amiga me confesó que le gustaba! —lo miro alterada.


—¿Y qué tiene? —pregunta como si eso fuera normal.


—¡¿Qué tiene?!¡Por dios, Ni-ki, eres menor que yo! Deberían gustarte chicas de tu edad, ¡no yo!


—¿Y por qué no?


—Te conozco desde que tenías cuatro años, Ri-ki. Crecimos juntos, eres un niño, obviamente no tenemos las mismas opiniones de las cosas, eres un niño y yo... yo no podría... Me llamarían pedófila, ¿entiendes? Y... Y además no tiene caso hablar del tema porque esto se te pasará pronto.


—¿Se me pasará? No lo creo, Nonna. —niega suavemente —¿Y sabe por qué? Porque esto no es algo que empecé a sentir hace poco.


—¿Qué quieres decir con eso? —lo miro dudosa.


Ri-ki acerca su rostro a mí y dice en voz baja: —Me gustas desde que tenía 15.


«¿Quince años? Es decir... ¡¿Desde hace tres años?!»


—No, no, no, no, ¡no Nishimura! —me alejo lo más que puedo de él —Eso no es posible. No. A ti tienen que gustarte de tu edad, no mayores. Busca alguien que te convenga.


—¿Cómo quien? —noto como rueda los ojos.


—¡Como Eung-ji! Se la han pasado juntos estos días, ¿no? Además, es alguien linda, tierna y agradable. Tiene mucho talento, se lleva bien con todos y lo más importante, tiene tu edad. Y... y... —me interrumpo a mi misma al ver como se acercaba más a mí —¿Qué, qué haces? —me pego más a la pared tratando de alejarme.


—Hanako,

daisuki desu.

—me dice mirándome fijamente a los ojos.


—No, no, no digas eso. —niego sintiendo el pánico por cuerpo.


Daisuki desu, daisuki desu, daisuki desu.


Iba a reclamarle cuando siento que sus labios presionan suavemente los míos, abro mis ojos totalmente sorprendida con una revolución en mi mente.

«¡Dios mío, dios mío, dios mío!»

Miro como Ri-ki cierra los ojos e instintivamente yo también, siento mis manos temblar y cosquillas en mi estómago.


Sus labios empiezan a moverse lentamente sobre los míos y con mi corazón latiendo a mil le correspondo el beso. Fue un beso torpe por parte de ambos pero fue un beso lento y dulce que me hizo sentir muchas cosas, cosas que no pensé sentir. Mis manos estaban recargadas en el asiento y pude sentir las manos de Ri-ki intentando entrelazarlas por lo que yo se lo permití.


Después de unos minutos el chico frente a mí se separó, sintiendo mis mejillas calientes abrí mis ojos poco a poco encontrándome con él. Como solo se había alejado un poco no pude evitar examinar detalladamente su rostro, sus ojos, sus pestañas, sus cejas, sus lunares y sus labios que me acaban de besar.


—Fue un buen beso, ¿verdad? —finalmente dice con una sonrisa de lado.


«Dios, ¿qué hice?»


—¡Ah, eres un atrevido! —exclamo sintiendo mis mejillas calentarse más.


Totalmente nerviosa y con mi corazón latiendo rápidamente en mi pecho empiezo a darle manotazos en el brazo, aunque él solo empezó a reírse y burlarse de mí. Por mi mente no dejaba de repetir lo que había pasado y como me había sentido, y a pesar del temor que sentía, por primera vez admití lo que por mucho tiempo negué.


«Me gusta Nishimura Ri-ki»


Cuando finalmente el recorrido de la rueda de la fortuna llegó a su fin, el jóven japonés abrió la puerta para salir de la cabina aunque fue empujado por la castaña que lo acompañaba. Esta empezó a caminar rápidamente aún un poco en shock por lo que había pasado adentro.


—¡Oye, espérame! —le grita el peli-negro corriendo tras ella.


Hanako apresuró su paso hasta que a lo lejos vió a los chicos esperando junto a una banca cerca de la montaña rusa, cuando estaba a pocos pasos de ellos sintió como Ni-ki le tomaba la mano y la jalaba al grupo donde todos dirigieron su mirada a ellos.


—¡Ni-ki! —Eung-ji tan pronto vió al chico corrió hacia él logrando que en el rostro de Hanako se formara una mueca —¿Te parece si vamos a subirnos al Martillo?


—Estábamos decidiendo cuál es el siguiente juego al que nos subiremos. —comenta Sunghoon.


—Sí, aunque con lo miedosa que es Hanako no tendremos muchas opciones. —dice de manera burlona Jake.


—Ay, cállate.


—Yo me quedaré con Nonna cuando no quiera subirse a un juego. —comenta Ni-ki empezando a balancear sus manos entrelazadas con las de Hanako.


Eso obviamente llamó la atención de todos los presentes aunque no dijeron ni una sola palabra, excepto Sunoo que dió un grito y llevó sus manos a su boca recibiendo un codazo de Jungwon.


—Bueno... Entonces vayamos al siguiente juego. —ordena el mayor de todos.


—Bien Nonna, usted y yo tendremos una cita hoy. —susurra Ni-ki cerca de la castaña.


—¿Eh?¡Pero...!


El japonés no la dejó replicar ya que inmediatamente la jaló para alcanzar a sus amigos. Para sorpresa de la chica todo sentimiento negativo que tenía desde que llegaron al parque desapareció, estaba decidida a tener un día divertido junto a todos pero eso sí, tenía algo muy en claro.


Tendría que hablar seriamente con los dos Nishimura sabiendo que probablemente Konon la asesinará por gustarle su hermano menor.

❅──────✧❅✦❅✧──────❅


[大好きです - Daisuki desu: Me encantas]

(traducción literal de google

[好きです - Suki desu: Me gusta]

(traducción literal de google)


El uso que le quise dar a esta expresión es esta: «Daisuki desu» significa que realmente te gusta o amas algo, por lo que tiene un efecto similar a «suki desu».


❅──────✧❅✦❅✧──────❅