CUIDANDO MIS PASOS
Dicen que los sueños no logran ser verdad a ellos que trabajes en ello, bueno en mi caso todo comenzo con una pesadilla.
Todas las mañanas se sentía una brisa tan fresca pero hoy no, era una mañana tan calurosa que mi cabello molestaba al caminar y todavía quedaban más de media hora para llegar al trabajo y hoy eran capacitaciones del personal y este calor me amargo el día. Corrí para llegar a la estación de autobuses cuandosalte en el último minuto para alcanzarlo, mi apariencia parecía que iba llegando de un maratón pero que más daba, no iba tarde o sí.
Recibí varios mensajes de Evangeline, mi mejor amiga, quien es una señorita que se toma la puntualidad como si su vida dependiera de ello, una chica alta, con una tez del color de la leche haciendo juego con sus ojos esmeraldas y su cabello cobre que resalta a la luz del día, parece una princesa sacada de un cuento de hadas; llevabamos más de media vida estando juntas porque su madre y la mía eran mejores amigas desde la Universidad. Tal vez si no fuera por el calor le hubiera contestado de manera dulce pero estaba a tiempo de llegar así que me ahorre más de mil insultos.
-Señorita Lilian, la están esperando en la Oficina- gritó Estefania desde su escritorio y camino a mi lado- Evangeline esta tan roja que parece el mismo volcán sabían que debían estar con una hora de anticipación.
-Ya estoy aquí, comenzaremos en unos 10 minutos en lo que alistó los últimos documentos para las capacitaciones- sonreí pero Estefanía no parecía contenta con ello, así que solo dio la vuelta y salió de la oficina.
Era nuestra primera vez planeando esta capacitación desde que quisimos tomar más responsabilidades en la empresa "Adventure Bell" es una de las empresas con mayor prestigio en esta ciudad porque fue fundada por el mismísimo bisabuelo de Evangeline, quien diría que tarde o temprano mi mejor amiga se convertirá en mi jefa, bueno si es que sigo trabajando aquí porque hoy tal vez entreguen mi carta de despido.
-LILIAN! porque no contestas el maldito teléfono. - giró y veo a mi bellísima amiga echa un furia mientras camina hacía a mi
-Hoy es el día de gritarle a la gente, perdón tenía las manos ocupadas y dónde están los nuevos?
-Esperando en la Sala 2- toma los documentos y me fulmina con la mirada para darme prisa y sin protesta la sigo.
Durante las últimas horas explicamos a los nuevo como funcionan los programas de la compañía, a quien acudir en caso de un nuevo proyecto, números de control, etc. Varios parecían contentos por la oportunidad que se les brindó el día de hoy, me recordaban a mi en las primeras prácticas que tuve hace dos años atrás y de como no dormía para ser una de las mejores aquí junto a Eva. Al terminar la capacitación, les mostramos parte de las instalaciones para que conocieran un poco de las áreas y más tarde fuimos al comedor donde pude relajarme con mi almuerzo y mi delicioso café.
-Cansada de guiar a las hormigas? - Eva tomó un asiento a lado mío en donde saco un pequeño pastel de fresa, su favorito.
-No, es novedoso ver a más gente como nosotras aunque un poco mayores.
-Quien diria que la tecnología sería el reemplazo de todo- Saca su teléfono y entra a Instagram donde puedo notar que sigue a varios chicos y modelos- No me juzgues! Sabes que necesitamos salir con alguien y divertirnos un poco.
-Eva, sales de fiesta cada fin de semana y estas echa un asco cada lunes.- ríe y me golpea debajo de la mesa.
-Tu eres quien no quiere venir conmigo ni con Ofelia, prefieres quedarte a jugar ajedrez o ver tus cursilerías en vez de experimentarlas.
-Ofelia habla mal de nosotras desde que tengo memoria, además no tengo nada de... -Señalo su cuerpo como si fuera una presentadora de modelos- Y no me agradan esos ambientes.
-Lil hemos hablado de eso miles de veces y no debes de temer- la chisto antes de que acabe la misma frase que todos me decían a diario- Por favor debes darme una oportunidad, que tal si conoces a un galán que te haga lo mismo que a Adelain.
Me sonrojo al pensar en la protagonista de mi libro favorito de los 16 años, estúpida y bella escritura que excita a los jóvenes vírgenes. Me incorporó y le digo quien lo pensaré; volvimos a las capacitaciones y cuando menos ll esperamos ya estamos a punto de salir.
-Por favor piénsalo, te vas a divertir estando conmigo- toma su bolsa.
-Lo pensaré con la almohada aunque pueda que me estés convenciendo si me traes mañana mi postre favorito- sonrió y noto como frunce su mirada pero la relaja al instante.
-Contigo las cosas no son fáciles, si fueras mi novia al menos un revolcón te convenceria en un dos por tres- ríe al notar que me pongo roja como un tomate y le aviento una bola de papel.- Solo decía Lil.
Eva se adelanta porque tiene una cena familiar, por lo que me toca apagar y guardar todo lo importante. Salgo de las oficinas y miro que comienza a llover por lo que pido un taxi a casa, mientras miraba por la ventana pude ver mi reflejo y solo sentí náuseas al ver mi rostro., en especial esa marca.
"Ella es una mentirosa y no merece estar aquí"
-Llegamos señorita, tarjeta o efectivo?- Se detuvo frente al edificio que le indiqué. Pago el viaje y bajo del taxi.
Subo las escaleras mientras buscó mis llaves en mi mochila cuando notó unas cartas en mi puerta, las recojo y entró a casa donde me recibe Leo, mi perro junto a mi gatita Bichi, es la parte que llamó felicidad o más bien descanso laboral. Durante la noche acomodo mis pendientes para mi segundo trabajo de mañana, al parecer mi renta no tiene una buena pinta desde que la casera subió la renta hace dos meses por lo que debo trabajar de cajera durante cuatro horas más.
Se que lo último que quiero es irme de aquí y pedir ayuda a mi familia, ellos confían en que tenga una buena vida por mi parte desde que mi madre tomó la decisión de viajar por el mundo cuando termine la preparatoria y no la culpó de que me dejara hacer mi vida con solo 18 años, quiero decir le cause problemas desde pequeña y lo mejor para ella es pensar en que no tiene una hija rebelde. Noto mi teléfono vibrar para ver solo un mensaje de ella, hablando de la reina de Roma.
Mamá
Cariño, te echo mucho de menos y puedo notar que estas ocupada desde tu ascenso. Espero que estés comiendo bien y tengas a un buen chico que cuide de ti. Te amo escríbeme pronto 🩷
Debería de contestarle pero las palabras no son lo mío por lo que solo dejó mi teléfono a un lado y me voy a la cocina a alimentar a mis bebés.
-Debería darles vergüenza tener una niña como la suya.
-Ella solo trato de... - La mujer trata de golpear aquella niña.- NO SE ATREVA A PONERLE UNA MANO ENCIMA!
-Es lo que se merece, por su culpa... - la mujer cae de rodillas y comienza a llorar frenéticamente y todo se vuelve negro para mi.
Despierto de golpe asustando a mis mascotas, puedo notar las lágrimas corriendo por mis mejillas, no puede ser, es la quinta vez en este mes y creí que lo había superado pero veo que no. Me levanto un momento de mi cama y camino a la ventana para poder mirar las luces que rodean la ciudad y los pequeños departamentos de enfrente.
-Creo que tomaré de nuevo pastillas para dormir.- limpió mi rostro con las mangas de mi pijama.
La noche y mi insomnio se vuelven cada vez más frecuentes en mi vida y seguirá así hasta que muera.
-El café no es suficiente y parezco una bruja.- tomó el último sorbo de mi termo mientras Eva me ayuda a publicar los últimos pendientes del señor Steven.
-Se nota que necesitarás más de un litro de café para terminar el día, ánimo hoy llegará un cliente y si sacamos a relucir el proyecto que tiene en mente nos darán unas vacaciones.- Puedo notar como sus ojos brillan de emoción sin saber si nos darán el proyecto o al Departamento número 12- La reunión es en 20 minutos así que ve a alistarte ese maquillaje.
-Ni siquiera uso maquillaje. Pero al menos me iré a echar agua en la cara y a robarme más café del comedor.- me levantó y me dirijo hacia la salida para ir a buscar mi néctar.
Caminaba directo al comedor cuando note a un tipo delante de mi tomando la última taza de café, así supe que Dios me odiaba, desanimado di la vuelta pero choque con alguien tirando mi termo en sus pies.
-Oh por Dios lo siento mucho!-Lo miro y notó una sonrisa tímida en su rostro y sentí mi estómago dar vueltas cuando me miro.- Estoy muy muy distraída hoy.
-Descuida no pasa nada.- se agacha para tomar mi termo y me lo da, por lo que notó que ensucie su zapato.- Solo ten cuidado la próxima vez.
Pude notar que era un chico de cabello rubio muy bien peinado, sus ojos eran tan perfectos del color de las avellanas, olía a menta y se notaba que su tez era tan clara que lo hacía perfecto con el traje que llevaba puesto, si no fuera por mi termo no me habria cruzado con este Ángel.
-L-la tendré. Y perdón de nuevo.- Sonrojada.
-Soy Riley Foden. Es un placer. -Extendió su mano y respondí ante el saludo sin apartar la mirada.
-Lilian Crown. Trabajo en Marketing de contenidos.- Sonríe al escuchar mi nombre.- Encantada Riley.
-Lilian, que curioso nombre.- llega otro hombre alto que le susurra unas palabras y me devuelve la mirada en el momento que se va.- Disculpa Lilian pero tenemos unos pendientes, espero que encuentres el café que necesitas.- Me sonríe por última vez y se aleja poco a poco.
Vuelvo al departamento antes de que inicie la junta y puedo notar a Eva acomodando las últimas presentaciones antes de que lleguen.
-Entonces pensaste lo de esta noche?-sonríe sin apartar la vista del monitor.
-Y dónde está mi postre?- me acomodo a su lado mientras hace pruebas de proyección.
-Lil te lo deje en tu mesa desde hace rato pero como estas tan somnolienta no te diste cuenta así que te pondrás guapa y te veo en "HoneyMoon" a las 8:00 pm y ni un minuto más. No puedo pasar por ti porque iré a recoger a mi madre.
-Como sea pero si desapareces y me dejas por un tipo raro, no haré tus tareas de nuevo.
-Trato hecho.- mira su teléfono y se levanta.- estan por entrar los clientes, hablaremos por mensaje.
Nos giramos al escuchar las puertas y entra Estefanía junto a Matthew, el padre de Eva y detrás unos hombres bien trajeados y uno en especial que me hizo el día aunque no encontrará café, Riley.
-Por favor, démosle la Bienvenida a "Tunpower" quienes están interesados en promocionar su nueva versión de bebidas energéticas. El gerente principal es Riley Foden quien dara a conocer el proyecto.
-Gracias director Matthew.- se levantó de su silla y camino hacia la pantalla donde estaban las propuestas, intercambiamos un par de miradas y sentía arder mi estómago, creo que iba a enfermar.
La junta acabó antes con un cierre adecuado porque mi departamento y junto a personal del departamento 12 ayudarían a proporcionar las herramientas que necesitaban, al salir los dema Riley se acercó a mi.
-Será un gusto trabajar contigo, Lilian.- sonríe
-También a mi.-me sonrojo al escuchar sus palabras pero puedo notar una mirada detrás de mi comiendome por dentro.- Te veo el lunes para iniciar con nuestras propuestas.
-Me muero de ganas de saber si tu nombre va de la mano con tu creatividad.- me sonrió y siguió al grupo con el que había llegado y solo me quedé mirándolo antes de desaparecer.
-De dónde conoces a Riley!?-Eva salta hacía a mi y yo me quedo sorprendida por lo que acaba de pasar.
-Parece que el café se acabó en la mañana.- sonreí tímida al recordar aquella escena vergonzosa, por favor trágame tierra.
-Oh por Dios, Lilian ligando en el trabajo, eso es nuevo e interesante.
-Eva fue un accidente, además es trabajo.
-Trabajo el que harás junto a ese Ángel. Ríe y se aleja para recoger los documentos.- Espero verte en la noche!
-Estoy muy emocionada.- respondo sarcásticamente antes de abandonarla con sus fantasías absurdas.
Me miroen el espejo unas mil veces y nada de lo que usé me agrada, por lo que llevó un vestido corto de color negro con una chaqueta roja carmesí y un par de botas. Trato de esconder un poco mi cicatriz con maquillaje, al mirarme en el espejo siento un mareo rápido, tenía tiempo que no cubría esa marca pues prometí que viviría de esa manera pero solo era un día, además a la gente no le gustan las chicas con cicatrices y pueden hacer más preguntas y es lo que trató de evitar. Pido un taxi desde una aplicación y voy de camino a ese dichoso bar, tardo más de 20 minutos en llegar y puedo notar aquella silueta esperando con una impaciencia mi llegada. Pagó el viaje y puedo notar que hay más compañia con nosotras.
-Vaya al fin la bella durmiente se anima a pasar una noche de verdad.- Recuerdo ese chiste en cada fiesta que Eva me invitaba y Ofelia hacia de lo suyo.
-Y Maléfica se nos une de nuevo a la fiesta.- digo con sarcasmo antes de acomodarme mi chaqueta, el frío se siente muy bien en la piel.
-Por favor no empiecen hacer dramas afuera. Es momento de entrar a bailar!- sonríe de emoción y decidimos entrar aquel lugar.
-No salgas corriendo, bella durmiente.- Ofelia me mira como si fuera una niña inocente y no supiera de que se trata todo esto.
-Veamos quien sale corriendo.- entró decidida aquel lugar sin dudar.