One-Shot
El amor es algo que recibe muchas descripciones, unos dicen que son mariposas en el estómago, otros que se acelera el corazón y otros que la respiración se te agota.
Pero también hay diferentes tipos de amor, estaré ellos están; El fraternal aquel cariño entre hermanos, amistad aquel con el que tienes una confianza sin igual, hermandad aquel aunque no tengan conexión sanguínea se quieren como hermanos, uno que muchos lo llaman Crush aquel que sientes gusto por otra persona para que pueda ser tu novio o novia.
Pero hay uno que es casi imposible de reemplazar, aquel amor que se recibe desde el día en que uno nace, y es el amor maternal aquel que te lo proporciona la mujer que te dio la vida, aunque lamentablemente no todos reciben ese tipo de amor, muchos no tienen la oportunidad de conocer a sus madres y otros lamentablemente no los quieren.
Pero entre todos estos amores también existen límites, límites que por ningún motivo se deben de romper, algunos los conocen como tabúes, aquellos amores prohibidos que nadie aceptaría por nada, pero aunque nadie lo crea, son los más comunes que existen.
Un ejemplo es el aquel conocido como "amigos con derecho" aquella amistad que es una normal pero en realidad tienen relaciones sin ser nada y tienen como regla no enamorarse entre ellos.
Pero hay uno conocido que está prohibido incluso en la ley, ese amor que de divide en varias ramas del mismo y es el "Amor Filial" ese amor carnal que se da entre familiares, pero aunque nadie lo crea es el más común de todos y están sus ramas; Padre-Hija, Abuelo-Nieta, Padre-Hijo, Abuela-Nieto, Hermano-Hermana, Tía-Sobrino, Tío-Sobrina, Primo-Prima entre otros más, el más común de todos es... Madre-Hijo.
Midoriya Inko era una mujer que acababa de dar a luz, un niño varón, pero después de que nació su hijo, su esposo tuvo que ir a los Estados Unidos para poder darle una buena vida a su familia.
•No es necesario que te vallas Hisashi, podemos ser una familia completa aquí• dijo Inko viendo a sus esposo con maletas en la puerta de su casa.
•Eso lo entiendo Inko, pero no me gustaría que algo les faltará o que ocurriera una emergencia y no tengamos los fondos suficientes• dijo su esposo viendo a sus esposa de pie delante de el.
•Puede que te pierdas su crecimiento, le hará falta su padre• Inko seguía insistente, tratando de convencer a su esposo de que no se fuera.
•De eso estoy consiente, pero por lo menos me aseguraré de que no sufra de carencias siendo aún un bebé, me tengo que ir• Hisashi tomo sus maletas para irse no sin antes darle a su esposa un beso, con ello se fue de su casa para ir al aeropuerto.
Cuando su esposo salió de la casa, la mujer pelo-verde se sentó a un lado del teléfono, esperando una llamada, paso el día hasta el siguiente, en dónde por fin sonó el teléfono, ella estaba acostada en el sofá mientras que a un lado de ella estaba la cuna en dónde se encontraba su hijo.
Tuvieron una larga plática hasta que su esposo tuvo que colgar, pues el tenía que ir a una empresa en dónde lo había agendado un amigo suyo de ahí para el trabajo, cuando colgaron su hijo comenzó a llorar por lo que le dio de comer, tocaron la puerta de su casa, pues se trataba de su amiga Mitsuki quien le venía a ayudar con su hijo, pues ella había dado a luz hace unos meses antes.
Y así fue pasando el tiempo, algo duro para Inko quien su esposo estaba lejos de ella, todos los días desde que su hijo había aprendido a hablar le preguntaba que en dónde estaba su papá, ella le tenía que decir que estaba trabajando, por el día se mantenía firme para su hijo, pero por la noche no podía dormir pensando en su esposo, llegó al punto en dónde se comenzó a dar placer a si misma pensando en el.
Pasaron pocos años, hasta que llevo a su hijo con el doctor para saber cuál sería su don, un golpe muy fuerte fue saber que su hijo no podría cumplir su sueño de ser héroe, cuando llegaron a casa Izuku quien así lo había nombrado su madre, fue a su cuarto con la mirada baja, su madre lo iba a seguir cuando de repente sonó el teléfono.
•Hola Inko, como estás• se trataba de Hisashi quien hablaba algo raro para Inko pues no era día que llamaba.
•Yo me encuentro bien, pero tengo algo que decirte• estaba nerviosa, quería buscar las palabras adecuadas para decirle a que hijo era un quirkless
•Antes, puedo hablar yo, quiero decirte algo muy importante• Inko noto la seriedad en la llamada •Si, habla primero• estaba preocupada pues el no sonaba como habitualmente cuando llamaba •Lo siento• Inko no sabía por qué se estaba disculpando, no entendía el motivo •Por que te disculpas Hisashi• un rotundo silencio estaba presente, su corazón se aceleraba por que su esposo no hablaba •Lo siento, pero quiero pedirte el divorcio•
Estupefacta Inko tomo asiento en el sofá que estaba aun lado, acaso había escuchado bien, le había pedido el divorcio •P-Pero por qué quieres el divorcio• no sabía el porque, quería saberlo, que fue lo que había hecho, prácticamente habían estado cinco años separados uno del otro como para cometer un error, aparte ella le era totalmente fiel a su esposo, pero la respuesta que recibió no fue la esperada •Perdóname Inko pero, conocí a una mujer aquí, llevamos cinco años lejos y no pude resistir, así que pensé que sería mejor terminar nuestro matrimonio así, por nuestro hijo no te preocupes, te seguiré ayudando económicamente•
Era verdad lo que había escuchado, su esposo conoció a otra mujer estando casado, no lo podía creer, su mente aún no lo podía procesar del todo bien •Hablare con un abogado, arreglaré todos los papeles, perdóname no quise que esto acabará así• y con eso corto la llamada, la mujer nunca se espero una noticia de tal magnitud como esa.
Paso el tiempo y el abogado del que había hablado Hisashi fue a su casa con el acta de divorcio junto con una carta en dónde el abogado la leyó, en dónde otorga la casa en dónde se encuentran viviendo a su hijo Izuku pero aún al ser menor de edad la encargada de llevar todo será Inko, por lo que de un techo no tendrán que preocuparse, ahora la mujer tenía que pasar por dos noticias fuertes para ella, el tratar de superar la falta de don de su hijo y su procesos de divorcio, los años pasaron y se quedo con el pensamiento de que todo había sido por su culpa.
Quedarse con ese pensamiento durante varios años la hizo entrar en una fuerte depresión en dónde se le dificultaba ver a su alrededor, culpándose de todo y descuidado a su hijo por un tiempo, fue fuerte para ella superar todo, pero tenía que hacerlo, pues había visto a su hijo regresar un día de la escuela todo golpeado, ahí fue cuando se dio cuenta de su falta y ausencia que tuvo en unos pocos años en la vida de su hijo.
Cómo toda madre era imposible no preocuparse por su hijo, todos los días sin falta alguna le preguntaba cómo eran sus días en la escuela, como estaba o como le había ido en su día, claro fue un poco difícil pues se había ausentado un poco en la vida de su hijo y el daba respuestas como "me fue bien hoy" clara mentira por qué siempre regresaba con uno que otro rasguño.
Cuando su hijo entro a la secundaria se dio la tarea de recompensar el tiempo que no pasó con su hijo, los días, semanas y meses pasaron en dónde su relación ya era una normal y común, una relación de plática y todo, pero un día cambio, pues había regresado todo rasguñado y sucio, pero había algo en su rostro, como si hubiera llorado antes de llegar a casa, cuando lo vio entrar el le dio un fuerte abrazo mientras le decía que la perdonará, ella no entendía la razón pero le devolvió al abrazo y así llorando ambos juntos creando un momento emotivo para ambos.
Claro que sí quería llevarse mejor con su hijo tenía que contarle todo sobre su padre, ella esperaba que reaccionara mal pero fue mejor de lo que pensó, claro se enojo y frustró para a final llorar, el no podía creer que su padre se había ido después de que nació al final tomo la decisión de abandonar todo, su madre lo calmo mejor que pudo, funcionando.
Fue una gran noticia para ella cuando su hijo le había dicho que había despertado su don, quien sabe ni como pero estaba contenta por el, pero había nacido una preocupación, y si no sabía cómo usarlo o si tenía miedo de como funcionaba, eran esas y más preguntas las que rondaban por su cabeza.
Cuando había regresado de hacer su examen de admisión para la academia de héroes, lloro a cantaros cuando le habían dicho lo que había hecho, pensó por un momento que se quedaría sola y sin hijo, por lo que lo abrazo muy fuerte hasta que se había calmado.
Inko se sentía demasiado orgullosa por su hijo al verlo oficialmente con el uniforme de la mejor academia de héroes, lo vio irse, en la tarde le había contado todo sobre su día y todo lo que había ocurrido, asustándola por lo de la práctica.
A partir de ese momento, Inko no sabía que las cosas cambiarían la vida de su hijo, uno de los varios eventos fue la invasión en la U.S.J en dónde un grupo de villanos había logrado burlar la seguridad de la institución con la finalidad de aniquilar a All Might llevando con ellos una bioarma conocida como Nomu, se tuvo la gran suerte de que ningún alumno sufriera algún daño o algo, pues gracias a que uno de ellos pudo salir para pedir ayuda, All Might quien ahora era profesor pudo llegar a salvarlos, resultando con su profesor designado el único que había sufrido grabes daños.
Otra ocasión fue cuando se había ido a la agencia de un héroe, Inko no recordaba para que le dijo su hijo que iba, pero era para su formación, el se había ido a Hosu, cuando de repente un ataque de esas bioarmas por toda la ciudad de Hosu, mientras que Izuku se encontraba en un enfrentamiento contra el asesino de héroes Stain, en dónde resulto herido y con varios cortes, junto con dos de sus compañeros de clase y un héroe, fueron llevados al hospital aunque sufrieron heridas pudieron sanar muy bien.
Otro de los eventos fue, que la U.A había proporcionado un campamento a los alumnos en dónde entrenarían sus dones, pero la sorpresa fue ver que un grupo de villanos había encontrado la ubicación en dónde se encontraban provocando otra invasión, ahora llevando un grupo de villanos más fuertes, y una nueva bioarma otro Nomu pero este se veía diferente, la invasión termino en un completo desastre, pues su hijo Izuku había terminado con ambos brazos muy quebrados, varios alumnos lesionados, otros envenenados, uno de los héroes que estaba a cargo de vigilarlos desaparecido y un alumno secuestrado, fue el mayor golpe que había sufrido la U.A.
Inko estaba desesperada, ya no podía confiar en ellos, como estaba segura que no tendrían otro ataque sorpresa, como podría confiarles la vida de su hijo, estaba tomando la decisión de sacar a su hijo de la U.A, pero su profesor designado y quién entonces era All Might estaban enfrente de ella, pidiendo su permiso para que su hijo fuera a vivir en los dormitorios creados para ellos, con el fin de protegerlos.
Inko no aceptaba la idea de que el se fuera, ya no confiaba en ellos, pero la mirada de su hijo, el como ahora que podía hacer realidad su sueño de ser héroe la ablandó, después Toshinori o All Might se puso de rodillas con la cabeza pegada al suelo, pidió el completo permiso para que permitiera que su hijo fuera a los dormitorios, al final acepto la proposición de que se fuera.
Ella le ayudo a empacar sus cosas, ver cómo todo estaba en cajas le estaba haciendo que su corazón latiera más rápido, no podía creer que su hijo tendría que dejar la casa más rápido de lo que llego a pensar.
•No te preocupes mamá, conseguiré permisos para venir a verte, no me gustaría dejarte sola• Izuku se acercó a su madre para abrazarla y ella le devolviera el abrazo •No es eso, bueno si pero aparte, no creí que te irías tan pronto, me preparaba para que te fueras de la casa pero hasta que terminarás tus estudios nunca pensé que te irías antes• a Inko le estaba dando ese miedo que se le conoce como el "nido vacío" aquel miedo que da cuando los hijos tienen que dejar la casa y ahora tendría que mantenerse como mucho tiempo antes.
•Yo tampoco pensé en irme así mamá, pero así es como lo requieren las cosas, en verdad me siento mal por dejarte sola• en parte no quería irse, dejaría a su madre sola, pues desde que nació estaban ellos dos, creería que su madre no podría estar bien •No te preocupes hijo, trataré de no aburrirme sin ti• con ello terminaron de empacada las cosas para después esperar el camión el cual se llevaría todo, así despidiéndose de ella para irse a los nuevos dormitorios.
Inko ahora estaba sola en casa, el silencio era muy diferente a cuando estaba con su hijo, era una especie de silencio muerto algo que no le estaba gustando y eso que apenas era la primera noche, estaba tan acostumbrada a estar con su hijo en casa, tardaría un tiempo en acostumbrarse.
Las mañanas ahora eran diferentes, pero aún así tenía que hacer lo de costumbre solo con unos cambios, salía a trabajar como siempre, pero ahora no tendría que hacer el desayuno, la comida solo será para uno al igual que la cena, como una vida solitaria, pero no todo era malo, su hijo consiguió visitarla en el primer fin de semana, llegando con un pastel para que ambos comieran, era una buena tarde, ya cayendo el sol tenia que irse pues la U.A había designado un toque de queda para que los alumnos estuvieran en los dormitorios en un horario seguro, por lo que tuvo que despedirse y así regresando a lo que volvía a ser su semana.
Desde que había entrado en depresión había dejado de lado el hábito de masturbarse, pero ahora que se sentía sola al llegar a casa, el aburrimiento constante y en ocasiones el estrés del trabajo, la llevo de nuevo a masturbarse, en las noches que se encontraba acostada en su cama se retiraba sus pans que usaba para dormir para llevar sus manos a su intimidad y darse placer, al comienzo solo lo había dos veces por semana, pero como fueron avanzando los días lo había diario en las noches.
Luego después de algo de tiempo había ocurrido otro problema, una misión para enfrentar a una asociación Yakuza en dónde su hijo estaba presente, la misión fue transmitida en vivo a partir de la pelea, en donde la heroína Ryukyu había optado su forma dragón, Inko vio con atención la televisión y vio claramente el momento en el que su hijo salió disparado hacia el cielo junto con una especie de monstruo, Inko se preocupo demasiado ya que la apariencia de Izuku era diferente.
Terminando la pelea fue notificada por su hijo que se encontraba en el hospital, sin dudarlo dos veces salió corriendo a verlo y saber si se encontraba bien, ahí se dio cuenta que gracias a la niña que salvaron que de eso constaba la misión, le ayudo con sus brazos y todo su cuerpo, la niña conocida como Eri fue quien lo ayudo pues con su don de rebobinar regresaba los huesos a su estado antes de explotar y ayudándolo también a estar como era antes de ciertos problemas.
Después de que dieran de alta a su hijo y este tuviera que regresar a los dormitorios, ella regreso a su casa en dónde nuevamente estaba sola, en una de las noches en donde se autocomplacía le llegó a su mente la imagen de su exesposo, pero de repente el rostro de el había cambiado al de su hijo, ella abrió los ojos de repente y se había dejado de tocar, acaso había pensado en su hijo mientras se tocaba, salió del cuarto hacia el baño para lavarse las manos y después la cara, no entendía si fue verdad o mentira que había pensado en su hijo mientras hacía eso.
Recordó un día, antes de que su hijo se fuera a los dormitorios, ella había entrado al baño a hacer sus necesidades pero se le había olvidado que su hijo le había dicho que se metería a bañar, cuando entro ahí vio a Izuku con su torso al descubierto y usando solo unos bóxer •Perdón mamá ya casi termino• se lo había dicho con tranquilidad pues era su madre, pero para ella su hijo ya no era un niño, ya era casi un hombre, ella miro directamente el abdomen musculado de su hijo, y dio una mirada rápida a su entrepierna~ notando un gran bulto, inconscientemente cruzo las piernas no tenía idea del porque, Izuku tomo la toalla y salió del baño dejando sola a su madre.
Ahí fue cuando ya comenzó a ver inconscientemente a su hijo ya no como lo que era, si no como un hombre, no como el que ella habría criado, uno diferente, uno por el cual podía sentirse a traída, desde que pasó eso aquella noche no paraba de tener ese tipo de pensamientos, pensaba que estaba enferma, que clase de madre pensaría así de su hijo, busco por todas partes alguna pista de lo que le estaba pasando, hasta que encontró en internet lo que es el "Amor Filial".
Había encontrado varios conceptos relacionados, pero ninguno le daba la respuesta que buscaba pues le daban muchas vueltas hasta que encontró uno, en dónde hablaba sobre una relación más profunda entre familiares, el concepto que había encontrado y le dio su respuesta fue uno griego, que habla que ese tipo de amor está relacionado con el Eros, Philia y Storge.
Indagando más en su búsqueda encontró revelaciones sobre ese tipo de amor, mujeres que son madres revelando lo que trataban de ocultar, ahí fue cuando descubrió que varias mujeres tenían amoríos con sus propios hijos y otras revelaron que tenían sexo con ellos, no podía creer lo que acababa de encontrar, apagó la computadora y se retiró a preparar un café, su mano temblaba, en verdad estaba sintiendo eso por su hijo, pasaban los días y todo seguía igual, no pudo más y para ignorar sus pensamientos en la computadora había buscado videos porno para distraerse y liberar esa tensión, mientras se tocaba mientras veía el vídeo, su mente jugo en su contra y había imaginado que los que estaban en el vídeo eran ella y su hijo.
No podía parar, su mente la había traicionado, estaba tan cerca de acabar que no podía parar, al final ella termino corriéndose mientras imaginaba que los del vídeo eran ella y su hijo, no pudo resistir más, finalmente había aceptado estar enamorada de su propio hijo, la soledad que había pasado en todo ese tiempo había hecho que lo amara como hombre y no como su hijo, pero le llegaron preguntas, demasiadas preguntas, como ¿Qué pensaran los demás allá afuera?, ¿Cómo pudo haber pasado todo eso?, ¿Cómo fue capaz de enamorarse de su hijo? Pero las preguntas que más rondaban por su cabeza no eran del que dirán los demás, si no de como pensara su hijo de ella.
¿Qué pensara de mi?, ¿Acaso me va a odiar?, ¿Le comenzaré a dar asco a mi hijo? Esa y muchas otras preguntas más rondaban por su cabeza, se dio el tiempo para procesar todo lo que le había pasado, continuo con su búsqueda de información y había llegado al contacto de una mujer, la cual como su caso se enamoro de su hijo y ahora eran esposos y con una hija totalmente sana, se armó de valor y se contacto con la mujer para reunirse y hablar.
Llegando el día no espero que la mujer llegara con su hijo-esposo, le pareció un poco incómoda la reunión debido a que llevaban a su hija, podía ver qué era una niña totalmente sana sin ningún daño ni nada, Inko pidió saber cómo fue el caso de ella y como había llegado a ese punto, fue una larga historia contada discretamente, pues aunque no lo parecería muchos ocultan ese tipo de relaciones y eran mal vistas, pero había respondido a todas las preguntas que le habían hecho, Inko al llegar a su casa fue directamente a su cuarto a pensar nuevamente las cosas, quería recordar el momento en que se enamoro de Izuku, de como dejo de verlo como un niño para verlo como un hombre a desear.
Ha pesar de haber aceptado que estaba enamorada de su hijo, seguía buscando información y muchas veces leía las revelaciones de las mujeres que confesaban los sentimientos que tenían por sus hijos, otras historias en dónde revelaban su experiencia sexual con ellos, algunas contaban con mucho detalle como era tener sexo con sus tres hijos, otras con dos y en su mayor parte con su hijo único, Inko era de esas mujeres con hijo único.
Ella tenia planeado decirle, no importaba que su hijo la odiara, no le importaba si su hijo se alejaba de ella, quiera decírselo de una vez por todas, pero en ese momento estaba pasando algo que nadie imaginaba que pasaría, su hijo fue llamado para ser apoyo en una operación de los héroes junto con varios de sus compañeros, pero nadie imaginaba que esa operación desataría la guerra entre héroes y villanos.
Muchos héroes y alumnos resultaron heridos, otros lamentablemente murieron en acción, pero para Inko ser informada que su hijo estaba en urgencias se preocupo demasiado, hizo a un lado esa atracción carnal para hacer presencia de aquel amor de madre, al llegar al hospital lloro del susto al ver a su hijo con ambos brazos dañados, no podía moverlos, sentía como el corazón se le salía, le preocupo demasiado, pero lo que hizo que se desmayara del total miedo fue que después de que lo dieran de alta, dejo cartas a todos diciendo que se iba de la U.A para "protegerlos", todo eso hizo que Inko se desmayara del miedo, muchos días llenos de preocupación por saber cómo estaba su hijo.
Hasta que uno día, el grupo de Izuku ideo un plan para regresarlo, pero necesitaban la autorización y su ubicación, muchos maestros pensaban que era un riesgo pero de cualquier forma lo harían, ellos lo enfrentarían pero solo los evitaba, finalmente pudieron llevaron a la U.A para que pudiera descansar, pero muchos civiles que se resguardaban ahí no lo querían, tenían la idea de que su sola presencia atraería a los villanos, todos los abucheos hacia Izuku hacían que Inko gritara y rogara que se detuvieran con lágrimas en los ojos, finalmente con ayuda de uno de ellos, las cosas se tranquilizarlo, por fin Izuku pudo dormir.
Los días pasaron e Inko se la pasaba al lado de su hijo, no quería que se fuera de nuevo, esa preocupación madre había que ella se quedará a su lado, pero aún no olvidaba esa atracción sexual y amorosa que sentía por el, quería decirlo, pero decidió guardarlo, pasaron los días hasta que se desató la continuación de la guerra en donde los villanos desataron su mayor poder, fueron bajas notables para héroes como villanos, pudieron detenerlos, y All Might estuvo cerca de morir, pero con un gran milagro fue salvado, la guerra acabo, el poder de All For One le jugó en contra, pues nadie espero un ataque que lo rebobinaría hasta hacerlo un feto, el poder que tenía su cuerpo no lo pudo soportar y termino por explotar, la cantidad de poderes le afecto y con su cuerpo no podía, con el muerto Shigaraki no podía seguir teniendo gran cantidad de poder.
Aunque intento salvarlo, el poder hizo que de desintegrará a cenizas, y acabando así la guerra, todos sintieron un gran alivio ante todo, pero Izuku sentía un gran peso, no quería que Shigaraki muriera pero al parecer era inevitable, aunque el no había causado su muerte, el sentía como si así hubiera sido.
El tiempo pasó y todo pudo regresar a la normalidad, la ciudad se reconstruyó trayendo así nuevas renovaciones, todos parecían tener un ambiente pacífico sin olvidar las cosas de la guerra, todos estaban contentos de que ningún amigo y compañero falleciera en la guerra y todos con sus habilidades mejoradas, pero había alguien que no era igual que antes, Izuku aún se sentía culpable por la muerte de Shigaraki, aunque muchos le dicen que no fue su culpa, el se pone el peso de que si.
Le dolía el pecho a Inko ver a su hijo muy decaído, por esos sentimientos de atracción que sentía por el hablaban muy poco, pero un día el fue a visitarla, ella noto como forzaba su rostro a una sonrisa, la tarde se la pasaron juntos y platicando sobre como les había ido en la semana •Hijo quiero hablar contigo• quería decirlo y este era el momento adecuado •Si mamá, que me quieres decir• estaba por decirlo, confesarle que lo ama como mujer pero no fue lo que en realidad paso •Me duele verte así, se que es duro para ti el superar esa situación, pero recuerda que tú no tuviste la culpa• Izuku no contesto, como si estuviera pensando que respuesta darle, tardo alrededor de un minuto que para ambos fue un tiempo eterno •Se que quieres hacerme sentir bien mamá, lo aprecio pero no me deja de dar vueltas en la cabeza de qué pude haber hecho algo• seguía insistente de que el era la razón y el culpable •Hijo tu mismo lo viste, el mismo poder fue que lo consumió, tu no tuviste nada que ver, tu intención era buena pero no siempre las personas lo reciben de buena forma•
La plática al parecer estaba surtiendo efecto, pues el rostro de Izuku parecía cambiar un poco •También recuerda esto hijo, tienes a varias personas que te admiran y no te olvides de esos pequeños que te adoran por como eres, no dejes que sus ilusiones por ti caigan• fue arriesgado decirle eso, pues sabía que tenía dos pequeños admiradores a los cuales les había salvado la vida, puede que funcione o no, pero tenía que decírtelo, Izuku recapacitó, su madre tenía razón, tenía a la pequeña Eri que siempre dice que quiere ser como el y al sobrino de Mandalay, Kota quien siempre dice que lo entrene para ser igual de fuerte que el, no podía permitir dejarse caer por una situación que no podía controlar o algo que no tenia reparación •Tienes razón mamá, no puedo dejarme caer por algo así, si quiero seguir siendo su inspiración tengo que ser fuerte si seguir adelante, muchas gracias mamá• Inko lo vio orgullosa, pudo presenciar como la inigualable sonrisa de su hijo volvía a su lugar.
Con el pasar del tiempo, la mujer pudo ver cómo crecía su hijo, aunque claro los jóvenes seguirían viviendo en los dormitorios hasta el día de su graduación, las actitudes de Izuku dieron un gran cambio, todos sus compañeros se sorprendieron al verlo disculparse, sobre todo con los dos niños a los que salvó y ellos respondiendo con un abrazo, llegó el día de la graduación en dónde todos estaban celebrando el gran inicio de su nueva vida ahora como héroes, Inko estaba presente al ver cómo ahora su hijo sería ahora nombrado como el héroe "Deku" por todos, estaba presente como madre, ese día era de orgullo familiar.
Inko e Izuku celebraron eso con una cena en un restaurante, todo pasó de maravilla, aunque claro en los pensamientos de la mujer, creía por momentos que estaban en una cena romántica, aunque haya pasado el tiempo ella no pudo olvidar esos sentimientos por su hijo, intento hacerlo queriendo tener una que otra aventura, teniendo citas en esas aplicaciones pero cuando llegaba el momento en el que el sujeto la citaba a un hotel, terminaba por dejarlo, también quiso intentar algo con Toshinori el maestro de su hijo.
•Perdóname Toshi, creo que esto no va funcionar como creíamos• decía la mujer al hombre que estaba sentado frente a ella, Inko lo había citado a su casa para hablar con el, o mejor dicho para terminar con el •Entiendo, y no te preocupes, no estoy enojado contigo es más te agradezco por al menos darme un poco de oportunidad en esto de una relación• quiso ir lento y Toshinori estaba de a cuerdo pero de alguna otra forma, el parecía no tener nada de experiencia en una relación y en ocasiones se equivocaba, pero por más que hacía Inko no podía olvidar esos sentimientos hacia su hijo.
Aunque muchos dirán que con el tiempo todo se olvida, algunos tendrán la razón, otros se equivocaran totalmente, pero hay ciertas personas que no sienten el tiempo, que definitivamente dirían "yo me acuerdo cuando vi esa película" y otro le contesta "oye salió hace ocho años" ahí es el momento en el que sienten el tiempo, pues Inko era de esas personas, Izuku su hijo ya era un adulto por completo.
Cuando ya pudo tener su agencia muy pronto pues aún no pasaba de los veinticinco años vendió la casa que le dejo su padre para comprar una mucho más grande, fue una gran sorpresa para su madre •Hijo no es que cuestione tus decisiones, pero sin la casa ¿En dónde viviré? Tu me dijiste que podía vivir ahí• está ansiosa y con miedo, aunque ya era una mujer mayor, no se le notaba casi nada, tenia miedo que la llevaban a una casa hogar para adultos mayores.
Inko en ocasiones le pedía discretamente a Eri quien ya había crecido, ayuda para rebobinarla y quitarle unos pocos meses de vejez, para así no se notará su edad, lo típico de una señora en crisis de la menopausia •No te preocupes mamá, pues en esa casa no hay espacio• Inko se quedó en duda, para que, si no tenía muchas cosas, solo lo necesario que tenía y ya •Espacio para que, si puedo saber• en eso Izuku saco dos juegos de llaves de su bolsa, y una de las llaves de la dio a su mamá •Para los dos mamá, compré una casa y quiero que vallas a vivir conmigo• fue una gran sorpresa, que su hijo le pidiera ir a vivir con el, por un momento en su mente paso la idea de ir a su nuevo hogar siendo pareja, algo que le causó mucha ilusión a Inko.
Con ayuda de un camión de mudanza llevaron todas las cosas de Inko, y cuando llegaron bajaron todo, aunque algo curioso, ella quería llevar una caja y no quería que nadie la tocará, ni cuando se fueron ni cuando llegaron, le pareció algo raro a Izuku •No quieres que te ayude con esa caja mamá• se acerco a su madre, aunque cuando le hablo ella dio un pequeño salto de susto •N-No hijo, yo me encargo de esta caja, solo dime en dónde está mi cuarto• algo raro por parte de ella según Izuku, para el casi no se le notaba nerviosa, por lo que le dijo cuál sería su cuarto, en cuanto le dijo, fue casi corriendo hacia donde le había dicho.
Al llegar abrió con cuidado la caja, reviso de que aún estuvieran bajando las cosas para que no la vieran, al abrir la caja su rostro se sonrojo enormemente, pues dentro de la caja de encontraban todos su juguetes sexuales, los que ha estado usando para cumplir sus fantasías con su hijo, y no quería que lo descubriera, no ahora. Pasaba el tiempo y no podía evitarlo, por las noches discretamente sacaba uno de sus juguetes y se masturbaba, aunque una noche paso algo diferente.
Después de darse placer fue al baño, pero al regresar vio la puerta del cuarto de su hijo entre abierta, pues el baño estaba en el mismo pasillo que el cuarto de su hijo, pudo ver su la luz de su cuarto estaba encendida, sin pudor alguno se asomo por la apertura para ver qué estaba haciendo su hijo y abrió en grande sus ojos al ver que estaba haciendo, pues hace tiempo se le hizo raro que hubiera desaparecido una de sus bragas, pero ahora al ver a su hijo, todo estaba claro.
Izuku se encontraba sentado a la orilla de su cama masturbándose, pero con algo enrollado en su miembro, resulta que el fue el responsable de la desaparición de las bragas de Inko, al parecer las usaba para masturbándose, y en esa noche no había cerrado bien la puerta de su cuarto, ahí fue cuando Inko decidió mirar y se encontró con esa sorpresa.
Resulta que tiempo atrás, cuando los héroes ganaron la guerra y todo se estabilizó, Inko había decidido hacer más ejercicio para recuperar su vieja figura y lográndolo, por alguna extraña razón Izuku comenzó a ver a su madre como una mujer atractiva y atrayente, pensó que se estaba volviendo un degenerado y buscaba la forma de olvidarse de esos pensamientos, pero paso por el mismo proceso que Inko, pero fallando, quiso intentar una relación con una chica pero no funcionó más por su lado tímido y friki que no sirvió, paso el tiempo y seguía igual que Inko, hasta el momento actual, en dónde le dijo que viviera con el, así creyendo que podía tener una oportunidad con su madre, aún creyendo que era un degenerado y que su madre podría abandonarlo.
Estando en el momento actual, Inko tomo valor, era ahora o nunca, enderezándose y solo teniendo puesto sus bragas y una pequeña camiseta que cubría sus pechos sin sostén hasta medio abdomen, entro al cuarto de su hijo, sorprendiéndolo en plena acción •M-Mamá no es lo que crees• asustado y con su madre enfrente de el, no podía salvarse ni poner excusa, ella lo estaba viendo claramente como se masturbaba con sus bragas.
Inko se acerco lo suficiente como para tomarlo de los hombros y tirarlo a su cama, ella se subí sobre el sentándose en su estómago •Hijo ya no puedo ocultarlo más y me sorprende que parezca ser mutuo• algo sorprenderé para Izuku, nunca llegó a pensar que podía llegar a esta situación y menos con lo que acababa de pasar, espera acaso dijo "mutuo" fue lo que llego a pensar Izuku, algo que en sus sueños solo pasaba y ahora era real •Hijo no sabía cómo decirlo, desde que dejaste la casa para irte a los dormitorios, se sentido algo por ti, me comencé a ser atraída por ti, como una mujer desea a un hombre, la soledad que me dejaste fue el detonante de mi deseo a ti• lo dijo, por fin lo dijo, estaba sentada sobre el, con el miembro erecto de su hijo rosando su trasero siendo el único impedimento sus bragas.
•Mamá, yo tampoco puedo evitarlo, después de la guerra, y el como me ayudaste, empecé a sentir algo, creí que era un degenerado por sentir algo por mi mamá, pero veo que es mutuo• por un momento dejaron el sentimiento carnal para confesarse, para decirse la verdad, al parecer los dos se consideraban degenerados por sentir eso por su Madre/Hijo pero lo dijeron, y se sintieron bien al saber que eran correspondidos •Pero mamá, que van a pensar haya afuera sobre nosotros• fue callado por uno de los dedos de Inko que se poso en los labios de el para ser callado •Eso no debe de importarnos y aunque no lo creas, los amores entre madre e hijo son mucho más comunes
Una vez que se confesaron, la mujer recordó que su hijo se estaba masturbando, dando una mirada hacia atrás vio que el miembro de su hijo seguía erecto y mucho más grande desde la vez que vio en su ropa interior •Ahora que lo recuerdo, alguien estaba teniendo su momento de placer• dijo Inko mirando directamente a los ojos a su hijo, haciendo que se sonrojara y el involuntariamente tomo las piernas de su madre haciendo que ella se sorprenda •Sabes, hay muchas cosas que hacen las madres con sus hijos en situaciones como estás• ella lentamente se fue acercando las rostro de su hijo para conectar sus labios con los de el, se bajo de el para estar a su lado y llevo una de sus manos a su miembro erecto, comenzando el movimiento de subir y bajar.
Inko fue la que intensificó el beso haciendo que escalofríos recorrieran la espalda de Izuku, la mujer rompió el beso y también dejo se mover su mano •Ahora qué recuerdo, alguien merece ser castigado por haberse robado mis bragas para hacer otras cosas• ahora Inko estaba dando rienda suelta a sus emociones carnales, ella se levantó de la cama de su hijo y fue a la puerta, Izuku preocupado se levantó rápido •Mamá a donde vas• la mujer se detuvo y volteo a verlo •No te preocupes cielo, mami no tardará• hablo de forma coqueta hacia su hijo y salió del cuarto.
No tardó mucho en regresar pero ahora traía una ropa diferente, unas medias y mangas que tenían un diseño de manchas, al estilo de vaca, un mandil semitransparente en dónde se podían casi ver los pechos y se notaba que en dónde estaban sus pezones tenían cinta en forma de cruz tapándolos, pero se notaba que estaban erectos, cuando entro al cuarto de su hijo, hizo notar que ya no eran una familia normal, ahora eran amantes.
Se fue acercando lentamente a dónde estaba Izuku hasta estar cerca de el •Hijo no sabes por cuánto tiempo he estado reprimiendo todo esto• se colocó de rodillas frente al miembro erecto de su hijo, después de mucho tiempo por fin tenia uno frente a sus ojos y al parecer para ella, de un buen tamaño, llevo su mano a la masculinidad de su hijo para volver a hacer los movimientos de arriba y abajo continuamente, Izuku comenzaba a tener escalofríos recorriéndole la espalda cuando repentinamente sintió su miembro húmedo.
Inko había metido aquel miembro dentro de su boca, comenzando a darle a su hijo sexo oral, ella movía su cabeza de arriba abajo, dándole otro sentir a Izuku, inconscientemente el la tomo de su cabeza para levantarse y comenzar a mover sus caderas, sorprendiendo a Inko, pero en lugar de hacerla enfadar lo que hizo fue excitarla aún más, pues en sus fantasías anhelaba que su hijo la tomara así como lo estaba haciendo, debajo de su mandil semitransparente no tenía puestas ningunas bragas, haciendo que sus fluidos cayeran al suelo manchándolo, Izuku cada vez empujaba su miembro dentro de la boca de su madre provocando que le hiciera una garganta profunda, lágrimas de placer comenzaban a salir de sus ojos, sonidos ahogados comenzaron a escucharse, y por fin la primera carga había salido.
La mujer podía sentir como bajaba la espesa carga de su hijo por su garganta, aún con su miembro dentro de su boca, cuándo termino de beber lo que su hijo había liberado, se corrió manchando el piso de sus fluidos •Se sintió increíble mamá• dijo Izuku quien por primera vez había sentido una mamada y una garganta profunda •Y no sabes lo que aún tengo por hacer• le contesto Inko, corazones se habían formado en sus ojos en forma de lujuria, por fin podía hacer lo que siempre soñó con su hijo.
Ahora estaban en la posición del 69 ella arriba de el dándole otra mamada con garganta profunda mientras que el debajo de ella lamía el interior de su coño, Inko podía sentir como la lengua de su hijo entraba y salía de ella, sus gemidos eran ahogados por la polla de su hijo dentro de su boca, los movimientos hacia adelante y atrás por parte ambos hicieron que se corrieran encima del otro lo más rápido posible, teniendo una nueva posición Izuku estaba acostado boca arriba mientras su madre comenzaba a cabalgaron, subía y bajaba dando pequeños brincos.
Inko podía sentir como la polla se su hijo estiraba todo el interior de su coño •Vamos hijo, moldea este coño con tu gran polla, consiente este abandonado coño• gritaba de placer mientras que el comenzaba a dar estocadas hacia el interior de la mujer •Vamos Izu agarra el culo de mami, apriétalo moldéame el coño• y así fue, Izuku llevo sus manos a las nalgas de su madre para darles un fuerte apretón provocando un fuerte gemido de placer, mientras le apretaba el culo a su madre le daba embestidas seguidas que le producían a Inko varios orgasmos seguidos.
El momento estaba llegando, Izuku estaba poco de correrse pero no sabía que hacer •Mamá me voy a correr, dentro o afuera• Inko con la lengua de fuera, sus ojos con forma de corazón y sus gemidos a todo volumen pudo contestarle a su hijo •Dentro mío Izuku lléname con tu semen, lléname todo lo que puedas• ahora ella estaba en la posición de perrito o en cuatro mientras que su hijo se la follaba por detrás, finalmente Izuku se corrió llenando el coño se su madre de semen •Sii~ el semen de mi hijo me está llenando~• fue lo que dijo Inko antes de caer agitada a la cama, Izuku saco su miembro ya no erecto del coño de su madre para después comenzará a salir todo el esperma eyaculado dentro de ella, a partir de esa noche, la vida de ambos cambio.
Tomaron nuevas decisiones con respecto a su nuevo estilo de vida, y como la casa que había comprado Izuku estaba un poco alejado de la ciudad, no tenían problemas con los gemidos que hacía Inko, pues nadie rondaba cerca como para escucharlos, todo cambio y entre ellos ya se decían sus nombres, más Izuku que ya no la llamaba "mamá" sino Inko o amor, e igual para ella, o lo llamaba Izuku o querido, también Inko decidió que mientras no tuvieran visitas pudieran andar en poca ropa por no decir que podían andar desnudos si quisieran, y así comenzó, pero antes de eso, Izuku instalo un sistema de calefacción para las ocasiones que llegaba en frio y así no tuvieran que ponerse ropa durante la temporada.
Inko llamo a Eri para que le ayudará •Digame cómo puedo ayudarla señora Midoriya• decía una Eri ya crecida y quién fue adoptada por Shota Aizawa •Por favor querida, dime Inko y quiero pedirte un gran favor• Eri accedió a ayudarle a hacer un cambio, y valla que fue un gran cambio, Izuku llegó a su casa anocheciendo había tenido un día largo en su agencia y al llegar a casa se había topado con una gran sorpresa •Como estás querido, tuviste un día pesado, deja que mami se haga cargo de tu estrés• Izuku se sorprendió al ver a su madre con una apariencia mucho más joven que antes, está solo estaba usando un mandil de cocina y lo demás no tenía nada de ropa.
Ahora se encontraba Izuku sentado en el sofá mientras Inko estaba de rodillas frente a el haciéndole una paizuri •Asi que le pediste a Eri que te rebobinaría al punto de tener la apariencia de mi edad• decía un excitado Izuku al ver cómo su madre usaba sus pechos y su boca, Inko se sacó la polla de su hijo para contestarle •Así es, y ahora podemos tener nuevas formas de sexo y también tener una familia
Así comenzando una nueva rutina en sus vidas en dónde no había momento en dónde estuvieran teniendo sexo, meses después de aquello por fin había llegado el día en dónde Inko estaba ovulando, en dónde tuvieron sexo muchas veces en toda la noche •Sii~ vamos querido inúndame el coño con su semen, embarazarme, consigamos un hijo• decía eso y muchas otras cosas más, hasta que una semana después se confirmo que termino embarazada.
Inko no había sentido esos síntomas de embarazo después de haber dado a luz a Izuku, y después de casi treinta años y rebobinar su cuerpo, volvía a sentir aquellos mareos, pero eso no le impedía a la mujer experimentar el sexo estando embarazada, tiempo después Inko pudo dar a luz a un par de hermosas gemelas totalmente sanas, sería difícil explicar la situación de su familia, pero lo haría de cierta forma, y tal vez consideraría unirlas formalmente a la familia incestuosa, pero eso sería para otra ocasión.
Todo esto, formó una nueva familia, teniendo un nuevo esposo siendo su hijo, teniendo dos nuevas hijas, y una familia feliz, todo eso se logró entre un Amor entre madre e hijo.
Final de Amor entre madre e hijo.