Diversión | Kookmin (Boypussy)

Summary

Jimin solo quería divertirse con sus amigos Jungkook solo quería divertirse con Jimin Ambos tuvieron que cambiar sus planes...

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Unico

Se encontraba sentado en su despacho, observando todo desde la segunda planta del club que le pertenecía. Era viernes, por lo que había más gente de lo normal en el lugar.


Chicos y chicas que recién cumplían la mayoría de edad y que estaban ansiosos por probar su libertad, tomando bebidas alcohólicas por primera vez, observando si tenían algo de suerte para encontrar alguien con quien pasar un buen rato, o ¿Por qué no? Quizá una buena noche. Los más atrevidos incluso se animaban a probar sustancias que potenciaban sus sentidos, les daban un subidón de energía y adrenalina y se sentían tan listos para continuar la fiesta hasta el amanecer.


También asistían al lugar hombres y mujeres no tan jóvenes, en su mayoría, buscando una presa para cazar, como si fueran depredadores.


Jungkook sonrió.


De entre todos los depredadores que se podían encontrar en ese lugar, él era el mejor y más peligroso sin duda. Estaba claro que su fortuna y el éxito del lugar no se debía solo a su gran localización en el centro de la ciudad ni a la buena música, sino a su inteligente forma de hacer negocios.


Para todos, Jungkook era un empresario más de la ciudad de Seúl, dueño de un par de bares de lujo donde la gente acudía a experimentar, a deshacerse de su estrés diario por aunque sea un momento. Para quienes lo conocían realmente, Jungkook era más que eso, era el jefe de la mafia, que usaba su bar como coartada y obtenía múltiples beneficios con ello.


Ese día en especial, comenzaba a aburrirse un poco. Estaba buscando un buen chico para divertirse, le sobraban voluntarios pero eso no era lo que él quería. Tenía que ser alguien hermoso, con un cuerpo increíble y sobre todo, virgen. No había algo que le gustara más que desvirgar jovencitas y jovencitos y desecharlos como si fueran trofeos de colección.


Estaba a punto de darse por vencido cuando lo vio. Era casi irreal, cabello rubio perfectamente peinado, ojos intensos que tenían la mirada más sexy que jamás había visto, nariz pequeña y bonita, pero sobre todo, los labios más jodidamente besables y follables de todo el puto planeta.


El chico estaba bailando con su grupo de amigos, se veía bastante divertido y relajado, moviendo sus caderas al ritmo de la música mientras cantaba a todo pulmón mezclando sus gritos con los de toda la multitud.


Jungkook no podía apartar sus ojos de él, tenía algo que podía considerar casi magnético. Iba vestido con un bralette negro, que ajustaba sus enormes tetas haciéndolas resaltar cubiertas de encaje. Su ombligo tenía una perforación, usaba una pieza que colgaba una cadena alrededor de toda su cintura y terminaba en forma de estrella en el centro. Usaba además una falda que dejaba poco a la imaginación, a duras penas podía cubrir su enorme y redondo culo y sus piernas eran gruesas y torneadas. Jungkook se imaginó siendo rodeado por ellas mientras lo embestía y su polla dio un salto de emoción comenzando a despertar.


Decidió que había encontrado a su presa del día y bajó para conseguir su premio.


Comenzó a mezclarse entre la pista de baile, sonriendo a algunas personas que lo veían embobados y rechazando amablemente a otros que intentaban tocarlo. No le fue difícil llegar hasta su objetivo y fue directo a poner sus manos en esa estrecha cintura que tanto le atraía.


—Hola bonito.—susurró con voz ronca en el oído del chico.—¿Puedes decirme cuál es tu nombre? ¿O prefieres que vayamos directamente a follar y nos saltemos la presentación?


El chico puso sus ojos en blanco. Estaba tan harto de los tipos que creían que iba a caer en sus coqueteos baratos. ¡Él solo quería bailar con sus amigos! Y quizá beber una copa o dos, pero ¡Solo eso!


—Me llamó Jimin, pero no estoy interesado en nada que tenga que ver contigo. ¿Por qué no te pierdes y buscas alguien más a quien molestar, hmm?


Lejos de ofenderse, Jungkook se excitó con el rechazo. Estaba casi seguro de que este chico era virgen y él iba a lograr llevarlo a su cama esta noche.


—Vamos bonito, apuesto a que podemos divertirnos mucho si me dejas, solo tienes que decir que sí y yo me encargo del resto.


Jimin lo observó de pies a cabeza. Realmente era un tipo atractivo. Alto, fuerte, con un cuerpo grande marcado con músculos en los lugares correctos. Tenía el cabello negro, largo y desordenado, además de unos ojos tan negros como la noche e igualmente brillantes. Sus labios eran sexys y tenían una perforación en ellos. Cualquier otro día Jimin habría estado emocionado por decir que sí pero no hoy, hoy solo quería celebrar su cumpleaños número 20 bailando, así que tuvo que reiterar que no estaba interesado.


—Escucha, galán, apuesto a que debes tener muchas otras opciones que estarán encantados de aceptar, pero no es mi caso, así que te pido amablemente, por última vez que me dejes en paz para poder seguir celebrando.


Una vez dicho esto, el chico se dió la vuelta, un poco altanero, para ir a su mesa junto con sus amigos.


Jungkook sonrió al verlo alejarse mientras susurraba para sí mismo:


—De acuerdo bonito, lo intenté por las buenas.






...........



Jungkook caminó a la barra donde su amigo Seokjin estaba sirviendo tragos y pidió un martini.


—Chico difícil. ¿Eh?— preguntó su amigo, que había visto todo desde su lugar.


—Intentaba ser un caballero pero no me deja más opción— dijo Jungkook dando un trago a su bebida y sonriendo cínico.


Seokjin negó con la cabeza mientras sonreía también. Su amigo era increíble, podría jodidamente tener a quien quisiera y siempre prefería andarse con sus juegos.


La noche siguió avanzando y Jungkook observó como poco a poco los amigos que acompañaban a Jimin comenzaban a despedirse hasta que solo quedaba él en la mesa, aparentemente esperando algo.


El pelinegro decidió entonces que era su momento de actuar.  Se acercó con precaución y en cuanto Jimin lo vio le dijo:


—En serio, ¿Cuántas veces tengo que decirte que no?


Sonrió lo más inocente que pudo y respondió


—Ya me ha quedado claro, es solo que veo que ya no tienes compañía. Esta vez solo quiero charlar, ¿Qué dices?


Jimin lo pensó unos segundos. Realmente no tenía nada que perder, sus amigos se habían ido ya y él solo estaba esperando a que su taxi llegara para poder ir a casa, así que aceptó.


Jungkook hizo una seña para que les llevaran dos bebidas más y aprovechando que Jimin estaba distraído viendo su celular, disolvió en la copa del rubio una sustancia que servía para excitar rápidamente a las personas.


Jimin dio un par de tragos a su bebida y agradeció a Jungkook por él, además comenzó a contarle que se había divertido tal y como lo había esperado. Jungkook estaba más que interesado pues sabía que solo tenía que esperar unos minutos antes de hacer el siguiente movimiento.


Jimin comenzó a sentir mucho calor de repente, además de sentir sus pezones erectos y sensibles y su coño comenzó a humedecerse al mismo tiempo que su respiración se agitaba. No sabía que le pasaba pero se sintió un poco asustado.


—Vaya, bonito, ¿Estás bien? Te has puesto demasiado sonrojado—preguntó Jungkook como si no supiera lo que pasaba.


—Sí, yo.... En realidad no sé qué me sucede pero creo que llamaré a uno de mis amigos para que me acompañe, no me siento muy bien—respondió Jimin entre jadeos con una mano en su pecho.


Jungkook supo que era el momento.


—Podrías hacer eso—dijo mientras se acercaba a él lentamente— O también podríamos divertirnos juntos — dijo mientras comenzaba a acariciar los muslos de Jimin.


—¿De qué hablas? Dijiste que habías entendido que ahhh— no pudo terminar la frase sin un gemido, cuando sintió la mano del pelinegro llegar hasta su entrepierna por encima de su falda, al mismo tiempo que suaves besos húmedos eran dejados en su cuello y sus clavículas.—Nno, no he cambiado de... ahhhh, opinión.


Jungkook sonrió pero no se detuvo. Jimin era tan terco, pensó. Con sus manos comenzó a amasar las enormes tetas del rubio y a pellizcar suavemente los pezones. Jimin comenzó a gemir más y negar menos, cayendo poco a poco en el encanto del más alto, que la verdad sabía lo que hacía.


Alternando la atención entre sus tetas y coño, Jungkook pensó que era suficiente y se lo tendría que llevar de ahí a un lugar más privado.


—Vamos bonito, me muero por estar dentro de ti de una vez por todas.— le dijo mientras lo cargaba sujetando su culo y haciendo que Jimin enredara sus piernas alrededor de su cintura.

Para este momento Jimin estaba demasiado perdido, su coño palpitaba necesitado y comenzaba a tirar sus jugos rogando por tener una gran polla dentro de el.


Mientras avanzaban, el más bajo comenzó a besar el cuello de Jungkook sin importarle si dejaba marcas, Éll solo quería frotarse y que lo llenaran, estaba tan necesitado.


Entraron desesperados en una habitación que el pelinegro tenía especialmente para estos casos y Jungkook no perdió el tiempo, comenzó a desnudarlo quitando primero el bralette. Una vez que la pieza estuvo fuera, las gordas tetas de Jimin rebotaron al ser libres.


—Mira nada más— griñó Jungkook con voz ronca—Se ven tan deliciosas— dijo e inmediatamente comenzó a chuparlas sin control, los pezones eran rosados y suaves y le dieron ganas de succionarlas hasta que saliera leche de ellas así que lo hizo, aunque claramente no salió nada.


Jimin no sabía que esto se sentiría tan bien. Le encantaba tener a Jungkook pegado a sus pechos así que llevó sus manos al cabello contrario para jalarlo más cerca de él mientras seguía gimiendo.


—Ahhh, ¡Sí! Ahhh, sigue, que rico.


—Pero mira que buena puta, no parece que hace solo unas horas estabas negándote —dijo el pelinegro mientras abofeteaba las tetas de Jimin y seguía desvistiéndolo.


El rubio se encontraba ahora solo con sus bragas negras de encaje y Jungkook pudo jurar que nunca había visto chico más perfecto.


—Sí soy una puta, quiero que me folles, por favor follame—dijo Jimin jadeando, agitado, mientras intentaba desvestir al más grande igual que lo hizo con él.


Viendo que Jimin era un desastre, Jungkook decidio desvestirse a si mismo y cuando los dos estuvieron completamente desnudos, el pelinegro lanzó a Jimin al colchon e inmediatamente se colocó entre sus muslos. Bombeó su polla un par de veces antes de comenzar a frotar el clitoris del rubio con la gran cabeza de su polla. Jimin seguia balbuceando perdido en su placer, pellizcando sus pezones y buscando mas fricción.


Jungkook volteó a Jimin como si no pesara nada, lo dejó boca abajo en el colchon mientras palmeaba las emormes nalgas a su gusto.


—Son enormes, me encanta como rebotan bebé.—dijo mientras las estrujaba en sus manos.


—Por favor —rogó Jimin.


—¿Por favor qué, nene?


—Por favor ¡Fóllame ya!


—Bueno, si insistes...—dijo el pelinegro mientras se alineaba en su coño.


Entró de a poco en el agujero que tenia a su disposición y pudo sentir como se llevaba la preciosa virginidad de Jimin.


—Joder —gruñó Jungkook— estás tan jodidamente apretado y ¿Sabes qué? Nadie mas va a follarse tu coño a partir de ahora, eres solo mio— dijo mientras comenzaba a moverse sin esperar a que Jimin se adaptara.


—Ahh, ahhh, ahhhh, estoy tan lleno. Ahhhh se siente tan bien. No te detengas.


Y claro que Jungkook no pensaba hacerlo, siguió moviendose, sacando su polla hasta dejar solo la punta dentro y volviendo a embestir con fuerza.

La vista que tenia era increíble, podia ver el punto exacto donde se unian sus cuerpos y escuchar como sus bolas se estrellaban con fuerza en el enorme trasero.


De repente enfocó su mirada en el rosado agujero que se veia tan vacío, no podia permitir eso asi que, sin dejar de follarse el coño del chico, metió un dedo en su ano y después otros dos que terminaron siendo tres mientras Jimin solo sollozaba y gemía por todo el placer que estaba recibiendo.


El mas pequeño estaba cerca de su orgasmo y ambos podian sentirlo, asi que el mayor aumentó sus embestidas y sin dejar de llenar sus dos agujeros, estimuló tambien su clítoris, haciendo que se viniera a chorros dando un grito ahogado.


Jimin estaba cansado, respiraba con dificultad y yacía en el colchón sin fuerza. Era muy hermoso de ver.


—Creo que voy a hacerte mio por completo, amor. —dijo Jungkook saliendo de su coño y posicionándose de inmediato en el agujero de su culo.


Presionó su polla allí, abriendose camino en el estrecho canal y sintiendo como la presión asfixiaba deliciosamente su polla.


—Jooodeeer, no voy a durar mucho más —gruñó frenético sin dejar de embestir mientras que Jimin, aun sin recuperarse de su orgasmo, estaba deshuesado solo siendo utilizado para el placer del pelinegro. —mío, eres mío— fue lo ultimo que dijo Jungkook mientras se corría, vaciandose por completo en el culo de Jimin.


Los dos quedaron exhaustos, tirados en la cama y Jungkook estaba feliz y satisfecho, ahora podría decir que tenía un chico mas para su colección, era el momento de irse.


Su mirada se dirigió a Jimin y supo que esta vez simplemente fue diferente.


—¿Estas bien, amor?—le preguntó a su pequeño rubio, acariciando su cabello.


—Sí —respondió Jimin adormilado— pero más vale que sea verdad lo que dijiste sobre ser tuyo.


Jungkook sonrió como nunca antes y respondió:


—Por supuesto, bebé. No pienso soltarte a partir de ahora.