One-shot's/Drabbles BakuDeku

Summary

Un pequeño espacio en dónde subiré escritos cortos de nuestra shipp favorita.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
13+

Pequeñas coincidencias.

Au omegaverse - DekuBaku



Decir que no estaba preocupada en ese momento sería una completa mentira, pues desde el momento en que se le fue informada sobre la situación de su único hijo, no ha dejado de pensar en ello, maldiciendo ese momento tener una junta muy importante con inversionistas nuevos.

Mientras uno de ellos hablaba, miraba discretamente la pantalla de su celular, leyendo cada uno de los mensajes que su amado Omega le enviaba para mantenerlo informado.

El embarazado gemelar de Katsuki se había adelantado por una semana, rompiendo fuente a las nueve de la mañana de ese día, y hacía solo unos cuantos minutos que había entrado a quirófano para realizar una cesárea y asegurar la salud de los tres. Entrando su esposo Izuku con ellos.

Y aunque confiaba mucho en Yagi, su amigo y médico, no podía evitar sentirse preocupada, trayendo a su memoria el cómo su pequeño hijo había llegado a ese mundo de la misma manera, aunque…

«—Ha dilatado lo suficiente para poder iniciar con el parto, solo que hay una pequeña complicación, él bebé viene al revés. Debemos realizar una cesárea para asegurar la vida de ambos, al ser un Omega masculino, el parto natural puede complicarse más en una situación así».

Fueron las explicaciones del médico cuando Masaru rompió fuente de igual manera, entrando al quirófano, dejándola a ella afuera sin saber nada de su Omega y su pequeño cachorro.

Fue un martirio para ella, fue desgarrador saber que su bebé se quedaría en observación, oler la preocupación de su Omega tampoco fue fácil.

Pero cuando tuvieron la dicha de tener al fin a su cachorro entre sus brazos, sintieron toda calma llegar a sus cuerpos.

«—Es una completa copia tuya».

Fue lo primero que dijo el castaño, viendo ese rostro pequeño y arrugado que no dejaba de hacer gestos. Cuando Mitsuki lo miró, sonrió de inmediato, comenzando a reír a carcajadas al notar sus facciones.

Era cierto, era idéntico a ella, aunque su segundo género fue Omega, como Masaru.

Verlo crecer poco a poco fueron momentos muy vagos en su memoria, pues estar en el trabajo había sido un gran obstáculo para presenciar momentos tan importantes en la vida de un hijo.

Y cuando menos se dió cuenta, allí estaba ese joven peliverde frente a ella pidiendo la mano en matrimonio de su hijo.

Fue algo doloroso, no iba a mentir, los años habían pasado tan rápido que ahora ver a su único cachorro formar su propia familia le causaba cierta nostalgia.

Pero estaba agradecida con la vida, estaba feliz de su unión, pues después de todo, Izuku no era ningún extraño para ellos, pues al ser hijo de uno de sus grandes amigos, lo hacía parte de la familia desde hace ya algunos años.

Y ahora, allí estaban, a nada de hacerla abuela.

En el momento en que su reunión terminó, no dudó en salir corriendo del lugar, dejando las despedidas formales a su secretario.

Al llegar al estacionamiento y subir a su auto, no tardó en marcarle por teléfono a su esposo, mismo que permaneció en la llamada durante todo el transcurso para informarle todo en caso de una notícia, ya sea buena, o mala.

Justo en el momento en que llegó al hospital, había recibido la grata noticia de que todo había salido perfectamente bien, sus dos pequeñas gemelitas, eran unas niñas sanas y hermosas, mientras que su cachorro, sería subido a piso en cualquier momento.

Todo había salido bien, y ella no podía estar más feliz.

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.

.


—Había olvidado lo pequeños que son los bebés — comentó Masaru fascinado al ver a sus dos pequeñas nietas.

Ambas, tenían el cabello rubio al igual que Katsuki, aunque se podían notar esas pequeñas onditas en sus mechones. Y por lo que se podía observar, solo una de las gemelas había sacado el color de ojos de su padre Alfa. Debían esperar un poco más para ver si alguna había heredado sus peculiares pecas.

Pero cualquiera que los viera, sabría quién es el gen dominante.

—Pequeñas coincidencias— murmuró divertida Mitsuki, tomando a una de las pequeñas entre sus brazos.

—¿Por qué dices eso? — preguntó Katsuki, mismo que cubría sus ojos con el dorso de su mano, pues seguía un poco agotado.

Izuku y Masaru, simplemente se habían quedado en silencio, esperando una respuesta.

—¿Qué? ¿Lo han olvidado?

—¿Olvidar qué? — cuestionó el castaño, cargando a la otra bebé al ver sus gestos, entendiendo que muy pronto desearían comer.

—Hoy es tu cumpleaños, Katsuki, tus hijas han nacido el mismo día que tú.

Ante las palabras de la rubia mayor, todos quedaron en completo silencio, mirándose los unos a los otros, mirando ahora a las pequeñas que luchaban por tomar el pezón de su madre.

—Lo había olvidado— musitó Izuku, rascando la comisura de sus labios al recibir una mala mirada de su Omega.

Riendo al ver a la pareja primeriza, Mitsuki se acercó a su querido hijo, dejando un casto beso sobre su frente.

—Feliz cumpleaños— le dijo—. Y también felicidades por tus hermosas cachorras— finalizó, recibiendo una pequeña sonrisa por parte de su cachorro.

Quizá su relación no fue la mejor de todas, quizá ese carácter explosivo que ambos tenían los hacía parecer distantes, pero la única verdad de todo, es que amaba a su hijo más de lo que una vez llegó a imaginar, y verlo ahora con su propia familia, era su bendición más grande.