Dolor Joven
Nos encontramos en un mundo que ya no volverá hacer el mismo, en un mundo donde los demonios existen gracias a que nacen del miedo de los humanos, mientras más personas tengan miedo de cierta cosa, como de las arañas, armas, cuchillos, espadas, etc. Hará que nazca un demonio que represente eso y mientras más personas le tengan miedo a ese demonio u objeto, más poderoso se volverá el demonio, algunos humanos ya aceptaron este hecho y tratan de ver cómo sobrevivir en este nuevo mundo, pero no todo es malo, pues con la llegada de los demonios, también llegaron los Devil Hunter, cazadores de demonios que son los e cargados de erradicar o capturar a los demonios, capturan a los demonios que poseen cierto tipo de inteligencia y los mantienen en celdas especiales, mientras que los demonios que son más poderosos y no poseen inteligencia similar a la humana, es preferible eliminarlos para evitar una posible masacre a nivel mundial.
Entre los Devil Hunter, existen varios humanos que tienen buenas habilidades en el combate, pero también existen los demonios con apariencia humana, se dice que estos demonios son más pacíficos con los humanos y solo son agresivos con otros demonios, de momento aún no se conoce la razón del porqué de este comportamiento, pero es una ventaja para los humanos tener demonios aliados, algunos de estos demonios con apariencia humana suelen tener ciertas diferencias, como un rostro con más ojos, piel pálida y ojos muertos, cabeza de reptil o insecto, lo que los ayuda a diferenciarse de los humanos reales, pues aunque estos demonios sean menos agresivos con los humanos, siguen siendo demonios, también están los poseídos, que son demonios que poseyeron el cuerpo de algún humano ya fallecido, un claro caso sería Power, que es el demonio de la sangre y poseyó el cuerpo de una mujer joven.
Pero al mismo tiempo existen los demonios que hacen contratos con los humanos, existiendo dos tipos de contratos, el primero es que el demonio le permitirá al humano utilizar parte de su poder siempre y cuando le dé algo a cambio, ya sea una parte de su cuerpo como un brazo, ojo, parte de su grasa corporal o en otros casos, años de vida. A su vez, el segundo contrato es uno más único, debido a que el demonio y el humano se harán un contrato que hará que el humano tenga alguna de las habilidades del demonio con quien hace el contrato, dándole la capacidad de envejecer lento y poder recuperarse de heridas mortales siempre y cuando beba sangre, pero para llevar a cabo este contrato, el demonio o el humano tiene que decir que es lo quieren lograr, como por ejemplo “Te dejaré usar mi poder, pero a cambio quiero que me ayudes a matar otro demonio o humano”
Haciendo de esta forma que nazcan los conocidos como los Híbridos, que son humanos con la habilidad de poder transformarse en demonios, pero para poder hacerlo deben de realizar cierta acción para activar su poder, un ejemplo sería Denji, el humano que hizo un contrato con el demonio motosierra y para activar su poder debe de jalar una pequeña cuerda de motosierra qué tiene en el pecho, aunque se espera que estos “humanos” estén del lado de los buenos y ayuden a los humanos, algunos de estos prefieren hacer la vista gorda y usar el poder que tienen para poder crear sectas o grupos criminales, en el peor de los casos suelen ayudar a demonios más poderosos, ¿con que objetivo? La verdad es que es difícil de saber, uno pensaría que, para eliminar a la humanidad, pero eso no tendría sentido.
Debido a que los demonios existen gracias a los humanos, de su miedo, por ende, si los humanos llegarán a desaparecer causaría qué el infierno, el lugar donde nacen los demonios, desapareciera debido a que ya no habría un miedo para poder crear más demonios, por lo que es normal pensar que las razones por las que ayudan a esos demonios debería ser algo más complejo o sencillo, pero de momento solo son teorías o especulaciones, debido a que jamás han podido obtener respuesta de los involucrados, ya que estos prefieren morir o suicidarse antes de dar información, causando aún más confusión entre los altos mandos y haciendo que esto sea más misterioso.
¿Por qué era necesario saber todo esto?
Porque es necesario saber en qué mundo viven estos humanos para entender lo que viene, se podía ver a una familia en un parque disfrutando de la tarde, era una pareja tradicional, un hombre y una mujer viendo como su hijo se encontraba jugando en un arenero con algunos de sus juguetes como palas y cubos de colores, a su lado se encontraba una niña de cabello corto, de color castaño rojizo claro y tiene un flequillo hasta los ojos y dos flequillos laterales más largos qué enmarcan su rostro, pero lo que llamó más la atención del niño era que los ojos de la niña eran extraños, eran de color dorado qué casi parecían los de un gato, con pupilas a circuladas acompañadas por todo alrededor del ojo, llevaba un vestido corto de color negro con líneas verticales en la parte de abajo de color blanco y gris, no tenía zapatos y parecía que no había tomado un baño por un buen tiempo.
La familia se había encontrado con la niña esa misma tarde en el parque, estaba escondida en un túnel del parque hasta que fue encontrada por el niño, quien empezó a preguntarle el por qué se veía tan mal, porque sus ojos eran tan raros y si quería jugar con él, la niña al inicio no supo cómo responder y estaba un poco asustada, pero fue perdiendo el miedo conforme iba jugando con aquel niño, los padres no eran ciegos, habían notado como se veía la niña y podían decir que era extraña, pensaron que alguien la había abandonado hay y se veía que no había comido bien en un tiempo, querían hablar con ella, pero esta siempre se escondía detrás de su hijo o de algún juego del parque, por lo que decidieron que era mejor dejar de intentar hablar con ella, ya que solo la estaban asustando, pero lo importante era que su hijo se veía muy feliz jugando con ella, y era normal, era hijo único y nunca tuvo a nadie con quien jugar, si bien tenía juguetes para pasar el rato, podían decir que se sentía solo, su padre trabajaba y su madre se quedaba en casa para cuidar de su hijo, pero había ocasiones donde este veía a lo lejos como otros niñas jugaban entre sí.
Su hijo nunca fue muy sociable a pesar de que pueda parecer lo contrario, fue algo tímido y no podía hablar del todo bien, algo que para sus compañeros de clase era algo digno de burla, haciendo que se sintiera mal y aunque la profesora se encargará de castigar a esos niños, el daño seguía estando ahí, pero eso no importaba de momento, su pequeño ahora estaba jugando con alguien más y se veía muy animado, eso hizo sonreír a la madre.
- ¿Y por qué tienes los ojos así? -pregunto el niño viéndola fijamente-
- Me has preguntado eso como 6 veces
- ¡Pero siempre me dices lo mismo!
- Es que es la verdad, yo nací así.
- ¿Y dónde están tus padres?
- No tengo padres -dijo la niña sin mucha importancia-
Al oír eso, el niño se sintió raro, parecía tratando de entender por qué una niña como ella no tenía padres, miro a todos lados viendo que eran los únicos en aquel parque, miro a la niña y frotó su mentón tratando de ver que podía decir, pero no le llegaba ninguna cosa, por lo que decidió preguntar algo más.
- ¿Como te llamas?
- No tengo nombre
Otra vez dejo al pobre niño sin palabras, estaba viviendo una difícil situación y no sabía que hacer, miro a sus padres pensando si ir a decirles lo que había oído, pero temía que hicieran que su nueva amiga volviera a huir, rasco su cabeza un poco estresado, forzando a su infantil pensamiento a buscar una respuesta, pero solo se le ocurrió una.
- ¿Y si yo te pongo un nombre? -pregunto el niño viéndola-
- ¿Me pondrías un nombre? -la niña le parecían brillar los ojos al oír eso- ¡Me gustaría!
- Bien... Déjame pensar...
El niño empezó a pensar en que nombre podía darle, aunque por un lado se sentía incómodo por hacer eso, sentía que estaba tratando a aquella niña como un perro al decidir cómo se llamaría, en eso recordó el nombre de una villana en una serie de héroes que veía.
- ¡Te llamaras Makima! -exclamó mientras la señalaba con una amplia sonrisa-
- ¿Makima? -la niña ladeo la cabeza-
- Si, es el nombre de una villana de una serie que veo, y siento que te vendría muy bien
La autoproclamada Makima, sonrió como nunca antes mientras empezaba a llorar, alterando a Issei y trato de calmarla, sin saber que Makima siempre había querido algo como eso, siempre había visto como las parejas que tenían niños los llamaban por su nombre, como ella nunca tuvo padres no tuvo a nadie a su lado y tampoco a alguien que pudiera ponerle un nombre o siquiera cuidarla.
- Y... ¿Como te llamas? -pregunto Makima mientras veía como el niño limpiaba sus lágrimas con cuidado-
- Me llamó Hyoudou Issei -dijo sonriendo- “Parece que no me hecho cuando me presente” -pensó Issei un poco extrañado-
Ambos niños jugaron hasta que los padres de Issei notaron como bajaba el sol por lo que llamaron a Issei para volver a casa, Issei asintió y se despidió de Makima mientras comenzaba a juntar sus juguetes, pero esta lo agarra de la camisa, el niño se giró viendo como Makima lo veía con tristeza y le decía que no se fuera, quería seguir jugando con él, pero Issei dijo que ya era momento de volver a su casa, sus padres lo estaban llamando, Makima bajo la cabeza suavemente decaída pero los dos no notaron cuando los adultos se posaron enfrente de ellos, causando que Makima se asustada y se escondiera detrás Issei, los señores Hyoudou tratando de calmarla diciendo que no le harían daño e Issei tuvo que abrazarla un poco para tranquilizarla, una vez Makima se calmó la madre de Issei pregunto dónde estaban sus padres y porque estaba hay.
Makima respondió que no tenía padres y que era un demonio, si bien Issei no le creyó, pues para él los demonios eran seres de aspecto horrible, los padres de él si le creyeron, eso explicaría el aspecto tan raro que tenía y en vez de asustarse, decidieron que lo mejor era cuidar de ella, pues sabían que los demonios de aspecto humano eran inofensivos y más ella que era solo una niña, sabiendo en el posible peligro en el que se metería si fuera encontrada por otras personas con malas intenciones, por lo que le ofrecieron a Makima la posibilidad de ir a vivir con ellos, de esa manera podría jugar siempre con Issei y este tendría por fin a alguien más con quien pasar el rato, si bien Makima no parecía saber que decir, ver como Issei parecía emocionado por la idea hizo que aceptará, haciendo que los cuatro fueran a casa, donde la señora Hyoudou se encargó de bañar a Makima y como no tenían ropa para ella, tuvieron que darle la sopa de Issei, lo bueno era que ambos parecían tener una edad similar debido a que la ropa no le quedaba tan apretada ni tan grande.
Issei por fin tenía un amigo con quien jugar y ver sus series favoritas mientras que Makima por fin había conseguido obtener una familia, incluso llegaron a ser tan unidos que dormían juntos, como Makima era un demonio muy joven, era obvio que ella jamás llegó a recibir una educación básica por lo que la señora Hyoudou fue la encargada de educar y enseñarle a la pequeña valores básicos y lo que todo niño a su edad debería saber, incluso lograron matricularla en el mismo jardín de niños al que iba su hijo para que así pudieran estar juntos, eso sí, siempre dejándole en claro a Makima que jamás debía de lastimar a otros niños o niñas, después de todo, aunque aún no supiera como usar sus poderes de momento, lo mejor que podían hacer era que no los usará para lastimar o intimar a otros, además de decirle que no le dijera a nadie que era una demonio, sino gente muy mala vendría con la intención de alejarla de ellos, cosa que Makimo entendió y decidió vivir como una humana, al menos hasta donde podía.
El tiempo pasó volando para ellos y tanto Makima como Issei llegaron a los 14 años de edad, cuando eso pasó los padres de Issei decidieron que era mejor que ambos jóvenes debían de dormir separados, al inicio Makima no lo entendió, no sabía por qué la estaban haciendo dormir en otra habitación alejada de Issei, la señora Hyoudou le explico lo que era la pubertad y como Issei sabía que Makima no era su hermana de sangre, era una posibilidad de que, pasara algo que no querían, Makima quería saber que era, exclamando qué ya no era una niña y quería que le dijeran las cosas más claras, porque su madre adoptiva suspiro derrotada y le explico los cambios hormonales de Issei y los cambios que ella debería tener si fuera una humana real, pero por lo visto al ser un demonio no pasaba por eso, pues de momento los únicos cambios que había tenido era que su pecho había crecido al igual que sus caderas, su voz se volvió un poco más dulce y la mirada que tenía ya no era tan fija, era más amigable y tierna, pero por lo visto ella no tenía el periodo e incluso se podría decir que los cambios hormonales tampoco los tenía.
Una vez todo aclarado, Makima se sonrojo de sobremanera al entender lo que podría ocurrir si ella e Issei seguían juntos, pero por alguna razón no le llego a molestar eso, esto fue debido por que fue el primer humano que habló con ella y la trató bien, ella antes no hablaba con los demás debido a que estos la evitaban por ser diferente y algunos niños tampoco querían jugar con ella, por lo que fue toda una sorpresa y una alegría ver como otro niño por fin quería pasar tiempo con ella, eso terminó haciendo que Makima empezará a sentir algo por Issei, si bien al inicio pensaba que era amistad por ser la primera persona con la que pasaba el rato, mientras iba creciendo ese sentimiento fue cambiando y fue la charla que tuvo con su madre lo que hizo que tuviera un conflicto en su interior, no sabía que era y por alguna razón prefirió no preguntarle a su madre por eso ni a su padre, por lo que fue a Internet para ver que podía ser, descubriendo que lo que sentía por Issei era algo más que amistad, era amor, amor de pareja y no de hermandad.
Esto terminó haciendo que Makima se sintiera extraña, ella al ser una demonio no tenía las hormonas de una mujer normal, pero al ponerse a pensar en eso y en lo que podría pasar si las tuviera termino haciendo que si cuerpo reaccionara y le hiciera creer que realmente las tenía, como lo que suele ocurrir con algunas mujeres que creen estar embarazadas cuando no lo están, pero al pensar por tanto tiempo que si lo están, hace que su cuerpo termine creyendo que es verdad y hasta haciendo que puedan producir leche, este fenómeno era conocido como Embarazado Fantasma, los siguientes días fueron un tanto incómodos para Issei y Makima, pues estos buscaban evitarse mutuamente cada vez que se veían o cuando comían, no se dirigían la mirada, aunque lo bueno fue que después de unos meses, tanto Makima como Issei dejaron de comportarse de esa manera debido a que, Makima había empezado a leer libros para mantenerse distraída mientras que Issei se la pasaba jugando con su celular, haciendo que se calmaran y no fuera tan incómodo para ellos el hablar entre sí, cosa que alegro a sus padres.
Sin embargo, Makima seguía sintiendo como ese sentimiento que tenía en su corazón iba creciendo poco a poco, pero lograba ocultarlo bien, pero quiso saber más de los gustos de Issei por lo que una tarde, mientras este salía con sus padres hacer unas compras, encontró algunos mangas eróticos qué estaban ocultos en una parte de su armario, empezó a leerlos y con cada página que pasaba podía sentir como su rostro se empezaba a calentar, al igual que su cuerpo, no entendía por qué podía sentir tanto calor en ese momento cuando el día estaba bastante fresco, pero cuando termino de leerlos todos noto como su respiración se había vuelto agitada y parecía sentir como en su parte intimida palpitaba, no sabía qué hacer y decidió solo guardar los mangas y volver a ponerlos en su lugar mientras se iba a bañar para quitársela la calentura, lo cual fue la mejor opción debido a que cuando entro al baño pudo escuchar como su familia llegaba, solo que al escuchar la voz de Issei sintió un escalofrío que recorrió su espalda.
Cuando ya se encontraba en su habitación, investigó porque sentía esas cosas y termino descubriendo que eso se le llamaba excitación, cosa que solo hizo que se pusiera aún más nerviosa y mordiera su labio inferior, siguió investigando y descubrió más cosas que no esperaba ver, incluso se asombró cuando descubrió que eso era algo que jóvenes de 15 o 16 años debían saber, aunque debía de actualizarse, pues hoy en día incluso jóvenes de 10 años ya sabían lo que era el sexo y algunas posiciones, pero lo que sentía se iba haciendo más fuerte hasta que no pudo aguantar más y una noche fue a la habitación de Issei, entro en esta y se sentó a su lado, comenzó a moverlo un poco hasta poder despertarlo.
- ¿Hmmm? -dijo Issei mientras abría los ojos- Makima? ¿Que haces aquí tan tarde?
- Perdón por molestarte tan tarde, pero hay algo que me gustaría decirte -dijo un poco roja-
- ¿Y no podrías esperar hasta mañana? -bostezo mientras se frotaba los ojos- Mañana tenemos clases
Pero Makima no le hizo y lo que hizo dejo en shock a Issei, lo abrazo por los hombros y le plantó un beso en los labios causando que todo el sueño que tuviera desapareciera, no entendía por qué lo estaba besando y tampoco sabía que hacer, después de unos segundos se separaron y hay Issei pudo ver lo roja que estaba Makima, le pregunto que por qué había hecho eso, pero le costó decirlo debido a que tartamudeaba mucho.
- Tonto -Makima hizo un puchero sonrojada- ¿Acaso me harás decirlo?
- S-S-s-s-si esto es un juego que viste en Internet, n-n-n-n-no es gracioso -expreso Issei sonrojado-
Makima soltó una risita al verlo actuar con tantos nervios, era adorable y lo acostó en la cama mientras se ponía encima de él y volvía a besarlo, haciendo que el cerebro de Issei empezará a fallar y se pudiera ver como sus ojos se volvían espirales mientras se ponía más rojo que un tomate, Makima agarro las manos de él y las coloco sobre sus caderas mientras se separaba del beso.
- Se porque me evitabas, estabas empezando a verme con otros ojos. ¿Verdad? -vio como Issei giraba la cabeza mientras seguía nervioso- Jeje, tomaré eso como un si
- Y-y-y por qué haces esto? -pregunto haciendo que Makima soltara un suspiro, pero volvió a sonreír-
- Eres tan despistado como cuando eras pequeño -bajo un poco y se recosto sobre su pecho- Me gustas
- E-e-e-eh?! -dijo Issei sorprendido- Pe-pe-pero...
- No digas que no, he notado tu mirada en estos estos días y aunque no las entendía antes, ahora sé porque me veías así -dijo Makima con una sonrisa pícara- ¿Acaso me volví sexy para ti?
Issei no respondió a la pregunta por lo ansioso que se sentía en esos momentos, miro a otro lado, Makima empezó a acariciar el pecho de este con su dedo índice haciendo que a Issei le diera leves escalofríos, volvió a mirarlo, casi podría asegurar que parecía que le salía humo de la cabeza al castaño.
- N-n-no sabía que era tan obvio...
En eso Makima se le ocurrió algo un poco atrevido, tomo las manos de Issei y las bajo hasta que esté pudiera tocar su trasero, era incluso más suave debido a que Makima se encontraba en pijama haciendo que Issei casi diera un grito por el asombro.
- ¿¡Qu-qu-qu-que haces?! -pregunto casi al borde del desmayo-
- Puedo decir que -lo miro con algo de lujuria- Qué es algo que siempre quisiste hacer antes, ¿no?
- E-e-e-e-eso....
- Entonces estoy en lo cierto -sonrió mientras meneaba sus caderas- ¿O acaso ya no te gustó?
- Bu-bu-bueno... Eres muy atractiva, además de ser muy adorable... -se calló al saber lo que diría después-
- ¿Soy atractiva para ti? ¡Eso me hace feliz! -dijo mientras pasaba sus manos por debajo de las axilas de Issei para abrazarlo mejor- Una pregunta... -Issei la miro- ¿Te gustó?
Issei sabía que decir al sentir la mirada de Makima y trato de quitar sus manos de su trasero, pero al momento de moverlas pudo oír como esta soltaba un leve gemido por el roce, viendo como esta sonreía y se levantó un poco sentándose encima de él.
- Tomaré eso como un si -dijo sonriendo ampliamente- Entonces, ¿te gustaría hacer cosas eróticas conmigo?
- ¡¿Eh!? ¡E-e-eso es ir muy rápido!
- Nos conocemos desde pequeños Issei, además no creo que sea malo si los dos estamos de acuerdo -acarició su torso-
- Pero... Pero...
- No somos hermanos ni de sangre ni de padres, solo me adoptaron porque tenían miedo de que otros humanos lo hicieran y me volvieran una máquina de matar
- Oh, cierto... Tú no eres humana, eres un demonio -dijo Issei tratando de pensar en otra cosa para evitar que el titan se levantará-
- Así que no hay problema si tenemos relaciones sexuales -dijo sonriendo, podía sentir algo duro debajo suya, pero prefirió hacer como que no lo sentía-
- Pero, mis padres...
- Ellos lo aceptarán, estoy segura de que ellos prefieren que este con un buen hombre como su hijo, que me vez como lo que soy y no como alguien que puede usar
- Jeje... Suena un poco irónico ya que tú eres el demonio del control -expreso Issei con cierta gracia-
- Ahora que lo dices, tiene cierta gracia -soltó una risita y se levantó de la cama- Piénsalo esta noche, estaré esperando tu respuesta mañana, pero antes -se giró y levanto su camisa dejando ver sus pechos, además de revelar que no llevaba sostén- Un regalo antes de dormir
Issei pudo sentir como se atragantaba con su propia saliva al ver aquello y como la temperatura de su cuerpo comenzaba a subir, viendo como Makima salía de su habitación dejándolo solo, excitado, confundido, ansioso y con muchas otras emociones en su cabeza, no sabía que hacer, si bien no podía evitar decir qué Makima se había vuelvo muy hermosa con el pasar de los años y hubo días donde la vio con otros ojos, se quitaba esos pensamientos rápidamente, no podía caer en ese hoyo, pero con la inesperada visita que tuvo hace unos momentos, ya no sabía en que pensar, además que el hecho de estar excitado no ayudaba en nada, a la mañana siguiente se prepararon para ir a la academia, Issei iba nervioso mientras que Makima iba con toda la alegría del mundo, casi pareciendo como si no hubiera pasado lo de anoche.
Si bien gracias a los profesores que tenía y a la materia que tenía ese día pudo distraerse un poco, seguía teniendo el pensamiento sobre qué hacer, pero casi saliendo de la academia termino llegando a una conclusión, el junto a Makima empezaron a caminar hacia su casa y durante el recorrido todo fue silencio, habiendo momentos donde Makima empujaba a Issei con su hombro al verlo tan distraído.
- ¿Y bien? ¿Ya tienes una respuesta?
- Yo... Emmm... -apretó sus labios mientras podía sentirse un poco incomodo, como si su pecho se hundiera- Esta bien, ¿acepto? Supongo
Makima vio como Issei giraba la cabeza evitando que vería su rostro, sacándole una risita, una vez llegaron a casa notaron como los padres de Issei no estaban en casa, cosa que hizo que este se tensara más, debido a que noto una sonrisa traviesa en el rostro de Makima, esta se fue a su habitación e Issei al suyo, sacudió su cabeza para quitar el pensamiento de Makima y una vez lo logro se empezó a quitar el uniforme de la academia para poder ir a bañarse, pero cuando estaba apuntó de ir a buscar la ropa que usaría luego de bañarse sintió como alguien lo abrazaba por la espalda, sacándole un jadeo de asombro y se giró para ver a Makima, quien se encontraba en ropa interior y con la misma sonrisa que había visto antes, antes de que pudiera decir algo fue empujado hacia su cama y vio como Makima se subía encima de él mientras se quitaba el sostén dejando ver sus pechos.
- ¡Ma-ma-ma-makima, e-e-e-e-espera!
- Ya esperé mucho tiempo~ no planeo seguir esperando~
Antes de que Issei pudiera decir algo fue callado por un beso de Makima mientras esta lo acostaba en la cama, poniéndose encima suyo y empezando a moverse de atrás hacia adelante, frotando su parte intimida con la de Issei, sintiendo lo duro que se estaba poniendo cosa que sonrojo a ambos, Makima aunque no lo pareciera estaba muy nerviosa, pensaba que en ese momento estaría preparada, pero se llegó la sorpresa de que aún no lo estaba, pero noto como Issei iba cediendo al sentir como tocaba su trasero y lo apretaba con cierta fuerza, haciendo que se separara del beso para poder gemir y vio como Issei aprovecho el momento para atrapar uno de sus pechos con la boca, empezando a chuparlo con cierto entusiasmo, tal parecería que estaba dejando que sus impulsos carnales tomarán el control y Makima acarició su cabello suavemente mientras soltaba jadeos, estaba disfrutando como Issei tocaba su cuerpo, como lo deseaba y parecía querer más.
- Sigue~ mi cuerpo es todo tuyo~ -podía sentir como el pené de Issei se ponía más duro- Alguien está muy animado~
Makima se coloca al lado derecho de Issei y bajo una de sus manos para acariciar el pené del castaño sobre su ropa interior, luego metió su mano por debajo empezando a tocarlo mejor y a mover su mano de arriba hacia abajo rápidamente haciendo que Issei soltara más jadeos y algunos gemidos, cosas que iban excitando más a Makima, haciendo que empezará a masturbarlo más rápido y se sentía mejor al sentir como este chupaba su pecho con tanto deseo, pudiendo sentir como su intimidad palpitaba un poco debido a lo excitada qué estaba y se detuvo al sentir como el pené de Issei palpitaba, indicando que estaba cerca de correrse, tuvo una idea alocada debido a la excitación y soltó a Issei, diciendo que se levantará, este le hizo caso a regañadientes pero vio como Makima se quitaba sus bragas y se ponía boca arriba en la cama, abriendo sus piernas mientras se tapaba la cara.
- Tu... ¿Esto es...? -Issei estaba muy rojo y podía sentir como su corazón palpitaba con fuerza-
- Si... Quiero que tu seas... Bueno... El primero -dijo Makima mientras movía sus dedos para ver el rostro de Issei- ¡N-N-no te quedes mirando!
Issei sacudió su cabeza y recordó las cosas que había leído en sus mangas eróticos por lo que bajo y aun con la respiración agitada y el corazón a mil, tomo valor y empezó a lamer la vagina de Makima causando que sintiera una descarga en todo su cuerpo, esta miro lo que Issei estaba haciendo y solo podía morder su labio inferior para no gemir tan alto y bajo una mano para acariciar su cabeza, se sentía tan bien que por momentos podía sentir como su mente se iba por las nubes por un momento, no esperaba que hiciera eso pero no le molestaba ni disgustaba, en eso sintió como subió y mordía su clítoris usando los labios haciendo que Makima soltara un fuerte gemidos debió a tal acto, haciendo que se sonrojara más y cubriera su rostro con ambas manos, Issei sonrió algo pícaro y empezó a lamer en círculos el clítoris logrando escuchar aquellos jadeos y gemidos qué Makima intentaba ocultar tapando su boca con ambas manos, pero no podía, sentía como poco a poco se iba mojando más y luego se levantó, empezando a frotar su punta con la entrada de ella.
No hizo ningún movimiento esperando la aprobación de Makima, esta lo miro con algo de miedo y asintió, sintiendo como Issei entraba en su vagina hasta sentir como rompía su himen, haciendo que Makima apretara con fuerza los brazos del castaño y mordiera su labio inferior para evitar gritar de dolor mientras unas pequeñas lágrimas salían de sus ojos, Issei no le gustaba verla llorar y lo único que hizo fue besarla para calmarla, acción que hizo que Makima lo abrazara con brazos y piernas, haciendo que este entrará más en ella, se besaron por unos segundos hasta que Makima movió sus caderas, indicándole qué ya podía moverse, por lo que Issei se acomodó y empezó a mover su cintura de atrás hacia adelante mientras Makima soltaba leves gemidos de dolor mezclado con placer, poco a poco el dolor se fue yendo para dejarle paso libre al placer y le dijo a Issei que podía ir más rápido.
Este le hizo caso y empezó a embestirla más rápido, sintiendo como sus paredes vaginales apretaba su pené con fuerza, casi pareciendo qué lo querían exprimir, eso sumado a la humedad y al calor que sentía hay dentro lo hacía sentir muy bien, no sabía por qué pero le gustaba, bajo y empezó a chupar los pechos de Makima sacándole gemidos más fuertes a esta mientras sentía como era abrazado por sus piernas con tal fuerza que parecía decirle que no parara, Makima acarició el cabello de Issei mientras empezaba a acariciar el otro pecho que tenía, apretando y estirando su pezones haciendo que sintiera más placer, se sentía tan bien que solo quería más, sentir como el pené de Issei se ponía más duro y caliente dentro suyo causando que sintiera como su interior ardiera con pasión, y solo fue aumentando cuando llego a sentir como palpitaba, sabía el riesgo que podrían pasar si se venía dentro de ella, pero el deseo y lujuria qué sentía en ese momento eran más fuertes que su pensamiento racional, lo que hizo que solo quisiera que se viniera dentro de ella.
- Puedo sentirlo~ está cerca~ -dijo mordiendo su labio inferior-
- Mmm~ debo sacarlo~ ¿verdad? ~ -en respuesta, Makima lo abrazo con fuerza enterrando su cabeza en sus pechos-
- Dentro~ lo quiero dentro~ no te atrevas a sacarlo~ -lo abrazo con fuerza y atrapó la cintura de Issei con sus piernas-
Issei trato de salir pero como era de esperarse, no lo logro y se terminó corriendo dentro de ella, haciendo que Makima hiciera el gesto de ahegao, sacar la lengua mientras veía hacia arriba, la descarga qué sintió por todo su cuerpo al momento de sentir el semen de Issei llenar su interior hizo que esta también se corriera, no podía creer que realmente lo había hecho con Issei, pero eso daba a entender que ahora era suyo y de nadie más, no permitiera que otra mujer lo alejara de su lado, soltó su cuerpo mientras se veía como ambos respiraban agitados y agotados, Issei se encontraba asustado mientras intentaba ver que hacer, sabía el riesgo que podría pasar si Makima llegara a embarazarse, pero vio como esta se dio la vuelta mientras alzaba su trasero.
- Deja de pensar en esas cosas~ -dijo como si pudiera leer la mente- Aun tengo ganas~ querido~
Eso fue suficiente para que Issei sintiera como su cerebro se desconectara, dejando vía libre a su lujuria, agarro las caderas de Makima y volvió a entrar dentro suyo mientras esta apretaba una almohada y la mordía con fuerza mientras veía hacia arriba debido a lo placentero qué era sentir como era embestida por Issei, como apretaba sus nalgas y parecía jugar con ellas, provocando que su cuerpo se calentara aún más y haciendo que Issei sintiera como la vagina de Makima apretaba su pené con fuerza acompañado de algunas palpitaciones, nunca lo había sentido antes, pero la piel de ella era muy suave y blanda, podía ver como sus dedos se hundían en ella haciendo que se excitara más, por instinto le dio una nalgada causando que Makima diera un leve grito mientras daba un sobresalto, se giró para ver a Issei y este se puso tenso.
- ¿Me diste una nalgada? ~
- Ehmm~ ¿sí? ~
- Hazlo otra vez~ pero más fuerte~
Y así estuvieron cogiendo en la habitación de Issei un buen rato, si bien se podría decir que lo hicieron por horas, la verdad es que solo duraron 30 minutos, pero para ellos esos minutos fueron horas, agotados y sudados se dirigieron al baño, decidiendo tomar un baño juntos que casualmente fue tranquilo, claro que se abrazaron y besaron, además de que hubo algunos toqueteos, pero no lo hicieron otra vez ya que realmente estaban agotados, una vez salieron del baño fueron a sus habitaciones y una vez se cambiaron de ropa, lo que fue bueno para ellos ya que sus padres habían llegado, como era de esperar, no mencionaron nada de lo que había pasado y decidieron mantenerlo como un secreto entre ellos, pero sin saber que terminarían viviendo un evento que los dejaría marcados para siempre.
Había noticias sobre que últimamente la venta de armas había aumentado estos últimos meses, causando gran miedo en las personas y Makima sabía muy bien lo que pasaría por eso, nacerá un demonio de las armas, pero espero que no fuera tan fuerte para evitar problemas a nivel mundial, cosa que era imposible ya que el miedo no era solo en un país, era en todos. Una noche Makima se encontraba regresando de la tienda después de ir a comprar unas cosas para la comida, pero se escuchó un potente rugido que termino causando un temblor en Japón y haciendo que Makima cayera al suelo, esta levanto la mirada viendo como una enorme silueta de aspecto demoníaco y su cuerpo estaba compuesto de múltiples armas de todo tipo y calibre haciendo que se viera intimidante a simple vista, Makima supo al instante que demonio era y su nombre era el Demonio Pistola, mismo que lanzo un rugido que se escuchó en toda Japón y empezó a disparar por todos lados, al inicio pensarías que solo disparo a lugares al azar, el problema era que, el demonio pistola tenía buena puntería.
Makima observó como dos balas cayeron en las casas que estaban a ambos lados suyo, viendo cómo eran destruidas al instante y como escombros, sangre, pedazos de carne y órganos salían volando, eso fue suficiente para que Makima entendiera qué aquel demonio no disparo solo porque sí. Tenía un objetivo, temió lo peor y empezó a correr a casa dejando atrás las bolsas de la compra, viendo como el humo y fuego se apoderaban del barrio donde vivía, sangre, partes humanas y escombros se veían por todos lados, Makima siguió corriendo llena de polvo y sangre, había sido alcanzada por las explosiones qué generó el impacto de aquellas balas y estaba llorando, quería ver a su familia, quería ver que estaban bien, quería saber que ellos no habían sido su objetivo, a pocos metros de llegar a su casa vio como los padres de Issei junto a este se encontraban afuera de su casa asustados y abrazados entre sí, Issei al ver a Makima grito su nombre y fue corriendo hacia ella, esta sonrió al ver que estaban bien, pero escucho algo detrás suyo qué hizo que sintiera como si su alma se fuera de su cuerpo.
Un disparo
En ese momento todo el mundo empezó a ir lento para ella, giro la cabeza viendo como un destello a la lejanía se iba acercando hacia el lugar donde estaba la familia Hyoudou, en eso volvió a mirar a esta mientras usaba sus poderes para intentar salvarlo, dichos poderes eran unas cadenas que salían de su cuerpo, pero vio como la bala iba a rápida qué sus cadenas provocando qué sintiera un horrible miedo.
- “Por favor... Dios... Se que soy un demonio... Pero por favor... No me los quites... Te lo ruego...” -rogó en su mente mientras veía como la bala que media lo mismo que un tobogán qué se podían encontrar en los parques tenía un rumbo fijo-
Vio como Issei se terminó tropezando haciendo que la bala rozada su cabello, lo que causó que se quemara un poco por la fricción que tenía, pero sus padres no tuvieron la misma suerte, estos conscientes de su destino solo se abrazaron cerrando sus ojos, a través de los ojos de Makima se pudo a observar como la bala impacto en los adultos partiéndolos por la mitad en el acto y cuando tocó la casa generó una explotación que terminó lanzando a Issei por los aires, pero este fue atrapado por las cadenas de Makima y lo envolvió como si fuera una pelota para protegerlo, solo que ambos fueron golpeados por la onda de choque haciéndolos retrocede bruscamente, la joven levantó la mirada viendo como la casa en la que había crecido no era más que puro escombro con restos de carne y sangre, además del fuego, las lágrimas no esperaron y empezaron a salir de sus ojos dorados al ver como había perdido parte de su familia y vida.
- ¡¡PADRES!! -fue lo que grito Makima al ver como estos desaparecían enfrente suya sin poder hacer nada para evitarlo-
Se giro para ver al demonio pistola, pero este ya no estaba, parece que solo había aparecido para asesinar y después irse, sin que ella lo supiera, aquel demonio había logrado asesinar a 10 millones de personas con solo hacer aparición, y las víctimas no solo fueron en Japón, sino que en todo el mundo, Makima quería gritar, llorar, maldecir a todos, desea matar al demonio que le había quitado su familia, pero al oír la voz de Issei hizo que volviera a su realidad, había logrado salvar al menos a Issei, fue donde este y quito las cadenas para poder verlo, tenía heridas superficiales pero nada grave, lo abrazo con fuerza mientras empezaba a llorar en su pecho, Issei no entendía que estaba pasando hasta que vio lo que quedaba de su casa, haciendo que bajara la mirada y empezará a llorar también, los dos habían perdido mucho esa noche, pero al menos seguían juntos.
- Jajaja, no puedo creer que el demonio del control tenga un comportamiento tan infantil -dijo una voz juguetona detrás suyo-
Ambos se giraron viendo a una criatura extraña, la mitad inferior de su cuerpo se asemejaba a un árbol que crece desde el suelo con ramas y un tronco qué se extendía hasta un cuerpo humanoide con los brazos extendidos y una cabeza con cuernos, con múltiples serpentinas en forma de enredaderas qué crecían de sus brazos y pecho, su rostro tenía tres pares de ojos apilados uno encima del otro verticalmente y su amplia boca estaba abierta casi perpetuamente, tenía un gran agujero en el centro de su pecho, dentro del cual había otro ojo de gran tamaño.
- Que quieres, demonio del futuro -dijo Makima enojada y aun con lágrimas-
Así es, el ser que se encontraba enfrente de ellos era el demonio que, encarnada el miedo al futuro, mismo que él podía ver sin problemas, pero solo podía ver el futuro de otras personas si estas metían su cabeza en el agujero que tenía en el pecho o de momento solo ese método conocía.
- Nada, solo me parece gracioso que tú, un demonio que debe tener la naturaleza de querer controlar todo, llorar como una niña al ver esto -expreso el demonio mientras se movía de forma animada, como si estuviera bailando-
Makima se molestó al oír eso y lo ato con sus cadenas, elevándolo un poco del suelo haciendo que el demonio exclamara sorprendido y un poco adolorido, sabía que podía morir ya que Makima era más poderosa que ella y decidió usar su labia.
- E-espera!! -dijo un poco asustado- ¡T-t-te puedo ayudar!
- ¿Y cómo puedes hacerlo, demonio del futuro? -pregunto Makima con el ceño fruncido mientras se limpiaba las lágrimas-
- ¡P-p-puedo ver tu futuro! -exclamó ganando cierta atención de Makima- ¡Puedo decirte que pasara más adelante!
- ¿N-N-no se supone que el futuro no se puede cambiar? -pregunto Issei un poco asustado-
- ¡No existe tal cosa como un futuro que no cambie! -grito el demonio- ¡Puedo ver las cosas que ocurrieran más adelante y solo hay tú decides si cambiarlo o no!
Al escuchar eso Issei le susurro una cosa a Makima, cosa que pareció interesarle debido a la expresión que hizo, bajo al demonio y se acercó a este agarrando uno de sus cuernos, diciendo que le dirá lo que vera en el futuro de ella sin omitir detalle o sino lo mataría hay mismo, el demonio aceptó la condición con tal de poder vivir, este le dijo lo que tenía que hacer para poder ver su futuro y Makima hizo caso, pudiendo ver lo que pasaría con esta y con Issei, una vez el demonio le indicó a Makima que ya podía salir le comento que había visto un futuro donde esta se unía a los Devil Hunter para cazar al demonio pistola y así vengar a sus padres adoptivos, teniendo grandes compañeros a su lado y uno de estos se enamoraría de ella, cosa que le causó molestia a Issei, pero que el gobierno de Japón una vez viera lo poderosa que era, buscaría controlarla y para eso secuestrarían a Issei y lo utilizarían para que Makima fuera como un perro para ellos y si no cumplía con sus órdenes, nunca más volvería a ver a su amado.
Al oír aquello Makima podía sentir como toda su sangre hervida por la rabia y enojo que sentía, Issei era todo lo que le quedaba y querían usarlo como un maldito objeto que podían desechar una vez no fuera útil, le pregunto al demonio que podía hacer para evitar ese futuro y este le dijo que podían irse de la ciudad, ir a algún pueblo rural, alejados de la civilización, esto haría que tuvieran una vida más calmada y los mantendría a salvo de posibles demonios que fueran similares al demonio pistola, pues este no había disparado a lugares alejados de las ciudades, tal vez porque no podía verlos o no les importaba, al ver que solo tenían una opción le agradecieron al demonio y le dijeron que se fuera de ahí, este les hizo caso y se fue saltando de la alegría, Makima e Issei se abrazaron con fuerza y trataron de calmarse un poco, habían pasado muchas cosas esa noche y solo querían descansar un poco, una llovía llego al barrio donde vivían apagando las llamas y Makima creo un pequeño refugio utilizando los escombros qué había alrededor con la ayuda de sus cadenas, una vez terminado se acostó con Issei y trataron de descansar un poco.
A la mañana siguiente, era noticia mundial lo que había ocurrido con la aparición del demonio pistola, siendo un evento casi catalogado como el holocausto moderno, por la cantidad de muertos que habían alrededor del mundo y los desastres millonarios qué provocó, pero nada de eso le importaba a la joven pareja, Issei de encontraba haciendo unas lapidas para sus padres, si bien nunca pudo encontrar sus cuerpos, al menos esperaba que aquellas lapidas sirvieran de algo, Makima regreso después de haber ido hacer unas cosas y los dos rezaron por los señores Hyoudou para que sus almas pudieran descansar en paz, una vez terminado aquel velorio que hacían hecho entre ellos, se levantaron y se fueron del barrio con dirección desconocida.
- Tranquila, no estás sola -dijo Issei viendo a Makima-
Esta apretó su mano un poco tensa, le dolía mucho haber perdido a sus padres y el hogar donde había crecido rodeada de amor y cariño, pero al menos Issei seguía vivo y a su lado, le servía un poco de consuelo.
- Lo mismo digo... No estás solo, querido -sonrió un poco mientras le daba un tierno beso en la boca-