𝟏 ☆ Sin motivo
Primera parte: Fugaz
(Narración: Jisung)
Era una tarde cualquiera, quizá un jueves, quizá un martes, yo qué voy a saber, para mí los días escolares consistían de un largo lunes y un corto domingo; pero así me gustaba, estar ocupado me hacía sentir bien, me hacía sentir cómodo y útil. Sobra decir que tenía una vida aburrida, solo éramos yo, mi tarea y mis dos amigos... bueno, uno de ellos era mi chófer que me ganaba por varios años, pero creo que cuenta. Y ellos eran más que suficiente, ¿saben? Eran más de lo que tuve en mi escuela anterior (sí, mi chófer también me acompañaba en mi escuela anterior, pero ¿quién eres tú para juzgar?). Y justo por esto estaba en problemas, pues habría un proyecto escolar en parejas y mi único amigo (no mi chófer, el cual cien por ciento cuenta como amigo) no pertenecía a mi salón, por lo que tenía que escoger al desconocido menos aterrador. Miré alrededor buscando al mejor contendiente, probablemente me iría por una chica ya que mis compañeros no parecían muy amables, pero quizá se vería extraño escoger a una con la que no había hablado antes, así que pensé en preguntar primero. El profesor iba diciendo nombres al azar para que seleccionaran a sus parejas, pero no creí que nadie fuera a elegirme, nadie me conocía. Y cuando estaba a punto de tocar el hombro de la compañera a mi lado temeroso de lo que respondería, la mención de mi nombre me detuvo.
—Zhong Chenle, elige a tu pareja.
—Park Jisung —respondió con seguridad.
«¿Eh...?», pensé viendo como todas las miradas se dirigían hacia mí, acomodando mi postura. El salón se había llenado de murmullos mientras yo procesaba la situación. —Park Jisung, ¿estás de acuerdo? —preguntó el profesor, yo no estaba seguro pero al ver que la chica ya estaba poniéndose de acuerdo con alguien más pensé en que al menos me ahorraría un problema.
—Está bien —asintiendo y ansiando que toda la atención se fuera de mí, aunque en el fondo lo único que hacía era preguntarme «¿Quién rayos es él...?». Lo miraba atentamente intentando descifrarlo, preguntándome si había hablado con él antes, en cualquier pequeña circunstancia, cualquiera, pero no lograba encontrar nada. No tenía la menor idea de quién diablos era, mucho menos del porqué me escogió a mí de entre todos en el salón.
—Chenle, Jisung, pueden salir.
Solo seguí caminando, no quedaba opción de cualquier forma. Quizá no era nada, quizá solo me escogió porque fui el primer nombre que recordó; «No, él lo dijo seguro y al instante», pensé.
—¡Jisung! —Jaemin llegó por detrás poniendo sus manos sobre mis hombros, dándome un gran susto en el pasillo. Jaemin era mi cariñoso mejor amigo de cabello azul claro, siempre me acompañaba a todas partes; donde estuviera uno estaba el otro, como si viniéramos en paquete.
—Oh, hola hyung —volviendo a desviar mi mirada hacia el camino.
—Pareces distraído —tomando los tirantes de su mochila—, ¿qué sucede?
—Nada, es solo que... estoy algo confundido —rascando mi cabeza—. Debo hacer un proyecto en pareja, y un extraño me escogió sin razón. No me suena su nombre ni recuerdo haberlo visto antes, fuera de saber que estaba en mi clase...
—¿En serio? —Jaemin también se extrañó—, ¿y cómo se llama?
—Uh... sonaba extranjero, era... —intentando hacer memoria—, Zhong... Zhong algo.
Jaemin lo completó inmediatamente. —¿Zhong Chenle?
—Sí —asentí sorprendido—, ¿cómo lo sabes?
Jaemin tenía los ojos tan abiertos como una caricatura, se tornó serio de repente. —¿El de los rumores...?
Me detuve en cuanto noté su cambio de tono. —¿Qué rumores...?
—¡¿No lo sab...?! —tomándome de los hombros—, ¡joder, Jisung, todo el mundo lo sabe!
—¡Pues yo no! —dije asustado—, ¡dime!
—Agh, ¿cómo decir esto...? —mordiéndose el labio—; mira, ese chico es un problemático multimillonario homosexual.
Esa combinación de tres palabras no era exactamente lo que esperaba escuchar. —... ¿Qué?
—Lo que dije. Hace tiempo estuvo con un chico aún sabiendo que tenía novia, la chica los descubrió y expuso ante todo el mundo, ¿no te enteraste?
—Eh... no.
Volvió a tomarme de los hombros y me agitó. —¡Por dios, Jisung, fue el tema de conversación en toda la escuela por seman...! —se silenció lentamente antes de soltarme—. Oh, cierto. Juraría que estabas aquí desde ese entonces, no recuerdo cómo era este lugar sin ti.
¿Han visto Boys Over Flowers? Pues mi colegio era algo como el ShinHwa, solo que sin F4; la Institución Educativa Zafiro era un prestigioso colegio exclusivo reconocido por todo Asia; sin embargo no entré ahí por gusto. Fui inscrito a la mitad del año escolar después de haberme metido en una situación complicada en mi escuela anterior. Cuando mis padres me dijeron que fui admitido aquí tuve miedo de terminar siendo rechazado por la bola de niños mimados que me rodearía... y lo fui, pero para mi fortuna Jaemin no tardó en acercarse a mí al verme solo y volverse mi confidente.
Suspiré. —Y... ¿qué se supone que haga?
—Honestamente no lo sé... —respondiendo mensajes en su teléfono. Yo empezaba a pensar demasiado.
—¿Qué tan grave fue la situación...? —ansiando un contexto más detallado.
Jaemin escondió los labios. —Bueno... la chica era amiga de Chenle... —bajando la cabeza—, además días antes de que saliera a la luz Chenle le dio una paliza al chico en una fiesta, así que literalmente nadie pudo haberlo predicho... —haciéndose cada vez más pequeño—, ah, también tiró a la presidenta escolar por las escaleras, y tiene una rivalidad con alguien de mi salón, aunque no sé los detalles de es-
—¡Basta! —alzando las palmas de mis manos—, ¡ya entendí! —empezando a preocuparme. «Oh no...», pensé aterrado, no tenía idea de qué clase de persona era Chenle pero no sonaba a alguien con quien quisiera involucrarme. Resultaba difícil no ser prejuicioso, especialmente recordando cómo terminó la última vez que le di a alguien el beneficio de la duda. Pero debía calmarme, aún tenía salida—. ¿Crees que me dejen cambiar de compañero?
—Inténtalo —asomándose a la carretera—, aún tienes tiempo. ¡Oh, mi taxi está aquí!
—¡¿Tan rápido?! —dije sorprendido.
—¡Tuve suerte, adiós! —alzando la mano y dejándome atrás antes de poder corresponder su despedida, no esperaba que se fuera tan de repente. Decidí caminar por la acera, de cualquier forma mi chófer siempre usaba el mismo camino. Empecé a planear qué palabras usaría para solicitar el cambio, quizá harían una gran diferencia. Miraba al suelo y tenía las manos en mis bolsillos, tenía que prestar especial atención al camino porque fácilmente podía perderme en mis pensamientos y terminar tropezando... no, claro que no ha pasado antes, ¿por qué creerías eso?
Entonces escuché a un motor acercarse, ya saben, ese sonido que hacen las motocicletas, pero no le di importancia, había varias pasando por ahí. Bueno, eso hasta que...
—Jisung —casi me da un infarto al escuchar una voz desconocida decir mi nombre. Me paralicé tras alzar la cabeza y lentamente volteé hacia el origen, quedando aún más atónito al darme cuenta de que era Chenle—, ¿puedo agregarte a LINE? —preguntó recargando su codo en el manubrio, ni siquiera se molestó en presentarse o saludar, como si ya me conociera. Eso fue un poco inquietante.
—¿P-para qué? —respondí con una enorme sonrisa de nervios.
—Para el trabajo, obviamente —girando los ojos. «¿Qué mier...?», pensé, tenía una mirada y actitud tan jodidamente intimidante, me sentí minúsculo.
—Ah, claro —saqué mi celular con las manos temblorosas y lo acerqué al suyo intentando que no notara que estaba temblando como si estuviéramos a grados bajo cero.
—Y... listo, gracias —sonriendo y poniéndose el casco.
—De nada... —viéndolo alejarse y lentamente recordando cómo respirar. Maravilloso, ahora habíamos interactuado y sería jodidamente incómodo pedir un cambio de pareja a sus espaldas, aún peor sin una buena razón.
Bueno, no parecía un mal chico... excepto por la motocicleta y el cabello negro... ¡Dios, ¿a quién intentaba engañar?, era literalmente el estereotipo de chico malo personificado! «Tranquilo Jisung, solo serán tres semanas», intentaba calmarme, no era para tanto...
¿O sí?