Licantropía | kookv

Summary

La vida de Taehyung no ha vuelto a ser la misma desde que su hermano desapareciera hace tres años y su padre fuera nombrado alcalde del pequeño pueblo donde vivía. Un pueblo rural donde nunca pasaba nada importante, aburrido y silencioso en el que todos se conocían, en el que cada casa, cada recoveco, estaba marcado por una lámina de ignorancia y quietud. Hasta que un día los hermanos Jeon se mudan allí y empiezan a suceder cosas extrañas. Cosas que no deberían de pasar, cosas que sólo aparecen en los libros. Y quizás la razón de la desaparición de su hermano. ──── ∗ ⋅◈⋅ ∗ ──── ⋙ ≫Omegaverse ≫Hombre lobo x humano ≫Vampiros ≫pareja principal: Jungkook y Taehyung ≫historia con contenido para adultos ──── ∗ ⋅◈⋅ ∗ ──── ⋙ Historia escrita 100% por Increibletae [2024]

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Taehyung fumaba su cigarrillo escondido en la cornisa de la ventana. Desde aquella posición podía ver todo el patio y la entrada de la casa, con el jardincillo donde su madre plantaba las flores en primavera y que ahora se encontraba vacío por la crueldad del invierno.

A Taehyung le gustaba aquel sitio que había descubierto cuando era niño, una parte de la casa donde había suficiente tejado para guarecerse si llovía, un sitio lo suficientemente grande para que el pudiera flexionar las piernas, sentarse y observar la noche sin que nadie se diera cuenta.

Apoyó su cabeza contra la pared gris y le dio otra calada al cigarro. En invierno las madrugadas siempre eran gélidas y podía observar el vaho de su aliento mezclarse con el humo del cigarro mientras este desaparecía en el aire. Estaba empezando a tener frío, ya que sólo llevaba puesta una sudadera y los pantalones de pijama, pero le gustaban esos momentos de tranquilidad mientras todo el pueblo dormía.

Volvió a darle una calada al cigarro y esta vez el humo le picó la garganta. Carraspeó y miró a su alrededor esperando encontrar alguien que lo hubiera escuchado. Sus padres se encontraban en la habitación contigua, durmiendo. Su lugar secreto quedaba justo entre dos esquinas de la casa, pero aun así Taehyung tenía cuidado. No quería darle un disgusto a su madre y que se enterara de que su tan preciado y deportista hijo, había sucumbido a algo tan nocivo como el tabaco.

Hizo una mueca y llevó su mirada hacia el cielo nocturno. Aquella noche estaba plagado de estrellas y sabía que al día siguiente todo estaría congelado. Sería difícil levantarse por la mañana para ir a natación y meterse en el agua fría, pero era lo que se esperaba de él siempre. Así que apuró lo que le quedaba por fumar en una inhalación larga antes de aplastar la colilla contra el cenicero y soltar el humo con parsimonia, preparado para irse a dormir.

Así era la vida allí, en aquel pueblo. Tranquilo, desolador, aburrido.

Y silencioso. Demasiado silencioso.

Fue entonces cuando un ruido en la parte frontal de la casa le llamó la atención y dejó de apoyar su cabeza sobre la pared para mirar hacia abajo. Desde ahí no podía ver el interior del porche de su casa, pero estaba seguro de que había escuchado como la puerta principal se abría y se cerraba.

Taehyung frunció el ceño y se inclinó un poco hacia delante, extendiendo sus piernas sobre el tejado para no caerse. Unos pasos se escucharon bajar las escaleras de madera de la entrada. Taehyung comprobó la hora en su reloj de pulsera: las 01:37am y frunció aún más el ceño. Llevaba diez minutos allí sentado y no se había dado cuenta del coche negro aparcado al otro lado de la calle.

En su campo de visión apareció una figura vestida de negro y se quedó sin respiración. Era un hombre por lo que pudo ver. Este se metió las manos en los bolsillos y echó a andar de forma desenfadada.¿Pero qué cojones?Pensó Taehyung mientras se inclinaba un poco más para poder ver mejor. Aunque intentó verle las facciones, aquel hombre llevaba una visera oscura y además ya se alejaba hacia la carretera.

Un desconocido saliendo de su casa en la madrugada mientras todos dormían.¿Y si...?Taehyung tragó saliva y observó todos los movimientos del desconocido mientras este se acercaba al coche negro, se metía en él y arrancaba para salir de allí y desaparecer.

Le entró una ansiedad inmensa. Se le ocurrió que aquel hombre podría haber asaltado su casa, de que podría ser un ladrón o algo mucho peor...y con urgencia, escondió el cenicero debajo de una teja suelta y se metió por la ventana de su cuarto para ir a comprobar que sus padres estuvieran a salvo.

Su corazón estaba casi en su garganta cuando salió al pasillo levemente iluminado. Alguien se había dejado las luces encendidas en la planta baja, algo inusual. Taehyung pasó por delante de la habitación de su hermano y vio que la puerta estaba cerrada. Siguió andando con cuidado de no hacer ruido con sus pantuflas sobre la moqueta hasta la habitación de sus padres. La puerta de ellos estaba entreabierta y gracias a la luz tenue que provenía de la planta baja, pudo ver a su madre echada sobre la cama, durmiendo plácidamente.

Taehyung se sintió aliviado de ver a su madre a salvo. No parecía que allí hubiera estado nadie. Sin embargo, el otro lado de la cama estaba vacío. ¿Dónde estaba su padre?

Un ruido entonces, le hizo girar su cabeza hacia las escaleras. Taehyung tragó saliva y armándose de valor, empezó a bajar las escaleras, una por una, sin hacer ruido.

La luz de la cocina y del despacho de su padre estaban encendidas, pero desde las escaleras no tenía visión del interior de ninguno de los dos. Con una sensación extraña en el estómago posó sus pies sobre la moqueta del pasillo. Otro ruido proveniente de la cocina le indicó a sus pies en qué dirección debían moverse. Taehyung pasó por delante de las fotos familiares y los muebles decorativos de su madre.

Nervioso e inseguro, estaba a punto de pasar el umbral de la cocina, esperando encontrarse con cualquier tipo de escena, cuando casi se choca con su padre, que llevaba una botella de agua en una de sus manos. Del susto, trastabilló hacia atrás y tuvo que apoyarse en el marco de la puerta para no caer.

—Papá. —dijo mientras metía aire en sus pulmones.

—Taehyung —respondió este frunciendo el ceño, extrañado de ver a su hijo allí, a altas horas de la noche— ¿está todo bien?

Su padre estaba ahí, con el traje aún puesto, pero sin chaqueta, ojos cansados detrás de sus gafas y una mueca entre sus labios. Parecía que había estado trabajando desde hacía varias horas. Taehyung se sonrojó avergonzado y asintió repetidamente con la cabeza mientras miraba a todas partes menos a su padre.

—Si, sí, yo sólo...—pensó algo rápido como excusa— venía a por una botella de agua.

No supo por qué no le contó la verdad a su padre. Un desconocido había salido de su casa apenas hacía cinco minutos y claramente su padre había estado allí y estaba sano y salvo. La cocina estaba intacta, su padre se había sorprendido de verlo allí y Taehyung...Taehyung se sintió un poco estúpido.

—Toma —dijo su padre pasándole la botella de agua. La botella estaba fría contra sus dedos—. Y vuelve a la cama ¿sí? Mañana tienes entreno muy temprano.

Taehyung asintió sin saber que más decir y con la botella de agua en las manos dejó la imponente figura alta de su padre para darse media vuelta y caminar por el pasillo hasta las escaleras. A su espalda escuchó a su padre suspirar, pero no le dio importancia. Su padre suspiraba muchas veces, demasiadas.

Quizás todo había sido un sueño. Quizás aquel desconocido había sido un invento de su mente y en realidad, no había visto salir ningún hombre por la puerta de su casa. Seguro que era una coincidencia que su padre aún siguiera trabajando, sobre todo con las elecciones a la vuelta de la esquina.

Parecía poco probable que aquel desconocido hubiera estado aquí por alguna razón, ¿verdad?

Taehyung frunció los labios mientras subía las escaleras de dos en dos y llegaba a la puerta abierta de su habitación. La ventana aún seguía abierta y una corriente de aire gélido había enfriado el interior. Taehyung no le dio más importancia y cerró la puerta tras de él. Se quedó allí unos segundos mientras pensaba.

Intentó restarle importancia a todo como siempre hacía. Su corazón ya se había calmado, la ansiedad ya había desaparecido. El desconocido nunca existió en su mente. Aquello no había pasado.

Y sin embargo... ¿qué había sido todo eso? ¿Por qué su padre había estado tan sorprendido de verle despierto?

Taehyung suspiró y cerró los ojos. No le gustaban las cosas que salían de la monotonía. Necesitaba que hubiera un cierto orden de las cosas donde pudiera sentirse que estaba en control. El desconocido, su padre despierto con el traje de trabajo aún puesto...

No quería pensar en secretos, en la incógnita. En aquel pueblo nunca pasaba nada, se repitió. Todo era aburrido y silencioso. Muy silencioso. En aquel pueblo nunca pasaba nada, todo era...

Necesitaba otro cigarro.

Ignoró sus preguntas y sus pensamientos, y un poco demacrado, volvió a salir a la cornisa de la ventana. El mismo patio y jardincillo le dio la bienvenida, como si lo hubieran echado de menos. Taehyung se sentó en su sitio de siempre y con dedos ágiles sacó de debajo de la teja suelta el cenicero y el paquete de cigarrillos. Tomó uno y se lo llevó a los labios.

Volvió a centrarse en la tranquilidad de la noche mientras encendía el cigarro y de nuevo aquel humo invadía sus pulmones, queriendo tranquilizarse.

En el exterior nada había cambiado, la noche seguía siendo la misma.

Aquel pueblo era su hogar y desde la cornisa de la ventana lo observaba. Era un pueblo aburrido y silencioso, muy silencioso.Había cosas que era mejor olvidar. Secretos enterrados en sus entrañas, peligros acechando entre las sombras.Nunca pasaba nada, era aburrido, silencioso y estaba a salvo.

Estaba a salvo.

Taehyung cerró los ojos y se sumió en el sosiego de la noche.