One Shots [bkdk/dkbk]

Summary

Como el título lo dice.

Genre
Fantasy/Other
Author
Izukat
Status
Ongoing
Chapters
21
Rating
n/a
Age Rating
16+

El recuerdo del primer amor

El primer amor es lo más hermoso que alguien pudiera vivir, es el amor más sano, el amor que te hace sentir en las nubes, el amor que te hace pensar en esa persona. Y así mismo, es el amor que jamás llegas a olvidar; aunque pasen los años, ese primer amor siempre vivirá en tu corazón.


No importa que estes casado y con hijos, en tu corazón siempre vivirá aquella persona.


Izuku se encontraba sentado viendo hacia su ventana, veía el atardecer, pues que otra cosa podía hacer. Tenía 80 años, su hijo lo mantenía adentro de la casa por si en unos de tus ataques de Alzheimer escapaba de la casa.


Se sentía tan solo, desde la muerte de su esposa se quedó solo con su hijo, a pesar de que ya estaba grande, tuviera una familia y un buen trabajo, siempre estaba para él.


Su única compañía era un gato de color blanco, estaba acostado a su lado mientras dormía.


Izuku se puso de pie y se acercó a la mesa que tenía a lado para tomar un álbum de fotografías. Era su único pasatiempo.


De nuevo regresó al sillón para sentarse y empezar a verlo, esa era su única manera para recordar algunas cosas.


Pudo notar fotos de cuando era un niño, cuando era una adolescente y cuando era estaba entrando en el mundo adulto. En su adolescencia tenía muchas fotografías con un chico rubio. Su mirada siempre se centraba en aquel, en esos momentos no se acordaba de quien era.


Hasta que después en sus siguientes fotos lo recordaba, pues ese chico fue su primer amor.


Si, su primer amor fue un chico.


Todo comenzó cuando Izuku entró a estudiar en la secundaria, no solía hablar con muchos; hasta que ese chico rubio de ojos carmesíes se acercó a él.


—Soy Katsuki Bakugou—le sonrió.


Izuku quedó flechado con aquel rubio, sentía su corazón latir a mil por hora, se tocó el pecho intentando dejar de sentir aquello, pero le era imposible. Cada día que pasaba más con ese chico, un sentimiento iba creciendo.


"Amor"


Nunca pensó enamorarse de aquel chico, creía que eso estaba mal. Ambos eran chicos, nunca podían llegar a nada hasta que un día eso cambió.


El rubio fue el primero en confesar su amor.


—Me gustas, Deku.


Era su apodo, desde que empezó su amistad ambos optaron por llamarse con un apodo especial.


Izuku no sabía que hacer, creía que todo era surreal, el chico que le gustaba estaba confesándosele.


—A-a mí—le era imposible hablar—también me gustas Kacchan—dijo cerrando los ojos por vergüenza.


En eso sintió que el rubio lo tomó del rostro para juntar sus labios con los de él, formando un dulce y tierno beso.


Su primer beso.


Desde ese día ambos formalizaron una relación. Sus papás los apoyaron.


Izuku se sentía amado, después de sufrir tanto en la primaria ya que unos niños le hacían bullying y parte de inicios de secundaria también. Hasta que llegó Katsuki y lo hizo brillar.


Izuku sufría depresión y muchas veces llegó a pensar en quitarse la vida, tenía cortadas en los brazos; era una de las razones por la cual usaba suéteres.


Desde la llegada de Katsuki a su vida todo fue tan hermoso y se olvidó del dolor.


Al entrar a la preparatoria ambos se pusieron de acuerdo para quedar en mismo, siempre estaban juntos. Katsuki fue su primera vez en todo: primer beso, primer amor, primera relación, primera vez, primer discusión (al final terminaban resolviendo los mal entendidos), primero en todo.


Izuku estaba seguro de que terminarían casándose, pero no conocía muy bien a su novio. No todo era lo que parecía, no todo era color rosa.


Un día de esos, la mamá de Katsuki le marcó.


—Katsuki...mi hijo...—se escuchaba muy desesperada—lo encontramos muertø.


Aquellas palabras hicieron que el corazón de Izuku se rompiera en mil pedazos.


Lo encontraron en el baño desangradø, al parecer se cørtó las venas. Aunque no lo pareciera, Katsuki también sufría de depresión, había vivido ocultándolo.


Izuku nunca lo notó, siempre lo veía tan sonriente que jamás se imaginó que Kacchan sufría en silencio. Se quiso mørir por no conocer muy bien a su novio; en los meses siguientes Izuku sufrió de una depresión infalible, pero con ayuda de sus padres y del psicólogo salió adelante.


O al menos eso hacía creer.


Con el paso de años Izuku conoció a una chica, la quería si, pero no la llego a amar tanto como a Kacchan. Se casó con ella teniendo a su hijo Yuki.


Yuki era la viva imagen de Izuku, peliverde con ojos esmeralda, excepto sus pecas ya que Yuki no las heredó.


Izuku suspiró.


Recordar a su primer amor lo hacía sentir mal.


Lo hacia pensar:


"¿Por qué no me di cuenta antes?"


"¿Por qué nunca me lo dijo?"


"Para que me confesaría su amor si al final me iba a dejar solo"


Katsuki solo llegó a su vida para sacarlo de la gran tristeza en la que estaba, pero tras su muerte, de nuevo lo hundió.


—Ya llegue padre—se acercó al sillón en donde se encontraba.


—Bienvenido Yuki—alzó la vista para verlo mientras le dedicaba una sonrisa.


Yuki miró el álbum hasta que vio aquella foto del rubio, era solamente una imagen de él mientras sonreía.


—Oh, Bakugou—dijo.


—¿Lo conoces?


Izuku no sabía realmente si le contó sobre él o por el Alzheimer no lo recordaba.


—Él siempre me cuido desde que era un niño.


—¿Cómo que te cuido?—se encontraba sorprendido.


Yuki sonrió mientras tomó su mano.


—Desde que yo nací Bakugou siempre me cuido.


—No entiendo.


—Es mi ángel guardián. Él me pidió protegerte y cuidarte.


—Sigo sin entender.


Yuki volvió a sonreír de nuevo y cambió el tema de conversación.


—¿Tienes hambre? Ahorita mismo voy a prepararte algo.


Se alejó mientras dejaba a Izuku sentado, realmente se sentía confundido y no entendía lo que su hijo le quiso decir, pero ya no insistió más.


Miró de nuevo hacia fuera y ya era de noche, las estrellas habían salido.


—Te extraño tanto Kacchan—dijo mirando al cielo.


Aunque pasaron los años Izuku nunca lo olvidó, simplemente no pudo sacarlo de su corazón y esperaba con ansias el día de su muerte para volver a encontrarse con él.


Cuando Yuki era un bebé.


Yuki se encontraba en su cuna mientras Izuku aún no llegaba de su trabajo, su madre se encontraba preparando su biberón. Yuki lloraba porque tenía hambre y su llanto era por eso.


El alma de Bakugou visitaba a Izuku aunque este no lo pudiera ver, desde su muerte siempre estuvo cerca de él, no podía dejarlo solo, aunque físicamente ya lo había hecho.


Estuvo presente siempre, hasta en el día de su boda.


Quiso conocer al pequeño por eso mismo se encontraba en su casa.


Vio al bebé llorar, se acercó a él.


Sonrió al ver lo idéntico que era a Izuku.


—Yo te cuidare siempre—tomó su pequeña mano.


Yuki sonrió al verlo mientras apretaba su dedo.


—Eres una copia exacta de mi nerd.


Y desde ese día el único quien podía ver a Bakugo, era Yuki.


Yuki supo que Bakugou fue el primer amor de su papá, ya que este mismo se lo contó y aunque no se lo contara, con las miradas de su ángel guardián bastaban para darse cuenta que lo amaba.


Y así fue hasta el último día de la vida de Izuku.


Bakugou al fin supo que estaría con su Izuku, porque si, sabía que Izuku lo preferiría a él antes que a su esposa.


Y ahora si, estarían juntos para siempre.