Unholy || KatsuDeku (One-shot)

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Summary

Me inspire en la canción "Unholy" para escribir esto.. NOTA: *Posibles errores ortográficos *Leve mención de KiriKami *Infidelidad *Mención de relación entre Katsuki y Camie

Genre
Erotica
Author
Gr1618
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Katsuki era el protagonista de un hermoso compromiso con una hermosa chica, aunque él no sintiera nada por la que sería su futura esposa no podía negar que era simpática, pero no la veía con otros ojos más que de amistad, al conocerse desde la infancia nunca llegó a verla más que como una amiga, pero al escuchar a sus padres anunciando su compromiso no pudo hacer nada, creía que con el tiempo sentiría amor hacia la rubia, pero no fue así, y ahora se encontraba vistiéndose para asistir a la despedida de soltero de Sero, quien le había insistido tanto que terminó aceptando, supuso que sería una buena forma de quitarse a Cami de encima ese fin de semana.

El cenizo traía una camiseta roja y unos jeans negros con unas zapatillas tipo botín de color negro y una cadena adornando su pecho, se colocó un poco de perfume y salió de su hogar para recoger a los otros idiotas que irían con él, pasó por la casa de cada uno y tomó rumbo al bar -que también funcionaba como burdel- en el que Hanta pasaría su último día como hombre soltero, al entrar algo llamó la atención del cenizo, no habían solo mujeres bailando, también lo hacían unos cuantos hombres que se veían un tanto delicados y otros más fornidos

─Es raro ¿Verdad? -soltó Sero

─Un poco -respondió Katsuki-, pensé que habían lugares aparte donde solo habían hombres.

─Si los hay, pero este es para todos los gustos, solo observa -dijo el pelinegro mientras se movía a un lado

Las mujeres les bailaban a tanto hombres como mujeres, habían unos cuantos hombres musculosos que le bailaban a las mujeres y, en otra sección que parecía un lugar diferente se encontraban unos chicos de apariencia delicada y sensual bailando y frotándose con otros hombres.

Katsuki espabilo y todos tomaron asiento en la sección vip que Kirishima había reservado, podían llamar a quien quisieran para que les bailaran sin necesidad de moverse a una zona en específico.

─Me interesa el pequeño rubio -soltó Kiri mirando al chico y le guiño un ojo cuando el mencionado sintió su mirada, el pequeño se acercó de manera sensual y se paró entre las piernas abiertas de Kirishima para después apoyar sus manos en los muslos del pelirrojo y bajar de forma coqueta mientras contoneaba sus caderas hasta que su rostro quedó frente a la entrepierna del más alto. Katsuki estaba algo desconcertado, frente a él se estaban casi follando por encima de la ropa su amigo pelirrojo y el pequeño rubio, y a un lado de él Hanta ya tenía a dos mujeres con él, decidió mirar a otro lado y lo observó, un hermoso pecoso que llevaba unos short tan cortos que dejaban un poco de su voluptuoso trasero a la vista, traía unas orejas de conejo sobre sus verdosos cabellos y un micro top que dejaba su espalda descubierta, con movimientos sensuales caminó en su dirección hasta quedar frente a él y sentarse en una de sus piernas para después frotar su pecho con el del cenizo y, al no recibir muestra de rechazo continuó con su acción, se inclinó hasta tomar el lóbulo de Katsuki entre sus labios y lo mordió levemente mientras pasaba sus traviesas manos sobre su pecho y fornidos brazos, Kats lo tomó bruscamente y lo sentó sobre su regazo colocando cada pierna del menor a los costados para acto seguido devorar sus carnosos y rojizos labios con desespero, aquella acción sorprendió por un momento al peliverde pero decidió seguir el ritmo del cenizo.

Las manos de Katsuki se aferraban a la cintura de Izuku el cual movía las caderas rozando su entrada cubierta por el short con la casi endurecida polla del cenizo, un ligero gemido salió de los labios del menor cuando Katsuki apretujo su redondo trasero, ese pequeño sonido terminó de endurecer al cenizo quien disimulaba embestidas por sobre la ropa de ambos, con un rápido movimiento el peliverde se corrió un poco hacia atrás y sacó el erecto miembro de Katsuki para después empezar a masturbarlo, el cenizo no tenía ni un ápice de vergüenza puesto que la mayoría en ese lugar ya se encontraba follando y sus amigos no eran la excepción.

Se dejó llevar por los placenteros movimientos que el peliverde hacía sobre su polla, sentía que estaba a punto de venirse pero el menor se detuvo y Kats levantó la cabeza que segundos atrás se encontraba apoyada en el respaldar de aquel sillón y observó al pecoso bajarse de sus piernas para arrodillarse en el suelo e inclinarse hasta tener la polla frente a sus labios, abrió la boca y metió el glande para envolverlo con su lengua y succionarlo como si del mejor dulce se tratara, dio unas cuantas succiones más y metió todo lo que pudo de aquel miembro en su boca, al ver que no entraba todo decidió ayudarse con una de sus manos y empezó el tan esperado movimiento, empezó a bajar de manera lenta mientras pasaba su lengua por toda la longitud, luego de unos segundos aumentó los movimientos, Kats tomó sus cabellos y empujó más profundo en la garganta de Izuku de forma descontrolada hasta correrse en su boca, sacó su polla algo flácida y observo como el menor tragaba lo que salió de él y se limpiaba el poco semen que quedo en la comisura de sus labios con los dedos y los lamía mientras miraba a Kats de forma coqueta.

Después de esa noche Kats continuó yendo solo para volver a ver al pecoso y experimentar eso que con Cami no sentía, de vez en cuando iba con Kirishima quien se había prendido al rubio, este lo ayuda a escaparse de la rubia cada vez que ella quería que estén juntos en un intento por terminar teniendo intimidad, si tan solo supiera que el cenizo se largaba para poder follarse a un hombre, se volvería loca al saber que un hombre es mejor que ella, le haría el escándalo de su vida, no le importaba tragarse unos cuantos insultos y cachetadas con tal de romper ese estúpido compromiso que ya no podía aguantar, o al menos así pensaba que reaccionaría.

Tres días a la semana Katsuki se desaparecía por la noche para llegar a su casa al día siguiente por la mañana, los rumores empezaban a circular, pero Cami decidió hacer oídos sordos porque tenía mejores asuntos a los que prestarle atención y no creyó que al cenizo le gustaran los hombres, después de todo nunca rechazó el compromiso con ella, pero no se equivocaba del todo, a Katsuki no le gustaban los hombres, solo le gustaba el pequeño peliverde que conoció en el burdel.

Uno de los tantos días que Kats salía de su casa pasó por el pelirrojo y emprendieron su camino en dirección al burdel para ver a los responsables de sus erecciones de solo pensar en ellos. Como de costumbre se dividieron y cada uno fue en busca de su pequeña presa, tomó a Izu por la mano y lo llevó a una de las muchas habitaciones que se encontraban en el segundo piso que había pagado cuando entró al establecimiento.

Besó con desespero al más bajo mientras éste enredada sus piernas alrededor de Kats, lo dejó recostado en la cama y empezó a retirarle las prendas, tomó uno de sus pezones y empezó a lamerlos y morderlos suavemente, con una mano le retiró el diminuto short y con su dedo empezó a rozar la entrada del peliverde provocando que se contraiga, saco lubricante que había en uno de los muebles cerca de la cama y vació el contenido sobre la entrada del menor embarrando un poco sus dedos para después meterlos dilatando la estrecha entrada del pecoso, simulaba embestidas con sus dedos mientras el más bajo soltaba gemidos de placer.

─Quiero más -soltó entre suspiros mientras arqueaba su espalda por las corrientes eléctricas que le provocaba los dedos del cenizo.

Sin perder tiempo Katsuki saco sus dedos dejando una sensación de vació en Izuku, sensación que no duró mucho al sentir como el cenizo lo ponía en cuatro y se abría paso en su estrecha entrada, empujó suavemente y se quedó quieto.

─Joder, que bien me aprietas -gruñó al sentir como las paredes del interior de Izuku envolvían por completo su polla.

Izuku empezó a mover sus caderas y el agarre que Katsuki sentía en su dura polla se suavizó, empezó con fuertes embestidas mientras sujetaba la cadera del peliverde para llegar más profundo, con una mano tomó sus suaves cabellos y jalo un poco de ellos provocando que el pecoso soltara gemidos tan lascivos como la misma expresión en su rostro, bastaron unas cuantas embestidas más para que Izuku acabara corriéndose en la cama y unas cuantas más para que Katsuki liberará su carga, salió de él y se sentó al borde de la cama con Izuku sobre sus piernas.

─Ahora serás tú el que se mueva -dijo Katsuki volviendo a alinear su polla con la entrada del pecoso.

Izuku asintió con la cabeza y bajó lentamente para introducir el duro trozo de carne de regreso a su trasero, soltó un fuerte gemido cuando entró por completo, colocó sus manos sobre los hombros del cenizo y empezó a montarlo.

Al principio era un poco lento, pero conforme pasaban los minutos iba aumentando la velocidad, Katsuki mordisqueaba y lamía los pezones del peliverde provocando que este curvara levemente su espalda hacía atrás y cesara por momentos sus movimientos.

─Lo hiciste muy bien pequeño -soltó mientras tomaba el trasero de Izuku entre sus manos y lo apretujaba-, por eso te mereces un premio.

Sin previo aviso levantó un poco al pecoso y lo volvió a bajar profundizando las embestidas junto con los sonoros gemidos de placer que el peliverde soltaba sin pudor alguno, la acción del cenizo continuó por unos minutos más antes de sentir como el pecoso se volvía a correr contrayendo su entrada siendo seguido por Katsuki.

Sus encuentros continuaron, se veían incluso más seguido y en cualquier hotel que conocieran levantando alguno que otro rumor sobre sus salidas llegando a oídos de la rubia quien terminaba negándolos por no querer terminar su compromiso con el cenizo, algunos pensaban que estaba ciega de amor, pero no era así, lo único que le importaba era la gran suma de dinero que llegaría a sus manos cuando tenga un heredero para la fortuna Bakugou y, por un "accidente" Kats pierda la vida. Hasta que ese día llegue ella no renunciaría al cenizo.



Woaaa casi 2 mil palabras, siento que no es mucho pero no importa.

Pudo quedar mejor pero era la primera vez que escribo algo tan explícito(? tengo que practicar mi narración en medio del sin respeto, por eso tengo planeado uno fic con unas temática tremenda, por favor espérenlos con ansías!

Sin más que agregar me despido, besos en la cola <3

Ptsd: me encantan los finales abiertos jsjs