Let's Play A Game
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
"Vamos a jugar un juego." Chester sugirió. Regresamos a su casa, y era tarde, muy probablemente pasada la una de la mañana según podía decir. Lo llevé de vuelta a casa desde la fiesta que Linkin Park fue invitado ya que estaba demasiado borracho por su propio bien. Bebió mucho, teniendo en cuenta que Chester sostuvo su buen licor, así que cuando lo vi actuar de la manera que estaba y olí su... aliento repugnante como la mierda, sabía que tenía que hablar con él en casa. Así que estábamos sentados en su sala, siendo la única luz de la luna que entraba por la ventana.
"¿Que juego?" pregunté inocentemente. Fue entonces cuando se movió junto a mi, y puso su mano en mi muslo, demasiado lejos en mi opinión, pero estaba oscuro, así que supongo que no podía ver dónde la puso de todos modos.
"Un juego... llamado el juego del gemido telefónico." susurró en mi oído. Su cuerpo ahora estaba apoyado a mi lado, y chupó el lóbulo de mi oreja.
"Chester... ¿sabes lo que estás haciendo?" pregunté poniéndome un poco incómodo. Me moví un poco más en su sofá, pero sólo se acercaba. "Estas borracho."
"Sé exactamente lo que estoy haciendo, Mikey. Así es como va el juego... Tienes que llamar a un amigo, ¿qué te parece a Phoenix?" Chester explicó, parecía tan simple.
"Bueno, eso suena como un juego aburrido... o lo que sea." dije, agarrando mi iPhone, que se encontraba un poco lejos en la mesa esquinera.
"No es eso." Chester se rió. "Llamas a Phoenix, y mantienes una conversación totalmente normal con él. No puedes mentir, y hasta que se dé cuenta de lo que está pasando, no puedes colgar."
Asentí con la cabeza, siguiendo lo que estaba diciendo, pero todavía no estaba comprendiendo. "¿Qué va a pasar? Te digo algo, Chaz, sigue sonando aburrido."
"Todavía no entiendes lo que voy a hacer, ¿verdad?" Chester me preguntó, y negué con la cabeza. Él sólo sonrió, y ni siquiera se molestó en decirme. "Si no ganas, comprobamos la duración de la llamada, cambiamos los papeles, y yo llamo a alguien. Como a Rob." se inclinó sobre mí, y arrebató mi teléfono. "Aquí va, aún no llames." me lo entregó.
"Está bien..." dije, un poco inseguro, pero tomé el teléfono de sus manos. Se levantó a horcajadas sobre mis caderas. E inclinó su rostro más cerca del mío.
"¿Ya entendiste?" me preguntó, sus labios tocaban suavemente sobre los míos.
"Cre... creo." murmuré en voz baja.
Chester me sonrió, antes de chocar nuestros labios. De repente tuve la sensación de que tal vez no estaba borracho lo suficiente para esto, pero no pude evitar la tentación de besarlo otra vez. Así que eso es lo que hice, sin otro pensamiento. Sabía como el vodka y las fresas, sabía tan dulce, y me encantan las fresas. Chupé su labio inferior, y abrió su boca. Nuestras lenguas se tocaban juntas, sentí como si estuviera un poco más borracho al besarlo.
Se apartó, y se mordió el labio, a tal punto que se excitó. Movió sus manos a mi camisa y comenzó a desabrocharla. Finalmente me la quitó, y dirigió sus dedos alrededor de mi camisa blanca sin mangas, prestando especial atención a mis endurecidos pezones.
Bajó a mi entrepierna, y comenzó a bajarme los pantalones. Me miró desde su posición, y miro el teléfono en mi mano. Capté la indirecta y lo desbloqueo, buscando entre mis contactos a Phoenix. Abrió la cremallera de mis pantalones, y gemí porque la misma se deslizaba sobre mi endurecido miembro. Bajó mis pantalones hasta las rodillas, y se arrodilló en el suelo por lo que su cabeza estaba por encima de la ingle cubierta de tela. Fue entonces cuando Phoenix finalmente atendió.
"¿Mike?" preguntó, había un montón de ruido y música de fondo, así que asumí que aún estaba en la fiesta.
"Hola..." dije, cuando Chester me tocó a través de mis boxers. Me sentí tan caliente, y me preguntaba si podía sentir eso también. Alejé la mirada en él y me centré en la pared. No quería mirarlo y sentir vergüenza de que en realidad estaba excitado. Quitó bruscamente los boxers de mis caderas, y el juego ya empezaba a ponerse duro, al igual que yo. "Hola, Phoenix." saludé al bajista correctamente. Chester puso sus manos en mí, y comenzó a trabajarlas hacia arriba y abajo de mi eje para ponerme más duro.
"¿Dónde estás? Me di la vuelta y tú y Chester se habían ido." señaló.
"Oh, sí. Lo traje a casa porque..." mordí mi labio para retener mi gemido cuando Chester comenzó a acariciar mis bolas. "Estaba borracho."
"Oh, está bien. ¿Puedo hablar con él?Encontré su billetera en el suelo por aquí."
"Uhm, él está... e-está..." Chester lamió el líquido preseminal de la cabeza de mi pene, haciéndome estremecer. "Ocupado."
"¿Haciendo qué?" preguntó Phoenix con similar curiosidad.
"Sólo... está trabajando en algo muy..." Chester tomó todo mi pene en su pequeña boca sabiendo a vodka y fresas. Su garganta profundizó en mi al primer contacto, mi pene alcanzó en el fondo de su garganta, y aparté el teléfono de mi boca, pero no colgué, y gemí en voz baja. "Muy difícil..." entrelazando mis dedos en su enmarañado cabello castaño.
"Uhm, de acuerdo... Así que, Mike, ¿para qué llamaste?"
Chester movió la cabeza hacia arriba y abajo en mi pene, sus mejillas se hundian al chupar, y tuve que resistir un gemido. "Oh... yo..." no pude pensar en lo que quería decir, no se consideraría una mentira. Sentí una agitación en mi bajo vientre, y me introduje a su boca. Puso las manos en mis caderas para seguirme follando con su boca. "Chester me lo pidió." decidí que era lo bastantemente confuso.
Lo escuché apartando el teléfono, y gritó "¡CÁLLENSE! ESTOY EN EL TELÉFONO!" a las personas en la fiesta. "Lo siento, Mike. Pero ¿por qué?"
Eché mi cabeza hacia atrás, sentí el sudor juntarse en mi cabello y alrededor de mis cejas. Choqué en el sofá. "Sólo... olvídalo." intenté evitar el tema. Sentí mi orgasmo acercarse rápidamente, y sabía que no iba a durar mucho más tiempo.
"Mike, ¿estás bien?"
"Sí... lo estoy..." quedé boquiabierto, me aferré mucho más al cabello de Chester, y por fin me dejó penetrar en su boca mientras llegaba a mi orgasmo. Articulé un "Mierda" y él, más que feliz tragó lo que le di. Mi último flujo de semen se disparó en su boca y finalmente hablé. "Bien..." dije con un suspiro, adivinando que era menos evidente que un gemido. "Oye, Phi. Me tengo que ir, adiós." colgué abruptamente y arrojé el teléfono, junto a mí.
Estaba jadeando y tratando calmar mi respiración. Chester llevó sus manos a mis muslos, y gemí una vez más. Mi pene estaba flácido y se puso de pie.
"Adivina ¿cuál es tu premio?"
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Pos' adivinen en la segunda parte 😂😉😁😏*ok la patean*



![[Moving to Galatea] What We Never Healed](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_b00b828931c645f2eccdf3396cb15498.jpg)




