Te deseo. Todo tú

Summary

Aleksander Black ha vivido y se ha ganado la vida por si mismo desde que tiene uso de razon. Acabando su ultimo trabajo encuentra uno como niñero lo que no sabe es que un trabajo que pudiera ser tan apacible acabaria siendo una tremenda aventura en la que no solo encontraria mejores amigos bxb +18

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

Acabando de comprobar la ultima habitación de los residentes en la primera ronda volvio a la cocina donde su compañero Andy se encontraba preparando los carros de los desayunos.


-¿Todo bien?- El hombre pregunto


-Duermen como angelitos- Aleksander se sento en la encimera metalica- ¿Todo bien por aqui?


-De vicio, ya hice los cafes, prepare la leche, los turmix... Hoy se presenta buena noche- Andy sonrio estirando su espalda restallandola


-Buena noche...- el moreno suspiro doblo una pierna apoyando la cabeza en ella


-Eh, chico, ¿Es verdad?- su compañero abrio la puerta de la cocina y saco un cigarrillo prendiendolo


-¿El qué?- ya estaba acostumbrado a que le llamaran cosas del estilo, teniendo 18 años era el mas joven siempre


-Que hoy es tu ultimo dia aqui- exhaló humo hacia afuera de la habitación


-Si


-La chica por la que estas vuelve entiendo- otra calada


-Si, Charlie se incorpora mañana- apreto el puño


-Si quieres mi opinion, si fuera por mi te quedabas tu y se iba ella, al menos tu sabes lo que es trabajar


Aleksander miro sorprendido a Andy, nunca habian tenido una gran relacion asi que palabras como aquellas las agradecia. De pronto, la alarma de una de las habitaciones comenzo a pitar.


-Me voy a la 206, y empezare con las medicaciones y refuerzos, ¿te quedas tu en la primera planta?


-Hecho- Andy terminaba de fumar su cigarrillo mientras Aleksander se marchaba a la 206


Subiendo en ascensor a la segunda planta camino con tranquilidad al armario de las medicaciones cogiendo un Paracetamol sabiendo lo que Wendy iba a pedirle. Entrando en la habitacion tras picar se encontro a la mujer de larga melena blanca reluciente con la cama incorporada y la luz de la mesilla encendida.


-Ay cariño, siento molestarte cielo pero es que me esta dando un dolor de cabeza, que no te puedes hacer a la idea corazon, si pudieras traerme


-¿Un paracetamol?- le enseño la pastilla sonriente


-Mi vida, ojala todos fueran como tu, tan atento, te importaria...


-¿Partir la pastilla? Tranquila, yo te la parto para que puedas tomarla mejor- Aleksander se reia en su fuero interno, siempre que aquella señora llamaba en la noche era por el mismo motivo


-Mi niño como me conoces


Acabando de reacostar a la anciana tras muchos piropos y amor por parte de ella volvio a por el carrito de la medicacion y cogio su chuleta donde tenia apuntada cada medicación y comenzo la ronda entrando en las habitaciones asignadas donde no era medicacion era glucemia y refuerzos.

Una vez termino con las medicaciones empezo s reponer los pañales en todas las habitaciones procurando no molestar.


La noche estaba siendo buena, gracias a dios apenas estaban teniendo que cambiar pañales a pesar de que hoy habia sido dia de chocolate con churros.


Pronto llego el momento de las horas muertas. Llendo al salon ambos cogieron cada uno un sofa y estirandose a la larga se echaron a dormir un par de horas


Despertando ambos dieron la ultima ronda y finalmente se dedicaron a cubrir las incidencias de la noche.


Ya era de mañana cuando se fueron al vestuario a cambiarse.


Aleksander doblo todo su uniforme junto con sus zuecos y los metio en una bolsa luego se puso su ropa




Y fue al despacho de su jefa picando antes de entrar.


-Buenos dias Aleksander, vienes a firmar los papeles ¿Verdad?- La mujer era bastante maja para ser jefa, sorprendentemente


-Si, ademas traje los uniformes, los zuecos y la tarjeta de acceso- le enseño la bolsa


-Oh, perfecto, sientate porfavor son bastantes papeles- se rio


Y era verdad, firmando papel tras papel le tomo unos minutos hasta llegar al ultimo.


-Quiero que sepas Aleksander que estamos muy contentos con tu trabajo y si tu estas de acuerdo deseariamos quedarnos con tu CV para en caso de que se abra un hueco volver a contratarte- la mujer sonreia ampliamente


-Em... Si claro, por mi encantado- sonrió suavemente notando el aro de su labio contra este al estirarse la piel


-Buen dia Aleksander


-Hasta luego


Bostezando ampliamente salio de la residencia y camino hasta la parada del autobus el cual le dejo a 20 minutos de su casa. Se estaba muriendo del sueño.

Caminando su domicilio comenzaba a verse cada vez más cerca, sacando las llaves de casa desenganchando el llavero de su bolsillo llego a su puerta. La casa estaba completamente a oscuras y no tenia planificado cambiarlo. Llendo a oscuras hasta su cama quitandose la ropa tirandola al suelo se metio dentro de esta sintiendose absolutamente helado al primer momento. Cogiendo postura se mantuvo estatico cubierto con las mantas hasta conseguir entrar en calor, solo entonces cerrando los ojos se sumio en un profundo sueño.


Al mediodia siguiente una alarma comenzo a tronar despertando a Aleksander el cual se froto los ojos gruñendo. Irguiéndose podia ver la esquina de su bolsillo del pantalon brillar con la luz de la pantalla del movil. Bajando los pies de la cama se estiro tanto como pudo.


Levantandose paro el movil y se desplazo a las ventanas corriendo alguna cortina. Su casa no era la gran cosa salon y habitacion estaban juntas como si fuera un estudio y tambien la cocina, lo unico divido y sorprendentemente amplio era su baño con bañera. Era una casa pequeña pero era su casa pagada con su herencia.


-Aaarg- volvio a estirar su espalda- tengo que desactivar la alarma


Sacando un cafe preparado de la nevera se sento en la banqueta de su mini mesa de comedor y comenzo a borrar todo lo referente a su ultimo trabajo: alarmas, horarios, anotaciones...


-Y... Listo... No mas Residencia "Novavida". Ahora a buscarse la vida otra vez


Estaba en cierto modo agradecido de descansar un poco, los ancianos habian sido muy agradables con el pero el peso de aquellos en silla de ruedas no se lo quitaba nadie y que la grua nunca parecia funcionar...


-Tendre que limpiar un poco


Saliendo por la puerta se aseguro de llevar cartera, movil y llaves antes de cerrar su puerta coger un uber hasta el centro del pueblo. Hacer la compra le tomo poco tiempo pidiendo envio a domicilio para no tener que cargar con todo en el momento. Pasando por un puesto de perritos se pidio uno con todo y unas patatas sentandose en una de las pequeñas mesas que tenian disponibles para los clientes. Desde luego eran los mejores perritos calientes que habia comido jamas. Viendo que ya se hacia tarde se acerco al puesto de dulces pidiendose un gofre con chocolate y nata, ya estaba cansado de ir en buses y ubers aquel dia asi que comiendo su gofre con paciencia fue caminando a casa a sabiendas que el camino mas rapido seria atravesando al completo el cementerio.