Trapped in Time

Summary

Un vikingo llamado Hiccup Haddock III desapareció en circunstancias misteriosas. Su leyenda como el domador de dragones se desvaneció en el paso del tiempo, relegada a cuentos y mitos. En la actualidad, un equipo de arqueólogos independientes, en busca de tesoros olvidados, descubre un hallazgo inimaginable en una remota región del Ártico. Un vikingo congelado en el tiempo, vestido con extrañas vestiduras, es recuperado y traído de regreso a la civilización.

Genre
Mystery/Scifi
Author
K
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

Prologo




A través de la oscuridad y el gélido viento del Ártico, un grupo de desconocidos avanzaba entre las sombras, sus linternas parpadeando y crepitando en medio de la noche. Se habían reunido por un motivo singular: una llamada de socorro desde un barco pesquero que navegaba en las cercanías. Habían informado avistar algo inusual, una formación en un glaciar que no tenía explicación aparente. Los arqueólogos, sin saber a lo que se enfrentarían, decidieron investigar.


Siguiendo las coordenadas del barco pesquero, los arqueólogos se adentraron en una cueva de hielo, cuyas paredes emitían una luz azulada oscura. La luz de sus linternas reveló una escena asombrosa: un vikingo congelado en el tiempo, en una posición de combate, atrapado en un bloque de hielo. A su lado, yacía una criatura desconocida, una bestia con escamas y alas que desafiaba toda descripción conocida.




El arqueólogo principal se adelantó con asombro y desconcierto, su aliento visible en el aire helado. — “está en perfecto estado, como si fuera una hibernación” — exclamó acercándose al hielo alumbrando con la luz de la linterna al rostro del hombre congelado.




— “¿Qué demonios es esa cosa?“— murmuró otro miembro del equipo, con una expresión de temor en su rostro al no encontrar una descripción a aquella criatura.




— “¿que hacemos ahora?” — mencionó alguien más del equipo observando el hielo.




— “lo llevaremos, inicien la extracción con cuidado sea que haya una mínima posibilidad de que siga vivo el tipo de ahí o no, servirá para una investigación más extensa” — ordenó el líder de la expedición para alejarse del hielo y hacer llamado del equipo pesado para llevar el bloque de hielo a su embarcación.



Con precaución, el equipo comenzó a excavar la formación de hielo, rodeando al vikingo y a la misteriosa criatura. Cada golpe de las herramientas de precisión se encontraba acompañado por susurros de asombro y nerviosismo.




Con precaución, el equipo de arqueólogos continuó extrayendo el vikingo congelado y la misteriosa criatura. Cada movimiento era lento y meticuloso, ya que debían evitar dañar la valiosa carga. Utilizaron cuerdas y equipo de levantamiento especializado para mantener la integridad del hielo que los envolvía.



El vikingo yacía congelado en una pose de combate, su rostro un misterio al estar usando una extraña máscaras. La criatura alada, que había permanecido junto al vikingo, también. Sus escamas brillaban con un resplandor inusual, y sus alas extendidas parecían listas para emprender el vuelo.



Con las cuerdas aseguradas, el equipo comenzó a retroceder lentamente hacia la entrada de la cueva, manteniendo una atención constante en la frágil carga. Cada paso era lento y meticuloso, ya que debían evitar cualquier sacudida o golpe que pudiera dañar el delicado hielo que los envolvía y así romperse fácilmente.



Al llegar a la entrada de la cueva, el equipo pesado, que había estado esperando ansiosamente, tomó el relevo. Con cuidado y coordinación, lograron transportar el pedazo de hielo con el vikingo congelado y la criatura alada hacia la embarcación de la expedición, que aguardaba en las cercanías. Una vez “rescatados” de ese lugar aún estando congelados tomaron dirección de la embarcación hacia la ciudad