CAPITULO 1
P.O.V: YOONGI
—¡Jódete, maldito imbécil! —grito mientras levanto mi dedo corazón.
Escupo un poco de sangre en el piso sin apartar la mirada de aquel tipo. Demonios, otra vez me lastimaron la boca, ¿no saben golpear en otro lugar que no sea la cara? Mi rostro es muy sensible, debe ser tratado con cariño o al menos eso dice Namjoon, mierda. Ni porque soy un maldito omega tienen algo de consideración, pero ¿eso que más da? ¿No por ser omega es que estoy en está situación? Que horror, esta sociedad va de mal a peor.
—¿Qué mierda dijiste?
Bien, creo que es hora de mi "plan B", ese nunca falla. Así que sonrío un poco y vuelvo a levantar mi dedo corazón, pero esta vez escupo en su dirección en un intento de provocarlo.
—Dije "jo-de-te". —Empiezo a separar las palabras en silabas—. Mal-di-to im-be-cil, ¿así o mas claro
El alfa frente a mi empieza a gruñir con fuerza y trata de avanzar en mi dirección, bien, es hora de correr. Salgo corriendo con todo lo que mis piernas me dan, sé que en cualquier momento podrá alcanzarme, porque por favor ¡es un alfa! Si quiere en estos momentos puede acabar conmigo, pero no voy a detenerme por eso y mucho manos significa que voy a dejar que me atrape, eso solo me motiva a correr más rápido. Justo cuando estoy por llegar a mi casa empiezo a gritar.
—¡Lo volví hacer! —grito entre risas—. ¡Auxilio!
Siento como el alfa está a punto de atraparme y por un momento siento miedo, mierda. Escucho como la puerta de mi casa se abre de golpe y salen mis hermanos gruñendo, sus pupilas están dilatadas y miran con ira al alfa detrás de mí. Me apresuro a ir hasta ellos y me escondo detrás de Jin mientras sujeto con fuerza su camisa, sé que ambos notaron mi labio roto pues sus feromonas de hostilidad aumentaron.
—Aléjate de nuestro hermano —gruñe Namjoon.
Hasta yo me asuste y eso que nunca los gruñidos de mis hermanos me asustan, quizás ya están mejorando. Ellos me enseñaron a que los gruñidos y feromonas de los demás alfas me afectaran, querían asegurarse que no me lastime nadie de este lugar, sin embargo, no significa que no me siento intimidados por momentos, son dos alfas.
—¡Ese omega intentaba pasarse de listo conmigo! —El alfa intenta acercarse, pero desiste al ver como mis hermanos empiezan a sacar sus garras— ¡Sol...
—Hyung, escuchame. —Abrazo a Jin—. Ese alfa me molestaba.
—¿Qué te dijo? —Jin no me mira en ningún momento.
En ese instante me separo de Jin y miro enfadado al alfa que me seguía, este imbécil, ¿quién se cree para tocar mi trasero y tratar de llevarme a otro lado? Suelto un gruñido al recordarlo y miro a Jin. Por un momento quiero callarme, pero sé que lo mejor es que sepan todo, no quiero que vuelva a pasar y que este tipo piense que mis hermanos no harán nada para cuidarme.
—Se quiso propasar. El idiota me tocó y trato de llevarme a otro lado. —Tenso la mandíbula—. Me defendí y me golpeó.
Namjoon y Jin lo empiezan a mirar con hostilidad, también gruñen más fuerte y se acercan al chico. El tipo intenta no verse afectado, pero sus feromonas de ira empiezan a disminuir al ver a ambos alfas tan enfadados. Tiemblo un poco en mi lugar al percibir la ira de mis hermanos en el ambiente.
—¡LARGO! —Namjoon usa su voz de mando.
Siento un ligero escalofrío recorrer mi cuerpo al escucharlo, pero sé que esa orden no fue dirigida hacia mí, así que trato de no verme afectado. Veo como el alfa intenta resistirse, pero al final cede ante la orden de Namjoon y termina por irse. No era tan fuerte como pensé, y yo preocupándome por nada.
—Debes de dejar de meterte en problemas, si pasa algo así de nuevo solo huyes y nos llamas. —Jin se gira y me ve con los brazos cruzados—. En otro caso llamas a la policia, no siempre estaremos para salvarte o sacarte de tus líos.
—Siempre estarán para salvarme —pongo los ojos en blanco.
—Eso es cierto —dice Namjoon parándose junto a mí y rodeando mis hombros con su brazo—. Somos sus protectores.
—Nunca me dejaran solo. —Sonrío con cierta diversión—. Siempre estarán para mí.
—Es igual de cierto.
Namjoon y yo nos empezamos a reír al ver Jin intenta verse enojado, pero al final cede y empieza a reír con nosotros. Los tres entramos a la casa, una vez dentro, Namjoon se apresura a curar mi labio inferior y Jin se asegura de que lo haga correctamente. Para cuando acaban, Jin va hacia la cocina y yo me levanto de mi lugar para empezar a recoger mis cosas.
—Siéntate. —Namjoon enciende la televisión—. Aun te falta mi sermón.
Bufo cuando lo escucho decir eso, sabía que también me diría algo, estaba a punto de sentarme como dijo hasta que me detengo. No quiero un sermón, yo no hice nada malo, solo me defendí. Aunque seguramente será por provocar al alfa a golpearme, eso si lo admito, me pase, pero no pienso dejar que me denigren.
—Lo siento hermano. —Acomodo ni ropa y empiezo a caminar hacia la salida—. Debo irme, el trabajo me llama.
Tomo mi mochila que está cerca de la puerta y me apresuro a salir. Se supone había salido a comprar algo de la farmacia antes de irme al trabajo, no pide comprar nada, supongo que debo pasar a comprarlo de camino.
—¡Min Yoongi!
Escucho como grita mi nombre antes de salir de la casa, pero empiezo a correr en espera que ellos no vengan detrás de mí, es en estos momentos que amo mi trabajo. Aunque hubiera estado mejor comer algo antes de salir de casa, mi estómago está gruñendo.
—Mierda, ni modo a comer en la calle.
POV. Taehyung
Si, muy linda y todo, pero ¿cómo le digo a esta chica que no me interesa? Lleva coqueteando veinte minutos conmigo y aun no puedo alejarla, creí que se cansaría después de ver como le ponía mas de mil excusas para no salir con ella. Supongo que algunos son persistentes.
—¡Taehyung! ¡Ven aquí!
Levanto la vista cuando escucho a Hoseok gritar mi nombre, parece que esta jodidamente irritado y eso es poco usual en él. Supongo que está tratando de ayudarme a huir y eso lo agradezco, no quiero ser grosero con ella.
—¡Atiende la mesa cinco! No te pagan para coquetear.
Suelta una risa al escuchar sus palabras, estoy a punto de hacer lo que me dijo, cuando la chica toma mi mano antes de que tan siquiera de dos pasos. su aroma no me gusta para nada y hasta aquí estoy seguro que no es mi tipo, pero no debo ser maleducado con una chica. Mis padres no me educaron para ser un tipo que maltrata a los demás.
—Eres linda, pero no me interesa salir contigo. —Intento hablar tranquilamente—. Lo siento, espero encuentres lo que buscas en alguien más, voy a trabajar.
La obligo a soltar mi mano y voy hacia la mesa donde necesitan que tome la orden. En verdad que no entiendo como es que muchas omegas pueden ser tan insistentes, no todos, pero si son varios. ¿No se supone que nosotros los alfas debemos rogarles? Y eso hasta cierto punto, uno donde la otra parte no termine sintiéndose incomoda.
—¿Qué desean? —saco una pequeña libreta para apuntar la orden.
—Dos americanos, por favor.
Asiento y vuelvo a la barra, le entrego a mi compañero la orden y espero recargado sobre esta hasta que me entreguen el pedido. Si hubiera más clientes estaría atendiendo las mesas, pero no, me toca esperar.
—Con esta ya van cinco omegas en la semana —Hoseok se para junto mí.
—Lo sé. —Suelto un bufido mientras hago un gesto de inconformidad—. Pero no llaman mi atención, por cierto, gracias por salvarme.
Hoseok se ríe un poco y me da unas cuantas palmadas en la espalda. Empezamos hablar por un rato más hasta que escuchamos la campana de la puerta. Creo que el día de hoy hay mucha clientela, eso es bueno, así no tengo que escuchar a mi jefe decir que por qué no hay ganancias, no puedo ir promocionando la cafetería y al mismo tiempo atendiendo a los pocos clientes que tenemos.
—Atiende a quien llego. —Hoseok palmea mi hombro—. Yo dejare los americanos.
Levanto la vista y veo que entro un chico de piel pálida, empieza a caminar hacia una de las sillas libres de la barra, asi que me apresuro para pararme frente a él y de esa forma atenderlo. Dejo frente a él un menu y este no duda en tomarlo. Por alguna razón du aroma hace que mi lobo se mueva un poco inquieto, pero trato de no verme afectado.
—Buenas tardes, soy Taehyung, ¿qué desea? —saco mi libreta.
—Una vida nueva, un auto y que Lee Jong Suk se fije en mí. —Suspira mientras mira el menu que esta en sus manos—. Pero me conformo con que me traigas una malteada de fresa y una rebana de pastel de chocolate, por favor.
Lo miro un segundo más, es lindo, respiro profundamente para tener un poco mas de su aroma a moras. Me humedezco los labios un poco antes de hablar, siempre me han gustado las moras. Vamos, Taehyung, solo es una maldita coincidencia, deja de verte como un maldito necesitado.
—Lamento no poder darle lo demás, en un segundo estara lista su orden.
Dicho eso, me alejo de él y voy hasta la ventana donde se dan los pedidos y ne quedo parado esperando a que salga todo. Es muy lindo, pero debo hacer mi trabajo, no debo distraerme con omegas... un momento ¿dijo que quería que Lee Jong Suk le hiciera caso? ¿quién es ese? Muevo la cabeza de un lado a otro deshaciendome de lo que me dijo.
—Vamos, hyung, la entrega no es nada difícil. —Miro a mi compañero de cocina—. Rápido.
El beta me hace una señal obscena y continúa con lo suyo. Como no tengo nada que hacer me quedo cerca de la barra, discretamente miro de nuevo al chico, sacó un libro de su mochila en este tiempo, está tan concentrado leyendo que no se percata de que lo estoy mirando. Veo como frunce el ceño un poco a mitad de su lectura y eso por alguna razon me hace sonreir, es tierno debo admitirlo.
—Taehyung, la orden
Tomo la malteada, el pastel y camino hacia donde está el chico. Mi lobo se encuentra demasiado inquieto, cada paso parece que se remueve más y eso me hace ponerme en alerta.
—Aquí tiene, espero lo disfrute. —Pongo todo frente a él y le sonrío—. Si necesita algo más, dígame.
—Cómo sea, gracias.
No aparta la mirada de su libro y empieza a tomar de la malteada. Me vuelvo alejar de él y suelto un sonoro suspiro, debo limpiar un par de mesas, no debo estar alrededor de él como una mosca. En medio de mi trabajo veo disimuladamente al chico, por alguna razón no puedo apartar mi mirada de él. Incluso sonrío al ver como empieza a comer su pastel, sus mejillas se llenan y lo hacen ver más adorable. Llevo unos platos a la cocina para que sean lavados y al regresar veo que dos alfas están atrás de él. Mi lobo gruñe en señal de advertencia, pero trato de mantenerme en mi lugar, ¿qué me sucede? Mi lobo jamás ha actuado de esa manera.
—Les doy dos segundos para alejarse de mi —dice entre dientes el omega—, mis hermanos están por llegar y no querrán enfrentarlos.
—Por favor, lindura. —El alfa más grande se acerca un poco más a él—. Solo queremos...
Me acerco a donde está el omega y aclaro mi garganta. No puedo permitir que se propasen con él, no creo que sea la forma de querer cerca al chico y mucho menos si este ya les dijo que se alejaran.
—¿Todo bien? —miro a los tipos detrás de él.
—Sí. —Gruñe el omega—. Yo puedo, ahora malditos bastardos aléjense si no quieren en serio salir mal.
Uno de ellos intenta tocar al omega, pero antes de que pueda impedirlo el otro alfa lo detiene. Este había mirado mas tiempo al omega, parecía analizarlo. Aún así me acerco más por si ambos deciden hacerle daño.
—Mejor vayámonos —dice serio—, ¿no reconoces ese otro aroma que tiene?
—No.
—Es Min Yoongi, el hermano de Min Namjoon. —El alfa mira de arriba abajo al chico—. El mejor alfa en la academia de policía.
Ambos miran al omega de nuevo, este guarda su libro y saca su billetera. Parece tan molesto que hasta su aroma se vuelve algo picante, jamás pense que las moras pudiera oler de aquella manera.
—Aquí está el dinero. —Deja un par de billetes en la barra—. Quédate con el cambio.
Los dos alfas se apartan para dejarlo pasar y este sale de forma apresurada de la cafetería. Ambos alfas vuelven a su sitio hablando entre dientes sobre aquel omega.
¿Min Yoongi? Lindo nombre.