DΓa uno: Primer beso
βπππ’ππ©ππ£π©π π’ππ¨π©ππ§ππ€π¨π€β
βπππ§π€πΏππ πͺ
βππͺ π¦πͺππ§π /ππ’π€π§ ππ¨ππ€π‘ππ§.
βππ§ππ’ππ§ πππ¨π€/ππ’π€π§/π¨π€ππ©.
βπππ¨π¨π₯π§ππ‘: πΏππ 1
βππ§π€π’π₯π©π¨: ππ§ππ’ππ§ πππ¨π€.
β οΈEl conteo de los 1k de palabras comienza con el texto no con la Info ni el resumen.
πππ¨πͺπ’ππ£
Misteriosas notas comenzaron a aparecer en su pupitre y al volver a su habitaciΓ³n en la residencia, una rosa roja le esperaba, esto un mes antes de su cumpleaΓ±os, treinta notas, treinta flores, una esperanza, Izuku podrΓ‘ corresponder a su remitente misterioso o los sentimientos no serΓ‘n mutuos?
β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.
La noche Anterior se habΓa dormido mΓ‘s tarde que de costumbre, su cabeza daba mil vueltas a lo que su corazΓ³n le reclamaba, pues desde hace ya bastante quΓ© no puede negar el ocΓ©ano de emociones quΓ© siente cuando tiene a cierto chico de cabellos negros cerca.
Desde casi finales del primer aΓ±o que comenzaron esos sentimientos, vaya quΓ© habΓa sido cobarde por ya mucho tiempo, estaban a nada de graduarse y seguΓa ahΓ, solo viendo de lejos a quien roba sus suspiros.
Haberle dado muchas vueltas a sus sentimientos no habΓa sido bueno cuando estaban a mitad de la semana, vaya 15 de mayo, un mes justo antes de cumplir al fin los 18 aΓ±os.
Con sus Γ‘nimos por los sueΓ±os y mucho sueΓ±o, arrastrΓ³ sus pies hasta el edificio principal, entro sin mucha emociΓ³n y se acomodo en su pupitre.
Desde hace bastante tenΓa la manΓa de llevar su mano a debajo de la mesita y rascar con su uΓ±a la madera, para distraerse, asΓ que al finalizar su primer clase, acomodo su frente sobre su brazo y llevo su mano a debajo de la mesita, sintiΓ³ una textura diferente bajo sus dedos, curioso comenzΓ³ a palpar encontrando el extremo de la cinta adhesiva.
"Si yo pudiera darte una cosa en la vida, serΓa la capacidad de verte a ti mismo a travΓ©s de mis ojos. Solo entonces te darΓ‘s cuenta de lo especial quΓ© eres para mi"
Era una pequeΓ±a hojita impresa doblada a la mitad, arriba tenΓa escrito "para Izuku"
"De tu admirador"
β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.
ObservΓ³ desde lejos como Izuku leΓa su nota, se perdiΓ³ en la bella sonrisa que se instalo en el peliverde, esta era su oportunidad de decir lo enamorado quΓ© estaba de aquel chico, pero querΓa hacerlo bien, o al menos lo mejor que podΓa.
DesvΓo la vista cuando Izuku alzΓ³ sus ojos buscando quien pudo haber sido el responsable de aquella pequeΓ±a nota, no imagino que el peliverde en su interior deseaba quΓ© fuera Γ©l, quizΓ‘ esa fue la razΓ³n de Katsuki para insistir en que se animara a hablarle.
"Puede quΓ© no le seas tan indiferente a Izuku" le habΓa dicho el cenizo.
Hanta en verdad solo deseaba quΓ© Izuku correspondiera sus sentimientos.
β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.
HabΓa pasado quince dΓas, entre semana encontraba la notita bajo su pupitre y una rosa en la puerta de su habitaciΓ³n, y los fines de semana, sin falta por la maΓ±ana estaba la rosa y la nota juntas frente a su puerta.
ComenzΓ³ a esperar con emociΓ³n cada uno de los detalles, su corazΓ³n latΓa feliz al recibirlos.
Movido por la curiosidad, comenzΓ³ a dejar notitas de regreso esperando que quien sea que le enviara aquello le respondiera aunque no tuvo mucho Γ©xito, tampoco fue un completo fracaso, puen la nota nΓΊmero veinticinco si tenia una respuesta.
"PodrΓa conocerte?" habΓa dejado escrito en un papelito Izuku.
"Tantas cosas por decirte y tan pocas palabras salen de mi boca, deberΓas aprender a leer mis ojos cuando te miran"
"Querido Izuku, puedes saber quien soy si me aceptas una cita, el dΓa de tu cumpleaΓ±os"
El corazΓ³n del peliverde se agitΓ³ de la emociΓ³n, no dudo en responder la notitas con un si y algunas otras palabras.
β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.γ.:*γ»Β°β.
El dΓa anterior al cumpleaΓ±os de Izuku los nervios invadΓan a dos chicos, uno que con ayuda de sus amigos planeo una cita y el otro que deseaba poner un rostro a quien le hacΓa sonreir con sus bellas palabras.
De esa forma el dΓa llego, por suerte para Γ©l fue un sΓ‘bado, esa maΓ±ana un ramo de doce flores de un carmΓn casi irreal estaban acomodadas junto a un peluche de oso marrΓ³n con su traje de hΓ©roe, una cajita quΓ© tenΓa un lindo collar de estrella y una nota con una direcciΓ³n y un "Feliz cumpleaΓ±os mi linda estrella"
Salio a su hogar con una sonrisa enorme quΓ© iluminaba a su alrededor, allΓ‘ se alistara para su cita, se puso su mejor traje y emprendio el viaje.
El restaurante era lujoso y hermoso, la preservaciΓ³n habΓa sido hecha a su nombre, lo condujeron a una soba privada bellamente adornada para la ocasiΓ³n, flores rojas en jarrones, globos en el techo, una mesa frente a la vista mΓ‘s impresionante de Musutafu y velas Rojas quΓ© daban un toque tan romΓ‘ntico, era mucho lujo y dinero ahΓ quΓ© sintiΓ³ no merecer tanto gasto en Γ©l.
Espero unos minutos cuando la puerta se abriΓ³, la mesera anuncio quΓ© volverΓa pronto con la cena y la puerta sonΓ³ al ser cerrada.
Hanta no avanzΓ³ ni Izuku quiso girar, estaban ambos tan nerviosos quΓ© no sabΓan como presentarse.
βFeliz cumpleaΓ±os Izukuβ hablo al fin Hanta rompiendo el silencio.
Izuku se giro de golpe, nunca, ni en sus sueΓ±os mΓ‘s locos creyΓ³ quΓ© Hanta serΓa el dueΓ±o de las tarjetas.
βEras tΓΊ βsuspiro sintiendo quΓ© sus piernas temblaban.
βPerdΓ³n si te decepciona quΓ© sea yoβ susurro el pelinegro quΓ© en sus manos sostenΓa un ramo precioso de peonias.
βNo, al contrario, yo querΓa que fueras tΓΊ β confesΓ³ con suavidad acercΓ‘ndose para recibir el presente
La velada fue, para ambos la cosa mΓ‘s perfecta, entre platicas, confesiones y una deliciosa cena, la hora de irse llego.
Hanta lo condujo al estacionamiento donde su auto esperaba, abriΓ³ la puerta para Izuku, sintiΓ³ la mano del peliverde sostener la suya.
Izuku se acercΓ³ con suavidad y reuniendo el valor necesario, besΓ³ a Hanta, lentamente fue correspondido creando un momento perfecto para aquel primer beso de muchos.
Hanta se alejΓ³ un poco, admito la sonrisa suave quΓ© se dibujo en Izuku y suspiro, pego su frente a la del contrario.
βDespuΓ©s de ese beso no querrΓ© dejar de probar tus labiosβ susurro con suavidad.
No era novato en aquellas cosas, ninguno de los dos a decir verdad, pero jamas habΓan sentido algo parecido a lo que ese beso les causΓ³.
Una sensaciΓ³n embriagante quΓ© les indicaba quΓ© si no paraban se volverΓan adictos a ese contacto.
βPuedes probarlos siempre quΓ© desees Hanta.