One Shot
No sé cómo llegamos a esto, después de aquella misión que completamos juntos recibí a mitad de la noche una email de Shoto Todoroki. Al principio supuse que se trataba de la Academia de Héroes, y que responderle no sería nada distinto a otros emails que he recibido de los demás compañeros. Abrí y leí, se trataba de una conversación típica de compañeros, así que respondí. La primera vez duramos veinte minutos chateando sobre lo que habíamos experimentado en la última misión. Sin embargo, a medida los días avanzaron comenzamos a chatear por mensaje de texto, también la conversación cambió a temas personales sobre nuestros gustos. Al principio pensé que, Shoto podía estar interesado en mí, pero conforme los días transcurrieron, ante los demás siguio siendo el mismo, así que descarte esos pensamientos que solo me hacían sentir incómoda cuando estaba cerca de él.
Pasó un mes conversando sin que nadie se percatara de lo habitual que se tornó nuestra comunicación y encuentros a solas, las cuales nos llevaron a tener sexo por primera vez.
La primera vez ingresó por mi ventana a altas horas de la madrugada en busca de mi cuerpo, después de chatear subido de tono, hablamos sobre hacerlo. Cuando "desperte", él estaba sobre mí bajándome la braga hasta las rodillas y alistando mi entrada con un poco de su saliva. Aquella noche lo hicimos sin decir mucho. Ahora otra vez nos besábamos a escondidas de todos, aprovechamos para juntar nuestras bocas y cuerpos. Esta vez en la librería de la Academia U.A. Siento su mirada más intensa y su cuerpo contra el mío con más ganas de la primera vez. Cuando me ve de tal modo puedo sentir sus ganas por tomarme. Yo también quiero volver a hacelo, pero no quiero verme como si solo eso me interesa. Necesito que él de el primer paso.
Mantengo mis manos en sus hombros mientras el pega demasiado su cuerpo con el mío. Ya puedo sentir su parte íntima contra mi entrepierna, se siente dura. También pudo imaginar su apariencia y olor de su miembro, que con mucha pena observé y dejé que ingresará dentro de mí, pero para nada toque o pase mi lengua.
—No puedo soportarlo, necesito hacelo aquí.
Escuchar que quiere hacerlo conmigo otra vez me hace gemir y aflojar más mi cuerpo a su deposición. Es como si dejera las palabras correctas para que yo acceda sin mucho rodeo.
—Shoto, también lo quiero repetir, pero no aquí. Esperemos que salgamos y vamos a mi mansión.
Otra vez pienso llevarlo a mi habitación. Hacerlo lento hasta que alcancemos el climax sobre mis sábanas de seda. Deseo que su olor vuelva a impregnarse en mis sábanas y almhuedas, y que su sudor quede mezclado con el mío.
—Por lo menos hagamos esto, solo para calmarnos —susurro sobe mis labios mientras mira hacía atrás.
—¿Y qué tienes en mente?
Deslizo mis manos a su cintura y aprieto por los costados. Detiene sus besos y despega un poco sus labios de los míos mientras me ve fijamente. Es totalmente hermosa ver el tono de sus ojos, gris oscuro y turquesa.
—Date la vuelta.
Una idea surge en mi cabeza, así que vuelvo a advertirle.
—Si lo hacemos aquí podemos ser expulsados si alguien nos encuentra.
—Solo quiero frotarme, es todo. No lo vamos a hacerlo. Además, no cargo preservativos.
Vuelvo a juntar mis labios con los suyos y lo atraigo a mi cuerpo. Lo adoro, simplemente no pudo decir no.
—Solo por unos minutos.
Me doy la vuelta contra los libros y espero que junte su cuerpo con el mío, pero primero acaricia mi cabello y baja por mi espalda provocando mi piel erizar.
—Oh, Momo, quiero hacelo ya.
Junta su cuerpo con el mío y comienza a mover la cadera suavemente, con una mano sostiene un costado de mi cadera y con la otra se apoyo contra los libros, luego con la boca comienza a besarme la parte trasera del cuello. Mi cuerpo comienza a derritirse entre los libros y el cuerpo de Shoto. Siento su pene entre mis glúteos y bajar cerca de mi sexo. Mi vagina comienza a contraer y ruega que se entre en mí.
—Aah, aah, Shoto no sigas.
Siento su boca morder mi piel y su mano deslizando a mi parte íntima por donde masaje por encima de mi braga. Llevo la falda del uniforme, cosa que hace más fácil ingresar sus dedos y sentir la dureza de su pedazo de carne.
—¿Quieres que me detenga?
Masajea suavemente y de la nada ingresa un dedo por debajo de la braga, acto seguido hace círculo sobre mi clítoris. Comienzo a gemir levemente porque no pudo hacerlo en alto. Me contengo y aprieto las piernas.
—Por favor no lo hagas, nos van a escuchar.
El miedo que siento no me deja relajarme del todo. Creo que él también ha de sentir lo mismo, sin embargo ingresa otro segundo dedo a mi vagina mientras se clina un poco hacia adelante. Comienza con un vaivén lo que provoca que abra un poco las piernas. Sus dedos ingresa hasta donde alcanzan y salen sin importar mis suplicar.
—Shoto, no sigas.
Siento sus dedos dentro de mi cueva y la palma de su mano frontando mis labios vaginales. Con la otra mano toma mi mentón y guía mi cabeza a la suya donde su lengua espera por la mía. Un beso de lengua me da nuevamente la bienvenida. Sus ojos de distintos colores están entre cerrados, los míos también lo están.
Lo amo demasiado que en poco tiempo accedo y no vuelvo a pedirle que se detenga. Sus dedos ingresan a mi vagina con más profundidad, mientras frota su miembro contra mis glúteos, y su lengua me hace dar y recibir besos morbosos llenos de saliva.
En los próximos minutos siento mi vagina húmeda y los dedos de Shoto igual de húmedos. Mi falda de colegiala deslizó hasta mi cintura, mi respiración aumentó, y mi temperatura esta alta. Mi cuerpo ruega para que ingrese su miembro y por fin provoque un orgasmo.
De repente saca los dos dedos y desliza su mano hacia atrás, luego puedo sentir como saca su miembro de su pantalón.
—Nos van a cachar. Terminemos más tarde —sugiero, mientras lo veo de reojo y su respiración me pega.
—Solo dos veces lo voy a meter. No va a suceder más.
La otra mano que usa para mi mentón la desliza al costado de mi cadera.
—Abre un poco más las piernas.
Acato la orden abro las piernas y levanto la cadera. En ello recuerdo que necesito remover mi braga, pero él rápido dice:
—Así déjalo. Voy a entrar.
Con la misma mano que usó para liberar su miembro hace a un lado mi braga, que al rozar con mi clítoris hace que suelte un gemidos el cual rápido captura con la otra mano.
—Trata de no hacer mucho ruido.
Su miembro deslizó directo a mi vagina gracias a los fluidos que he expulsado, así que abro más las piernas y a la vez aprieto. Mis manos aún siguen aferradas a los libros de la librería.
Cuando al fin todo su miembro esta dentro de mí, Shoto desliza la mano que cubre mi boca y la lleva al costado de mi cadera para comenzar a penetrar suavecito. Con la otra mano la ingresa por debajo de mi blusa escolar a uno de mis pechos y comienza a amasar.
Jadea detrás de mi oído y dice lo bien que se siente hacelo conmigo.
—Eres maravillosa, me haces sentir bien. Descuida, también haré que sientas lo mismo que yo.
—Ya lo siento, Shoto.
Sigue penetrando y llevando su mano por debajo de mi brasier, cuando roza sus dedos en mi pezón lo sugeta suavecito. En eso recuerdo que no estamos usando preservativo.
—No te corras adentro —suelto un gemido suavemente mientras siento el aumento de la penetración y el ritmo de su respiración pegando contra mi cuello.
—No te preocupes, después vamos por la pastilla del día después.
Shoto sigue penetrando profundamente que hace que me ponga de puntillas cuando su pene entra por completo. Con una mano cubro mi boca y con la otra me apoyo contra los libros. La adrenalina de que nos cachen y la lacivía es demasiado para controlar, no soportó más, abro más las piernas y levantó la cederá. De repente mi respiración aumenta y las piernas de debilitan. Estoy teniendo un orgasmo mientras Shoto me da más duro y saca la mano de mi blusa para irse a sujetar mi cadera con más fuerza hasta correrse mientras gime detrás de mi oído.
Siento en seguida cómo su masa tibia llena el interior de mi vagina, y cómo está contrae al mismo momento que siento la sensación de orinar. Acabo de ensuciar mi braga favorita.
Shoto continúa el ritmo hasta que lentamente disminuye y deja de moverse.
—Sé que no me vas a creer... —dice —, pero siento que no he tenido suficiente. ¿Puedo ir a tu casa hoy por la noche, de paso llevo la pastilla del día después?
Antes que pudiera contestar, sacó su miembro y me acomodó la falda. Me di la vuelta para quedar de frente. Ver su rostro con aquella marca de quemadura y sus ojos pintos, me hacen volver a sonrojarme. Todoroki se acercó otro vez y me besa después de meter su miembro a su pantalón.
—Te respondo si primero respondes a mi pregunta... ¿Qué somos?
Nunca hemos hablado sobre qué somos. Quiero saber por sus labios que significo para él para no ilusionarme. Todoroki me ve fijamente y vuelve a besarme antes de responder:
—Obviamente somos novios. ¿Qué pensanbas?
La temperatura de mis mejillas llegó a una temperatura que viajo a mis oídos, los siento ardiendo como el fuego que crea este hermoso chico.
—Yo... pensaba que... —no quiero que me mal interprete al decir que pensaba que solo eramos amigos con beneficios, en eso divisó la sombra de alguien acercándose a nosotros, Todoroki voltea hacia atrás y ve lo mismo que yo.
—¿Qué quieres que lleve, salvo de la pastilla? —pregunta en voz baja, alejándose un poco de mí y tomando un libro.
—Lo que quieras, te voy a esperar lista...
Con mi respuesta le doy a entender que sí aceptó ser su novia. Me doy la vuelta y caminó hacia la puerta de la librería. Estoy en brigada de felicidad, somos más de lo que llegué a pensar, pues temía que mi primera vez fuera un acto de solo calentura.
Afuera de la librería me topé con Ochako Uraraka e Izuku Midoriya, en una extraña escena. Sangre brota de la nariz de Midoriya, mientras Uraraka presiona con un Kleenex la nariz.
—¿Qué sucede? —pregunté, a medida me acercó a ellos. Sin embargo, Midoriya al verme se pone nervioso y sale corriendo. —¿Qué pasa con ese chico?
—Tampoco entiendo —responde Uraraka preocupada —, hace cinco minutos lo vi salir de la librería con la nariz brotando de sangre, como si la misma hubiera viajado a su cabeza por algo que vio, puesto que... —se torno roja —su paquete resaltaba por debajo de su pantalón...
Fin
Mañoso Izuku. Bueno, hasta aquí. Solo quería sacar este pequeño shot de mi borrador. Nada serio, solo cochinadas de uno y de este ship no canon.
By Velbeth Castro