Las aventuras de Naruto ladybug y cat noir
Capítulo 1 el comienzo
"Hace muchos siglos unas joyas de gran poder fueron creadas, estas eran los Miraculous.
A través de los años, estas joyas fueron usadas por grandes héroes ayudando a la raza humana, pero hay 2 Miraculous más poderosos que los demás: los aretes de Ladybug, los cuales son de la creación y simbolizan el Yin, y el anillo del gato negro, cuáles son de la destrucción y simbolizan el Yang. Quien los obtenga, los dos Miraculous, podrá pedir un deseo. Ese deseo conlleva a un sacrificio o un precio muy alto por romper el balance del universo. O eso es lo que se creía, ya que existe otro Miraculous igual o incluso más fuerte que el de Ladybug y el gato negro: este es el collar del Kyubi, el zorro de las nueve colas. Este Miraculous ha existido desde mucho antes que los Miraculous de Ladybug y el gato negro.
Si juntas los 3 Miraculous, obtendrás un deseo sin un sacrificio, solo si revelas el verdadero nombre del kwami, así sin romper el balance del universo", decía un ser diminuto flotando de color morado enfrente de una persona rodeados de mariposas blancas.
La persona solo estaría viendo una foto sin apartar la mirada de aquella foto.
"Necesito ese deseo, Nuru. Necesito esos Miraculous", decía la sombra mirando todavía la foto de una mujer con pelo amarillo, ojos azules y una sonrisa encantadora, sin apartar la mirada. El ser diminuto lo miraba sorprendido por lo que decía.
"Pero maestro, nadie sabe dónde están esos Miraculous", dijo el ser diminuto a la sombra, quien apartó la mirada de la foto y lo vio extendiendo su mano hacia el ser flotador, agarrándolo entre sus manos.
"Pero te encontré a ti, mi pequeño Nuru", decía acariciándolo. "Recuérdame tus poderes otra vez", dijo la sombra acariciando a Nuru para después dejarlo y mirar ahora a un libro de aspecto antiguo que decía de la historia que le contó hace un momento, asintió ante la petición, procediendo a contestar.
Con mis poderes puedes otorgar poderes con un Akuma a tu fiel seguidor", dijo dando todos los detalles a la persona que estaba parada frente a él. La persona, al escuchar eso, se volteó para mirar a una ventana en forma de mariposa, así se le formó una sonrisa maliciosa, dejando preocupado al ser diminuto.
"Y qué mejor forma de atraer a superhéroes que hacer supervillanos", dijo con un tono de malicia en su voz, volteándose y mirando hacia el kwami, quien lo miró sorprendido.
"Pero maestro, los Miraculous no se deben de usar para propósitos malvados ni egoístas", dijo preocupado por lo que hiciera, ya que los Miraculous no se deberían de usar para propósitos malvados. Esto hizo enojar a la sombra, quien lo miró enojado y dio un pisotón de enojo, eso hizo que las mariposas a su alrededor se alborotaran y espantaran a Nuru, que lo miraba con miedo.
"No entiendes, debo de obtener el poder absoluto, y ahora tengo tu Miraculous. Ahora estás bajo mi control, de ahora en adelante, ahora soy tu maestro. ¿Quedó claro?", decía con un tono de firmeza, mirando al kwami con enojo. Nuru, sin poder hacer nada, solo asentía, resignado. No diría nada, esperando las órdenes de su ahora maestro.
"Sí, mi maestro", dijo cabizbajo, aceptando las órdenes. No podía hacer más, ya que el sujeto tenía su Miraculous. Resignado, no diría nada, esperando las órdenes de su dueño. Con una sonrisa, el ser se pondría el Miraculous en forma de mariposa en el pecho, mirando a Nuru.
"Nuru, alas oscuras, elevense", gritó. En ese momento, el kwami se dirigió rápidamente hacia el Miraculous que estaba en el pecho, las mariposas se juntaron en aquel sujeto, transformándolo.
El sujeto, con una sonrisa, miraría hacia la ventana en el lugar donde estaban, jurando que iba a conseguir los Miraculous de Ladybug y el gato negro, pero en especial el del Kyubi, con un nuevo propósito. Necesitaba un nombre, pensando, se le ocurriría uno.
Ahora me conocerán como Hawkmoth, jajaja. Pronto obtendré esos Miraculos, muy pronto", dijo el ser ahora conocido como Hawkmoth, mirando a la ventana, esperando la hora de conseguir los Miraculous.
En otro lugar,
Vemos/leemos a un ser igual que Nuru, solo que este tenía forma de una tortuga, quien dormía plácidamente sobre una caja de fósforos, pero se despertaría y se iría volando hacia otro lado.
El mini ser se dirigió volando hacia donde estaba un sujeto de edad avanzada que tenía una camisa de color rojo con flores blancas, atendiendo a un señor que estaba recostado boca abajo.
"Maestro, maestro", dijo el ser alarmado, tratando de contarle a su maestro lo que sintió hace un momento. La persona que estaba recostada lo miro
"Maestro, maestro, son mantras, son parte del trabajo", decía haciendo unos movimientos en sus manos como para que se vea convincente. Al terminar, rápido trataría de sacar a la persona de donde estaba. "Bueno, con eso terminamos", gracias adiós", decía algo nervioso y apurado, empujando al pobre hombre que trató de decir algo, pero cerró la puerta.
"Maestro, maestro, el Miraculous de Mod, sentí su aura", decía preocupado, posicionándose en frente de su maestro.
El sujeto, sorprendido, lo miraría pensando.
"Creí que se había perdido para siempre", dijo pensativo, agarrándose su pequeña barba, tratando de pensar en algo, mirando a la personita voladora que lo miraba alarmada y preocupada.
"Pero el aura que sentí era maligna. Creo que Nuru ha caído en manos de un sujeto malvado", decía el ser volador, preocupando más a su maestro, quien estaría pensando en una idea para recuperar el Miraculous.
"Debemos encontrar a Nuru y su Miraculous. Si ha caído en las manos equivocadas, no sabemos qué maldad caerá sobre el mundo", dijo mientras caminaba al centro de la habitación, seguido del kwami, para después mostrar su muñeca, que tenía una pulsera del color verde agua con una forma de caparazón en el medio.
"Transformación", seguido de que dijera eso, empezó a hacer unos movimientos extraños para decir "Wayzz, Caparazón". Pero no pudo terminar la oración, ya que le tronó la espalda, cayendo de rodillas al piso.
"Maestro, sea razonable, usted ya no está en edad", decía, pero fue interrumpido por su maestro, quien se agarraba la espalda con dolor.
"Wayzz, ¿de qué hablas? Sigo muy joven, tengo 186 años. Pero tienes razón, no puedo yo solo. Necesitaremos ayuda", dijo, parándose y dirigiéndose a una mesa donde estaba la caja de los Miraculous, en un cofre de madera octagonal de color café-rojizo oscuro con una bisagra dorada para abrir la tapa. Presionó unos botones, abriéndose la caja y mostrando todos los Miraculous, en especial tres que estaban en el medio: los aretes de Ladybug, el anillo del gato negro y un collar de color amarillo, el collar del Kyubi.
En otro lado, vemos a un rubio durmiendo cómodamente, roncando y con baba saliendo de su boca. Se veía que estaba muy cómodo, pero su tranquilidad se vería interrumpida, ya que se oía su despertador. El rubio, a duras penas, alcanzaría a apagar la alarma.
Ya despierto, se levantaría estirándose aún con los ojos cerrados, y seguido se fue al baño a tomar una ducha.
Ustedes se preguntarán quién es este rubio. Pues este era Naruto Agreste, hijo de Gabriel Agreste y hermano de Adrien Agreste.
Les contaré su historia de cómo terminó en la familia Agreste:
Flashback
Vemos a Gabriel y Emily caminar por París con un bebé Adrien en brazos de su madre. Ese día no se fueron con su limusina, ya que querían pasear a pie un momento, disfrutando de un momento feliz para la familia Agreste. Pasarían al lado de un callejón, pero se detendrían al oír el llanto de un bebé. Curiosa, Emily dejaría a Adrien en brazos de su padre, adentrándose hacia el callejón. Llegaría hacia donde se escuchaba el llanto, viendo a un bebé envuelto en una sábana, llorando desconsoladamente.
Ella pondría una cara triste al mirar al bebé y en las condiciones en las que estaba. Ella deseaba tener un bebé y lo obtuvo, pero ver cómo terminó ese bebé ahí la pondría triste.
Así, ella agarraría al pobre bebé y al momento de que Emily lo tomó, el bebé instantáneamente dejó de llorar para mirar a la mujer frente a él. Instantáneamente, el bebé alzó sus brazos hacia la mujer, como queriendo agarrarla de la cara. La mujer, al ver eso, puso una sonrisa maternal, acurrucándolo entre sus brazos con una sonrisa gentil. El niño finalmente pudo descansar y se quedó dormido en brazos de la chica, siendo visto por Gabriel, quien todavía cargaba al pequeño Adrien. Él puso una cara de asombro, acercándose hacia la mujer.
"Emily, ¿qué harás con el bebé?", decía acercándose para mirar al bebé, quien dormía profundamente en los brazos de la mujer. "¿Lo adoptarás?", dijo alzando una ceja en modo de confusión acerca del bebé. La mujer, al verlo, simplemente le puso una sonrisa.
"Claro, Gabriel", decía acariciando al bebé. "No puedo dejar que sufra solo. Con este frío, podría morir", dijo acariciando su mejilla con ternura. "Además, siempre quise otro hijo. Podría llevarse bien con Adrien", dijo sin apartar la mirada del bebé, quien se despertó para mirar a Gabriel. El bebé, al verlo, también alzó sus manitas hacia Gabriel.
"Mira, quiere ir contigo", dijo entregándole al bebé y tomando a Adrien.
Gabriel, al tomar al bebé, se le quedaría viendo, para después acurrucarlo y quedar dormido.
"Bien, acepto que es lindo. Muy bien, hay que llevarlo", dijo acariciando la mejilla del bebé, para seguido caminar hacia Emily, yéndose de ese lugar.
Después, al bebé le pondrían Naruto, por petición de Emily, gracias a una novela que vio y vio al protagonista.
Pasarían 5 años y los niños crecían fuertes. Naruto y Adrien se llevarían bien, encariñándose el uno por el otro.
Naruto era un niño impetuoso, alegre, bondadoso e inteligente, siempre protegiendo a sus amigos. Adrien también creció, y él fue un niño tranquilo, pero igual que su hermano: alegre, bondadoso e inteligente, siempre protegiendo a sus amigos.
Pero una tragedia sucedió: su madre falleció. Al saber esto, los niños lo tomarían fatal, en especial Gabriel, quien quedó destrozado por perder al amor de su vida.
Después de eso, la gente que conocía a Gabriel decían que nunca volvió a ser el mismo. Se volvió distante de sus hijos, solo viéndolos de vez en cuando, siendo cuidados por Nathalie, la mano derecha de Gabriel y su secretaria.
Así pasó el tiempo. Naruto y Adrien superaron a su madre con la ayuda del otro, llevándonos a la situación actual.
El rubio, ya cambiado, se dirigió sigilosamente hacia la salida para irse temprano al primer día de clases. Sabía muy bien que su padre no lo dejaría ir a él y a Adrien, ya que Gabriel tenía sesión de fotos, pues ellos son famosos, conociéndolos por el nombre del dúo Agreste, gracias a su padre, un diseñador de modas más famoso de todo el mundo.
Escabulléndose de Nathalie y su guardaespaldas Gorila, logró pasar sin que se dieran cuenta, agarrando su patineta y yéndose de la mansión Agreste.
Poco tiempo después, Adrien se despertaría y se prepararía para ir a clases. Fue al cuarto de su hermano, pero no lo encontraría, deduciendo que se fue más temprano. Él también se escabulló, pero fue visto por Nathalie, quien avisó a Gabriel.
Ahora vemos al rubio dirigiéndose a su escuela, pero se percató de que un anciano estaba cruzando la calle, pero un carro se estaría acercando hacia el pobre anciano, quien no se daría cuenta.
El rubio se dirigió rápidamente hacia el señor, empujándolo justo antes de que el carro lo atropellara, fijándose de que sacrificó su patineta, que quedó destrozada, poniendo una cara triste.
"Muchas gracias, joven, por salvarme. Soy muy torpe", decía apenado el señor, quien era el mismo que estaba con la criatura conocida como Wayzz.
"No se preocupe, no es nada. Solo me alegro de que usted esté bien", decía ayudándolo a levantarlo con cuidado. "Bueno, nos vemos, señor. Tenga cuidado la próxima vez. Que tenga un buen día", dijo corriendo, saludándolo desde lejos, perdiéndose entre la gente.
El sujeto, al verlo irse, se le formó una sonrisa en su cara, retomando su caminar como si no hubiera pasado nada. La tortuga en su bolsillo se fijó de que una caja de Miraculous estaría brillando.
"Maestro Fu, la caja está brillando", decía el kwami de la tortuga, mirando la caja que estaba brillando de color naranja, una caja igual que la de los Miraculous, pero pequeña, junto a otras cajas iguales.
Esto lo vio el maestro Fu, formándole una sonrisa,
Después de ese suceso, el rubio por fin llegó a la escuela, encontrándose con una amiga suya de pelo negro atado en dos moños, quien corría a toda prisa, casi tropezándose.
"¡Te ayudo, Mary!", decía Naruto, tomando la caja de galletas y dándole una sonrisa.
"¡Ah, Naru! Digo, Naruto, muchas gracias por ayudarme. Es que soy muy torpe, casi se me cae la caja", decía Marinette, rascándose la parte de atrás de su cabeza con pena.
"No te preocupes, aún no es tarde. Vamos, entremos", dijo dándole el paso a Marinette para entrar, siguiéndola después.
Ya adentro, se fijó de que todos estaban ahí, incluso una chica nueva.
"Vamos, vamos a sentarnos", dijo, yéndose a sentar junto a Marinette en la primera banca. Chloe, la miró pasar, poniendo su pie para que Marinette se tropezara, pero fue agarrada de la cintura por el rubio, sonrojando a la chica, quien se fue a sentar.
"Vamos, Chloe, eso es muy bajo. Madura, todo el mundo está cansado de ti. Vamos, es nuevo año escolar, ¿por favor puedes dejar de ser tan Chloe?", dijo Naruto, mirándola con desaprobación. La rubia trató de decir algo, pero el rubio la ignoró y se fue a sentar junto a la pelinegra, ayudándola a repartir las pocas galletas.
Pero se fijó en cierta pelinegra de piel morena y lentes que estaba sentada viendo su celular, así que fue con ella, entregándole la última galleta.
"Tú eres...?", dijo entregando la galleta.
Quien la recibió con todo gusto.
"Hola, soy Alya Césaire. Mucho gusto, soy nueva aquí", dijo estrechando la mano del rubio.
"Y qué bueno que le diste su merecido a Chloe. No la soporto. Desde que llegué, no deja de molestar. Si tú no decías nada, yo la hubiera puesto en su lugar".
"No es nada. Así es Chloe siempre, ya me acostumbré. Así que siempre estoy encantado de ayudar a mis amigos", dijo dándole una sonrisa. "Soy Naruto Agreste", dijo, pero fue bombardeado por preguntas de la chica.
El rubio a duras penas le contestó.
"Ven, te quiero presentar a una amiga mía", dijo, yendo a donde estaba Marinette, quien estaba escribiendo en su libreta, pero la dejaría al mirar a la morena y al rubio acercándose.
"Mary, te quiero presentar a Alya, nueva en este colegio. Seguro que se hacen grandes amigas", decía mientras se iba a sentar, dejando a las chicas platicando. La morena le daba ánimos y le daba confianza, como una superheroína de Estados Unidos. Él sabía que le hacía falta una amiga y sentía que en un futuro se podrían volver inseparables, poniendo una sonrisa hacia las chicas, se fue.
Después llegaría su maestra, la señorita Caline Bustier. Todos se fueron a sentar a sus respectivos lugares, Marinette junto al rubio, y la morena junto en la segunda banca de la fila del rubio.
"Nino, ¿por qué no este año te sientas al frente?", dijo su maestra a Nino, quien a regañadientes se paró de la última banca, segunda fila, y se fue a la segunda banca de la primera fila, junto a Alya.
"Gracias, Naruto, por ayudarme con Chloe. Siempre eres bueno conmigo", decía Marinette con un tinte rosado en sus mejillas, mirando al rubio.
Quien puso su mano en el hombro de la chica.
"No es nada, para eso estoy. Para eso estamos los amigos, Mary", decía, sonrojando a la pelinegra. "Además, debes de tener más confianza en ti misma, como dijo Alya. Sé que puedes poner en su lugar a Chloe. Además, te ves muy hermosa cuando te sonrojas. No te lo dije?", dijo, y eso fue suficiente para que se sonrojara y se pusiera roja, con humo saliendo de su cabeza.
El rubio solo daría una risita y le sobaría su cabeza.
"No creo que tenga la confianza. Siempre me ha estado molestando. No creo que pueda enfrentarla", decía cabizbaja, mirando sus pies. El rubio la miraría y le pondría una sonrisa.
"Yo sé que un día dejarás ese miedo de lado y le demostrarás al mundo quién es realmente Marinette", le dijo con una sonrisa de dientes, alzando su pulgar en forma de apoyo.
Ya después de clases...
"Por favor, los que tengan educación física, vayan con el profesor Carlos. Él los esperará afuera, y los que no, por favor vayan a la biblioteca", decía la profesora. Pero todos se fijaron de que el grandullón Iván, un chico robusto de cabello negro y mechón amarillo, playera negra, que estaba por pegarle a Kim, un chico con sudadera roja, cabello corto negro, pero fue detenido por la maestra.
"Iván, ¿qué está pasando?", decía mirando seria en la dirección de Iván y Kim, con su puño a pocos centímetros de la cara de Kim.
"Es Kim", dijo enojado. "Voy a golpearlo", dijo queriendo tratar de pegarle, pero también fue detenido por su maestra.
"Iván, ve con el director rápido", dijo en tono de autoridad, apuntando hacia la puerta.
Iván, enojado, arrugó una hoja que tenía en su mano ante la mirada burlona de Kim, y se fue del salón enojado, agarrando su mochila y yéndose.
Cambio de escena.
Ahora vemos a Marinette, Naruto y Alya en la biblioteca, platicando de cosas triviales. Pero un estruendo se escuchó por toda la escuela, asustando a todos los presentes, quienes corrieron asustados.
El trío de amigos se fueron hacia una pantalla para mirar qué estaba pasando. Miraron en la pantalla a un sujeto hecho de pura piedra, con ojos verdes llenos de enojo, estaba destruyendo todo a su paso, pero los tres se fijaron de que esa criatura de piedra tenía la voz de Iván.
"Ese sujeto, esa cosa es Iván", decía en estado de shock, mirando las noticias. Naruto, serio, estaría viendo a la criatura.
"Yo creo que algo le pasó a Iván para que esa cosa tenga su voz", decía, mirando a Marinette, quien estaba asustada, y a Alya, en cambio, Alya estaba mirando la tele algo emocionada.
"Es como si esa cosa se hubiera transformado en un supervillano. Chicos", dijo volteando hacia Naruto y Marinette, "¿no ven? Puede aparecer un héroe. Tengo que ir a ver. GPS listo, cámara listo", dijo acomodando sus cosas. "Yo me voy de aquí, nos vemos", dijo corriendo hacia la salida.
"Oye, espera", dijo Marinette, pero fue tarde, ya se había ido la chica. "¿Qué vamos a hacer?", dijo Marinette, volteándose a mirar al rubio. Este solo miraba la pantalla, viendo la destrucción que estaba causando el monstruo.
"No lo sé. Hay que ir a un lugar seguro", decía, ya mirando a la pelinegra, quien estaba asustada. "Ve a tu casa, ahí estarás segura. Yo iré a la mía", dijo corriendo de ahí, seguido por ella.
Cambio de escena.
Vemos al mismo viejito conocido por Fu, mirando a la mansión Agreste, sosteniendo dos cajas iguales, las cuales eran los Miraculous. Se le formó una sonrisa al ver al mismo chico que lo salvó hace un rato.
Vemos al rubio entrar a su casa, al no ver a nadie, se fue para la sala, encontrando a Nathalie y a su padre regañando a su hermano, pero se detuvieron al verlo entrar.
"¿Y tú, Naruto?", dijo mirando y apuntando al rubio, quien sudó frío al ver a su padre enojado mirarlo.
"Me desobedeciste y te fuiste cuando te dije que no fueras. No volverás a ir, y cuando te digo que no vas a ir, les prohíbo ir a la escuela. ¿Me escucharon?", dijo enojado, mirando enojado a sus hijos, quienes, Naruto y Adrien, enojados, se fueron sin decirle nada
Ya en su cuarto, el rubio no le prestó atención a su padre y se acostó en su cama. Lamentaba que su hermano lo tomara mal, pero se levantó al escuchar al gigante, así que se asomó por su ventana, la cual era similar a la de Adrien, y vio que estaba peleando. Se dirigió a su sofá y sacó su celular para enviarle un mensaje a Marinette, preguntándole si estaba bien.
"Mary, ¿estás bien? ¿Ya viste la tele?" envió el rubio.
"Sí, estoy en mi cuarto. Espero que estés bien", respondió Marinette.
"Cuídate, no salgas. Esperemos que el gobierno de París haga algo", dijo y después conversó con su amiga hasta que apagó su celular. Se percató de una cajita en su mesa.
"¿Qué hace esto aquí...?" dijo asombrado al ver la caja. La tomó y la abrió. De la caja salió un destello naranja y amarillo. Del susto, aventó la caja y se tapó los ojos. Después de que la luz se fue, abrió los ojos y vio a una criatura pequeña flotando frente a él. La tomó con cuidado entre sus manos.
"¿Qué eres tú?" dijo confundido, mirando a la criatura que miraba todo a su alrededor y después le prestó atención.
"Soy tu kwami, el kwami del collar del zorro de las nueve colas. Y mi nombre real es Kurama. Solo a mis portadores les doy mi nombre", dijo el zorro, que se estaba rascando y estirando. "Hace tiempo que no salgo", dijo bostezando. "¿Qué hay de nuevo? Quiero saber todo lo que ha pasado", dijo con interés, mirando al rubio que lo observaba atento.
"Así que eres como un tipo de genio, ¿no? O como un padrino mágico", dijo sin dejar de mirar al pequeño zorro emocionado, que solo lo miró como si estuviera idiota.
"No, soy alguien que otorga poderes, pero...", dijo, haciendo una pausa, "solo que estos poderes son los más peligrosos", dijo, mirando la caja de la que salió. "Porque mi collar, el que está en la caja", dijo, señalando a la caja que tenía un collar en forma de cristal, como el de Crash Bandicoot de color naranja con nueve rayas, para después volver a ver al rubio.
"Fue un error. No debería de existir porque rompe el balance del universo", dijo el ser que parecía un tipo de dios. "Pero ese no es el punto. El universo lo permitió solo con la condición de que yo escoja a mi portador, no el guardián. Solo los de corazón puro podrán portar el Miraculous del Kyubi", dijo, dando detalles al rubio frente a él, quien prestaba atención a cada detalle de lo que decía el zorrito. Después de lo que dijo el zorro, dejó que el zorro volara por todo el cuarto y el rubio tomó el collar y se lo puso en su cuello, haciendo que el collar se tornara a color verde agua. Pero una duda invadía al rubio, quien confundido le preguntó:
"¿Y qué poderes puedes dar? Por lo que entendí, eres un error, pero el universo te aprovechó, así que tienes que tener unos poderes increíbles."
"Bien, puedes copiar todo tipo de Miraculous. Por ejemplo", dijo volando hacia enfrente de él. "Puedes decir 'Tikki' e instantáneamente el poder de Tikki lo podrás copiar, pero la energía de tu Miraculous disminuye solo si ya usaste el poder del kwami. Por ejemplo, el de Tikki es Amuleto Encantado, solo que este es más diferente que el de Tikki", dijo volando en círculos ante la mirada del rubio.
"Ya que a Tikki le da lo que necesita en ese momento, eso le otorga el Amuleto Encantado, pero el tuyo te puede dar lo que tú quieras. Ya si usaste el poder, te quedará poco tiempo hasta que las 9 rayas se desaparezcan y te destransformes y yo vuelva y tenga que recuperarme comiendo algo", explicó el zorro con detalle al rubio frente a él.
Pensando en la situación, decidió aceptar la carga mirando al kwami. Una sonrisa se le formó y lo volteó a ver.
"Muy bien", dijo levantándose de un salto. "Tengo que detener a Iván y ayudar a París", dijo con determinación, visto por Kurama, quien solo dio una sonrisa y se acercó a él.
"Solo tienes que decir 'Let's go, Kurama', y te otorgaré los poderes", dijo el kwami, quien miró a Naruto. Pero antes de eso, detuvo al rubio que estaba a punto de decir la frase.
"Te diré los nombres de todos los kwamis", dijo y procedió a dar los nombres de todos los kwamis. Al terminar, el rubio puso una sonrisa de determinación.
"Let's go, Kurama", dijo el rubio, alzando los brazos. Después de decir eso, el kwami se dirigió rápidamente hacia el collar que cambió de color a amarillo con 9 rayas naranjas, transformándolo.
Después de la transformación, se vio la transformación del rubio y era (imagínense el modo sabio de los 6 caminos y las nueve esferas en su espalda, solo tapando su cara con un antifaz de color amarillo y aura naranja). Al terminar su transformación, se miró al espejo y vio su apariencia.
"Me veo genial, simplemente épico", dijo posando de diferentes formas. "Muy bien, es hora, pero antes", dijo y se fue a cerrar su puerta con llave para dirigirse a su ventana y abrirla.
"Como dijo... así, Tikki", dijo el rubio. Instantáneamente, el color amarillo se transformó en rojo con puntos negros, y una esfera de su espalda se transformó en un yoyo, cayendo en sus manos. Lo miró con detalle para luego poner una sonrisa amplia y mirar hacia su ventana.
"Muy bien, pero necesito un nombre... mmm, veamos," decía, rascándose el mentón hasta que se le ocurrió una idea. "¡Ashura, eso está bien! Vamos," dijo, girando su yoyo y lanzándolo hacia un poste, balanceándose para dirigirse hacia donde estaba el villano.
En otro lugar, más específico, en el cuarto de Adrien y el cuarto de Marinette, estaban debatiendo si usar el Miraculous o no. Dudas tenían los dos jóvenes, pero se escuchaba algo en la tele que interrumpió a los kwamis.
"Miren, se acerca alguien hacia el villano," decía la reportera, apuntando con la cámara al héroe Ashura columpiándose hacia el villano. "¿Será acaso un héroe que ayudará a París? O," dijo en tono de preocupación, "¿será otro aliado del villano que está destrozando París? Solo esperemos que nos ayude."
Los kwamis vieron a Kurama, quien por fin pudo tener un portador y, por lo que veían, copió el poder de Tikki. Marinette estaba dudosa, pero Adrien, en cambio, aceptó y se transformó en Cat Noir, un héroe con temática de gato, para ayudarle. Seguido de Marinette, quien se convirtió en Ladybug.
Cambio de escena.
Vemos al rubio héroe, Ashura, peleando con el villano, evitando que llegue a Kim, ya que descubrió que el villano es, en realidad, Iván.
"Iván, este no eres tú. Cálmate, por favor. Podemos solucionar esto hablando," decía mientras lanzaba el yoyo, pero el monstruo lo bloqueó, seguido de agarrarlo. "Tú no te metas en esto, hermano," decía mientras sostenía el yoyo y lo lanzaba, haciéndolo girar y mandándolo a volar a estrellarse contra el estadio, asustando a sus amigos que estaban por ahí. Ashura se levantó con dificultad, sobándose la cabeza.
"Ay, esto me va a doler mañana," decía, tronándose la espalda y viendo a sus amigos. "Váyanse de aquí, es peligroso," dijo, pero en ese momento, el villano Iván se acercó para enfrentar al héroe. Pero al ver a Kim, se fue tras él, pero lo detuvo el rubio con el yoyo a centímetros de que Corazón de Piedra le pegara a Kim, tirando de él y aventándolo al otro lado del estadio, dejando que Kim escapara. El héroe Ashura miraba al villano, serio, pensando cómo detenerlo y esperando a que sus amigos héroes llegasen.
"Plagg," dijo en voz alta, e instantáneamente lo rojo se puso negro y los puntos negros se pusieron patitas de gato de color verde, y el yoyo se transformó en bastón.
"Muy bien," dijo, poniéndose en pose de combate. "¡Bailemos!" Se abalanzó hacia el monstruo. El rubio estiró el bastón, mandando a volar a Corazón de Piedra hacia la portería.
"¡Gol de Ashura!" decía, brincando de alegría. "¡Gracias, gracias! Doy clases los jueves, no cobro mucho," bromeaba, haciendo una reverencia para mirar a Corazón de Piedra levantarse y hacerse más grande y más enojado.
"No te creas mucho, cucaracha. ¡Venga!" dijo Corazón de Piedra, enojado, yendo hacia el rubio, que esquivaba todos sus ataques con dificultad, ya que un golpe y se hacía más grande. Pero se distrajo al ver a Alya escondida, grabando, y esa distracción le sirvió a Corazón de Piedra para barrer sus pies, tirándolo al suelo, seguido de quererle dar un golpe. Pero una barra igual detuvo el golpe de Corazón de Piedra. El rubio fijó la mirada y vio a Cat Noir llegar y extender su barra, mandándolo a volar. Después ayudó a su compañero. "Métete con alguien de tu tamaño," le dijo Cat Noir a Corazón de Piedra burlonamente, viendo que se recompuso, volviéndose más grande, haciendo enojar a Corazón de Piedra.
"Venga, vamos, compañero," le dijo Cat Noir a Ashura, quien entendió el mensaje, abalanzándose los dos hacia Corazón de Piedra.
Siendo visto por una Ladybug nerviosa y asustada, no queriendo ir. Siempre se acobardaba; si no fuera por Naruto, su vida hubiera sido una miseria. Pero a lo lejos, vio a su nueva amiga a punto de recibir la portería que estaba a punto de caer en ella, pero Cat Noir lanzó su barra, deteniéndola a escasos centímetros de la cara. Cat Noir puso una sonrisa de satisfacción al ver que la salvó. Cat Noir se distrajo y fue tomado por Corazón de Piedra, quien se hizo gigante. El rubio fue por él, pero fue mandado a volar, estrellándose al otro lado del estadio.
"Vamos, bicho rojo. El mundo te está esperando," le gritó Alya a Ladybug, que estaba parada sin hacer nada, con miedo y dudosa, e impotente. No quiso ir. Pero recordó algo que le dijo su amigo.
"Yo sé que un día dejarás ese miedo de lado y le demostrarás al mundo quién es realmente Marinette," le dijo con una sonrisa de dientes, alzando su pulgar en forma de apoyo.
Al recordar aquellas palabras, el valor le llegó y se abalanzó hacia el monstruo, lanzando su yoyo al brazo del mismo para liberar a Cat Noir, quien cayó al suelo. Luego, lanzó su yoyo y se balanceó hacia el monstruo, pasando por debajo de él y llegando hacia su compañero.
"¡Eso es crueldad animal, lo sabías!" le dijo con burla al monstruo, ya junto a Cat Noir.
"Otra cucaracha más, pero está bien, ¡qué bueno que están los tres, así me darán sus miraculous!" les decía enojado el monstruo, haciéndose más grande.
"Perdón por llegar tarde, Cat Noir," le dijo Ladybug a Cat Noir apenada.
"No hay problema, bicho maravilla," dijo Cat Noir poniéndose en pose de combate, "gracias a nuestro amigo fue más fácil," le dijo a Ladybug. "Ahora hay que patear un trasero rocoso," dijo corriendo hacia el monstruo, pero Ladybug lo jaló por la cola del traje, tirándolo al suelo.
"No ves, se hace más grande con cada ataque, hay que hacer algo," le dijo Ladybug tratando de encontrar una solución.
"¿Cómo?," le dijo confuso mirándola.
"Ah... no sé," dijo Ladybug pensando.
"Bueno, hay que usar nuestros poderes," estaba a punto de gritar, pero se percató de que su compañero rubio salió de los escombros con un aspecto diferente. Ahora los colores de su traje cambiaron, lo negro se volvió amarillo fuerte y las patas de gato se convirtieron en pequeñas abejas negras, además de tener un yoyo en forma de aguijón de abeja. De un salto, se posicionó al lado de sus amigos.
"¡Qué bueno que están todos! Hay que hacer un plan y quitar su Akuma, lo tiene en su mano izquierda. Al romperla, el Akuma saldrá y convertirá a la normalidad a Iván, que es Corazón de Piedra," les dijo a sus compañeros, que lo miraban con asombro. "Hola, compañera, luego nos pondremos al día. Hay que detenerlo," le dijo, y los tres idearon un plan con la ayuda de su amuleto encantado y Alya. Lograron derrotarlo y devolver a Iván a la normalidad.
El rubio se dio cuenta de que el Akuma escapaba. "¡Rápido, compañera, atrapa al Akuma antes de que escape!" le dijo a su compañera, quien rápidamente sacó su yoyo.
"Es hora de terminar con la maldad," dijo, lanzando su yoyo hacia el Akuma y atrapándolo. "Adiós, mariposita," decía, liberando al Akuma ya purificado. El rubio se apresuró y agarró a la mariposa blanca antes de que escapara. "Sabía que también podía copiar el poder de Nuru. ¡Miraculous Ladybug!" gritó a los aires y lanzó su amuleto encantado al cielo. Después de eso, mariquitas chiquitas de color rojo intenso salieron del amuleto y repararon todo el daño causado, devolviendo la normalidad a toda París, donde todos estaban festejando por ser salvados. "¡Ganamos!" decía el héroe Ashura, extendiendo su mano en forma de puño hacia sus compañeros, quienes entendieron y chocaron palmas.
Después de eso, camarógrafos aparecieron y entrevistaron a los héroes, quienes dieron sus nombres como Ladybug, Cat Noir y Ashura, los nuevos protectores de París.
Después de ese día, el rubio se dirigió a la escuela caminando como era de costumbre, ya que no podría ir con su patineta, ya que fue rota por el carro. Así que, unos días después, adentro, vio a Marinette desafiando a Chloe, ya que ella estaba sentada en el lugar de Chloe junto a Layla. Así que caminó hasta ellas.
"¿Me puedo sentar aquí?" dijo, no queriendo sentarse solo.
"Sí, puedes," dijeron las dos, haciendo espacio para que se sentara junto a ellas. Seguido, vio a su hermano entrar y sentarse con Nino. Toda la clase transcurrió normal sin decir nada.
Ya en la salida, Marinette lo detuvo. "Oye, Naruto," decía, jalando al rubio levemente de su mochila, deteniéndolo para luego mirarla a los ojos.
Marinette se acercó a Naruto y lo miró con ojos brillantes. "Solo quería agradecerte por siempre estar a mi lado y darme ánimo. Gracias a ti, pude enfrentar a Chloe. No lo habría logrado sin ti." Sus mejillas se sonrojaron, dándole un aspecto adorable.
Naruto sonrió con ternura y acarició suavemente el hombro de Marinette. "Mary, todo esto es porque tú decidiste dejar de estar a la sombra de Chloe. Siempre has sido valiente, solo necesitabas algo que te impulsara a mostrar tu verdadera fortaleza." Su mirada se llenó de cariño mientras la observaba. "Y sabes que siempre estaré aquí para ti, porque eres muy importante para mí."
Los ojos de Marinette se encontraron con los suyos, y ambos sintieron como si el mundo a su alrededor desapareciera. Naruto acercó su rostro al de ella, hasta que sus frentes se tocaron. "Y yo también te agradezco, porque gracias a ti y a mi hermano, pude superar la pérdida de mi madre." Sus voces eran apenas un susurro.
Lentamente, Naruto inclinó su cabeza y sus labios se encontraron en un beso suave y cálido. Marinette correspondió el gesto, dejándose llevar por la ternura y el amor que ambos habían guardado en sus corazones. Cuando se separaron, sus miradas reflejaban la felicidad que sentían.
"Entonces, ¿Entonces esto q nos hace?", preguntó Marinette con una sonrisa radiante, entrelazando sus dedos con los de Naruto.
"Pues sí, tú quieres, ¿novios?", dijo con un sonrojo mirando a Marinette, quien con una sonrisa se separaron. "¿Quieres que te acompañe a casa?", dijo ofreciéndole su mano a Marinette, quien la tomaría gustosa. Seguido, se fueron, todo esto fue visto por Alya y Adrián, quienes miraban todo con una sonrisa. Alya ya lo sabía, se lo dijo días después del incidente de Corazón de Piedra, y le daría ánimos para confesarse, así con la confianza en alto. Y Adrián, porque ya se iba, solo estaba esperando a su hermano.
Mientras tanto, con los kwamis, Kurama y Tikki estaban charlando en la mochila de Naruto, que sin que se dieran cuenta, se escabulló adentro.
"Así que nuestros portadores volvieron a juntarse como sucedió hace siglos," dijo Kurama con calma, mirando a Tikki, quien sonreía.
"Sí, es bueno que Naruto estuviera en la vida de Marinette, le dio confianza. Ya que no creo que ella hubiera aceptado ser Ladybug," decía Tikki, pensando en las cosas, y tenía razón, ella hubiera dudado en ser Ladybug, pero qué bueno que así fue," decía feliz, mirando a Kurama, quien la miraba igualmente feliz.
"Yo creo que cosas están por venir," dijo Kurama, pensando en qué cosas pasarán en el futuro.
De vuelta con el rubio y la pelinegra, estos estarían caminando tomados de las manos, en dirección a la casa de Marinette, felices.
El rubio miraba a su nueva novia feliz y una idea se le ocurrió, ya que él no es de mantener secretos, así que planeará algo.
"Mary," diría, captando la atención de Marinette, quien lo miraba curiosa. "Tengo que decirte otra cosa, pero tiene que ser en privado," dijo, y puso más curiosa a Marinette. Ella pensaba que le diría algo sobre su padre, pero esas dudas fueron aclaradas por él, ya que le diría que no le diría a su padre y no le importaba de todos modos, ya que no fue el mismo desde aquel día que perdió a su madre.
Después de esa plática, llegaron a la casa de los Dupain-Cheng, quienes los recibieron y gustosos aceptaron la relación de su hija y Naruto, ya que ellos sabían que el rubio siempre ayudaba a su hija y le agradecieron por todo.
Ya después, en el cuarto de Marinette:
"Bien, Mary, quisiera que esto que te digo se mantenga en secreto," dijo totalmente serio, cosa que puso a pensar a Marinette.
"Bien, no diré nada, pero ¿qué es esta cosa que quieres decirme?", decía con un poco de curiosidad, ya con dudas.
"Bien, ya que oficialmente somos pareja y no quisiera ocultar nada, quiero decirte esto," dijo serio, dando una pausa que puso nerviosa a la chica. El kwami del rubio y Tikki escucharon todo esto y puso en nervios a Tikki.
"¿Estás seguro de esto, Kurama?", decía preocupada, ya que no tenían que saber la identidad del otro.
"No te preocupes, es seguro. El rubio es alguien de corazón puro y puedo decir que él no hará nada malo, y por lo que pude sentir, tu portadora también es apta para portar mi miraculous. No veo por qué no, además me interesa qué pasará," decía Kurama con curiosidad, calmando a Tikki, quien no diría nada y siguieron escuchando.
"No quiero que haya secretos, ya que te he contado mis secretos," dijo, mirando ahora con amor a Marinette, quien solo la puso más dudosa.
"Claro, puedes confiar en mí," decía Marinette con ternura, poniendo su mano en su mejilla, acariciándola. El rubio puso su mano encima de la de ella, para después quitarla suavemente, para mirarla a los ojos. "Yo soy Ashura," dijo, mirando la reacción de Marinette, que puso una cara de confusión.
"¿Eres tú? Vamos, no digas bromas, jaja. Vamos, dime lo que realmente me vas a decir," decía Marinette, tomando a broma lo que dijo, sin saber que el rubio la miraba con una risa.
"Bien, no me quieres creer, pero te lo mostraré," dijo, para alejarse un poco de ella. "Bien, ¡Lets go, Kurama!", dijo con calma. Después, Kurama salió rápidamente de la mochila del rubio, dirigiéndose al collar, transformándolo en Ashura. Esto sorprendió a Marinette, quien si no estuviera sentada, se caería de la impresión.
"No te quería guardar secretos, así que pensé en decirte mi secreto en forma de amor hacia ti," dijo, mirando a Marinette, quien solo lo miraba sorprendida.
"Así que eres tú," dijo, saliendo de la impresión. "Me alegra que me digas eso, aunque, ¿no es peligroso...?", dijo, y el rubio contestó:
"No, claro que no. Si no lo dices, no veo por qué no. Lo único que importa es si Ladybug y Cat Noir supieran sus identidades, aunque no sé quiénes son, pero lo que importa son ellos dos," dijo, regresando a la normalidad. Marinette, pensativa, se le ocurrió también algo, aunque sabía que era imprudente, pero con lo que le dijo el rubio, la convenció. Solo tenía que tener cuidado con Cat Noir, él no tiene que saber esto.
"Yo también quisiera decirte algo, ya que tú también dijiste algo importante, yo también, para que no haya secretos entre nosotros," dijo parándose y mirando al rubio, quien la miró con duda, mientras Kurama estaba a su lado, observándolos.
"Tikki, motas," dijo Marinette, y Tikki la transformó en Ladybug. Esto sorprendió al rubio, quien de la impresión se fue hacia atrás, pero se recompuso.
"Tú dijiste tu secreto, así que, ¿por qué no decirte el mío?," dijo para recibir un beso del rubio, quien gustoso aceptó. Ya después se separaron y él miró a Kurama.
"¿No hay nada de malo, verdad?," dijo mirando a Kurama, quien le contestaría volando a su alrededor.
"Claro que no, siempre y cuando tú no reveles tu identidad a Cat Noir," dijo aclarando sus dudas. "Además, el destino de la portadora del kwami de Ladybug y el del Kyubi es estar unidos. Es como el destino que estén unidos, siempre fue, es y será así," dijo, viendo a Ladybug destransformándose. "¿Verdad, Tikki?," dijo, para volar al lado de ella.
Ya después de eso, los cuatro platicaron y aclararon todo, quienes le dijeron que no dirían nada a Cat Noir.
Y así se despidieron, y el rubio se fue de ahí porque su padre lo estaba buscando, claro, Nathalie le había marcado.
Así que, nuestros héroes han revelado sus identidades y han decidido mantenerlo en secreto, ¿qué creen que pasará en el futuro? ¿Cómo afectará esto a la dinámica del equipo? ¡Sigan leyendo para descubrirlo!