¿Podemos salir?

Summary

Kacchan ha sido afectado por un Quirk extraño de una chica nueva en UA. Todo fue tan extraño que ahora mismo, Izuku sabe que morirá de un ataque al corazón. ─ Te amo, te amo, te amo ¿Podemos salir? Definitivamente, Bakugo Katsuki se comporta extraño con él. • °   .   .  °   Pareja: Katsuki Bakugo x Izuku Midoriya

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El cielo de la mañana está despejado con las nubes blancas y hermosas, un brillante sol calentando el cuerpo y las aves cantan en el cielo. En su segundo año en la Academia U.A. todo parecía iniciar de maravilla, excepto, por una cosa muy extraña que está ocurriendo.

─ Te amo, te amo, te amo ¿Podemos salir?

─ Ka-Kacchan.

Que alguien salve a Midoriya Izuku porque está a punto de morir de un ataque al corazón por Bakugo Katsuki, quien besa su mejilla miles de veces y repite lo mismo que hace unos segundos.

─ Izuku, de cerca eres mucho más lindo, haces que mi corazón explote. Tu nombre me gusta también. ─ Katsuki, su amigo de la infancia había estado profesando su amor toda la mañana y ahora en el descanso no lo dejaba en paz. No sabía ni como responder a eso, Katsuki había dicho su nombre con una dulzura que hasta él mismo le asustaba.

─ Kacchan, por favor aléjate ─ conocía las intenciones que tenía, desde que lo vio Kacchan, quiso pegar sus labios con los suyos. ¡No puede permitir que lo bese!

─ Esto es demasiado para mis ojos, chicos consíganse un cuarto.

Denki junto con sus amigos estaban un tanto aterrorizados y perturbados, pues esperaban ver la típica pelea de los rivales a inicios de clases... No que estuvieran en medio de coqueteos. Les deben la explicación de cuando empezaron a salir.

─ Por favor, chicos. Tienen que ayudarme, no sé qué le pasa ─ por mucho que forcejeaba era imposible quitarse de encima al cenizo y soltarse de sus brazos.

─ Tendrás que esperar Midoriya, la chica del quirk que afectó a Bakugo está inconsciente.

Kirishima entró al salón 2A, todos saludaron con mucho ánimo al verlo. Estuvo ausente toda la mañana sin saberse el motivo, incluso Denki lo abrazó felizmente al verlo pasar la puerta.

─ ¿De qué hablas Eijiro? ─ Pregunta Denki.

─ Es una larga historia...



Esa mañana, Kirishima y Bakugo se habían cruzado de camino a la U.A. y aunque este último tenía una cara de no aguantarse ni él mismo, lo acompañó entre charlas en las que él era quien habla hasta por los codos.

─ Bakubro, ¿No te emociona? Estamos a pasos de convertirnos en héroes ─ con entusiasmo levantó sus brazos haciendo puño.

─ Que te importa.

─ Vaya, estás más emocionado que yo ─ dice.

─ Te digo q-

Esa frase – que parecía la más larga de toda la conversación – terminó siendo interrumpida en la entrada del edificio, puesto que, alguien había chocado con su amigo el explosivo haciendo que cayera fuertemente.

“Oh no, corre por tu vida.” Fue lo que en los ojos rojos de Kirishima decía.

¡Maldita sea! ¡Maldita estúpida, aprende a caminar!Katsuki se levanta con clara rabia e iba a tomar de la muñeca a la chica para levantarla.

Sí, quería ayudarla... Al parecer.

Pero tanto fue el miedo de la pequeña chica con cabello celeste pastel que activó su kosei como defensa. Tanto había sido el impacto que se desmayó después de que una nube azul saliera de su cuerpo y un Katsuki sorprendido por el humo de color.

Woah, ¿Qué demonios? ¡Bakugo!cuando la nube se disipó, su amigo estaba de pie con la mirada fija en la chica desmayada ─ ¡Santa madre! ¿Qué hiciste?

¿Qué?

¿Qué era eso? ¿Estás bien? ¿Tienes hambre? ¿Por qué está así? ¿Tenemos que enterrar su cuerpo?el pelirrojo estaba en crisis, nervioso soltaba preguntas cómo esas mientras otros estudiantes se acumulan alrededor susurrando cosas que culpaban a Katsuki de haberla golpeado.

¡Yo no hice nada, solo se desmayó!grita y de sus manos salen pequeñas explosiones de advertencia.

¡Kacchan! ¡Kirishima! ¿Qué ocurrió?Midoriya pasó entre ese círculo de gente por mera curiosidad, pero se asustó al ver quiénes eran los protagonistas de ese espectáculo.

Midoriyapor su lado, Kirishima puso una cara de felicidad y lloraba al ver a ese ángel caído del cielo.

Lo que pasó después dejó a todos con la boca abierta. El responsable de un crimen en pleno día, corrió hacia el peliverde con una sonrisa mientras besaba su frente.

─ Te amo, te amo, te amo ¿Podemos salir?

El alma de Kirishima salió cuando vio eso e Izuku murió en ese instante al ser besado muchas veces.



─ Oh, eso explica muchas cosas ─ Mina mira como Katsuki se come la cara de Izuku. Tomó algunas fotos y las guardó para el anuario.

─ ¿Qué crees que haya sido?

─ No lo sé Jirou, los maestros dicen que es el Kosei de una chica de primero del departamento de apoyo. Ya saben que ellos no tienen un registro de sus dones después de unos días. ─ Kirishima se acerca a Midoriya, pero se arrepiente al ver los ojos fríos de Bakugo cuando lo ve acercarse.

─ Entonces no se sabe que tiene... ¡Que divertido! ─ Mina sonríe y Jirou niega al creer que dice eso.

─ Puede ser un don romántico, miren, no lo deja y no quiere que se acerquen ─ Toru ríe al ver como el cenizo gruñe como perro a Kirishima que quiere ayudar a Midoriya quien llora.

─ ¡Es mío! ─ Katsuki suelta una explosión en la cara de Eijiro, quien se protege y los deja en paz.

─ Pues sí, ¿Será uno de esos que te hacen amar a la persona que más odias? ─ suelta Tsuyu.

Pobre Midoriya, al imaginarse eso sus ojos acumulan más lágrimas. Si eso resulta ser cierto, Kacchan debe odiarle a muerte como para estar besándolo ahora.

─ No llores, no llores. ─ Kacchan le susurra eso mientras escucha a sus compañeros discutir. Como sigue llorando, Katsuki da besos en sus ojos y lo abraza más. ─ Yo te cuido lindo nerd.

─ ¡Puede ser uno en el que se enamora de quien vio primero! ─ Mina grita. Eso tiene sentido para Kirishima, Katsuki ni siquiera lo vio como para decir que esa teoría era errada, pero si regresó a ver a Izuku que gritó su nombre, ¡Debía ser eso!

El descanso pasó entre teorías y risas para los demás, pero para Izuku trataba mil veces de esquivar los labios de Kacchan. Recibía cumplidos, caricias y dibujos en su libreta de análisis que hacía Katsuki. No sabía que podía dibujar, no sabía ese pequeño dato.

─ Kacchan, debes ir a tu asiento. ─ Izuku suplica que el maestro venga rápido, porque está seguro que no es el lugar apropiado para andar haciendo estas cosas.

─ Si lo hago te irás, Deku ─ ve como hace un puchero cuando se separan para tomar sus manos.

─ No lo haré, estaré aquí. Hazlo por mí ¿sí? ─ dado que, no podía quitárselo por palabras como“por favor”utilizo algo más. Decir“hazlo por mí”con un beso en la mejilla.

─ Bien.

Besa su frente, se levanta sonriente, se va a su asiento cantando y saltando. Demonios, que imagen tan perturbadora.¡Bórrala de tu mente Izuku!

Las clases pasaron relativamente tranquilas, como primer día nadie desperdició ningún momento para destacar sus habilidades después de las vacaciones. Los profesores tomaron diferentes exámenes de diagnóstico y físicos, los alumnos charlaron de todo lo que pasó en sus vacaciones.

Izuku recibía los besos voladores de Katsuki con timidez, miradas dulces y traviesas, incluso pequeños momentos tiernos en los cambios de hora y este aprovechaba para levantarse para tomar sus manos.

Así que, al no tener mucho que hacer la salida fue mucho más temprano.

─ Los espero mañana temprano, así que Kaminari no te abriré la puerta si llegas tarde otra vez ─ los chicos ríen al recordar como Denki lloraba por no quedar afuera en la mañana, diciendo cosas como que ya no lo querían.

─ Sí, Aizawa-sensei.

El murmullo de sus compañeros se hace presente cuando Aizawa-sensei se marcha, se levanta con lentitud para guardar sus cosas, cuando alguien lo abraza con fuerza por la espalda.

─ Deku, vamos. Te acompaño a tu casa ─ El pecoso gira en su lugar para ver a Katsuki, este lo besa con mucho cuidado en su mejilla y se refriega en su cuerpo. En la mente de Izuku, Kacchan parece un gato que quiere caricias. Tantos besos el día de hoy y aún no se acostumbra a eso. Kacchan tiene la manera de ponerlo así de nervioso con tanta facilidad que su corazón ya corre peligro.

─ Kacchan... Está bien, vamos, pero después de ir a la enfermería ─ ve como asiente y se acerca peligrosamente a él. Oh no, Kacchan quiere besarlo en los labios.

Izuku esquiva de manera perfecta ese beso, le da la espalda para seguir guardando sus cosas mientras Katsuki muestra una cara inconforme. Como consuelo se apoya en su hombro mientras le dice cosas realmente dulces que alteran a su corazón.

─ Hueles muy bien, Izuku. ─ escucha como ríe, producto de ver como el cuerpo de Deku tiembla ante el comentario.

Caminan de la mano por los pasillos de la Academia y se llevan miles de miradas confusas y curiosas. El chico que había ganado el año anterior el festival deportivo de la U.A. sonreía de oreja a oreja mientras gritaba que miren a su futuro novio.

─ ¿Podemos tener una cita? ─ Pregunta Kacchan.

─ Pe-pe-pero, Kacchan.

─ Kacchan, nada. Te llevaré a comer lo que quieras, Katsudon si así lo prefieres.

Izuku suspira derrotado, salir con su amigo de la infancia puede resultar bueno, después de todo nunca tuvieron una salida ellos dos solos. Supone que puede disfrutar eso mientras dure. Caminan hasta la enfermería, pero Chiyo está afuera revisando unos papeles afuera de la misma.

─ Recovery Girl, buenas tardes. ¿Cree que podamos ver a la chica del quirk que afectó a Kacchan? ─ cuando pregunta esto, Izuku no es consciente de que sigue de la mano con Katsuki y cuando la mirada de Recovery se fija en eso, él se suelta bruscamente.

─ Ahora está hablando con Aizawa, despertó hace unos minutos. Pueden esperar para saber qué fue lo que afectó a Bakugo y así desvanecerlo ─ dice, a ella le causa gracia saber lo que ocurre. Que linda etapa de la juventud.

─ Gracias, Recovery Girl.

Esperan un poco hasta que Recovery vuelve a entrar por llamado del profesor, quedándose así solos otra vez. Mirando el piso mientras sus manos se tocan de vez en cuando, Izuku es capaz de escuchar cada respiración que da Bakugo y de reojo puede ver que tiene los ojos cerrados. Quiere disculparse por lo de hace rato, no fue correcto tirar de su mano con violencia.

─ ¿Por qué me evades? ¿Te doy asco? ─ pregunta el cenizo, su voz es tranquila, aunque también se percibe enojo.

─ ¡No!

─ ¿Entonces? No respondes a ningún cumplido que te doy, sueltas mi mano cuando la quiero tomar... ni siquiera la quieres ver, has pasado evitando que te bese y cuando te abrazo solo te tensas y tiemblas ¡¿Qué putas significa entonces?! ─ oh no, en todo el día no había escuchado un insulto para él, ahora se sintió culpable de cierta forma.

─ Kacchan, ahora mismo estás fuera de tus sentidos, no quiero que cometas un error... ─ así era, sabía que Katsuki lo odiaba y que, si se permitía robar un beso, ni siquiera le dirigiría la palabra.

─ Que sea un error o no, depende de mí. ¡Deja de alejarte, Izuku! ─ Izuku es atraído por Katsuki, este solo gruñe al sentir que quiere separase. ─ No, por favor. No te alejes de mí.

Esta era una de las pocas veces que escuchaba a Kacchan romperse frente a él, ver como se derrumba mientras lo abraza lo hace llorar también. Ambos sollozan en el solitario pasillo que es testigo de lo que ocurre.

─ Nunca, Kacchan, nunca podría alejarme de ti.

Izuku se para de puntitas para alcanzar los labios que con tanto esfuerzo logró evadir. Cierra sus ojos y derrama lágrimas, pensando que será lo único y último de cariño que tomará de Katsuki, algo que en su corazón guardará con amor hasta el final. Las manos de Katsuki toman sus mejillas para sentirlo más cerca y evitar que se aleje, un suave toque que anhelaba, pero que le regresó a su comportamiento normal.

─ ¡¿Pero que mierda?! ─ Katsuki se aleja abruptamente de un peliverde llorón, para luego darse cuenta que está igual. No sabe cómo sentirse al respecto, limpia su cara e intenta recordar lo último de ese día... se siente un idiota.

Después del beso que se había dado, Katsuki limpiaba sus labios con brusquedad y no dejó que Izuku lo viera llorando.

─ Kacchan... ─ el peliverde de su amigo intenta acercarse, pero paso que da, paso que retrocede.

─ ¡Cállate! ¡Mierda, solo cállate! ─ y huyó, hace solo unos minutos había estado como chicle pegado y ahora era el mismo Kacchan que lo odiaba.

Sí, Kacchan lo odia. Era un idiota.

─ Midoriya, Bakugo, ya pueden pasar. ─ Recovery Girl, el pecoso suspira cansado. Limpia sus lágrimas y entra con cuidado de no hacer mucho ruido.

─ Oh, ¿Dónde está Bakugo?

─ Él tuvo que ir al baño ─ sonríe como siempre, ocultando esta vez lo lastimado que estaba.

─ Está bien, voy con Aizawa a verificar algunos datos con los padres. Nos vemos ─ él asiente, ve como los adultos se marchan y lo dejan con la chica de esa mañana sentada en la camilla.

─ Hola, me dijeron que cause un alboroto con un chico. En verdad, lo lamento. Me asusté tanto del chico ese, que hasta me desmayé, pero si él no me hubiera gritado nada de esto hubiera pasado. ─ La chica frunce el ceño, está enfada. Claro, fue su culpa, pero el otro rabioso también.

─ Mi-Midoriya Izuku.

─ Kanao Mayoi. No puedo creer que en mi primer día en U.A. estuviera inconsciente, eres de segundo ¿verdad, senpai?

─ Sí, lamento que mi compañero te gritara. Él no es muy sociable... realmente queríamos saber sobre tu kosei para revertirlo, pero creo que ya no será necesario. Él volvió a su yo normal. Me vuelve a odiar y eso... está bien, supongo ─ ella no entiende porqué pone esa cara triste, ¿Qué había hecho el rabioso?

─ ¿Qué fue lo que hizo?

─ Bueno, pasó confesando un amor por... mí, pero como el efecto de tu kosei pasó, él vuelve a odiarme. Supongo que eso es lo que hace ¿no? ─ Ella ni siquiera sabe porque ríe de manera falsa.

─ ¿De qué hablas, Midoriya-senpai? Mi don no es hacer que la gente se enamore o cambie sus sentimientos de odio por amor ─ la chica se ríe de la locura que dice su superior.

─ ¿No? ─ vuelve a negar.

─ Mi don es Revelación. Quien sea la persona afectada revela un amor que desea esconder, este se deshace al besar a esa persona cuando revela sus sentimientos. No es algo como del odio pasamos al amor.

─ Oh, mierda. ─ Izuku corre a la puerta para tratar de alcanzar a Katsuki, pero regresa al no agradecer ─ ¡Gracias, nos vemos Kanao-san!

─ El amor puede resultar muy lindo. ─ Kanao sonríe al pesar que esos dos deben tener una gran historia para llevar a amarse.

─ Concuerdo con eso ─ Recovery Girl ríe con su paciente al entrar por la puerta, esos dos eran todo un problema que resolver.

Oh, Dios. Oh, rayos. ¡Que demonios!

La garganta le quema más que con aquel ejercicio de calentamiento con Aizawa-sensei, su vista no ayuda mucho, sigue llorando por todo el camino. No encuentra a Katsuki por ningún lado y eso no es todo parece que va a desmayarse cuando le tiemblan las piernas como gelatina.

Lo escuchó, ella se lo dijo. Era un amor que desea ocultar y con el beso que le dio, se había roto porque su misión se había cumplido. Era un idiota por no darse cuenta, pero tampoco se culpaba del todo, culpaba las locas teorías de sus amigos. Cuando gira en la esquina para en dirección a la casa de Kacchan y se fija en los columpios del parque del barrio es que lo ve, meciéndose levemente y mirando el piso pensativo.

─ Kacchan ─ cuando la mirada carmín lo ve, siente que no debe acercarse. Parece que quiere matarlo de verdad. Este se levanta para irse.

─ ¡Kacchan! ¡Espérame, por favor!

─ ¿Qué putas quieres?

El silencio que se forma es incómodo y desagradable, hay frialdad en la mirada de Katsuki que se arrepiente de buscarlo sin antes pensar en lo que iba a hacer. Estaba temblando porque no se le ocurría como empezar.

─ Hable con Kanao-san, la chica de primero. Su kosei es Revelación donde... debe confesar un amor que ─ es interrumpido cuando la mano de Katsuki tapa su boca.

─ No me interesa, vete a la mierda. ─ Izuku quita la mano ajena para hablar, que no lo calle porque le iba a dar un smash.

─ Escúchame, el efecto desapareció cuando... nos besamos.

─ ¿Y? te dije que no me interesa ni una mierda. ¡Puede irte con tus teorías locas al carajo!

─ ¡Déjame hablar, Katsuki! Esto... no soy bueno con las palabras, no sé qué decirte o hacerlo correctamente. No sé qué piensas, pero... Déjame enseñarte que puedo y quiero hacer lo correcto contigo Kacchan. ¡No quiero olvidarlo, ni hacer de cuenta que no me importa porque me duele!

De todo el día que estuvo llorando, sus bellas esmeraldas lucían un tono rojizo y le ardían, pero Kacchan lo valía. Valía enfrentarse a todo y sacrificar muchas cosas, y si tenía que verlo llorar a moco y baba, así será hasta que le crea.

─ Maldita sea.

─ Kacchan.

No dejó que siguiera hablando, Katsuki no quería más balbuceos que no le importaban en lo más mínimo, por eso aprovecho la oportunidad que tenía para apostar el único recurso que tenía para darse a entender. Besarle, esta vez sin que un maldito kosei se interpusiera o dijera cosas cursis, solo ellos dejándose llevar por las emociones que habían encontrado y desenterrado ese día.

─ Esto...

─ ¿Quién dijo que te detuvieras? ─ no lo quiere lejos, la mochila que carga cae al suelo cuando quiere abrazarlo.

Juntos eran una combinación de pureza y salvajismo, pasión y dulzura, ternura y rudeza. Un beso no significa un roce o contacto sin sentido, era mucho más, tanto que dejaba a flote sentimientos puros.

Juntan sus frentes, se miran restándole importancia a los niños que gritan con asco al ver la muestra de afecto. Bueno, eran niños después de todo, no les importa nada más que jugar.

─ ¿Ahora si podemos salir? ─ pregunta, Izuku ríe y pasa sus brazos por el cuello para darle un beso rápido.

─ Podemos, Kacchan.



La idea salió cuando buscaba la manera de que Katsuki revelara sus sentimientos, pero sin querer. Tal vez haya versiones iguales, pero esta es mía.

Donde Katsuki es un desesperado por besar y ser el novio de Izuku. Y Deku alguien que no sabe como reacciona a los sentimientos encontrados.