Lilith la flor marchita •|Las Leyendas Fanfic|•

Summary

Lilith es una chica que desde muy temprana edad vivió maltrato, vivió lo que es tener la carencias, y perder su pobre inocencia, pero el charro negro y su madre cambiarían por completo su destino.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Nació una flor marchita

Desde muy pequeña, Karol deseaba con tener una familia, de buen estatus social y económico y tener una hermosa hija que cualquier familia envidiaria. Sus deseos crecieron más cuando conoció a Francisco. Un joven muy trabajador, pero que era demasiado mentiroso y muy perezoso aun que su familia no lo dejaba ser así. Un dia ellos dos se cruzaron por casualidad y tuvieron su amor platónico. Un simple amor pasajero que traería problemas futuros a la joven Karol Pérez Suárez. En el transcurso de su embarazo ella leía la biblia en sus tiempos libres, cuando entre lineas descubrió el nombre de “Lilith.” Mientras los días pasaban ese nombre no dejaba de dar vueltas en su cabeza, entonces en una noche de un viernes decidió hablarlo con su ahora ya marido.

- Bueno, ¿de que quieres hablar? Apúrate que estoy cansado y quiero dormir…

- Quiero, ponerle de nombre a la niña lilith.- dijo temblorosa, Francisco cada vez se volvía mas violento con el pasar de los días, cada vez se veía mas cansado y estresado por esta situación de tener a una mujer que mantener, mas aun cuando vendría un hijo que cuidar.

- ¿Cual es?- dijo sin tanto interés.

- Podría ser Lilith, ¿te…. Te gusta?- No recibió ni una sola respuesta, solamente el hombre asintió con la cabeza. Se levanto del sillón y se fue a su cuarto a dormir sin emitir ni una sola palabra, karol estaba harta del trato que recibía por parte de francisco, si bien era un hombre activamente violento, ella siempre era “mejor portada” para que el hombre no se enojara, esta vez ella llegó a su limite y le molestaba esta situación, no porque no le hiciese caso, si no porque no le prestaba atención a la situación de su hija, entonces ella se levantó y se paró en frente de el.

- ¿Quieres que te pegue?

- Hazlo, pero recuerda que tengo a tu hija dentro mio, ahí tú sabrás.- Se quedo sorprendido por la acción de la mujer, nunca la había visto tan enojada y mucho menos que se armara de valor para poder confrontarlo.

- Bien, ¿ahora que?- Dijo el hombre algo confundido por la situación.

- A partir de ahora me tratarás como se debe, detesto que me traten mal.- Francisco puso los ojos en blanco, aventandola hacia un lado para entrar a la habitación. Ella estaba furiosa, ya no soportaba la idea de convivir un dia mas con el, y tener la idea de que algun dia podria ser un grave peligro para la pequeña niña que llevaba dentro, el pensar en como podía dañar a su propia hija todos estos siete meses que estuvo con ella. Al día siguiente empezaron las contracciones y tan pronto como se dio cuenta francisco fue y consiguió alguna enfermera, con suerte la hija de Karol logro nacer sana y salva. Gracias a la ignorancia de ese entonces hablaban de que aquella bebe era anormal, una especie de mitad humano mitad monstruo. Se le trato con indiferencia por varios meses a la familia, hasta que la hija cumplio dos años de edad.


En otro lado de México, Puebla para ser exactos, arriba de la panadería mas famosa "Panaderia San Juan" unos cuantos años atrás antes que naciera Lilith, La familia san juan estaba teniendo su primer hijo fernando san juan.

-¡Hay! Que dicha querida, ¡ya nació nandito!- Dijo Dionisia, una mujer subida de peso y demasiado alegre, tanto que hasta daba miedo.

-Gracias Dionisia por... por siempre estar aquí con nosotros.- dijo juanita con mucha amabilidad, siempre estaba a disposición de la familia, tanto en la panadería como en la vida personal de los San Juan. Pasaron juntos todo el dia hasta que llego la noche y casi todos habían dormido excepto la ahora abuela toñita san juan, quien había escuchado un sonido extraño que provenía de afuera, al asomarse por el balcón logro observar a un charro que estaba recargado en el árbol, afinando la guitarra que sostenía sus manos. Toñita bajo de prisa y silenciosamente las escaleras para salir y ver si lo que vio haya arriba era cierto, para su mala suerte y sorpresa, ahí estaba el.

-¿Que quieres? Lárgate de aquí.- dijo la señora de forma hostil.

-Solamente vine a ver a mi nieto, ¿No puedo?

-Sabes perfectamente que no perteneces aquí, vete antes de que empiece a gritar.

-Esta bien, solamente te dire algo... cuida bien de tus pequeños nietos si no quieres que me acerque a ellos.- dijo mientras se acercaba a ella.

-Pero... solamente es un niño... que es lo que dices, estas demente.- dijo dando la media vuelta para volver a su hogar, pero lo que dijo la dejo desconcertada, y la puso mas alerta a partir de ese instante.

- cuidate de la casona, si sabes a lo que me refiero.- Ella quedo paralizada, dio media vuelta para enfrentarlo, pero la presencia del charro negro desaparecía como un cuerpo sin vida en el agua.


En la noche en el centro de Guadalajara, la familia Pérez se encontraban descansando, todos excepto Karol que estaba dando de comer a su pequeña hija, y un de repente entre toda la oscuridad y el silencio que invadía la noche aparece una melodía algo tranquila pero siniestro a la vez, la curiosidad en la mujer despertó y no lo podia creer, habia escuchado leyendas, pero nunca pensó que lo encontraría, era el mismísimo charro negro. La desesperación la consumía, el echo de que su hija viviera en la miseria era tenso, este momento seria el único de toda su vida que podía cambiar para bien la vida de su pequeña Lilith y no lo dudo ni un segundo mas y fue a acudir a ayuda de aquel hombre.

-Charro negro... ¿me equivoco?- dijo la mujer mientras cargaba a su pequeña hija.

-No se quien seas, pero espero que ese pequeño bebe no sea mio.- dijo de modo burlesco.

-Vengo a hacer un trato conmigo- ignorando el chiste -Quiero que mi hija este bien, no quiero que viva mal, en pocas palabras quiero que mi vida viva una hija sin peligro y que no le falte nada.

-Ay mujer... ¿Por lo menos tienes algo que darme a cambio?- ella estaba esperando este momento todos estos meses, el hecho de hacer tratos con el mismísimo charro negro la tenia emocionada y muy eufórica, con miedo le propuso algo que ni el hombre esperaba en ese entonces.

-Te ofrezco la vida de mi hija, piensalo, estarás bien pagado por el resto de tu vida.- Solamente abrió los ojos, lo suficiente como para que se salieran de la tal propuesta que dijo la señora.

-¿A que quiere llegar?- dijo mientras se acercaba a ver a la pequeña niña.

-Pienso que esta pequeña puede lograr grandes cosas con usted, pero por el momento quiero que viva una vida algo normal antes de que sea de su propiedad.- De inmediato entendió el plan de la señora; Lilith viviría bien pero con algo de protección para que no le pase nada, si algun dia se la encuentra por pura casualidad y tienen algún tipo de contacto seria de su propiedad, la tendría a su servicio y seria bueno para el.