Returned to me, my love |Radiomoth|

Summary

Las palabras son un arma de doble filo, estás llevan a situaciones, estás situaciones provocan reacciones y estás reacciones tienen consecuencias. Las promesas no se rompen tan fácilmente, mucho menos cuando se tratan de pactos profundos. Alastor no está en el hotel solo para divertirse, el quiere algo más. - - - Fic Radiomoth/vaggastor, hecho con fines de entretenimiento. Advertencias: posible Ooc, sin apego al contexto real de la época, Fanon, no es una historia apegada a la serie. Fanart: @borossir @Gibmbiv

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Confianza

—oh, Alastor ¿Realmente seguirás con ese jueguito? —Rosie torció la boca con algo de desaprobación, sin embargo, luego volvió a su habitual sonrisa— hohoho querido, no voy a cuestionarte ¡Ve por ella!


El demonio sonrió aún más antes de tomar un sorbo de su té humeante —Querida, las oportunidades son escasas. Sin embargo, conozco bien a mi amada, ella lo entenderá ya verás.


Su sonrisa excéntrica se ensanchó dando un aire malévolo, Rosie respondió dándole una sonrisa dulce antes de que ambos rieran amenamente.


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La única luz visible era el candente fuego de la chimenea brindando su calor a los presentes en aquella sala.

Todos estaban reunidos en un pequeño círculo a petición de Charlie la cual los animo -O más bien obligo de forma amable- a participar en otro de sus ejercicios de confianza e interacción.


—Entonces yo le dije: "¡Perra, tendrías que morir dos veces para tener estás tetas!" —arqueo su espalda con sensualidad y se agarró la pelusa de su pecho apretándola hacia arriba— era una zorra estúpida, así que la puse en su lugar, sí señor.


Tal como una diva, observó sus uñas con cierto aire de perra. Niffty rio como lunática ante la anécdota descabellada de Angel, rodando por el suelo hasta chocar con la pierna de Vaggie, quien estaba sentada en el suelo como todos los demás con un aire desaprobatorio en su expresión, pero sobre todo se percibía resignada.


—¡Ahora tú! ¡Ahora tú! ¡Ahora tú! —exigió con manía Niffty corriendo en círculos alrededor de Vaggie. La chica tocó su propio brazo con duda y se encogió cuando todas las miradas se centraron en ella.


La princesa del infierno gateo emocionada hacia su novia y Vaggie pudo jurado ver estrellas y corazones en los ojos de Charlie. —¡Si, si, si! ¡Vamos Vaggie, es tú oportunidad de abrirte más! Cuéntanos una historia tuya.


La forma en la que sonrió emocionada derritió un poco la incomodidad de Vaggie ante el tema de las historias, trato de negarse, pero simplemente no pudo al ver la brillante sonrisa de Charlie. Vaggie suspiro cambiando su expresión incomoda a una sonrisa resignada.


—está bien cariño, tú ganas.


La princesa aplaudió emocionada volteando a ver a los demás presentes tratando de transmitirles su emoción, pero la única que parecía emocionada era Niffty y solo porque tenía su sonrisa tétrica pintada en su rostro. No obstante, Charlie no se desanimó y volvió a ver a Vaggie, arrastrándose más hacia adelante demostrando su entusiasmo por la historia que Vaggie contaría.


Sin embargo, Vaggie por dentro estaba muriendo de nervios al no saber exactamente qué contar.


—bueno, yo… —evito mirar a Charlie a los ojos y mejor dirigió su vista a Husk que estaba bebiendo de una botella, totalmente desinteresado de su alrededor— no sabría que decir, apenas llegué al infierno tú me encontraste, así que... —paso a mirar a Angel Dust, el cual arqueo una ceja como si la estuviera interrogando.


—¡Oh, es cierto! —recordó Charlie para después juntar sus manos en un aplauso sonoro y sonreír con más entusiasmo— ¡Ya se! ¿Qué tal si nos cuentas de tú vida? Ya sabes, cuando eras humana.


La chica se sintió helada por un momento, miro de reojo a su novia con los nervios de punta. Ella jamás le había contado nada de su vida humana, y cada que Charlie trataba de sacar el tema o preguntarle, Vaggie simplemente cambiaba el tema con facilidad. Pero está no era una de esas veces, esta vez se encontraban en una actividad de confianza y aunque quería apoyar en todo lo posible a su novia, realmente no podía seguir con aquello.


—Charlie, no sé si yo deb-


—¡Oigaaan! ¡Acabo de recordar una gran historia! ¿Alguna vez les conté como me cogí a 7 al mismo tiempo? —presumió Angel Dust de manera abrupta desviando toda la atención a él. La tensión incomoda del ambiente se disperso gracias a la altanería de Angel.


Incluso Charlie pareció más interesada cuando Angel rodio sus hombros con uno de sus brazos y la atrajo a ella para después empezar a despotricar sobre su historia y la gente involucrada. La chica parpadeo algo aturdida, pero después sonrió al ver la sutil mirada que Angel le dedicó.

Por lo que decidió relajarse y escuchar la extraña historia de Angel, aunque realmente no fuera su tipo de historia favorita.


Antes de que se diera cuenta, todos habían contado historias realmente sorprendentes, raras, asquerosas y algo...perturbadoras. todos excepto Vaggie, quien prefería mantenerse como una oyente silenciosa. Charlie pretendía no darse cuenta, pero después de que intento una vez más hacer que Vaggie participará en la actividad de confianza, se dio cuenta de que era inútil y desistió pues lo último que quería era forzar a su novia a hacer algo que no quería.


Luego de que todos empezarán a recoger entre risas o comentarios referentes a las historias contadas, cada uno fue a su habitación a descansar incluyendo por su puesto a Vaggie y Charlie. Ambas chicas caminaban juntas en un tranquilo silencio, pero había algo en el ambiente.

Se sentía un ligera pesadez e incomodidad por parte de Charlie, y al notar como cada 10 segundos la rubia la veía de reojo como si estuviera a punto de decir algo, lo hacía más evidente. Vaggie no pudo simplemente ignorar a la chica por lo que se atrevió a preguntar.


—Charlie, cariño ¿Tienes algo que decir? —giro su rostro para su único ojo fuera capaz de ver la el rostro de la rubia. Era obvio que la princesa estaba mordiendo su labio con duda, tratando de contener lo que quería decir así que Vaggie acaricio gentilmente su espalda para darle un impulso de confianza.


—Vaggie, linda, cariño. —la princesa suspiro y agarro los hombros de su novia para que pudieran verás frente a frente—. Se qué es algo difícil todo esto del ejercicio de confianza y todo lo que implique confiar para ti, y dios. Me encanta como me apoyas en todo, pero no puedo simplemente darles toda mi prioridad a los otros huéspedes y personal del hotel y no enfocarme en tu rehabilitación.


La rubia hablo tan rápido y con una ligera irregularidad en su voz demostrando inseguridad que Vaggie tuvo que apoyar sus manos suavemente sobre una de las manos de la rubia, la cual seguía sujetándola de los hombros —Charlie, tranquila. Respira. —animo Vaggie susurrando gentilmente.


La rubia siguió el ejemplo de la chica y respiro profundamente un par de veces para luego sonreírle con algo de pena a su novia.


—disculpa por alterarme, es que me preocupo por ti. —no oculto su vergüenza, pero la otra chica no cambio su expresión comprensiva. Sujetó la mano pálida que acariciaba con amor y la beso, justo en los nudillos tratando de transmitirle paz a Charlie.


—lo se Charlie, lo sé. —sonrió sobre su piel y volvió a besar sus nudillos—. Perdóname por no participar en la noche de hoy, yo solo no...me sentía lista. Pero prometo poner más de mi parte en las próximas actividades que tengas planeadas —jalo con suavidad la mano de la princesa, colocándola sobre su mejilla. Charlie sonrió con dulzura acariciando con el pulgar la piel grisácea de Vaggie, tentada por la situación se acercó lentamente a ella con la intención de darle un beso, uno que la pecadora quería recibir gustosa.


Y justamente cuando sus labios rozaron con anheló, un estruendo fuerte las hizo separarse casi de inmediato, Vaggie retrocedió un poco deteniendo su paso cuando sintió algo chocar contra su espalda. Rápidamente se movió hacia adelante e invoco su lanza, poniéndose delante de Charlie para protegerla.


—¡Querida Vaggie, tus bienvenidas siguen siendo espléndidas! Bueno, viniendo de ti es algo magnífico —el cuerpo que emergió de la oscuridad del pasillo no era otro que el de Alastor. Su voz prepotente con ese filtro extraño como si estuviera hablando a través de una radio antigua solo tenso a Vaggie en vez de tranquilizarla, era obvio que, aunque toleraba su presencia por la influencia de su novia, aún no confiaba para nada en él y prefería mantenerse alerta. Y por su puesto que la vibra extraña que Alastor transmitía justo en ese momento tampoco ayudaba para nada.


—guarda tus comentarios molestos para otra persona —el tono brusco de Vaggie indicaba una sutil hostilidad. el demonio no respondió nada, dedicándose únicamente a verla fijamente. Charlie supo de inmediato que tenía que detener a la chica de una vez, así que dio pequeñas palmaditas en su espalda buscando tranquilizarla.


—vamos Vaggs, tranquila. Es solo Alastor —rio nerviosa y saludo a Alastor sutilmente con su mano, a lo cual el respondió agrandando su sonrisa.


—¡Es cierto, soy solo yo! ¡Ja, ja! —rio nuevamente con un tono que hizo que Vaggie se irritara más, pero no iba a prestarse a tener una confrontación que no iba a llevarla a ningún lado, y mucho menos delante de Charlie, así que retrocedió y guardo su lanza.


—si. Eres solo tú. —repitió entre dientes, Charlie volvió a reír y sujeto a la chica rodeando su brazo por su cintura, cosa que no pasó desapercibida por Alastor quien bajo la mirada observándolas despectivamente de forma sutil. Tanto que Charlie no lo noto, pero Vaggie frunció el entrecejo con molestia gracias a la reacción del demonio. Estaba dispuesta a decir algo en contra de su mirada despectiva, pero Charlie la interrumpió hablando primero.


—¡Bueno Al, lamento mucho tener que dejarte así, justo cuando acabas de llegar, pero es muy tarde y tenemos que descansar! —la rubia rio nerviosa y dio unos pasos hacia atrás atrayendo a la chica— mañana hablaremos ¿Ok? —más tranquila por haber separado de manera prudente a esos dos, hablo con más naturalidad a pesar de que aún se sentía un aire pesado por parte de Alastor, pero la princesa simplemente quiso asumir que tuvo un mal día. Así que se despidió del hombre lo más rápido que pudo.


—¡Está bien, querida! Mañana hablaremos, que tengan una magnífica noche, durmiendo. —entrecerró sus ojos observándolas con cierto aire de amenaza por un par de segundos, pero pronto rio galante para darse vuelta e irse caminando en dirección contraria.


De repente la expresión de alastor no reflejaba realmente galantería a pesar de tener una sonrisa de oreja a oreja, ahora solo expresaba una ligera molestia que junto a su sonrisa maniática se podía interpretar fácilmente como frustración, incluso su cuerpo empezó a fragmentarse en forma de estática y el poco sonido que había también empezó a deformarse, se sentía tentado a salir y desquitarse.


Pero no era hora para sentir ese tipo de cosas y mucho menos para actuar precipitadamente, tenía que organizar unas cosas para el día de mañana, porque Charlie dijo que hablarían al diga siguiente y oh, por supuesto que hablarían.


.......

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