Charm

Summary

La secta Qíshān Wēn había predominado, bajo erradas interpretaciones comenzaron a tomar el poder y volverse la autoridad en toda China. Su arma... era la ignorancia de la gente, lo cual les volvía manipulables y aquello les daba total libertad para usar a los pobladores para cometer crímenes en nombre de los cielos. Erradicando a todo aquel que supusiera un peligro para su "modus operandi", convirtiendo a pueblos enteros en mares de llamas.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

Fuego, humo, gente corriendo de un lado a otro en intentos en vano para escapar.—¡Madre! — Gritó entre la multitud un jovencito de 15 años, mismo que llevaba el cabello atado en un chongo, con un largo listón violeta, mismo que se movía de forma violenta junto con el viento que no hacía más que expandir las llamas.—¡Matenlos a todos, que no quede ni un maldito hechicero vivo!Aquel grito alertó al joven, mismo que corrió hacia las gruesas raíces de un árbol, en dónde pudo ocultarse, frente al árbol pasaron unos sujetos con túnicas blancas y diseños rojos.—¡Los Wēn! — Reconoció los diseños que asemejaban al sol.


Salió de su escondite al asegúrese de que no había nadie más y corrió hacia los vestigios de la casa principal, encontrándose así con pilas de cadáveres, entre ellos, los de sus padres,Yú ZǐYuān y Jiāng FēngMián, mismos que tenía el rostro ensangrentado, así como sus túnicas.


Jiāng Chéng miró aquella escena horrorizado, escuchó unos pasos y se ocultó entre una pila de cadáveres, en aquella casa entraron los responsables de tal masacre.


—¡Aquí están todos los cadáveres! — Habló una de las sirvientes de Wēn Cháo, Wāng LíngJiāo, una mujer de voluptuosa figura, pero poco cerebro, escalando en la Secta Wēn por ofrecerle el trasero al segundo hijo del Líder Wēn.


Wēn Cháo miró los rostros, notando que habían tres flotantes. —¡¿Dónde están los hijos de “La araña violeta” y el bastardo de Jiāng FēngMián?!


Wāng LíngJiāo cerró los ojos. —Gran maestro Cháo… — Habló repegandose de tal forma que sus pechos sobresalieron aún más de su nada discreto escote. —Les hemos buscado por todos lados, pero parece que no están en “Muelle de Loto”.


Wēn Cháo ni siquiera prestó atención a lo que se le decía, en su mente sólo figuraban aquellos senos rebotando a causa de sus embestidas.


Jiāng Chéng apretó los puños, mientras permanecía oculto. —¡Malditos! — Apretó los puños, quería matarlos, pero en su estado actual, no podría hacerles nada, y menos con el perro fiel de Wēn Cháo.


—Parece ser que no te enseñaron modales.


¡Mierda! — Volteó rápidamente, encontrándose con Wēn Zhúliú.


Debía huir de ahí, irse lo más lejos que le fuese posible, tomó uno de los cadáveres y lo arrojó al contrario, aprovechando que Wāng LíngJiāo y Wēn Cháo estaban más lejos, salió corriendo de aquel salón.






—¡Una perra como tú, no debería ir tan lejos! — La voz de Wēn Cháo le producía odio y asco. El estar rodeado de perros Wēn no le había dado oportunidad de nada, peleó contra todos y cada uno de los que se ponían en su camino, pero era él solo, Wèi WùXián no aparecía por ningún lado, haberse separado había sido una pésima idea, ¡SU PÉSIMA IDEA!


Trató de soltarse del agarre de los esbirros de Wēn Cháo, pero fue completamente inútil, le tenían sujeto de pies y manos, dejándolo a total merced del otro. —¡SUÉLTENME! — Demandó retorciéndose.


—Ustedes se atrevieron a humillarme frente a mi padre… — Dijo dejando a Wāng LíngJiāo y acercándose a Jiāng Chéng. —Ahora… — Tomó su espada. —Yo les humillare a ustedes. —Apuntó hacia el pecho de Jiāng Chéng, mas no con la intención apuñalarle, sino que comenzó a cortar la ropa de este. —¡Ustedes son el mal sobre la tierra, y nosotros los Wēn, somos los únicos que podemos purificar ese mal! — Gritó a la par que comenzaba a despojarse de sus pantalones.


—¡¿Qué diablos haces?! — Preguntó aterrado.


—Voy a purificarte. — Sonrió con malicia. —¡DESDE ADENTRO!





—Basta...—Amo Chéng.—¡Ya basta!—Amo Chéng, por favor despierte.—¡BASTA! — Se dio la sentada, estaba bañado en sudor, su corazón latía de forma acelerada y sus ojos estaban vidriosos.—Amo Chéng, tranquilícese. El chico de cabellos negros y ojos azules volteó lentamente hacia su derecha, encontrándose con una mujer de cabellos plata que iban degradándose a blanco translúcido, ojos violeta y túnicas blanco malva con motivo de rayos.Aquella mujer tenía una belleza excepcional, sus finos y delgados labios estaban teñidos de un labial lila, su piel era ligeramente más pálida de lo normal, pero aquello no era lo que verdaderamente destacaba de ella, sino aquella aura que le cubría y hacía que sus plateados mechones se movieran suavemente sin la presencia del viento.


—Zǐ-Zǐ-Zǐdiàn... — Iba a decir algo más, pero unas ganas indomables de vomitar le tomaron preso, con rapidez se dirigió hacia el sanitario en donde se encerró.


A la habitación entró su medio hermano. —¿Náuseas nuevamente? — Zǐdiàn asintió, Wèi WùXián soltó un suspiro. —¿Cuanto más va a negarselo?


—El amo Chéng sigue afectado por aquello. — Miró a Wèi WùXián. —Por favor, amo Wèi WùXián, no lo presione.