UNTITLED...(ᗰIᑎՏᑌᑎᘜ)

Summary

ᴅᴏɴᴅᴇ ᴊɪsᴜɴɢ sᴇ sɪᴇɴᴛᴇ ᴄᴏɴғᴜɴᴅɪᴅᴏ ᴘᴏʀᴏ̨ᴜᴇ ɴᴏ sᴀʙᴇ ǫᴜᴇ ᴛɪᴘᴏ ᴅᴇ sᴇɴᴛɪᴍɪᴇɴᴛᴏs ᴇsᴛᴀ́ ᴛᴇɴɪᴇɴᴅᴏ ʜᴀᴄɪ́ᴀ sᴜ ᴍᴇᴊᴏʀ ᴀᴍɪɢᴏ ᴍɪɴʜᴏ... [¿ᴘᴏʀ ǫᴜᴇ́ ɴᴏ ᴘᴜᴇᴅᴏ ᴇᴠɪᴛᴀʀ sᴇɴᴛɪʀᴍᴇ ᴛʀɪsᴛᴇ ᴄᴜᴀɴᴅᴏ ᴇʟ ʟᴏ ᴇsᴛᴀ́?, sᴏʟᴏ ᴛᴇɴɢᴏ ɢᴀɴᴀs ᴅᴇ ᴀʙʀᴀᴢᴀʀʟᴏ ʏ ɴᴏ ᴀᴘᴀʀᴛᴀʀᴍᴇ.] [¿ᴘᴏʀ ᴏ̨ᴜᴇ́ ᴍᴇ sɪᴇɴᴛᴏ ᴍᴏʟᴇsᴛᴏ ᴄᴜᴀɴᴅᴏ ᴇsᴛᴀ ᴄᴏɴ ᴀʟɢᴜɪᴇɴ ᴏ̨ᴜᴇ́ ɴᴏ sᴏʏ ʏᴏ? ] [¿sᴇʀᴀ́ ᴏ̨ᴜᴇ́ ᴅᴇ ᴠᴇʀᴅᴀᴅ ᴍᴇ ᴇɴᴀᴍᴏʀᴇ́? ] ♡♡♡

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

PRÓLOGO

Jisung:5

Minho:6


Mi madre estaba comprando verduras y yo estaba lo qué seguía de aburrido.


Estábamos en el supermercado y yo solo quería ir al pasillo de juguetes para poder verlos.


Comenzamos a caminar, yo seguía a mi madre por detras, en eso llamo mi atención una caja transparente que contenía dentro un lindo carrito color rojo.


Me quedé tan embobado mientras lo miraba que cuando se lo quise mostrar a mi madre en un intento de que me lo comprara, ella ya no estaba ahí.


Desesperadamente mire hacia mi alrededor intentando encontrarla, no la veía por ninguna parte, las lágrimas salían sin control.


Estaba muy asustado y lo único que hice fue esperar a que ella volviera.


Seguí llorando hasta que de pronto sentí como alguien tocaba levemente mi hombro haciendo que levante la vista.


Era un niño de cabellera café y ojos del mismo color, era visiblemente más alto que yo y llevaba consigo un peluche con forma de conejo.


—¿Por qué lloras? — preguntó.


—Estoy perdido, no logró encontrar a mi madre...—respondí aún con los ojos medio mojados por las lágrimas.


—Me llamó Minho, ¿Y tú?— dijo el.


—Jisung...—trate de calmarme.


—Bien, Jisung te ayudaré a encontrar a tu madre, y... —puso entre mis manos su peluche de conejo.


—¿Por qué me lo das? —Le pregunte confundido.


—Cuando me siento triste, lo abrazo para sentirme mejor, por eso te lo presto para que ya no llores. — terminó de hablar.


Tomó mi mano y me guió hasta una señora, probablemente su madre.


—Mami el esta perdido, hay que ayudarlo a encontrar a su mamá. — le decía Minho.


—¿Cómo te llamas pequeño?—Ahora me hablaba la señora.


—Me llamo Jisung—respondí


—Bueno, ¿Qué te parece si caminamos por la tienda? a ver si logras verla. —asentí en silencio.


Caminamos por unos cuantos minutos hasta que la vi mientras preguntaba a los demás clientes si me habían visto.


—¡Es ella!—la señalé.


—Bien, vamos.— nos aproximamos hacia ella y luego corrí a abrazarla.


—¡Mami!—me volteo a ver y rápidamente me atrajo a sus brazos.


—Muchas gracias por ayudar a mi hijoa volver conmigo, a veces ambos somos algo despistados...—dijo mi madre.


—No hay de qué, mi hijo Minho fue el que lo encontró. —Minho sonrió.


Nuestras madres se quedaron unos momentos conversando,y entonces recordé que aún no le había devuelto su conejo a Minho.


Me acerqué a el y le extendí el peluche, pero el no lo tomó devuelta.


—Quiero que lo conserves, así cuando estés triste, solo abrázalo. —cuando me dijo esto mi corazón comenzo a latir demasiado rápido y sentí mis mejillas calientes.


—¡Tus mejillas están rojitas!—se emocionó y yo solo sentí vergüenza.


—Jisung, tenemos que irnos, despídete. — mi madre me toma de la mano, yo aún no quería irme, quería seguir hablando con Minho.


—Adiós...—mire a Minho, su sonrisa es aún más linda de cerca, camino hasta estar frente mío y me abrazó.


—El conejo cuidará de ti, así que no te preocupes. —me susurro al oído y yo sentí escalofríos, su voz era tan linda.


Nos despedimos y salimos del lugar para irnos a nuestro hogar, mire el peluche que me había dado Minho y lo abrace, este tenía un olor dulce ¿Será a lo que huele Minho?por que si es así, me gustaría que estuviera cerca de mi todo el tiempo.


Lamentablemente no sabía si nos volveríamos a ver, pero por alguna razón ya lo extrañaba y al pensar en el mi corazón latía de manera descontrolada.


................................................


Mañana sería mi primer día de clases en una escuela completamente nueva, ya que en la anterior tuve unos problemas con los demas, absolutamente todos me hacían odiaban , me decían feo, gordo, tonto e incluso me golpeaban.


Trate de aguantar, hasta que un día ya no pude más y le conté todo a mi madre a lo que ella no dudó ni un momento en cambiarme de escuela.


Y no hiba a mentir estaba muy nervioso, ¿Y si no le agrado a los demás? ¿Y si me vuelven a golpear? ¿Y si me quedo solo de nuevo?


Estuve toda la noche pensando en cosas así, había comenzado a llorar y ni siquiera me había percatado de aquello, al recordar todos los horribles momentos que mis antiguos compañeros me hicieron pasar, el dolor que me guardé por tanto tiempo comenzaba a sentirse.


Mientras lloraba, mi vista se fijó en el conejo de felpa que se encontraba sentado en una silla al rincón de mi habitación.


Me levante de mi cama, aproximandome hacia este, recordando al mismo tiempo las palabras que me dijo Minho esa vez que me perdí en el supermercado.


Abrace fuertemente el conejo dejando mis lágrimas salir sin control, solo quería lograr hacer un amigo, contar en el y que el contara en mi, ¿Era tanto pedir?.


Miré el pequeño reloj que estaba a un lado de mi cama sobre una mesita de noche, marcaba las 3:14 Am ¡¿En que momento dijeron las 3?!, tenía que dormir ahora si quería descansar al menos un poco.


『』『』『』


Me desperté al sonido de mi alarma, me levante y me mire al espejo, mis ojos y alrededor de ellos estaba de tonos rojizos, como si me hubiera colocado maquillaje, fué ahí cuando recordé que me dormí hasta las 3 am debido a que estube llorando un buen rato.


Ya olvidando eso, me arregle un poco el pelo, me vestí y prepare todo lo que se suponía que usaría durante el horario de clases.


—Jisung, ¿Ya bajas?—escuche a mi madre al otro lado de la puerta.


—Si, en un momento bajo. —respondí viéndome al espejo una vez más.


Nunca había tenido una buena autoestima debido a todo lo ocurrido en mi anterior escuela, diario sin falta no me hiba a casa sin alguno que otro comentario como: "¡Ya para de comer tanto, cerdo! " "¡Tu cara es horrible! "

"¡ Alejense, que ya llegó el monstruo! ", siempre trate de que ese tipo de comentarios no me afectarán, pero siempre fallaba y terminaba sintiéndome inconforme con mi físico, aunque si me ejercitaba, esos comentarios nunca se iban.


Baje a la cocina, donde se encontraba mi madre y mire mi reloj asegurándome de que no se me hiciera tarde.


—Buenos días, ¿cómo amaneciste? — dejó un beso sobre mi frente.


—Bien, ¿y tu?—dije algo nervioso, no quería que se diera cuenta de lo rojos que estaban mis ojos y parpados.


—Dentro de lo que cabe, bien ¿Qué te paso en los ojos?—se acercó a mi, observando de cerca mis ojos.


—Y-yo... -no se me venía una excusa a la cabeza, solo me quedé callado.


—Jisung...sabes qué yo siempre te apoyaré. —y rompió la tensión que había, haciendo que una sonrisa apareciera en mi rostro.


—Lo se, ¿Ya nos vamos? no puedo llegar tarde el primer día. —y era cierto.


—Si, subo por mi bolso y nos vamos. — terminó su café y subió la escaleras.


Luego subí a cepillar mis dientes y le di un último vistazo al conejo, me convencí de que hoy sería un buen día.


Ya listos ambos, salimos de nuestro hogar y subimos al auto para comenzar el camino.


—Jisung, recuerda no guardarte las cosas, ¿de acuerdo? —puso su mano sobre la mía,acariciandola levemente.


—Esta bién. — la mire y le sonreí dándole a entender que hablaba en serio.


El resto del camino fue tranquilo, lo único que se escuchaba era la música proveniente del radio.


—Llegamos. —mire la institución, era bastante linda por fuera, se lograba ver el amplio jardín que este tenía, eso me agradó, tal vez podría salir a leer algún libro ahí.


—Bien, supongo que ya me voy...—dije saliendo de el auto.


—Diviértete. —ella parecía más entusiasmada que yo.


Me adentre en la construcción y comenze a caminar por los pasillos, saque la hoja donde marcaba mi supuesto salón.


Unos minutos después definitivamente me había perdido, miraba una y otra vez la hoja donde me guiaba a mi salón pero por más que trataba de entender,no lograba llegar y en un momento pensé en pedir ayuda a algún estudiante pero los pensamientos de como mis antiguos compañeros me agredieron golpearon mi mente y me arrepentí al instante.


En eso veo como un profesor se me acerca.


—¿Todo en orden?—me sonrió.


—Si, es solo que no logró encontrar mi salón. —le extendí el papel mientras evitaba cualquier contacto visual con todo el que pasaba.


—No se preocupe, de eso me encargó ahora. —dijo y yo lo miré confundido.


Vi como su vista se dirigía a un chico visiblemente atractivo, de cabello rubio y algo largo.


—Hyunjin, ven aquí.-— llamó al chico y este rápidamente se acercó.


—¿Hay algún problema profesor?— preguntó con calma.


—Este chico es nuevo y necesito que le ayudes a llegar a su salón, al parecer va en el mismo que tu. —pidió amablemente.


—Claro que si, será un placer llevar a mi nuevo compañero. —su expresión reflejaba felicidad.


—Gracias por su amabilidad, nos vemos. —y se fué.


—¡Hola! ¿Cómo te llamas?—hizo un ademán con la cabeza para que lo siguiera.


—M-mi nombre es Jisung, Han Jisung— ¿Por qué en estos momentos mi voz temblaba? Al fin tenía una oportunidad de hacer un amigo y no la hiba a desperdiciar.


—Lindo nombre, soy Hwang Hyunjin. —me mostro una sonrisa y juraba que el parecía un angel caído de el cielo.


No me percate cuanto tiempo me había quedado mirándolo hasta que hablo.


—¿Tengo algo en la cara, o por qué me miras tanto?—se comenzó a reír y mis mejillas comenzaron a sentirse calientes.


—¡Tus mejillas están rojitas!—al escuchar esa frase, me llegó el recuerdo de cuando Minho dijo exactamente la misma frase el día que me perdí y el me ayudó.


—¿Jisung?—pasó su mano frente a mi rostro y reaccioné


—¿Eh?, oh lo siento,me distraje por un momento. —le dí por primera vez una sonrisa aunque creo que había sido más por el recuerdo de Minho que por la linda actitud que me estaba mostrando Hyunjin.


—No te preocupes, llegamos. —paró frente a mi y abrió la puerta lentamente.


Entró y lo seguí por detrás bajando la mirada por la inseguridad que tenía, lo unico que escuchaba eran susurros ajenos como:"¿quien es el?" "¡Es el nuevo!" "¡se ve amigable! ".


Me sorprendió no escuchar comentario malos sobre mi, levante un poco mi vista y vi como algunos me sonreían, yo trataba de devolverles la sonrisa.


—Tu debes ser Jisung, ¿cierto?—habló una voz grave por detrás, probablemente el sería mi nuevo profesor.


—Si...—dije bajito.


—Bien, ¡atención alumnos! Hoy es un gran día ya que se nos une un chico nuevo, espero le den la bienvenida que merece. —término e hizo un ademán con la cabeza dándole a entender que se presentara.


—Hola, soy Han Jisung y... —los nervios amenazaban con hacer que saliera corriendo de ahí pero no debía.


—Espero poder llevarme bien con todos ustedes. —me incliné para terminar.


—Bien Jisung, puedes sentarte junto a Minho. —al escuchar ese nombre me sobre salte un poco y luego al ver en la dirección que apuntaba el profesor mi corazón comenzó a latir demasiado rápido.


Era el mismo chico que me ayudó hace unos años, por fin lo volvía a ver, pensé en decirle algo como "¿me recuerdas? " pero al mismo tiempo pensé que probablemente ya no me recordaba, preferí no mirarlo y quedarme callado, con un simple hola bastaba...¿cierto?


Me senté a un lado del chico y murmure un 'hola' demasiado bajo como si hubiera sido solo para que yo lo escuchara, pero para mi sorpresa Minho me abrazo con confianza.


—¡Jisung! Nos volvemos a encontrar... Creí que nunca más nos veríamos de nuevo pero,¡ahora resulta que seremos compañeros!—hablo emocionado el mayor.


—Si... Por un momento pensé que no me recordarías. —esperaba que mi cara no estuviera tan roja por el repentino abrazo por parte de Minho, no quería que me viera de nuevo así.


—¡Por Dios, amo tus mejillas! Se ponen rojitas, ya te extrañaba. —el mayor de los dos mirándolo feliz.


—¿E-en verdad?—realmente nunca imaginé la confianza que Minho mostraría conmigo ya que sólo nos vimos una vez.


Aunque por alguna razón esa vez sentía que llevaba años conociendole.


—Siii, estos años no pude dejar de pensar en tí, no se realmente porqué. —mencionó y yo estaba seguro de que mi corazón explotaría.


Y una vez más sentí la necesidad de no alejarme de el...