Cowell Academy. (Larry Sylinson)

Summary

–¿De qué serviría que te tatuaras un triángulo si nadie tuviera tu relleno?

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Cowell Academy. Larry Sylinson

Louis Tomlinson.

Pensaba que su vida no podía ser peor, que al tener que ingresar contra su voluntad a esa odiosa

academia no provocaría otra cosa diferente que no fuera recibir burlas de las personas que ni

siquiera se habían tomado el tiempo de conocerlo. No quería convivir con ese tipo de personas,

no quería socializar con ellos, no quería recibir más ofensas de las que ya había recibido en su

vida por el sólo hecho de haberse declarado homosexual abiertamente.

Él era un chico que solía reaccionar agresivo ante las ofensas, y eso le traia demasiados

problemas. Su relación con sus padres era muy buena, y por mucho tiempo había estado seguro

que no necesitaba otros amigos que no fueran ellos.

Estaba cansado de todo, y lo único que necesitaba era cualquier cosa que lo sacara de la rutina.

Quería acabar con la aburrida vida que llevaba, sin tener que seguir soportando personas de las

cuales él no estaba interesado en conocer ni que lo conocieran.

No tenía duda alguna, no entraría a esa academia, y no le importaba que sus padres hubieran

hecho un gran esfuerzo por conseguirle una beca en el prestigioso lugar. Ellos eran profesores, y

conocían bien al alumnado, chicos de familias millonarias que pintaban ser los futuros

empresarios del país.


Harry Styles.

Su vida era un desastre, y él estaba orgulloso de eso.

Tenía apenas 17 años y ya había logrado hacer todo lo que cualquier chico tonto de su edad

hubiese deseado. Tenía un físico inigualable, y su arrogancia y prepotencia lo hacían ser aún

más interesante que atractivo.

Le gustaba la buena vida, autos de lujo, casas de lujo, ropa de lujo, todo lo que el dinero le

permitiera comprar.

Estaba seguro de que las relaciones sinceras entre humanos eran una total mentira, que no había

amor entre personas, que al final del día todos eran mierda, y él no sentía la necesidad de

convivir con la gente, al fin y al cabo, no lo necesitaba porque tenía otras cosas que lo hacían

tener felicidad momentánea.

No tenía motivos grandes para estudiar en Cowell, y sabía que ahí se toparía con un montón de

niñatos estúpidos que intentarían caerle bien, pero si estaba ahí era porque necesitaba

esconderse por un tiempo y qué mejor que una academia alejada del mundo para hacerlo.

La academia Cowell era un lugar para alumnos con educación arriba a las escuelas comunes. Ahí

trataban de hacer que los chicos se disciplinaran en busca de un futuro prodigioso. Era difícil el

acceso, pues sólo alumnos con un buen nivel económico eran capaces de pagar las colegiaturas

mensuales en la academia.

Las instalaciones eran rusticas y enormes, como si se hubiese tratado de un castillo en el pasado.

Había largos pasillos donde se encontraban los dormitorios de la mayoría de los alumnos, pues el

colegio se encontraba situado en el bosque de Chesire, Londres, y el programa educativo exigía

que los chicos vivieran ahí durante el ciclo escolar.

¿Qué pasa cuando la corrupción llega a lo corruptible? ¿Cuándo dos personas totalmente

distintas se dan cuenta que juntos se complementan?

Harry no quería conocer a Louis, no lo tenía en sus planes, no planeaba hacer amigos, no planeaba agradarle a alguien, y de repente, llega ese chico, que no es diferente a cualquier persona estúpida, pero con su sola presencia cambia todo. Llega por la puerta trasera y sin avisar, revoluciona todo, y lo vuelve loco, a un grado de que todo se vuelva muy literal.

"Cualquier persona en su sano juicio se habría vuelto loco por ti, Louis."