Introduccion
—Disparame
Él podía hacer lo que le pedía pero sabia que tenia que hacerlo, no había marcha atrás.
Sujetaba la pistola fuerte con ambas manos al mismo tiempo que se mantenía firme en aquella posición ofensiva, los músculos de sus brazos se mantenían tensos y el dolor en la mandíbula al apretar los dientes era solo una distracción para el que sentía verdaderamente en el pecho
¿Como habían llegado a este punto? ¿Tal maldito era el destino que por segunda vez tenía que joderle de esa manera?
—Disparame —aquella voz lo hizo volver a la realidad. Ella se mantenía frente a él en la misma situación, con un arma apuntando le, aunque sabía bien que solo mantenía al igual que él aquella farsa
—Lena...
—¡Solo hazlo quieres, termina con esto! ¡Carajo! —le grito furiosa
Silencio. Solo la respiración agitada de ambos, las gotas de agua que caían del techo roto de aquella bodega y el ruido lejano de la ciudad podían escucharse
—Luka... Por favor —esta vez no hubo ningún grito, solo una súplica apenas audible para él
Antes de que otro pensamiento se cruzará por su cabeza y antes de que su mente formulará alguna forma de escapar de aquel callejón sin salida, el sonido de un disparo se escucho estruendoso por todo el lugar
Nisiquiera hubo tiempo para asimilar lo que había pasado, todo pasaba tan rápido y al mismo tiempo se sentía como si fuera en cámara lenta. Pero una vez aquel cuerpo cayera inerte sobre el frío y mojado suelo, no había marcha atrás. El destino ya estaba escrito