Unico
⚠️Esta historia fue escrita antes del fallecimiento del Idol. No deseo faltar el respeto a él ni a nadie. ⚠️
Eunwoo miraba a lo lejos, mientras el viento soplaba por la ventana de aquella habitación. Era un cuarto cómodo, con una cama limpiamente ordenada, una mesa de noche en la cual había un vaso de agua y una pequeña lámpara; había un mueble a lo lejos y unas hermosas cortinas blancas de seda. Era una habitación preciosa y aun así, el de cabellos negros se sentía extremadamente solo. Sus ojos café escaneaban fuera de la ventana, observando un gran campo lleno de vegetación, flores y toda clase de árbol jamás visto. Era una vista preciosa y aun así, Eunwoo todavía sentía aquel vacío en su corazón. No entendía la causa para que su pecho doliera tanto, solamente podía agarrar su camisa por sobre su corazón.
En medio de su dolor, Eunwoo escuchó la puerta abrirse, viendo frente a él, al chico que más amaba en aquella tierra; Moonbin. Un chico alto, con cabellos castaños hermosos y suaves como la seda, unos ojos se que escondían cuando una sonrisa se pintaba en sus labios rosados y suaves; unas mejillas acolchonadas y coloridas que el de cabellos oscuros tanto amaba besar y acariciar mientras Moonbin le dedicaba aquellas angelicales sonrisas. Actos que solamente reflejaban el amor que ellos dos se tenían como pareja y cuánto tiempo tenían de serlo. Era una relación sana, dulce, tierna y sobre todo, comunicativa. Ambos sabían que lo más importante para resolver cualquier desacuerdo, era hablarlo, sin ser groseros e hirientes.
Moonbin cerró la puerta tras el y se acercó junto a su hermosa sonrisa, a su novio. Tomó asiento a la par de Eunwoo, tomándole del brazo para colocar su cabeza en su hombro y simplemente soltar un largo suspiró lleno de paz y tranquilidad. El más alto de los dos, recostó su cabeza sobre la de su novio, tomando su mano para entrelazar sus dedos. Dio un beso sobre ella y le dio un apretón de seguridad. Escucho una risa por parte de Moonbin, haciendo que su corazón se acelerara igual que cuando eran aquellos jóvenes de diecisiete años. Dos chicos los cuales se habían conocido, enamorado y decidido dedicar sus vidas el uno al otro, para siempre. Eunwoo solo podía decir que cada día que pasaba, solamente más de enamoraba.
—Eunwoo—habló Moonbin con su típica dulce voz
—Dime Binie—llamó con cariño el alto
—¿Sabes? Hace mucho que nos conocimos, pero entre más tiempo pasó contigo, más me enamoro—dijo entre risas el castaño
—Curioso, lo mismo estaba pensado— contestó Eunwoo dejando un beso en la cabeza del chico
—¿Has pensado en el futuro?— preguntó Moonbin
—¿Como así?
—¿Has pensado en si quieres familia, si quieres trabajar en lo qué haces siempre? Ósea...ese tipo de cosas
—Mmm....—Eunwoo lo pensó— A decir verdad, si.
—¿Como que has pensado?
—Bueno, me gustaría poder casarnos dentro de unos años—habló Eunwoo aún en aquella cómoda posición
—¿Enserio?— preguntó Moonbin con un poco de emoción en su voz
—Claro. Además de ser la primera persona por la que me enamoré tan profundamente, eres la persona con la que deseo pasar el resto de mis días—respondió Eunwoo sonriente
—¿Y qué hay sobre tus hijos? ¿Deseas hijos? —preguntó el castaño jugando ahora con los dedos de su novio
Eunwoo levantó su cabeza de la del castaño para luego tomarlo por los hombros y darle vuelta frente a él, tomando sus mejillas con cariño— ¿Quieres la respuesta egoísta o la respuesta moralmente correcta?
—Las dos— rio Moonbin mientras cerraba sus ojos, inclinando su cabeza al tacto del pelo negro
—La egoísta, es que si. Me encantaría tener a una pequeña versión mía o tuya, correr por nuestro pequeño apartamento. A un niño alegre, travieso, juguetón; un niño feliz que tiene una familia.—hubo una pausa— La respuesta moralmente correcta, es que solo si tú quieres hijos, yo también lo querré.
El castaño rio para luego tomar la mano de Eunwoo—A mi también me gustaría tener hijos. Uno aunque sea. No necesariamente necesita ser nuestro biológicamente... a decir verdad, me encantaría adoptar a un niño. Darle la familia que siempre deseo.
Eunwoo sintió su corazón enternecerse al oír lo puro y dulce que era el corazón de su novio. A pesar del daño que había sufrido anteriormente por su ex pareja, Moonbin seguía siendo igual de dulce. El haber asistido al psicólogo, junto al apoyo que el mayor le brindó, Moonbin había superado aquella crisis, volviendo el a estar sano emocionalmente, aceptando así ser su novio, siendo un total de 8 años juntos.
—Entonces así será, adoptaremos a dos niños. Una niña y un niño— contestó Eunwoo
El castaño miró directamente a los ojos de su novio, conectando miradas, mientras sentía su corazón saltar de la emoción. Los ojos oscuros y cafés de Eunwoo le miraban de vuelta con cariño y amor, expresándole todo lo que daría el por su castaño. Moonbin se acercó levemente, posando su mano derecha en el pecho de Eunwoo, mientras que su izquierda se entrelazaba con la de su novio. Con lentitud y suavidad, los acolchonados labios de Moonbin, reposaron sobre los de Eunwoo con suavidad. Un tacto lento, delicado, temeroso y dulce. Eunwoo pasó su mano por la nuca de Moonbin con delicadeza, intensificando el beso, pidiendo permiso por sobre los labios de Moonbin para poder introducir su lengua, recibiendo un si al sentir la boca del chico abrirse levemente. Eunwoo introdujo con despacio su lengua, buscando la de Moonbin, encontrándola para luego juntarla y frotarla contra ella. Lastimosamente, el aire les ganó y tuvieron que separarse.
El alto se separó del beso para luego ver el rostro de su novio, viendo que este tenía lágrimas. El pelo negro se alarmó por las lágrimas de su novio. Le llamo varias veces pero este no parecía responder y simplemente lloraba sin parar. Sus ojos ya no estaban llenos de calor o dulzura; expresaban miedo, terror y tristeza. Parecía como si tuviera a la misma muerte frente a él. Eunwoo no entendía que pasaba y se alarmó más cuando vio a su novio empezar a temblar. Eunwoo le llamaba más y más, pero todo sin éxito, pues el chico solo lloraba, temblaba y se agarraba los brazos. Parecía que decía algo, pero era inaudible. El pelo negro le tomó por los hombros intentando hacerlo reaccionar, moviéndolo con fuerza para despertarle, pero todo era en vano.
Desesperado, Eunwoo buscó las manos de su novio, viendo que ahora su camisa tenía sangre, mucha sangre. Su ropa se manchaba y llenaba cada vez más de sangre mientras que Moonbin aun lloraba. Eunwoo entró en pánico al ver aquella cantidad de sangre, empezando a gritar el nombre del castaño, pero este seguí sin reaccionar. Aun en su desesperación, Eunwoo se percató de cómo la herida estaba en el costado y esta sangraba sin parar. Al mirar nuevamente el rostro de su novio, este ahora sangraba da la nariz y boca, mezclándose con las lágrimas que aun se derramaban en sus mejillas. El alto gritaba y gritaba, intentando despertar a su novio, pero ya no podía tocarle, pues algo le impedía poder acercarse a su novio. Sentía como le tomaban con fuerza de los brazos y le intentaban mantener preso.
En su lucha, Eunwoo miró a Moonbin un ultima vez, viendo que las heridas y sangre que habían en el, ya no estaban y en su lugar, un Moonbin sonriente, le miraba con cariño mientras que las cortinas se movían a su alrededor junto con el viento, dejando a su vista una escena hermosa. Eunwoo le llamo y su novio le dedico una de sus hermosas sonrisas. De esas en la que aquellos hermosos ojos se escondían para mostrar sus bellos dientes. Moonbin le miró de vuelta agitando su mano.
—Te amo Eunwoo. Te estaré esperando— y luego de oír la voz una última vez, Eunwoo no vio más.
Aproximadamente hace una hora, la enfermera Kim junto a su equipo, habían tenido que sedar al paciente Cha Eunwoo. Tenía varias semanas de no tomar su medicamento y esto estaba causando que sus alucinaciones se volvieran más severas y reales para el. Ella sentía bastante pena por el paciente, pues sus alucinaciones siempre tenían que ver con los últimos momentos de la persona que una vez fue su pareja. Según lo que decía el expediente, el paciente había entrado en una gran depresión luego de haber perdido a su novio por un asesinato de la persona que había sido la ex pareja de Moonbin, el novio de el paciente.
La depresión que había generado el fallecimiento de su pareja, había generado la esquizofrenia severa del paciente al mando de la enfermera Kim. Al principio, esta solo era leve y simplemente se manifestó como si el pelo negro viera de vez en cuando a su difunta pareja, pero esta había empeorado a no sólo alucinaciones visuales, si no que también auditivas y en cierto punto incluso el paciente había dicho oler a su pareja. Un caso muy lamentable y triste. Una joven pareja que había sido rota por culpa de los celos de alguien ajeno; teniendo un futuro brillante juntos. La enfermera a veces no daba los medicamentos al paciente a propósito para que pudiera ver a su pareja aunque sea por imaginación suya; pues le dolía mucho ver al chico llorara días y días por alguien que había muerto hace 2 años.
La enfermera Kim tomo el expediente y los medicamentos y se encaminó a la sala de confinamiento del paciente Cha Eunwoo, la cual quedaba un tanto lejos debido a que a veces el chico se ponía agresivo. La enfermera camino por los pasillos del internado psiquiátrico, saludando a los doctores, enfermeras y algunos pacientes que estaban afuera. Luego llego a la puerta del paciente, encontrándose con un delgado Cha Eunwoo callado y pensativo, observando por la ventana, mientras el viento soplaba sobre su cabello. De no ser por su enfermedad, el chico sería muy famoso y reconocido, pero lastimosamente, estaba sumergido en un pasado del cual el no deseaba salir. La enfermera entró a la sala, dejando sus cosas en el pequeño mueble a lo lejos.
—Enfermera Kim ¿cuanto más estaré aquí? —preguntó Eunwoo
—Hasta que se cure señor Eunwoo— respondió ella
—¿Cuanto es eso? —volvió a cuestionar Eunwoo
—¿Por que pregunta?
Eunwoo se dio la vuelta, entre aquellas cortinas ondeando con el viento, mientras una sonrisa llena de dolor pero paz estaba en sus secos labios—Es que, Moonbin me está esperando
La enfermera Kim sintió sus ojos nublarse al oír aquellas palabras—¿En-Enserio?
—Si, el me está esperando— contestó Eunwoo sonriente
Llorando, la enfermera logró pronunciar—Entonces, vaya con el Eunwoo— y dicho eso, la enfermera inyecto algo en el ante brazo del paciente, acostándolo con cuidado mientras la sonrisa del paciente se mantenía intacta. Vio los ojos de Eunwoo cerrarse con delicadeza para que luego la respiración de este, se detuviera...
Fin