UNO
Kim Seungmin, un chico amable, dulce, lleno de caridad y una naturaleza inocente y noble. Sus hermosos ojos que se escondían cuando sonreían, sus labios rosados que escondían unos hermosos dientes que solían asomarse cuando su rostro sonreía, sus mejillas redonditas y suaves, su castaño cabello que era la envidia de muchas de sus compañeras.
La mayoría de sus compañeros le querían porque era un chico bastante tierno sin ser cringe. Él no lo actuaba o era una faceta, Seungmin realmente era un ángel caído de cielo con esa personalidad tan linda. Pero había una excepción y este era su compañero Bang Chan o como le decían, Christopher o Chris. El opuesto a Seungmin.
Bang Chan era un chico un tanto grosero, egoísta, pero a pesar de su personalidad él era bastante atractivo. Una mirada sería, una altura razonable, su cabello negro que resaltaba su marcada mandíbula y una mirada intimidante. Una nariz perfilada y sus cejas casi perfectas. A pesar de ser de una persona poco agradable, había muchas muchachas que se le declaraban.
Ambos eran compañeros, pero nunca habían tenido la dicha de interactuar. Bang Chan se sentaba atrás para poder hacer desastre en clase mientras que Seungmin se sentaba adelante para poder poner atención en clase. Bang Chan gustaba de hacer escándalos en la cafetería mientras Seungmin se sentaba con sus amigas en el patio para disfrutar del clima. Eran totales opuestos y aun así, ambos terminaron encontrándose.
Aquella tarde, Chris se encontraba sentado junto a su mejor amigo, Han Jisung. Ambos estaban platicando de varias chicas bonitas que habían visto pero también de cómo algunas eran muy feas. Eran desgraciados. En lo que discutían sobre cuántas chicas de la cafetería podrían enamorar, el tema salto a cuántos hombres podrían enamorar.
-Muy bien, te va excelente con las mujeres, Pero ¿qué dices de los hombres? -una risa burlona se dibujó en labios del morocho
-Si puedo enamorar mujeres ¿Por qué no podría enamorar hombres? -el pelo negro respondió con seguridad
-¿Tan seguro estás?
-Claro. Estoy muy consciente de lo atractivo que soy. ¿De qué me servirá falsa humildad? Soy guapo, lo sé
-Jajaja, eres un narcisista - Jisung dejo una risa salir
-Solo soy sincero -Christopher sonrió mientras se cruzaba de brazos
-Si estás tan seguro de poder enamorar a un hombre, te tengo un reto -Jisung sonrió con malicia -¿O muy cobarde?
- Cobarde tu. A ver -Bang Chan alzó una ceja
-Te propongo lograr enamorar a nada más que al pequeño Seungmin
-¿A Seungmin?
-Exactamente. Es muy noble, se sabe que es gay y nunca ha salido con nadie, así que será tarea fácil -Jisung se recostó en la silla
-Hmmm... ¿Qué gano a cambio? -el pelo negro alzó una ceja
-Te pago 500 dólares - Jisung extendió su mano- ¿Trato?
Bang Chan dudo unos momentos antes de reír y tomar la mano de su amigo, cerrando así, el reto. Un reto lleno de maldad y poca empatía para la persona ajena. Volviéndose así el pobre Seungmin, una victima de los juegos de egoísmo de aquellos dos amigos. Un juego donde el nunca debió verse incluido.
Seungmin estaba sentado en unas bancas bajo un árbol, tomando su almuerzo mientras estudiaba para matemáticas ya que el examen se aproximaba y el chico sabía que tenía dificultades en la clase, por lo que se preparaba el doble de como lo hacían los demás. Esto era lo que volvía al pelo castaño un buen estudiante. Su dedicación total y disciplina para ser constante en sus estudios. Es cierto que estudiar no era muy entretenido, pero Seungmin sabía que para poder hacer lo que él quería, debía hacer lo que no le gustaba.
Mientras se encontraba realizando un ejercicio de práctica, Seungmin sintió alguien detenerse detrás de él, siendo este su compañero Christopher. El pelo castaño de dio vuelta, encontrándose a un Bang Chan serio y con un aura intimidante. El chico obviamente sabia quien era él. No había nadie que no supiera de Bang Christopher Chan, el chico pelo negro despiadado, pero extremadamente guapo. El pelo castaño debía aceptar que, si era bastante atractivo, pero su personalidad odiosa lo hacía lucir menos atractivo.
-¿Esta ocupado? -Bang Chan preguntó señalando el asiento frente al castaño
-No -Seungmin le miro un poco desconcertado
-Ah, bueno, ¿me permites tomar asiento? -Bang Chan le sonrió
-Claro, toma asiento- Seungmin se quedo un poco anonadado por la sonrisa del pelo negro. Después de todo, sí sabía sonreír.
Christopher tomo asiento frente al chico quien le miraba un poco confundido al tener un comportamiento tan extraño. Bang Chan claramente noto esta mirada y le sonrió nuevamente al chico.
-¿Tan extraño es que te hable? -Christopher sonrió con una ceja alzada
-No quiero ser muy directo, pero debo decirte que sí. No veo él porque me hablarías- Seungmin le hablo directamente. Pues lo que tenía de inocencia lo tenía en honestidad
Bang Chan no puedo evitar reír un poco ante la honestidad del pelo castaño- Bueno, yo también tengo derecho a querer ser amigo de ciertas personas
-¿Qué? -el pelo castaño preguntó un poco confundido
-¿Enserio te sorprende tanto? Seungmin, eres un chico inteligente, eres amable, procuras ayudar a los que te rodean. Tienes bastantes cualidades que son de admirar -y esto era cierto. A Bang Chan honestamente, no le molestaría tener una amistad con el castaño ya que realmente era bastante agradable.
Seungmin asintió para luego volver a ver sus anotaciones. Bang Chan noto que el chico estaba estudiando matemáticas, materia que a él se le facilitaba. Observo por unos momentos al castaño hacer su ejercicio, viendo su concentración y dedicación. El examen estaba a una semana, pero como Seungmin sabía que era su debilidad, estudiaba con anticipación.
-Espera -Bang Chan se cambió de asiento y tomo lugar junto al castaño -Te recomiendo usar la fórmula general cuadrática. Es más fácil
-Pero es más tardado -se quejó Seungmin
-Si, pero te confundes menos. Es cierto que la más fácil es por factorización, pero no siempre lo puedes hacer -Bang Chan comentó
-Pero...-el castaño se quedó callado mientras se quejaba -Supongo que tienes razón
-Claro que tengo razón, las matemáticas son mi fuerte - Bang Chan sonrió con un poco de altanería
-Y ya veo que la humildad también- dijo con sarcasmo el castaño
Bang Chan se dedicó a reír nada más. Estuvieron todo el receso platicando. Ya fuera de matemáticas o de cosas sin sentido. A pesar de ser opuestos, ambos se dieron cuenta que tenían mucho más de lo que ellos pensaban, en común. Por ejemplo, su sabor de helado favorito era el de fresa, su materia favorita era ciencias sociales, etc.
A pesar del reto, Bang Chan no tendría problemas en volverse amigos con Seungmin, pues era una persona muy abierta a cualquier tema y llena de un buen humor. Hacía mucho tiempo que Chris no disfrutaba tanto un recreo. El poder conocer un poco más del amable castaño, le había abierto como un nuevo mundo; un universo nuevo. Después de todo, cada persona es un universo en su propia mente, uno único y fascinante.
Los recién amigos, se levantaron de la mesa, guardando todas las cosas del castaño para ambos volver a su aula. Cada uno se fue a su asiento dándose un pequeño saludo. Varios de sus compañeros notaron esto un poco confundidos pues nunca cruzo por su mente que el narcisista de Bang Chan, se llevaría con el amable Seungmin. El único que sabía que pasaba era Han Jisung y le tiro una sonrisa de sorpresa a su amigo al ver cuan rápido estaba tomando acción para con el reto.
El pelo negro se sentó junto a su amigo, observando a Seungmin desde su asiento. Una parte de si reía al ver cuan fácil sería enamorar al castaño, pero otra parte dentro de él le hacía sentir un poco culpable, ya que después de estar hablando con el joven chico por aquel recreo; su naturaleza noble y amable le hacían pesar un poco la conciencia Bang Chan. Pero no podía desistir en el reto, su ego era mucho mayor que los sentimientos de alguien que solo sería una herramienta para aumentar su odiosa personalidad.
Al sonar la campana, Suengmin recogió sus cosas y se encamino a su casa. Se despidió de sus amigas y empezó su marcha. Al estar ya por salir del portón principal, sintió alguien tocar su hombro, por lo que se volteó encontrándose con un Bang Chan sonriente. El pelo negro no venía con su típico grupo de amigos y parecía un poco agotado. Tomó la muñeca de Seungmin le hizo correr afuera del portón, escondiéndose en unos arbustos. Seungmin simplemente le siguió pero estaba confundido.
—¿Qué pasa? —preguntó Seungmin confuso
—Estoy escondiendome de mis amigos. Estaban molestando en que fuéramos a los bolos pero no soy mucho de esos lugares. —Bang Chan respondió riendo un poco
—¿No estás diciendo eso solo para parecer diferente? —el castaño alzó una ceja
—Es enserio. Yo soy más de lugares tranquilos. Como un café de gatos, cafés o resposterias. Cosas así —el pelo negro ya tenía la respiración más tranquila
—¿Qué? —dijo atónito Seungmin
—Jaja, si. No lo aparento¿cierto?
—Para nada
—Bueno, ya ves que si. Pero bueno, creo que esos imbéciles ya se han de haber ido. Perdón que te jale a esto. La idea era llevarte a casa
—Ah, bueno. No te preocupes, vivo cerca
—Por eso mismo, si vives cerca de acompaño. Por mi viene un chófer —Bang Chan le sonrió
—Bueno, entonces supongo que está bien— el castaño se levantó del escondite
Bang Chan le siguió y empezaron a caminar a la casa de Seungmin. A diferencia del pelo negro, el castaño vivía en un lugar bastante normal y no tan lujoso, aún así se miraba bastante bonito. Pero mientras caminaban, un grupo de hombres se acerco a ellos. Es cierto que Seungmin tenía 18 años y Chris 19, pero el ver a un grupo de extraños acercase a uno, es bastante sospechoso. Bang Chan estaba listo y a la defensiva en caso de que le tocará pelear y más si intentaban hacerle algo al castaño.
Los hombres tenían intenciones de robarles, y en un momento uno de ellos saco una daga y los amenazó. Bang Chan iba a soltar un golpe pero Seungmin lo detuvo con una mirada a lo que el pelo negro hizo caso. En la que Seungmin se retiraba su mochila lentamente, en un movimiento rápido uso su mochila para golpear el rostro al hombre que llevaba la daga por lo que el castaño tomo el arma y se la dio a Bang Chan quien se encontraba desconcertado.
En cuanto desarmo al primer hombre, los demás se le lanzaron a lo que Seungmin simplemente empezó a pelear. Lanzó varias patadas, uno que otro puño, logrando al final dejar a los cuatro hombres tirados en el suelo, inconscientes. Suengmin tomo su mochila, saco su móvil y marco al 911 para que llegará la policía por ello. Una vez termino la llamada y amarró a los ladrones con una cuerda que andaba.
Después de dejarlos amarrados, le sonrió a Bang Chan y le dijo que siguieran.
—¿Qué acaba de pasar? — Chris le pregunto al castaño
—Ah —Seungmin rió un poco —Yo practiqué Taekwondo por nueve años entonces se defenderme. Varias veces me los había encontrado y solamente les daba una pateadita, pero ya se pasaban entonces ya era de llamar a la policía.
—¿Estas cómo loco no? —Bang Chan rió
—Yo diría que un poco —bromeo de vuelta el castaño
A pesar de que el camino era corto, ambos chicos lo aprovecharon al máximo para poder charlar. Platicaron un poco más de las clases, de profesores que les desagradan y de temas de interés común. Fue un viaje placentero y lleno de risas sinceras. Cuando menos pensaron, ya habían llegado y era momento de despedirse. Seungmin abrió la puerta de su casa para luego darse la vuelta y mirar a Christopher.
—Muchas gracias por hoy —el castaño le sonrió
—Gracias a ti por permitirme acercarme. —Bang Chan camino a donde el menor para abrazarle con suavidad
Seungmin devolvió el abrazo con ternura y cariño. Al separarse le sonrió a Christopher. —Eres muchísimo más agradable de lo que pensé
—Bueno, a veces la imagen solo es una máscara de protección —el pelo negro sonrió
—Supongo que sí —el castaño suspiro —Bueno, nos vemos mañana Chris
—Hasta mañana Seungmin
Y así fue como aquel momento aperturo lo que sería la peor experiencia de Kim Suengmin, que su único pecado fue haber aceptado a Bang Christopher Chan como amigo.