Reencarnado? en Naruto?
POV MC
Abrí mis ojos, lo último que recordaba era cuando fuí empujado por mi mejor amigo de un edificio. Levanté mi mirada y arriba de mi había una hermosa mujer, con el pelo de color dorado y unos hermosos ojos de color morado, ella estaba hablando con alguien más, voltee mi cabeza y ahí estaba, un hombre alto, de al menos 1,87 metros, con el pelo negro y ojos de color dorado, el hombre lloraba, pero no se veía triste, sus lágrimas eran de emoción y felicidad, talvez.
Al parecer he reencarnado, lo supuse al ver que mis manos eran bastante pequeñas a comparación de mi vida anterior, por lo tanto estos dos serían mis padres, ninguno decía una sola palabra mientras ambos lloraban alegres, el hombre se acercó a mi madre ella, felizmente, me entregó a el sin decir una sola palabra, el que supongo que es mi padre me abrazo con cariño.
Luego de algun tiempo me empezó a dar sueño, seguramente por ser un bebé, mis ojos se cerraban solos, por lo qué lo único que hice fue dejarme llevar por mi sueño.
Volví a abrir mis ojos, pero era distinto, estaba de nuevo en el edificio dónde me habia empujado mi amigo, estaba viendo el atardecer, hasta que escuché como la puerta del balcón se abrió, allí estaba mi amigo con una gran sonrisa, se acercó a mi y platicamos durante bastante tiempo, o eso pensé, ya que de su boca no salían palabras y de la mía tampoco, no había ningún sonido, de un momento a otro el cielo se tornó de color rojo, los ojos de mi amigo ahora eran negros y de ellos salían sangre, escuché claramente a mi amigo decir "Esto es necesario para lo qué se aproxima" luego, me empujó.
Desperté llorando y pegando gritos, mi madre y mi padre volvieron a dónde me habían dejado y empezaron a tranquilizarme hasta que volví a dormir.
Pasaron los días, no había hecho mucho además de dormir mucho tiempo y comer, tal vez pasarón unos meses pero en realidad no lo sabía, en ese tiempo me enteré que el mundo en donde estaba era el del anime de Naruto y al parecer pertenecía a un clan que no conocía o al menos nunca se nombró en el anime, el clan Nagashi, no sabía mucho además de su nombre, también aprendí el nombre de mis padres, Arumo y Nasami Nagashi, dos shinobis, aunque mi madre al parecer estaba retirada. Había intentado gatear antes pero al parecer mi cuerpo no tenía la fuerza suficiente.
Por la noche, volví a intentar gatear y sorprendentemente pude hacerlo, gatee por toda la casa, al parecer ninguno de mis padres estaba, recorrí hasta llegar a lo que parecía una gran biblioteca, pero no pude entrar, escuché la puerta de la casa abrirse y rápidamente vi después a mi madre, la cual me vió asombrada cuando notó que logre gatear, mis padres me recogieron del piso y me felicitaron como lo harían con un pequeño bebé, aunque eso era yo.
Pasó el tiempo de nuevo, tenía un año ya en éste mundo ¿como lo sabía? Pues me habían celebrado el cumpleaños, solamente mi madre, mi padre y yo. Durante los meses antes cada vez que tenía una oportunidad me escabullia a la biblioteca y empezaba a leer sobre el clan en el que estaba y sobre el manejo del chakra, lo que aprendí de este nuevo clan al que pertenecía es que era muy antiguo tal vez más que el chakra mismo y que habían servido para Kaguya Otsutsuki y luego de ella a su hijo Hagoromo, quien fue el que los instruyo en el manejo del chakra y que posteriormente tendría descendencia junto a una de las mujeres del clan.
Además de eso, cuando se les dió la capacidad de usar el chakra se desarrolló un doujutsu especial en algunos de los integrantes del clan, al pasar los años este doujutsu no se transformó en más que un mito y el clan se trasladó a una isla montañosa algo alejada del continente elemental pero, junto a ellos algunos miembros de otros clanes bastante importantes, este clan debido a esto terminó transformándose en nada más que un mito. Este mito se difundió a lo largo de los años, se decía que su doujutsu era superior al sharingan o el byakugan, que su fuerza y resistencia era comparable a el clan senju y que su chakra rivalizaba e incluso superaba a el clan Uzumaki, debido a la desaparición de este clan y que ahora era solo un mito en las naciones elementales dejaron de temer a este clan.
Mientras pasarón las noches trataba de despertar mi chakra, aunque no me era posible hasta unos mes después de mi tercer cumpleaños, ¿Que sucedió? Cuando desperte mi chakra mi habitación explotó, alarmando a mis padres los cuáles se emocionaron al saber que habia logrado despertar mi chakra a una edad tan temprana, decidieron que a partir de ese momento me instruirían en el mundo shinobi, me enseñaron sobre la historia del ninshu y todo lo demás aunque, ya la mayoría lo sabia, también quede sorprendido al saber que tenian información sobre las naciones elementales ya que se encontraban bastante lejos de ellas por lo que sabía.
No ha pasado mucho tiempo desde que desbloqueé mis puntos de chakra, tal vez unos meses más, ya habia cumplido los cuatro años, yo mismo decidí empezar a hacer ejercicios físicos, nada complicado o muy exigente, después de todo solo era un niño aún. Mi madre con la cual pasaba bastante tiempo me empezó a enseñar sobre el control del chakra, que debo de decir era bastante difícil, seguramente por mis reservas de chakra.
Mi primera instrucción para aprender control de chakra fue de mantener la hoja de un arbol en mi frente y lo logré luego de unos cuántos días. Me acerqué a mi madre, la cual se encontraba cocinando — Oka-san, cuando seguirás enseñándome sobre el control de chakra?—. Le dije mientras me sentaba en el piso al lado de la mesa del comedor que estaba cerca de la cocina.
— Ryu-chan, luego de que comas podría empezar a enseñarte a caminar en los árboles, pero es bastante difícil, no quieres primero empezar a practicar el lanzamiento de kunais y shurikens? O tal vez seguir leyendo sobre el chakra? —. Me respondió con un tono tranquilo mientras seguía cocinando, aunque era bastante obvio que le daba miedo que cayera desde una gran altura. — Oka-san, vamos, ya sabes que no me pasará nada, porfavor — Me levanté y me acerqué a ella y use una técnica infalible "Ojos de perrito" la cual aprendí a usar viendo a mi padre cuando lo hacía para tratar de manipular a mi madre pero a el no le salía, ya era un adulto.
— Bien ____—chan, luego de que comamos juntos y de que te des una ducha empezaremos a entrenar — Fue lo único que me respondió, volteo su cabeza para evitar seguir viéndome con mi infalible técnica, sonreí y luego me senté a esperar ls comida, en estos años que habia pasado aquí ya me habia encariñado con mis predecesores en este mundo, aunque si bien no los veo como mis padres puedo decir que les tengo un gran afecto. Y como dijo mi madre comimos y luego me duche, escuché un grito proveniente de la sala y bajé corriendo, ya vestido para entrenar.
— Estás listo Ryu-Chan? —. Mi madre estaba ahí parada, vestida con un traje jounin, era bastante parecido a el que usaban en Konoha, pero con algunos detalles diferentes siendo que estos no tenían el gran símbolo del clan Uzumaki en sus mangas o espalda. — Vamonos! — Emocionado baje corriendo las escaleras de la casa hasta llegar al lado de mi madre, seguidamente uso un jutsu sunshin para llegar a un campo de entrenamiento privado, era bastante amplió y contaba con diversos árboles algunos grandes y otros no tanto, también había un gran canal de un río el cual atravesaba a el campo por la mitad, así siendo casi imposible pasar a el otro lado a menos que sepas caminar por el agua o que seas un gran saltarín.
— Bien Ryu-chan, como ya sabes lo básico del manejo del chakra te explicaré lo que debes de hacer ahora — Mi "madre" caminó hasta llegar a la parte baja de uno de lo árboles mas grandes que habia y empezó a caminar por el tronco hasta llegar a una de las ramas — Para esto, debes concentrar su chakra en la planta de sus pies. Si canalizas demasiado chakra en la planta de sus pies, saldrás despedido y te clavaras en el árbol por la fuerza que provoca; en cambio, si no usas el suficiente chakra, no podrás adherir tus pies al árbol y te caeras al suelo.— Me explicó mientras se sentaba en la rama. Empecé a canalizar chakra en la planta de mis pies como me había explicado, sentí como mis pies se sentían más ligeros y que podía correr más rápido así que fuí corriendo hasta el arbol, pero mi ilusión se terminó cuando no habia dado ni tres pasos y habia vuelto a caer en el suelo.
— Nadie dijo que sería fácil, Ryu-chan — Habló mi madre desde arriba, riéndose de mi. — Verás que lo lograre en menos de tres días! — Un gritó de determinación salió desde mis labios y volví a alejarme para seguir intentándolo.
Los dias siguieron pasando desde ese momento, y cómo le prometí a mi madre logre controlar la caminata en los árboles tan solo 2 días después. 3 años desde que aprendí a caminar en los árboles y seguí entrenando mi control de chakra junto a mi madre y, solo a veces, con mi padre, además de eso me enseñaron algunos de los jutsus básicos que tendría que se supone tendría qué aprender en la academia del clan, como el jutsu de transformación, clonación y sustitución, realmente de los más básicos que hay en el este mundo. Cuando cumplí 6 me hicieron concentrar mi chakra en un papel el cuál me diría cual era mi chakra elemental, el papel se partió a la mitad, la parte izquierda se quemó y la parte derecha se arrugó tanto que solo quedó una pequeña bolita de papel, revelando mi fuerte afinidad al elemento rayo junto a mi tambien afinidad al elemento viento y fuego, me enseñaron jutsus básicos de estos elementos y empezaron a entrenarme en taijutsu, querían que resaltará sobre los otros futuros miembros de la academia.
Estaba en mi habitación leyendo sobre el clan cuando escuché como mi padre me llamó desde la parte de abajo, baje por las escaleras y me senté junto a mi padre y mi madre, ambos estaban serios. — Que sucede? Por qué tienen esas caras? — La curiosidad me carcomía, mis padres siempre tenían una sonrisa reluciente y era extremadamente difícil verlos serios o al menos para mí. — Escúchame Ryu, no te preguntas porqué nunca te dejamos salir? O porqué siempre entrenamos en un campo privado? — me habló mi padre, tenía razón, casi nunca salía de nuestra casa; tampoco era como si quisiera hacerlo, y además las veces que salía de ella era acompañado de mi madre o de el hacía el campo de entrenamiento y no era precisamente un recorrido largo o muy habitado por otras personas.
— Eso es porque soy la hija del jefe del clan, y por lo tanto tu eres el próximo jefe del clan si algo le sucede a tu abuelo — Está vez me hablo mi madre, sin darme tiempo de hablar, realmente lo sospechaba después de todo habia renacido en este mundo de anime y en un clan que por lo que he leído es un clan que rivaliza e incluso supera los otros clanes, era previsible, antes de darme tiempo de hablar mi padre me interrumpió — Aunque si bien ya todos en el clan conocen acerca de tu existencia, tu abuelo nos ha hecho mantenerte lejos de los otros miembros y no solo eso si también entrenarte antes de que entres a la academia, el quiere que seas superior a los demás niños; Te lo decimos ahora porque dentro de unos días empezarás la academia y queremos que estés preparado para conocer a otras personas —. Sonreí, mis padres realmente se preocupaban por mí. — Entiendo, Oka-san, Oto-san, no se preocupen por mi, los haré sentirse orgullosos — Ambos se levantaron y me abrazaron.
Tres días han pasado, hoy sería mi primer día en la academia, me levanté y elegí mi ropa, me vi en el espejo, tenía un camisa de color blanco con rayas negras en cada manga; un pantalón jogger de color negro, con pequeña luna menguante en la pierna derecha junto con unas sandalias ninja de color negro. Bajé a la cocina, estaban mis padres y la comida estaba servida, por lo que me senté. — Buenos días, oto-san, oka-san —.
— Buenos días, Ryu-chan — Mis padres me devolvieron el saludo, mi madre se sento a mi lado. — Bien, ahora demos una oración a Hagoromo-sama antes de empezar a comer — Junté mis manos y empecé a orar junto a mis padres, el clan realmente adoraba al "creador del chakra" y lo veneraban como a un Dios, supongo que porque sabían que este realmente existió y no solo era un mito como se creía en las naciones elementales.
Pasarón los minutos y terminamos de comer, mi padre se despidió de ambos y luego se fué a cumplir sus obligaciones, mi madre y yo salimos de la casa y caminamos durante unos minutos, llegamos hasta una gran puerta, parecía la entrada a una aldea y pasamos tranquilamente, no habia nadie en la puerta, mientras nis adentramos más en la aldea pude ver como todos saludaban a mi madre y ella devolvía los saludos, la imite y saludé a todos. Veía los edificios y ka infraestructura de estos, parecían hechos de madera aunque esta estaba pintada, la mayoria era de dos o tres pisos y habia algunas tiendas, de comida, ropa y algunas que vendían objetos de ninja, mi madre se detuvo y levanté mi cabeza, al frente de mi vi un gran edificio de tres pisos, pintado de color blanco con un gran patio que tenía muñecos de madera y estructuras que parecían las que se usaban en una prueba militar.
— Hemos llegado, Ryu-Chan — escuché como me habló mi madre y espabilé, voltee a verla t alli estaba ella con una gran sonrisa. — Bienvenido a la academia — una voz masculina que no conocía me habló y voltee a dónde la habia escuchado, ahí estaba un hombre, era muy alto, tal vez ¿1.90? ¿1.92?, su pelo era negro y amarrado en una cola de caballo, ojos del mismo color de su pelo y vestía igual que mi madre cuando entrenábamos pero esta vez si tenia un símbolo en su manga, un abanico de color blanco y rojo, ¿el símbolo del clan Uchiha?. — Me presentó, me llamo Daimane Uchiha y seré el sensei de su hijo, Nasami-Sama — el que ahora confirme que ers un Uchiha se presentó ante mi madre y le hizo una reverencia.
— Puedes levantar tu cabeza Daimane-San. Esperó que cuides de mi hijo — Mi ahora próximo sensei levantó su cabeza y nos dió una sonrisa — Puede estar segura de eso, Nasami-Sama —. — Me tengo que despedir Ryu-Chan, debo ir a ver a tu Oji-San, mucha suerte! — Mi madre me dió un beso en la frente y se fue, levanté mi cabeza hacia donde estaba mi nuevo sensei. — Me llamo Ryu Nagashi, esperó que puedas enseñarme todo lo que sabes! — Saludé animadamente a el que ahora era mi nuevo maestro, el solo sonrió y me dijo que lo siguiera, lo cual hice.
Fin
Bueno, mi primera historia, espero les haya gustado el prólogo!
Nasami Nagashi:
Arumo Nagashi:
Daimane Uchiha: