Doble moral [Tododeku]

Summary

Tiene una prometida, una profesión, una reputación que mantener, y ocupa el puesto como el héroe número 2, todo se iría al carajo si lo descubren en aquella situación tan cuestionable con un villano. —Oye, héroe, eres un alfa, ¿No? ¿Por qué no me ayudas con este pequeño problema? Pero a pesar de arriesgar mucho, no puede evitar caer bajo los encantos de una de las cabecillas de la liga de villanos. ¿Qué diría el mundo si se entera de que un héroe tiene como amante a un villano?

Status
Complete
Chapters
22
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Sudoroso, con el traje arruinado y algo adolorido, pero está bien.


—Ninguno es cabecilla, capturamos un ejército de mierda inútil— Gruñe Bakugō a su lado tirando una piedra hacia el edificio que está a nada de colapsar.


Gracias a un héroe encubierto, quien había logrado infiltrarse entre los villanos, pudieron prepararse para luchar y proteger un jardín de niños, logrando evacuar a todos antes de alguna tragedia.


—¿Por qué los villanos atacarían a niños?— Cuestiona Jirō algo decepcionada por las personas que formaban parte de la liga.


Una cosa es ser malo y querer apoderarse del mundo, otra muy distinta es tener como objetivo a infantes de entre tres a cinco años.


—No les querían hacer daño, se los querían llevar para lavarles el cerebro, entrenarlos y hacer de ellos un nuevo ejército, uno más sólido, fiel y poderoso— Responde Aizawa —Es lo que nos informó nuestro agente encubierto.


Lamentablemente, a pesar de la lucha y que no haya habido heridos de gravedad o daños colaterales, todos a quienes capturaron no eran más que extras de relleno que serían un desperdicio de espacio y oxígeno en las cárceles. No eran miembros clave como Shigaraki, Kurogiri, Himiko, Dabi o... Deku.


Según el espía, Deku no revelaba su rostro a miembros "insignificantes" de la liga, pero es altamente respetado incluso por Shigaraki, es quien se encarga de los planes, los análisis y tiene la última palabra ante situaciones de emergencia. Nunca lo vieron luchar, pero siempre se mantenía al lado de Tomura o Dabi en las batallas para ser protegido.


—E-escucho algo— Murmura Kyōka, llamando la atención de todos —¿Alguien sigue adentro del nido?


—Probablemente...— Le resta importancia Aizawa.


—Parece débil, sus pasos son lentos...


—Iré a verificar, puede que alguien más haya resultado herido— Shōto quien fue el menos herido se ofrece como voluntario, Katsuki está demasiado aburrido como para ir y el resto parece ocupado también.


—Déjame acompañarte— Jirō camina a su lado y ambos se internan a la escuela.


Por dentro se puede ver el desastre de la batalla anterior, paredes quemadas, carpetas rotas, ventanas hechas añicos y pisos explotados.


—Está por allá— Avisa la mejor amiga de su novia después de conectar su auricular a la pared, el alfa asiente y camina en la dirección indicada.


Ambos ingresan a una oficina, de seguro es la del principal, mas no parece haber alguien ahí.


—¿Hola?— Pregunta Earphone Jack, confundida. No hay manera de que su particularidad falle, ahí debería haber alguien, de hecho el aroma reciente delataba que en efecto, hay o hubo presencia de una persona.


Conecta nuevamente su auricular a la pared y guarda silencio, hasta que lo capta, es una respiración agitada.


Le hace una señal a Shōto para que se fije bajo el escritorio.


El bicolor obedece, conforme rodea la mesa puede notar unos zapatos en el espacio libre seguido de piernas hasta dar con el cuerpo de una persona hecha bolita, intentando ocultarse.


—A-ayuda...— Murmura el desconocido abrazando sus piernas, ocultando su rostro entre sus rodillas.


—¿Eres profesor de esta escuela? ¿Te lastimaste durante la pelea?— Pregunta arrodillándose para intentar darle seguridad al chico.


—Mi celo...— Murmura haciéndose más pequeño —Estoy cerca de tener mi celo.


Shōto levanta la vista para conectarla con Kyōka, ella asiente.


—Tengo unos supresores en mi bolsa, la tiene Dynamight, llevémoslo y...


—No me moveré de acá— Interrumpe el chico, aferrándose más a sí mismo.


—Iré por ellos, quédate con él, Shōto— Demanda la alfa corriendo hacia afuera, dejando al héroe con el chico.


—¿Necesitas algo más? ¿Llegaste a hacerte daño?


—Espacio— Murmura —Necesito e-espacio, hace calor.


—Sí, lo siento.


Todoroki se incorpora y camina hacia el otro lado de la oficina, dándole el espacio que el omega pedía.


—¿Ya estás libre, Kurogiri?— Dice de repente el peliverde, Shōto ladea su cabeza, confundido, ¿Con quién hablaba?—Entonces deja de jugar y abre el maldito portal justo en donde me dejaste.


Entonces se da cuenta.


El chico es otro villano, y lo nota en el momento en que un portal se abre en la pared y este parece salir del escritorio para correr a él.


—¡Earphone Jack, el chico es un villano!— Toca su intercomunicador mientras congela el suelo y provoca la caída del omega, que gruñe.


—Maldita sea...


El omega entonces da un salto a la mesa listo para lanzarse al portal, Shōto logra reaccionar y cuando el omega ingresa, no tarda en seguirlo, entrando con él.


—Deku, no me jodas, ¡¿Qué demonios hace un héroe acá?!— Grita Shigaraki al verlos.


Izuku frunce el ceño dándose la vuelta para enfrentar a Shōto.


Kurogiri rápidamente hace otro portal en el suelo, haciendo que ambos, héroe y villano, caigan en él.


—Kurogiri...— Gruñe Tomura, el nomu lo mira atento —¿Eres o te haces?


—¿Por qué?


—Es el héroe número 2, podíamos atraparlo y matarlo, tenerlo de rehén, torturarlo, robar sus poderes, no sé... ¿Por qué te lo llevaste? ¿Y por qué a Izuku también?


—Ah...— Centra su vista en la nada intentando pensar en una excusa, aunque al final no se le ocurre nada, simplemente entró en pánico y la cagó.


—¿A dónde los llevaste? Vamos.


Kurogiri abre el portal, Shigaraki entra, mas está en la mismísima nada, solo un callejón entre fábricas y almacenes.


Suspira.


—Kurogiri, regrésame y reúne a los demás.



Ambos cayeron desde aproximadamente solo dos metros de altura, pero no tuvieron tiempo para procesar el dolor, el primer instinto de Izuku fue correr, huir, escapar.


No traía su máscara, había sido destrozada durante la batalla, no podía permitirse que se le viera el rostro, ser reconocido y empezar a ocultarse para salir


En momentos como estos quisiera en serio, tener un quirk.


Shōto, mientras lo sigue va reconociendo el lugar, es una zona algo pobre, pero habitada, una zona industrial llena de fábricas. Activa su intercomunicador sin dejar de seguirle el paso a Yamikumo. Ahora que sabe quién es, no planea dejarlo escapar tan fácilmente.


—¡Dynamight, Earphone, ¿Me oyen?!— Pregunta, mas nadie responde, está en una zona de poca señal —Mierda.


Ve al chico internarse en un edificio al azar, así que hace lo mismo, se trata de un almacén de una fábrica de alimentos


Entonces, de la nada, aparece otro héroe, se trata de Yō Shindo


—¡El chico es Deku!— Le grita, esperando que capte la indirecta y lo ayude a atraparlo sin dudar.


El pelinegro asiente y pone sus manos en el piso, provocando que todo el edificio tiemble y empiece a derrumbarse.


—¿Qué haces?— Le pregunta a su colega, el cual al parecer quiere destruir el lugar entero —No es necesario tanto daño, solo... ¿Tú no estabas en una misión en China?


—Eres muy lento, héroe— Sonríe el pelinegro haciendo más fuerte el terremoto.


Siseando, Shōto hace un camino de hielo para retornar su búsqueda, no sin antes, claro, congelar a "Yō" y enviar sus coordenadas a sus compañeros.


Después de unos segundos tanteando el lugar, encuentra a Deku, y el resultado no es muy bueno que digamos, pues sostiene una comba y apunta a una columna la cual está agrietada, es aquella que sostiene todo el techo.


—Oye, héroe, creo que ya no hay escapatoria para mí, ¿No?— Pregunta agitado con una sonrisa —Si caigo yo, arrastro a alguien conmigo— Son sus últimas palabras antes de dar un fuerte golpe a la columna.


Shōto corre hacia él en un vago intento de detenerlo, pero ya es tarde.


Deku le había dado certeramente en el punto más débil, provocando que todo caiga sobre ellos.


Se lanza hacia el omega lo más veloz que puede, impulsado por su poder, y logra retenerlo contra el suelo, mientras crea un muro de hielo para que los proteja de cualquier golpe.


Mira arriba y escucha atento los escombros al caer sobre su protección y la refuerza con más hielo cada vez que nota grietas en ella.


Luego de aterradores segundos en los que se deja de oír ruido, vuelve a enfocarse en el omega debajo suyo. Saca una cuerda de uno de los compartimentos de emergencia del traje y lo ata con las manos tras su espalda.


Soltando un suspiro de alivio, se levanta y se sienta a un lado para descansar mientras espera a sus compañeros, genial, el intercomunicador y el radio de coordenadas estaban arruinados, ese villano era un problema.


Solo queda que los busque y encuentren.


Incluso el chico parecía resignado, giró su rostro en dirección opuesta al héroe y permaneció "tranquilo" por un momento.


Después de unas horas, este mismo se giró a verlo algo inquieto, Shōto lo mira esperando a que hable, sin embargo, solo abre y cierra la boca, como si dudara.


—¿Quieres algo?


—Mi celo...


—No caeré de nuevo, Deku. Mis compañeros en cualquier momento lleg-


—No mentía, de verdad se acerca mi celo.


Sí, claro. No es tan estúpido para creerle.


—¿Por qué saldrías si se aproximaba tu celo?


—Se supone que era mi última misión antes de reposo. Soy indispensable para la toma de decisiones en caso de que toque improvisar. Uno de los niños me dio con su quirk y provocó que tuviera un pequeño desbalance, debido a eso los demás se distrajeron y fueron vencidos, tuve que ocultarme.


—Bien, ¿Tienes supresores encima?


El omega niega en el suelo.


—Esperaba que tú tuvieras uno.


—Soy un alfa, ¿Por qué tendría un supresor omega?


—Porque eres un héroe, ¿Qué haces cuando vas por la calle y un civil entra en celo?


—Por lo general nadie sale de casa sabiendo que se aproximan esos días, es cuestión de responsabilidad, ¿Conoces la palabra?


El chico rueda los ojos y frunce el ceño, ese héroe era más antipático que el resto.


Entonces, una idea traviesa se le ocurre para fastidiarlo, a lo mejor y resulta inesperadamente bien y termina siendo liberado.


Con sus mejillas algo coloradas por su temperatura alta, libera sus feromonas con fuerza, el bicolor se pone en posición de ataque, alejándose más.


—¿Qué haces?— Sisea.


—Te dije que se acercaba mi celo— Responde ocultando su sonrisa.


—Te noto lo suficientemente consciente como para que hayas entrado en calor, hace solo unos segundos estabas bien.


—No es algo que pueda controlar.


Shōto está convencido de que lo hizo a propósito, a nadie engañaba. Le ha tocado lidiar con omegas en celo aparte de su novia y definitivamente no eran esas las feromonas naturales que emitían.


Pero eso no evita que, como alfa, se sienta atraído, toma asiento y flexiona sus rodillas para que no se note su creciente erección, mirando desconfiado al peliverde que parecía divertirse con haberlo puesto incómodo.


—Dos pueden jugar lo mismo— Susurra enojado y bota sus propias feromonas para cubrir el olor del chico.


Lo que no esperó fue su reacción.


Se puso más rojo aún, su respiración se agitó y soltó un ¿Gemido?


Mierda.


Si aún le faltaba para entrar en celo, pues ahora sí que había llegado, y fue prácticamente por su culpa.


Disipó su propio olor, pero ya era tarde, el chico lo golpeó con el suyo, caliente, sexual, atractivo.


Le era inevitable sentir deseos de lanzarse tras él.


—¿Por qué no llamas a tu amigo el del portal?— Pregunta, dispuesto a dejarlo escapar con tal de no cometer una locura, su pene dolía por el delicioso aroma que salía de Deku.


—K-Kurogiri no puede abrir portales si no sabe d-donde estoy...— Responde entre jadeos, juntando sus piernas para no dejar escapar más lubricante.


Pero la grave voz de Shōto le ponía mucho y causaba el efecto contrario.


—¿P-puedes soltarme?— Ruega con los ojos llorosos, sintiendo la necesidad de liberarse de algunas prendas por el calor que invadía su ser, y tocarse ahí abajo.


Shōto niega, no sabe cuál es el quirk del chico, fácilmente podría terminar atrapándolo, Izuku gime ante la negativa.


—Tengo calor, dame algo de tu hielo— Pide —Si no me vas a liberar al menos dame algo para refrescarme.


Esta petición no era tan descabellada, por lo que desde su posición congela parte del suelo en el que el chico está y desvía su mirada, deseando no haber oído el jadeo de alivio que soltó Deku y provocó que su pene se inquietara más.


Cierra sus ojos, tiene novia. Si va a tener pensamientos impuros al menos que sean pensando en ella.


Sus labios rojos completamente naturales, su voluptuoso cuerpo, sus ojos felinos oscuros, su cabello largo, su belleza, su elegancia.


Llevan cuatro años juntos, los últimos seis meses comprometidos, se va a casar con ella, la ama, planea marcarla en su luna de miel, no puede permitirse caer por un random que llega de la nada.


—Ngh...


Abre sus ojos, el chico sigue jadeando, haciendo todo lo posible para soltar sus manos, ya había logrado quitarse los zapatos.


Era tentador verlo retorcerse mientras tenía el trasero arriba, con los ojos brillosos aguantando sus ganas de jadear.


"Soy papa casada, soy papa casada" piensa cerrando sus ojos otra vez, queriendo tocarse también.


Piensa nuevamente en su novia, de forma más caliente, la primera vez que la tocó, que ella se entregó a él, echada en la cama con sus pechos rebotando ante cada estocada y los ojos cerrados tapando su boca para callar sus gemidos.


Sí, ella es demasiado pudorosa como para perder el control ni siquiera cuando está en su celo.


—Oye, héroe, eres un alfa, ¿No? ¿Por qué no me ayudas con este pequeño problema?


Shōto gruñe cuando esas palabras salen de la boca del villano, tenerlo inmovilizado boca abajo con un delicioso aroma saliendo de él lo ponen en más aprietos.


Abre sus ojos, el chico había logrado arrastrarse hasta él y estaba muy cerca a su entrepierna.


El olor es más fuerte, tenerlo amarrado de rodillas ante él mirándolo sonrojado, jadeante y con claros deseos sexuales logran hacerlo tragar saliva.