Curiosidad [Leonardo x Raphael x Donnie x Mikey]

Summary

Los chicos experimentan su primer celo, Leo solo tenía curiosidad, algo con lo que pudiera alimentar su imaginación. Las cosas se salieron de control. - Disclamer: Está historia contendrá escenas +18 Las tortugas no están relacionadas biológicamente. Los personajes no me pertenecen, los derechos quedan reservados a sus respectivos autores. - Inspirado en la obra Under the Skin de @mustachemoose vía ao3 - La ilustración de la portada es perteneciente a su respectivo autor @LOVES1CK___ vía Twitter ⚠️TW⚠️ Somnofilia, Non-con, Dub-con, Acoso, Manipulación emocional, Relaciones no saludables

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

+18

Non-con / somnofilia

La pubertad apestaba, era algo que todos sabían, pero, ¿qué era peor que ser un adolescente hormonal?, fácil, un adolescente hormonal mitad tortuga, de modo general supuso que tendría su propia temporada de apareamiento, sin embargo nunca tuvo la intención de que su molesto hermano gemelo se enterará.

Así que ahí estaba, sentado en el laboratorio de Donatello escuchando una aburrida charla, hormonas, fechas, cambios físicos y blah, blah, blah, blah, tenía mejores cosas que hacer si era sincero, puso su mejor cara de concentración asintiendo cada cinco segundos sin prestar mucha atención a lo que decía, ya qué, bueno no era muy gratificante escuchar esa clase de cosas vergonzosas.

Se arrepiente de no haberlo escuchado a conciencia justo ahora, era una de esas noches, aquellas en las que no podía dormir y eso no tenía mucho sentido, no estaba particular energético pero tampoco se sentía cansado, supone que era por lo que pasó hace algunos meses, ya que, a pesar de su increíble comprensión de temas médicos y biológicos seguía siendo solo un adolescente tonto.

En algún momento, su pensamiento racional comenzó a arremolinarse y luego había sentido como su caja torácica estaba a punto de estallar con lo rápido que palpitaba su corazón.

Cuando se tranquilizo lo suficiente se encontró reflexionando sobre lo que había visto, lo que había escuchado, quiso detenerse porque se estaba poniendo demasiado raro.

Pero bien, está bien, era un tipo normal con hormonas normales, aunque la cantidad de hormonas de tortugas aún es discutible, podría decirse que era simple curiosidad, no había otras tortugas mutantes como ellos por ahí, al menos ningún otro yokai que conocieran, así que ¿realmente alguien podría juzgarlo por ser curioso, por mirar un poco?

No sabía realmente si todos mutaron de la misma manera, al menos, nadie aparte de Donnie, que había realizado algunos chequeos de salud preliminares, pero se negó a compartir algo más allá de las cuatro esquinas de la bahía médica en honor a la confidencialidad médico-paciente .

Sin embargo, estaba seguro de que cada uno tenía algo único en sus cuerpos que los hacía diferentes. Primero fue obviamente Raph y su gran tamaño, Donnie, Mikey y él, tenían cuerpos muy similares, aunque el peto de Mikey tenía un mecanismo similar a una bisagra que le permitía cerrar completamente su caparazón cada vez que se retiraba a él. Pero por lo demás, Mikey tenía una constitución muy similar a la suya y no tenía ninguna duda de que sería la viva imagen de sus hermanos en unos años.

Contra toda su moral, el que más había llamado su atención de varias maneras era Raph, sobre todo, cuando empezó a crecer más grande y más rápido que el resto de ellos debido a sus genes de tortuga mordedora, pero aún así era tan suave con ellos, tan suave con él aún cuando era un idiota.

Dejó escapar un silbido bajo y apreciativo al recordar lo que había escuchado, porque los sonidos que salieron de su hermano eran tan fantásticos y le encantaría... Se abofeteó a sí mismo antes de que pudiera llegar más lejos con ese pensamiento. ¿Qué estaba mal con él?

Claro que eso no significaba que olvidaría lo que escuchó, lo que había visto, lo cual, era un gran inconveniente, porque tenía cosas mucho mejores en las que pensar en su vida que eso, tenía punks en Internet para luchar, conspiraciones de cómics para desacreditar, etcétera, etcétera.

Pero por alguna razón había tenido varios sueños al menos tres veces solo esa semana, con esos muslos gruesos, ese movimiento de cadera y los gemidos de su hermano mayor, más de una vez se había sorprendido a sí mismo mirando las piernas de Raph mientras practicaban patadas altas en el entrenamiento, catalogando inconscientemente la flexión de sus músculos y cómo se contraían para formar su trasero.

Rápidamente desviaba la mirada y contaba una broma, generalmente a expensas de su hermano mayor, y resolvía su frustración cuando Splinter le asignaba más trabajo de piso para compensar su distracción.

No era tan idiota, así que comprobó la fecha, para su suerte estaban cerca de la primavera, por lo que técnicamente era culpa de su temporada de apareamiento, la primera, supone que debían ser pensamientos intrusivos comunes en ese tipo de situaciones.

Probó sitios pornográficos habituales, tanto humanos como yokai, pero dejaron de hacer algo por él, sus pensamientos seguían divagando sobre cómo sería ver algo sobre una tortuga, al menos tenía razón en que no había ninguna tortuga mutante como ellos, pero había uno que otro yokai parecido a una tortuga que encontró todavía tenía algunos matices distintos en comparación con su cuerpo y los de sus hermanos, por lo que la constante curiosidad que lo estaba consumiendo lo dejo por un momento.

No hacía falta decir que también habían pasado algunos días desde que había disfrutado de su tiempo “a solas”. Bueno, un tiempo, al menos, en comparación con la frecuencia con la que se espera que un adolescente saludable haga el acto. Así que estaba frustrado, sexualmente frustrado.

Resopló irritado, recapitulando que había pasado ese día en particular, Donatello estaba con Raph en el laboratorio y él estaba prácticando su “Hachi Machi” y su Ōdachi lo había arrojado hacia la parte trasera de la bahía médica, se frotó la cabeza con cuidado sin hacer ruido para no alertar a los presentes y que lo acusaran de husmear, ni siquiera quería escuchar de todos modos, pero aún así se quedó en su lugar, tan aburrido como estaba solo había podido retener “21 años” y “embarazo”, lo cual era tonto, Raph era un chico, ¿Cómo podría embarazarse?

2 semanas habían pasado desde que su gemelo oficialmente demostró que se volvió loco, lamentablemente no pudo restregarlo en su cara o se hubiera delatado, miro su teléfono, era medianoche otra vez, ya era hora de su habitual leche tibia para noquearse y dormir, se deslizó en silencio a la cocina, con la intención de no molestar a nadie.

Justo cuando había terminado, había lavado su taza y la estaba guardando, escuchó un ruido sordo. Se detuvo, esperando que volviera a ocurrir y ahí, ¿Qué diablos estaba haciendo Raphael despierto a esa hora de la noche?, por supuesto que iría a molestarlo, su hermano mayor siempre presionando para que descansarán más de ocho horas diarias, ¿Cómo tendría la cara suficiente para molestarlo si él estaba despierto tan tarde?

Se aseguró de guardar las cosas que había utilizado antes de arrastrarse con cautela a la habitación de su hermano mayor, para su mala o buena suerte la puerta, alías cortina, estaba entrecerrada, los sonidos eran más fuertes ahora, haciendo acopio de su bravuconería, se aclaró la garganta para hablar, deteniéndose cuando captó lo que estaba sucediendo.

Mierda, Raph se estaba masturbando, sintió que su rostro se calentaba con un profundo rubor. Realmente debería irse ahora mismo. Pero por alguna razón, solo se acercó un poco más para tener un panorama mejor, su propia respiración se volvió irregular mientras se frotaba los muslos. ¿Tal vez solo está realmente reprimido?

El brillo rojo despertó su interés, su hermano estaba sentado sobre algo moviendo sus caderas, el ritmo era lento, casi vacilante, pero regular, si agudizaba su oído, podía distinguir algunas respiraciones débiles y gruñidos.

- Ah - Raphael respiró - Oh, sí... sí...

Arrulló su hermano mayor, largo y bajo, sin sospechar de que él estaba ahí, sintió que se le secaba la boca y se presionó la entrepierna con la palma de la mano.

Su cerebro se detuvo, ¿Había tenido una maldita erección? Santa mierda. La sensación lo hizo dar un brinco hacia adelante, negó con la cabeza. Eso fue realmente jodido. Realmente no debería estar pasando el rato junto a la puerta de su hermano en la oscuridad de la noche, escuchándolo masturbarse.

Con un gran esfuerzo, se levantó y corrió a su habitación, deseando que se lo tragara la tierra en ese instante.

Se dejó caer justo cuando llegó a su cama. No solo eso, casi de inmediato se bajó los pantalones de pijama y se sacudió con las vívidas imágenes de esos gloriosos muslos y grandes caderas acompañados de jadeos suaves. Se durmió justo después de una limpieza apresurada y se despertó varias veces durante la noche hasta que se resignó a levantarse cinco minutos antes de que sonara la alarma.

¿Era jodido? Sí. ¿Era gratificante? Oh sí.

Ahora era más difícil que nunca no mirar boquiabierto a Raph. ¿Cómo podía estar tan sereno durante el día y luego girar 180 grados por la noche? ¿Estaba eso relacionado de alguna manera con la razón por la que objetivamente había dejado de utilizar su pijama de osito?, La mala suerte lo atrapó cuando Raphael decidió dormir en shorts.

Sacudió su cabeza, Raph era un adolescente sano como cualquier otro, así que no puede juzgarlo por sus diversiones nocturnas, aunque pensar en eso hizo que sintiera calor debajo del cuello, mientras su raja palpitaba con intriga y culpa.

Eso estaba muy, muy mal, no debería estar pensando en su hermano mayor de esta manera. Debería estar deshaciéndose de estos pensamientos, o Dios no lo quiera, meditando para alejar estas imágenes tabú. No debería estar acariciando su miembro noche tras noche pensando en esto, o babeando cada vez que Raphael se agachaba para alcanzar algo debajo de la mesa.

Definitivamente no debería estar alimentando esos sentimientos aprovechando lo abierto que era su hermano al contacto físico solo para sentir su cuerpo, o sentarse a su lado sólo para sentir su muslo contra el suyo o intentar iniciar la moda de abofetear las nalgas de sus hermanos cada vez que hacían algo particularmente sorprendente solo para poder sentir las mejillas de Raph, sin embargo, su hermano rápidamente detuvo eso, una vez que Splinter se dio cuenta y trató de unirse a ellos, dando palmaditas en el trasero de felicitación a sus hijos.

Era demasiado extraño para cualquiera de ellos, incluso cuando Splinter frunció el ceño y les dijo que recordaran cómo les había limpiado el trasero y les había puesto los pañales por primera vez cuando eran bebés.

Llegó a un punto crítico en la segunda semana del mes de marzo, ahora se encontraba fuera de la habitación de su hermano mayor, la guarida estaba totalmente en silencio, ni un solo aliento o movimiento desde el exterior, no sería la primera vez que uno de ellos se colaba en la habitación de Raph para dormir ahí después de un mal sueño, pero le rogaba a la pizza suprema en el cielo que Mikey no estuviera allí o tendría que sacarlo.

Creo un portal lo suficientemente pequeño como para que pudiera atravesarlo, apareció en el rincón más alejado de la habitación de Raph.

¿Realmente estaba haciendo esto? Si, estaba cruzando esa línea, estaba más allá de la salvación pero tenía que saber, al menos una vez, o nunca superaría su obsesión.

Evaluó la habitación rápidamente, no había mucho desorden en el suelo, por lo que fue fácil arrastrarse por la extensión de la habitación hasta la cama, el dueño de dicha habitación estaba acostado boca abajo, mientras roncaba y babeaba sobre su almohada.

Miro fijamente una pantorrilla bien formada, hasta esos muslos que había pensado en apretar más de una vez, y finalmente hasta ese espacio sombreado entre los globos de su trasero, tragó la saliva acumulada en su boca. Bueno, era ahora o nunca.

Sigilosamente se acomodó sobre la cama, era cómoda, podía dormir cómodamente a su lado si quisiera, incluso de manera regular, Raph nunca le negaría eso, pero no era como si estuviera planeando hacer de esto una ocurrencia regular. Si tenía suerte, lograría hacer eso una vez, luego superaría su obsesión y nunca más volvería a hacerlo, aunque sabía que estaba mintiendo en el momento en que cruzó el portal

Tan suavemente como pudo, se arrastró la cama para sentarse a horcajadas sobre Raph, con las caderas alineadas con el lugar donde los muslos se unían con el trasero. Suavemente tocó sus caderas, probando su capacidad de respuesta, y se sintió aliviado cuando no hubo movimiento.

Suavemente colocó la curva de su palma debajo de una nalga, era firme pero todavía suave, agradecido con todo el ejercicio físico que hacía su hermano mientras la acariciaba, confirmando sus fantasías cuando levantó su otra mano y se maravilló ante la sensación y la textura de la carne de Raph en sus dedos mientras los amasaba suavemente.

Podía sentir su miembro agrandarse desde dentro de su raja, respiró suavemente por la boca en un esfuerzo por mantener el control. Si se dejaba llevar demasiado, empezaría a gotear, tal vez era hora de irse.

Casi conforme con lo que había conseguido iba a retirarse, incluso ya tenía su Ōdachi listo, reorganizando sus ideas cuando Raph giro sobre la cama con las piernas obscenamente abiertas, tragó saliva cuando ya estaba en la cama otra vez, enfrentándose a su objetivo, lo que yacía entre ambas hermosas piernas.

Sólo echaría un vistazo.

Había dormido en la misma habitación suficientes veces para saber que Raph tenía el sueño pesado, y él nunca había estado más contento por eso que cuando se dejó caer de rodillas mientras ponía su cuerpo tembloroso frente a la entrepierna del otro chico, tragando saliva de nuevo ante la realidad tangible de tan bizarra situación.

Solo echaría un vistazo, por curiosidad, por buenas razones.

La fina tela de los shorts de Raph de alguna manera se sentía increíblemente pesada cuando la pellizcó entre sus dedos inseguros. Era tortuoso lo lento que lo estaba bajando, pero era lo más lógico, su piel quedó expuesta centímetro a centímetro a su ardiente mirada y solo entonces se dio cuenta de que había estado conteniendo la respiración.

Se detuvo congelado por un segundo, sus muñecas aún temblaba por una mezcla de miedo y emoción. Podía escuchar su corazón latir tan fuerte que pensó que se estaba volviendo loco.

Luego cerró los ojos con fuerza, tratando desesperadamente de actuar con coraje, y respiró profundamente.

Lo que encontró allí no era lo que había estado esperando.

Al contrario de lo que alguien pudiera ver a simple vista, lo que yacía entre las piernas de su hermano no era un pene, sino unos bonitos labios suaves cuyos pliegues se separaron ligeramente de lo mucho que había abierto las piernas en su posición actual para dormir, lo que le permitió a echar un vistazo a la pequeña bodega que protegían.

La vista era placentera por sí sola, inmediatamente llevó una sensación cálida a la parte inferior de su abdomen, haciendo que su pene ya medio duro se contrajera interesado entre sus piernas, un bulto visible en su propia pijama mientras dejaba salir el aire de sus pulmones con un gemido muy suave.

Así que por esa razón su hermano había hablado de un embarazo, no estaba loco después de todo, parpadeó varias veces, una vagina de aspecto delicado combinaba mucho con la personalidad amable de Raph.

Acababa de verla por primera vez, pero la amaba absolutamente, apenas conteniéndose de babear sobre la entrepierna de su hermano mayor, entonces una idea cruzó por su mente.

Una lo suficientemente absurda que ni siquiera tuvo que pensarlo para darse cuenta de que realmente no debería hacer eso. Sin embargo, después de ir tan lejos su mente ya estaba lo suficientemente nublada por su creciente excitación que sonaba como la mejor idea que había tenido.

Como Raph tenía el sueño tan pesado, no se daría cuenta si lo tocaba un poco, ¿verdad?

Ahora recordaba claramente toda la conferencia de Don, esa era una oportunidad tan rara y maravillosa que no sería exagerado pensar en ella como una bendición. Sería un tonto si no la aprovechara solo para huir y masturbarse con un recuerdo como haría un preadolescente, no, tenía que tocarla o de lo contrario lo lamentaría toda su vida, solo de esa manera podría calmar su curiosidad.

Su dedo tembló tanto como el resto de su cuerpo cuando lo extendió hacia los hermosos labios de Raph, acariciando suavemente los pliegues con la punta y maravillándose de la extraña textura.

Aplicando todo su “conocimiento” empezó a acariciar la pequeña protuberancia en la parte superior, movimientos uniformes y fuertes que hicieron jadear a Raph analizó su rostro con cuidado, no había ninguna pista que le indicara que iba a despertarlo así que siguió por unos segundos y cuando se sintió lo suficientemente húmedo estaba empujando hacia adentro.

Raphael se retorció mientras dormía y sintió que estaba a punto de tener un ataque al corazón, deteniendo el movimiento en seco mientras contenía la respiración, tratando de convencer a la bella durmiente de que no existía y que no tenía por qué despertarse, rogándo que no lo hiciera porque aún era demasiado joven para morir.

Para su fortuna, su rostro se relajó otra vez, dejó escapar el aire que había estado conteniendo con un suspiro y consideró detenerse solo por el miedo que tenía, pero su atención seguía siendo atraída hacia el agujero en el que ahora tenía la punta de su dedo dentro. Era demasiado tentador ser ignorado y dejado solo ahora.

Solo se dio cuenta de lo apretado y caliente que estaba el pasaje una vez que su dedo se asentó completamente dentro. Se apretó alrededor de su dedo como si estuviera tratando de quitárselo, y las paredes se sentían como si estuvieran quemando contra la punta cuando las sondeó. Tragó saliva al pensar en lo increíble que se sentiría ese agarre alrededor de su erección ahora dolorida, líquido preseminal goteando de su raja al mismo tiempo que se formaba sudor en su frente.

La fuerte excitación lo estaba impacientando, por lo que sus movimientos cuando tiró de la mitad del camino hacia atrás antes de que un segundo dedo se uniera al primero fueron bruscos, apenas se detuvo cuando escuchó a su Raphie dormido hacer un breve sonido de queja. Tan pronto como volvió a roncar, se permitió empujar ambos dedos más adentro del pasaje que los rechazaba, sus paredes se abrieron con fuerza cuando los dígitos invasivos se abrieron paso tan profundo como su longitud les permitía alcanzar.

Volvió a acariciar su clitoris de esa forma Raph empezó a lubricarse, eventualmente, las embestidas de sus dedos habían comenzado a volverse mucho más suaves. La resistencia aún estaba presente, pero mientras abría las paredes internas de su hermano mayor y las sentía aflojarse alrededor de su toque, comenzó a pensar que tal vez lo que tenía en mente no era tan imposible después de todo.

Cuando el chapoteo de sus dedos se volvió obsceno se detuvo, sus dedos estaban cubiertos por los fluidos de Raph cuando los sacó. Era pegajoso, y había suficiente para hacer que sus dedos se deslizaran uno contra el otro, estaba maravillado por eso, y antes de que pudiera reconsiderarlo, estaba levantando su mano hacia su rostro, abriendo su boca para meter ambos dedos dentro de ella.

Era salado. No especialmente agradable pero tampoco repugnante, sin embargo, el conocimiento de que este era el sabor de Raph cambió algo dentro de él, su dura erección parecía volverse más dolorosa cada vez que su lengua se arremolinaba alrededor de los dedos. Asegurándose de reemplazar todo el líquido que los cubría con su propia saliva mientras seguía chupándolos.

Un sonido parecido a un ‘pop’ salió de su boca cuando se limpió los dedos.

Liberó su pene tan pronto como pudo usar ambas manos, dejando escapar un gemido bajo cuando el aire frío golpeó su erección dolorida. No perdió el tiempo en acomodar sus caderas para que su pene estuviera alineado con la entrada que esperaba, temblando de anticipación mientras se movía hacia adelante y hundía la cabeza.

- Sa...Santa mierda - jadeó, rápidamente se llevó el brazo a la boca, hundiendo los dientes con fuerza para evitar gemir demasiado fuerte.

Era algo que esperaba por lo apretado que se sentían alrededor de sus dedos, pero las paredes internas de su Raphie se sentían extremadamente bien. Mucho mejor que su propia mano o cualquier cosa que hubiera usado antes para masturbarse. La cabeza era todo lo que tenía adentro y, sin embargo, su calor consumidor y su deliciosa estrechez ya lo estaban mareando, sus ojos se cerraron mientras trataba de respirar lentamente para acostumbrarse a la extraña sensación de un estrecho pasaje cerrándose a su alrededor como si estuviera tratando de absorberlo.

El placer era demasiado. Más grande que cualquier cosa que hubiera experimentado antes y lo abrumó por completo.

Cuando realmente reasumió su avance hacia adentro, ya había lágrimas llenando sus ojos, empañando su vista mientras las cálidas paredes eran forzadas a abrirse por su duro miembro. El ruido de dolor que su hermano dejó escapar con una voz somnolienta no le impidió seguir cuando se sentía tan bien y sabía que no podía parar o perdería la cordura que le quedaba. Debía seguir buscando más calor dentro de su Raph, necesitaba que esa humedad lo envolviera como los abrazos tiernos que siempre había recibido de su hermano mayor.

Luego se sentó por completo en las cálidas entrañas y la presión fue tanta que inmediatamente hundió los dientes en su brazo más profundo, tan profundo que podía saborear la sangre contra su lengua cuando se rompió la piel, ahogando su largo gemido al máximo, cuando se permitió terminar dentro de Raph, su cuerpo tembló mientras llegaba al orgasmo y llenaba el pasaje que tan cómodamente ocupaba con su miembro. Las lágrimas en el rabillo de sus ojos finalmente caían por sus mejillas.

Es solo cuando comienza a bajar de la excitación de su orgasmo que se da cuenta de lo que ha hecho.

Su boca colgaba boquiabierta mientras tiraba todo el camino hacia atrás. Afortunadamente, Raph parecía estar todavía en un sueño profundo, porque no sabría con exactitud cual sería su reacción si descubría que lo que había hecho, incluso que había terminado dentro de él, peor aún, inmediatamente después de meterlo. Sus mejillas se sintieron repentinamente más calientes ante el pensamiento tan vergonzoso de que duró tan poco durante su primera vez.

Pero justo cuando estaba suspirando y a punto de levantarse para poder limpiar su desastre, volver a su propia habitación y llorar hasta quedarse dormido, sus ojos viajaron hacia la figura dormida que yacía frente a él, hacia el lugar donde estaban conectados un momento antes, estaba inundando.

Llenó tanto a Raph que el líquido pegajoso fluyó de su agujero estirado, parte de el cayó por su cola, la vista del agujero abusado del que goteaba su semen era cautivadora, tentadora, mientras el cuerpo de su hermano intentaba deshacerse del exceso de semen en pequeños chorros, y en el fondo de su mente, deduce que había tanto debido a lo frustrado que estaba, Draxum, Destructor, el clan del Pie y una armadura mística cuya cabeza era la tetera de la familia, los habían dejado en mal estado, él realmente había estado necesitando dejar salir un poco.

Y eso fue todo lo que necesito para dejar de escuchar la voz en su cabeza que seguía diciéndole lo mal que estaba todo esto y alinearse ante la entrada que lo esperaba y que, en todo caso, parecía más tentadora que nunca.

Esta vez, logró contener el gemido que salió de su garganta cuando su cabeza fue engullida por el agujero de Raph, su lengua sobresalió antes de que se lamiera el labio concentrado, decidido a durar más que en la ronda anterior.

El pasaje estaba cubierto de su semen, haciendo que la resistencia fuera prácticamente inexistente y su avance mucho más suave gracias al fluido pegajoso que cubría las paredes de Raph, antes de que pudiera darse cuenta, estaba enterrado hasta la empuñadura en ese calor.

- Raphie... te sientes increíble... Mierda te amo tanto...

Susurró las palabras a pesar de saber demasiado bien que el otro adolescente no podía escucharlo antes de apretar los dientes, dejando que sus párpados se cerraran sobre sus ojos mientras los sentía rodar hacia atrás en su cráneo. A pesar de que ahora estaba lo suficientemente relajado para que fuera más fácil moverse dentro de él, Raph todavía estaba increíblemente apretado, sus caderas se movieron en su lugar mientras un escalofrío recorría su caparazón ante el intenso placer.

Solo después de estar seguro de que no iba a correrse de nuevo, se permitió abrir los ojos de nuevo, mirando con curiosidad al chico en el que estaba tan profundamente dentro con las pupilas dilatadas.

Estaba impresionado por lo hermoso que se veía su Raphie así.

Por supuesto, siempre encontró que su hermano era extremadamente atractivo, nunca se lo diría pero tenía un pequeño crush en él, incluso cuando eran niños le había pedido que se casarán cuando fueran mayores, sacudiendo la cabeza al recordar la risa que había provocado en su hermano ese día, pero esto era completamente diferente, se preguntó si estaba mirando a una deidad cuando sus ojos viajaron sobre la figura debajo de él

Sus brazos estaban hacia arriba, por lo que podía ver perfectamente sus trabajados musculos, inmediatamente colocó su mano encima, la necesidad de sentirlos era demasiado insoportable.

Mientras tocaba el músculo firme, miró hacia el bonito rostro de su Raphie, la vista tenía que ser la cosa más erótica que había visto en su vida.

El rostro de Raph tenían una expresión que al principio confundió con dolor, pero al ver lo rojas que estaban sus mejillas y lo pesado que respiraba a través de sus labios ​​entreabiertos, inmediatamente se dio cuenta de que él también se sentía bien. Algo dichoso y cálido explotó en su pecho al pensar que estaba haciendo que su Raph se sintiera tan bien que incluso podía sentirlo en sus sueños.

Con manos temblorosas inmediatamente sostuvo las caderas de su hermano cuando comenzó a embestir contra él, sus dedos trazaron suavemente algunos círculos sobre la piel suave mientras empujaba sus caderas lo suficiente como para sentir el pasaje succionándolo y acariciando toda su longitud con cada embestida.

Se estaba mordiendo el labio inferior lo suficientemente fuerte como para hacerlo sangrar y, sin embargo, no podía quedarse completamente callado cuando se sentía tan, tan bien que era alucinante. Tímidos gemidos escapaban de su boca cuando el crudo placer de las entrañas de su Raphie lo hacía llegar al cielo con cada movimiento de sus caderas. Había decidido hacer esto porque estaba seguro de que se volvería loco si no lo hacía después de ver por primera vez la vagina de su Raphie devorando sus dedos con avidez, pero sabía que en el fondo de su mente se preguntaba si no podría volverse loco de esa manera, abusando sin pensar a su hermano para satisfacer sus necesidades viscerales.

- Te amo Raphie... Te amo... - expresó jadeando, aunque sabía que no lo escuchaba necesitaba expresarle a su hermano y a si mismo que sus acciones si bien eran egoístas, no lo veía solo como un objeto, Raph no era un objeto, era su compañero.

Sus pensamientos parecían volverse naturales para él mientras gemía y se entregaba al placer carnal, incapaz de detener los movimientos de sus caderas mientras seguía susurrando palabras de elogio y amor hacia su Raphie. El hecho de que su hermano mayor todavía estuviera dormido debería haber hecho que su excitación disminuyera, pero las reacciones de su cuerpo aún eran tan grandes que lo compensaron, a pesar de que sus extremidades permanecieron inmóviles y dispuestas en una posición incómoda sobre el colchón, la forma en que su coño chupó su miembro se podía interpretar como si su cuerpo rogara por ser llenado hasta el borde con su semen.

Así que, por supuesto, ese era el único pensamiento que quedaba en su mente, que ya estaba demasiado perdida en la ardiente lujuria para pensar con claridad. Su ritmo tranquilo en general comenzó a acelerarse cuando el coño de Raph latía y se apretaba a su alrededor, casi como si lo apurara, y no quería hacer esperar a su amado hermano.

Los húmedos y obscenos ruidos que hacía su unión con cada movimiento de sus caderas lo estaban mareando, y los suaves gemidos que la boca de Raph no dejaba de soltar solo empeoraban las cosas para él. Podía sentir ese calor acumulándose en la parte inferior de su abdomen, ordenándole que se liberara una vez más, no duraría mucho más antes de llegar al clímax.

Fue con los ojos vidriosos y la mirada nublada que se dejó caer hacia adelante para quedar completamente encima del plastrón de su hermano, con el rostro enterrado en el pecho que tanto amaba mientras inhalaba el olor dulce que su hermano tenía, como si tratara de intoxicarse con él. Incluso sus manos acariciaron su cadera en pura adoración y felicidad. El movimiento de sus caderas no cesaba ni una sola vez mientras se entregaba al cuerpo perfecto del otro.

Su ritmo aumentó de nuevo en velocidad, yendo tan rápido como su resistencia le permitía entrar en ese agujero aparentemente adictivo, un movimiento sin parar que solo mostraba cuán grande era su desesperación por liberarse, golpeando todo el camino hacia adentro y tirando hacia adelante y hacia atrás, sin darle un descanso al maltratado pasaje mientras se deslizaba entre las paredes lubricadas con ambos fluidos.

Entonces su vista finalmente se desvaneció.

Sus manos apretaron con fuerza y posesividad cuando disparó su carga profundamente dentro de su compañero por segunda vez esa noche. Abundantes lágrimas caían sobre el pecho de su hermano y se mezclaban con la sangre fresca que goteaba de su labio inferior después de morderlo lo suficientemente fuerte como para ahogar el largo gemido que se abría paso desde su garganta después de lo que fue el orgasmo más intenso que había tenido en su vida.

Sintió que su pene todavía chorreaba su carga dentro del apretado pasaje que antes le había dado tanto placer y ahora estaba ordeñando con avidez su semilla, apretándose a su alrededor mientras él dejaba que su miembro suave descansara dentro de su Raphie.

Estaba más tranquilo mientras depositaba besos suaves y cortos por todo el cuello de su Raphie, y de repente se sintió abrumado por la urgencia de morder, pero eso lo despertaría, tristemente estaba fuera de la mesa, así que en su lugar presionó sus labios suavemente contra la piel cuando llegó a su mandíbula, cerrando los ojos mientras disfrutaba de la sensación de cosquillas contra sus labios mientras le daba un beso encantador.

Cuando abrió los ojos y se dio cuenta de que Raph todavía estaba dormido, se rió en voz baja antes de arrodillarse como si estuviera mendigando, finalmente sacando su miembro de la vagina de su compañero.

La cantidad de semen que salió a raudales del maltratado agujero fue mayor y más abundante que antes, haciendo que la mancha debajo de su hermano fuera más grande mientras corría por sus nalgas, tuvo que admitir que se sentía orgulloso por ello, había hecho un gran trabajo al llenar a su compañero con su semen.

Ya listo para limpiar su desastre e ir a dormir, Raph se había girado de lado, y la imagen lo ánimo otra vez, si su compañero insistía ¿Quién era el para negarse?

...

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¡Ahora!, Unos comentarios ^°^ por parte de la autora

•No puedo creer que escribí más 5000 palabras de purosepso:0

•Bueno aquí está la historia, tal vez escriba más capítulos o lo deje como un one-shot idk e intentaré mejorar la portada

• Se que canónicamente en la primera temporada Raph usa su pijama de oso y sus aparatos para los dientes pero fua aplicamos unguionazoy no pasa nada

• Y si hablamos de pijamas,ptmla pijama de viejito de Leo no me levanta ni un mal pensamiento así que mientras escribía esto solopodíapensar está imagen.


•Ademas quiero creer que describí medianamente bien la personalidad de niño tonto de Leo que tiene en la primera temporada

• Y finalmente, miren esas caras... Mis niños son muy atractivos...


• La portada, en full Hd


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